Luz Dariana está en 3er grado de primaria. Le motiva pintar. Vocaliza solo algunas palabras, pero reconoce todas las figuras que se le presenta y comprende lo que se le dice con gestos. Es colaboradora, ayuda a barrer el aula y se relaciona muy bien con sus compañeros y compañeras. Luz Dariana tiene síndrome down.
En su hogar es una niña muy alegre que ayuda en las actividades a su mamá por ejemplo: tiende la cama, ayuda a solear la ropa y en la chacra ayuda a recoger el maíz.
Su maestra Patricia Gonzáles fue capacitada por el Proyecto, y durante las clases remotas por la pandemia COVID-19, además, proveía a Luz Dariana de copias y materiales, llevándoselos a su casa donde le brindaba clases personalizadas.
Ahora, con el retorno a la presencialidad, la docente aplica estrategias de aprendizaje cooperativo para que otros estudiantes ayuden a Luz Dariana a desarrollar las tareas en el aula, para lo cual mantiene un buen clima de aula donde se valore la forma diferente de ser de Luz Dariana no sea vista como un problema.
En su escuela, además, la Directora Josefina Gómez, quien mejoró sus habilidades de liderazgo pedagógico para la inclusión gracias al acompañamiento del Proyecto, trabaja por alentar un clima en que todas y todos se sientan bienvenidos, y durante el 2021 realizó talleres de sensibilización sobre la diversidad con las familias, así como una feria por la educación inclusiva donde los niños, maestros y sus familias celebraron los valores de la diversidad y la inclusión.
El papá de Luz Dariana, el señor Alfredo Arévalo participó en el programa Familias +Inclusión desarrollado por la Sociedad Peruana Síndrome Down, en alianza con Unicef Perú. Ahora, él tiene claridad de la importancia de que su niña continúe sus estudios: “Mi niña Luz Dariana va a cumplir 9 años en febrero y espero que ella termine la primaria para ir a la secundaria”.
La directora Josefina viene articulando el trabajo de la docente y la familia, para unir esfuerzos y brindar una mejor atención a Luz Dariana. Para ello, se le ha facilitado materiales y útiles escolares, pues no contaba con ellos y con el de su entorno, cada vez está más feliz y mejorando sus aprendizajes.
José Andrés tiene 12 años, le gustan las matemáticas y vive con su mamá, su papá y su hermana menor. Él presenta discapacidad intelectual y recibe medicación que le causa algunos efectos colaterales que interfieren con su motivación para el aprendizaje como sueño, cansancio, letargo, irritabilidad, entre otros.
La mayor parte del tiempo lo comparte con su hermana, pues sus padres trabajan fuera de casa todo el día.
Su familia vive en condiciones precarias. Al inicio del año José Andrés no tenía como conectarse a sus clases, ante lo cual su maestra Olenka Ullco consiguió un apoyo a través de un equipo celular básico con el cual pueda conversar con él por llamadas. Por lo general, recién en la noche cuando llega su mamá ambos niños pueden enviar las evidencias a sus maestras vía Whatsapp.
La docente, que ha participado en el Proyecto +Inclusión desde el 2019, realizó la caracterización de José Andrés, y a partir de conocer más a profundidad su situación, planificó de manera flexible sus clases con él, considerando el uso de materiales no estructurados que le faciliten la comprensión e interiorización de los conceptos y por ende el desarrollo de las competencias de su estudiante. También flexibiliza los tiempos y plazos de entrega de las evidencias de trabajo de José Andrés, quien presenta sus tareas por distintos medios y formatos: fotos, vídeos cortitos, audios, etc. Además, la maestra le realiza llamadas personalizadas para animarlo, motivarlo y orientarlo en actividades de aprendizaje.
La maestra notó, además, que ante las condiciones de vulnerabilidad que rodean a José Andrés sería fundamental el trabajo con las familias, por lo que ha venido trabajando con la mamá de José Andrés para que comprenda la importancia de no interrumpir la educación de su hijo. Por esta razón, inclusive, han conseguido que una persona de la comunidad que estudia Educación le brinde unas horas de clase en la tarde en coordinación con la profesora Olenka.
Además, la mamá de José Andrés ha participado en la estrategia de Más Inclusión Familias, lo que ha ayudado mucho en la actitud que manifiesta respecto a las expectativas de lo q ue José Andrés puede lograr.
El año escolar 2021 ha dejado una gran experiencia en la familia y la maestra de José Andrés, quienes a pesar de las barreras del entorno y retos diarios, han aprendido a ver las oportunidades y encontrar soluciones; a persistir en el tiempo y superar los obstáculos para sostener el derecho a la educación de José Andrés.
Dentro de los 16 estudiantes beneficiados, se encuentra Junior Tapullima, estudiante en condición de discapacidad (física), quien asistió por primera vez a la escuela en el 2020.
Junior ha desarrollado su autonomía en el hogar, come, se baña y cambia solo, su familia ha previsto que tenga los apoyos físicos para que pueda realizar sus hábitos de aseo de manera autónoma.
A Junior le gusta jugar ajedrez, cantar, hacer sus tareas. Le gusta estar en casa con su mamá, su hermana y su tío Juan Pablo, quien fue un gran soporte durante el periodo de cuarentena.
La sub directora ha fomentado y acompañado la participación de la familia de Junior en talleres para familias y acompañamiento a su docente.
Su principal reto de aprendizaje es el desarrollo de su lecto escritura y ya está en camino a lograrlo.
Su mamá ve a Junior, logrando sus sueños, siendo un profesional, le enseña diferentes profesiones y ve que Junior se entusiasma, así como se ve a ella, siempre apoyándolo.
Cuando crezca, Junior quiere ser policía, tener una casa y una familia.
Luana tiene 8 años, vive con su mamá, sus tíos y dos primos.Comparte más tiempo con su tía, quien le acompaña y apoya en sus actividades escolares. Luana es cariñosa, arma rompecabezas, a veces lava su ropa, le gusta interactuar conversando con las personas, le gusta dibujar y jugar con su perrito y gatito. No le gustan los ruidos fuertes, ni estar en un ambiente donde hay mucha gente.
Luana tiene periodos de atención cortos, suele distraerse con facilidad ante diversos estímulos, cuando estos se dan a través de plataformas como whatsapp y zoom. No le agrada la educación a distancia, sin embargo sí participa cuando el trabajo es presencial.
Luana participa, al menos, dos veces por semana en la sesiones de aprendizaje en el grupo de whatsapp del aula, previa coordinación con su tía. El envío de sus evidencias de aprendizaje es flexible y se le brinda monitoreo y acompañamiento constante. Yo la visito los días sábados, cada 15 días para trabajar con ella presencialmente.
Durante el monitoreo a la práctica pedagógica de su docente Judith Bohorquez del 3°C, la subdirectora Loida Napa identificó que Joaquín aún no estaba leyendo.
Joaquín presenta discapacidad intelectual. Él experimenta barreras para acceder y participar en las actividades de aprendizaje, ya que carece de equipo celular, computadora o internet.
Ante esta situación, la subdirectora Loida, quien ha sido acompañada por el Proyecto +Inclusión puso en marcha un plan para evitar que Joaquín deserte de la escuela. Para ello, convocó a su docente y juntas tomaron la decisión de brindar el apoyo al estudiante mediante la entrega de útiles y copias, las cuales son financiadas gracias al bono de apoyo brindado por el Proyecto.
Además, el equipo docente realizó visitas a la casa de Joaquín para orientar a su padre y a su hermana mayor cómo ayudarlo a aprender más y mejor.
Gracias a esta intervención, se ha logrado que Joaquín continúe participando de las clases este año y esté avanzando en sus aprendizajes.