Astronomía en el Museo del Prado
Astronomía en el Museo del Prado
El cielo que miramos por la noche está lleno de historias. Antes de ser mapas de estrellas o nombres científicos, las constelaciones fueron mitos, relatos de dioses, héroes y monstruos que explicaban el mundo y el destino humano. En esta ruta vamos a caminar por algunas salas del Museo del Prado para descubrir algunas de esas historias.
A través de obras que representan mitos como los de la Osa Mayor, Andrómeda, Hércules y otras constelaciones clásicas, exploraremos cómo los artistas del Renacimiento y el Barroco convirtieron los relatos del cielo en imágenes llenas de emoción, belleza y conflicto. No veremos estrellas en los lienzos, pero sí momentos decisivos que llevaron a esos personajes a quedar fijados para siempre en el firmamento.
Este viaje une arte, mitología y astronomía: un paseo por el Prado para aprender a leer el cielo a través de los cuadros.
PARADA 1: ANDRÓMEDA I
Planta: 1 Sala: 040
Título: Andrómeda y el Dragón
Autor: Anónimo. Copia del original de Tiziano
Fecha: 1580-1600
Época artística: Renacimiento tardío
Contexto histórico: Final del Siglo XVI
Encargo: Felipe II de España
Constelaciones asociadas: Andrómeda, Perseo, Cetus, Pegaso, Cefeo y Casiopea
Astros asociados: La estrella Algol en la constelación de Perseo (cabeza de la Medusa)
Mito: Ver la sección Mitos y Leyendas de este blog.
Cuadro: La fascinación por Tiziano hizo que la copia de esta obra que muestra a Andrómeda siendo liberada de Cetus, el monstruo marino, por el héroe griego Perseo, fuera solicitada repetidas veces en los siglos XVI y XVII por la nobleza española y algunas cortes extranjeras. Este duplicado a tamaño real, de factura ligera y minuciosamente ajustado a la escena, podría haber sido encargado por Felipe II para sustituir al original (hoy en Londres), que había regalado a su secretario Antonio Pérez.
PARADA 2: ANDRÓMEDA II
Planta: 1 Sala: 029
Título: Perseo liberando a Andrómeda
Autores: Pedro Pablo Rubens y Jacques Jordaens
Fecha: 1639–1641
Época artística: Barroco
Contexto histórico: Siglo XVII
Encargo: Felipe IV de España
Constelaciones asociadas: Andrómeda, Perseo, Cetus, Pegaso, Cefeo y Casiopea
Astros asociados: La estrella Algol en la constelación de Perseo (cabeza de la Medusa)
Mito: Ver la sección Mitos y Leyendas de este blog.
Cuadro: Rubens escoge el momento después de la lucha del héroe, cuando Perseo desencadena a la joven. Junto a los pies de Andrómeda aparece el escudo de Perseo con la cabeza de Medusa, a la que había derrotado y usaba para acabar con sus enemigos. La pintura es íntima, representando el momento en el que los futuros enamorados se ven por primera vez. Esta idea se acentúa con la presencia de Cupido, dios del amor, e Himeneo, dios de las ceremonias del matrimonio, que además porta la antorcha del amor conyugal. Esta representación del mito desde el punto de vista del amor y la sensualidad es algo típico de las obras de la última etapa del pintor. Además, la atención se centra en la figura de Andrómeda, cuya desnudez se acentúa por el uso de la luz que la recorta sobre un fondo oscuro. Esta obra es la única que se conserva del último encargo que Rubens recibió por parte del rey Felipe IV, en concreto para decorar el Salón nuevo del Real Alcázar. Rubens no había concluido las obras en el momento de su muerte y el artista flamenco Jacopo Jordaens se encargó de terminarla.
PARADA 3: OSA MAYOR
Planta: 1 Sala: 029
Título: Diana y Calisto
Autor: Tiziano Vecellio
Fecha: 1556–1559
Época artística: Renacimiento tardío (Escuela veneciana)
Contexto histórico: Siglo XVI
Encargo: Felipe II de España, dentro de la serie mitológica de las poesie
Constelaciones asociadas: Osa Mayor (Calisto) y Osa Menor (Arcas)
Astros asociados: La Luna/Diana (satélite), Júpiter/Zeus (planeta), el asteroide del cinturón principal Hera.
Mito: Ver la sección Mitos y Leyendas de este blog.
Cuadro: En el cuadro se representa el momento clave del relato. El descubrimiento y la acusación de Calisto. Vemos a Calisto rodeada por Diana y sus compañeras ninfas mientras le arrancan la ropa para mostrar su embarazo, señalándola y apartándola del grupo; Diana, en actitud severa y distante, encarna la autoridad que castiga sin escuchar. No aparecen Zeus, Hera ni Arcas, ni tampoco la transformación en osa ni las estrellas: el pintor elige el instante humano y dramático, cuando Calisto es humillada públicamente y su destino queda sellado. El cuadro muestra así la injusticia y la violencia del castigo antes de que la historia continúe hacia la metamorfosis y la constelación.
PARADA 4: HÉRCULES I
Planta: 1 Sala: 009A
Título: Hércules lucha contra el león de Nemea
Autor: Francisco de Zurbarán
Fecha: 1634
Época artística: Barroco
Contexto histórico: Siglo XVII
Encargo: Felipe IV de España
Constelaciones asociadas: Hércules y Leo
Astros asociados: Júpiter (planeta), Hera (asteroide del cinturón principal).
Mito: Ver la sección Mitos y Leyendas de este blog.
Cuadro: Aquí aparece el temible león que asolaba la región de Nemea y atemorizaba a sus habitantes, impidiendo el normal desarrollo de sus vidas. Zurbarán ambienta la escena de la lucha entre Hércules y el león en un paraje abrupto y pedregoso, que era refugio del león. En este episodio se ve a Hércules de pie en el momento en que se abalanza hacia el león y lo asfixia con los brazos después de haberlo aturdirlo con el garrote, que aparece en la pintura en primer término, en el suelo. El dramatismo de la escena se subraya además por la elección de una luz de atardecer que baña el cuerpo de Hércules remarcando su fuerte musculatura y el esfuerzo del momento. Como ocurre en otras historias en las que Hércules vence a un monstruo o animal fabuloso tras una difícil lucha, el triunfo de Hércules simboliza el valor del héroe, y con él, el del rey y la monarquía. A propósito de este episodio concreto, se ve en el león de Nemea una representación de la soberbia, un animal al que Hércules, al despojar de su piel, doblega para devolver la virtud y la paz a los estados. La vestidura de dicha piel pasó a ser uno de sus atributos característicos, que se consideraba también elemento de protección.
PARADA 5: HÉRCULES II
Planta: 1 Sala: 009A
Título: Hércules lucha contra la hidra de Lerna
Autor: Francisco de Zurbarán
Fecha: 1634
Época artística: Renacimiento tardío (Escuela veneciana)
Contexto histórico: Siglo XVII
Encargo: Felipe IV de España
Constelaciones asociadas: Hércules
Astros asociados: Júpiter (planeta), el asteroide del cinturón principal Hera.
Mito: Ver la sección Mitos y Leyendas de este blog.
Cuadro: En esta escena Hércules debe enfrentarse a un animal fabuloso que representa un peligro para los hombres y simboliza los males y los vicios a los que el hijo de Zeus vence tras probar su astucia y fuerza. El mal aparece representado por una serpiente de extraña figura con muchas cabezas a la que llamaban hidra y tenía tal naturaleza que por cabeza que le fuere cortada le nacían tres, de forma que cuanto más trabajaran en su muerte más multiplicaba su vida. No había descanso para los habitantes de la región de Lerna cerca de Argos. Para resolver esta situación, Hércules cubierto con la piel del león de Nemea tuvo que sustituir la fuerza por el ingenio. La hidra fue acorralada y destruida por medio del fuego y enterradas luego sus cenizas. En sintonía con otros de los cuadros de la serie, Zurbarán destaca la poderosa figura de Hércules en el centro de la escena, en plena ejecución del castigo al monstruo y fuertemente iluminado frente a la oscuridad que envuelve el fondo. Con él aparece también la figura de su sobrino Iolao. Éste, apareciendo por la derecha de la escena, porta la tea encendida que consumaría la destrucción de la hidra.
FIN DE LA RUTA DE LAS CONSTELACIONES EN EL PRADO
Desde la Antigüedad, los planetas han despertado la curiosidad y la imaginación del ser humano. Asociados a dioses, mitos, virtudes y destinos, estos astros no solo fueron observados como cuerpos celestes, sino también como fuerzas que influían en la vida, el tiempo y el orden del mundo. El arte, como reflejo del pensamiento de cada época, ha sabido recoger estas creencias y transformarlas en imágenes llenas de simbolismo, belleza y significado.
Esta ruta propone un recorrido por una selección de obras del Museo del Prado en las que los planetas y sus divinidades asociadas —Saturno, Júpiter, Marte, Venus, Mercurio, entre otros— se convierten en protagonistas. A través de la pintura mitológica, la alegoría y la tradición clásica, descubriremos cómo artistas de diferentes periodos interpretaron el cosmos y su relación con la condición humana.
El itinerario invita a mirar más allá de la escena representada, conectando arte, astronomía y mitología. De este modo, podremos comprender cómo el cielo fue entendido como un espejo de la Tierra y cómo los planetas sirvieron para explicar el amor, la guerra, el tiempo, el poder o el conocimiento.
PARADA 1: NEPTUNO
Planta: 0 Sala: 047
Título: Neptuno
Autor: Taller Romano
Fecha: ≈135
Técnica: Esculpido
Material: Mármol veteado
Dimensión: Alto: 243,5 cm; Ancho: 118 cm; Fondo/Profundidad: 80 cm
Procedencia: Corinto o Istmia; Colección Real (colección Carlos III, Madrid, Palacio Real, 1794)
Época artística: Renacimiento tardío
Constelaciones asociadas: Pegaso
Astros asociados: Júpiter y Plutón.
Mito: Ver la sección Mitos y Leyendas de este blog.
Escultura: Esta estatua, de tamaño considerablemente mayor que el natural, representa a Neptuno, dios de los mares y de las aguas. Un delfín, su atributo, figura como apoyo de la pesada obra de mármol.
El brazo izquierdo, completado con acierto en época moderna, empuñaría un tridente que, según las creencias antiguas, servía para agitar el mar y estremecer la tierra. El brazo derecho, fue añadido por el restaurador sin atributo. Obra destacada de la escuela de escultores de Afrodisias de Caria (Asia Menor), que florece en época romana, especialmente durante el principado de Adriano, y crea algunos de los ejemplares más bellos y originales de la escultura romana imperial. El cuerpo de Neptuno es ancho y robusto y ya no presenta proporciones características del arte helenístico.
PARADA 2: MARTE
Planta: 1 Sala: 015A
Título: Marte
Autor: Velázquez
Fecha: ≈1638
Época artística: Barroco
Contexto histórico: Siglo XVII
Encargo: Felipe IV de España
Astros asociados: El planeta Júpiter, el asteroide Juno, el planeta Venus
Mito: Ver la sección Mitos y Leyendas de este blog.
Cuadro: El Marte de Velázquez está documentado por primera vez en la Torre de la Parada, una residencia real de caza donde Felipe IV podía practicar su entretenimiento favorito. Esta residencia estaba decorada principalmente con temas mitológicos encargados en 1636 a Rubens. Era razonable que el pintor real, Velázquez, estuviera representado en una colección tan importante. El contraste entre sus obras y las de los artistas flamencos sería motivo de deleite para un entendido en pintura como era el rey. Velázquez retrató a Marte en tamaño natural, a partir de un modelo vivo, quizá un soldado veterano, en una postura que recuerda al famoso Ares Ludowisi. Como es habitual en Velázquez, hay un tratamiento paradójico del mito, en cuya construcción representa un papel básico la armadura y otros atributos bélicos. Por un lado, su presencia es lo que permite identificar al personaje con Marte; pero, por otro, la forma en la que se exhiben sitúa la representación en un terreno ambiguo. De su armadura, el dios de la guerra sólo conserva puesto el yelmo; y en vez de sujetar erguido el bastón de general, lo apoya con desgana en el suelo. La rodela, la espada y el resto de la armadura yacen a los pies de una cama desordenada, la misma sobre la que descansa un Marte de cuerpo laxo y actitud melancólica. El uso de referencias a armaduras y objetos guerreros esparcidos o amontonados por el suelo suele aludir a la derrota de las armas, y con frecuencia al tópico de que el Amor todo lo vence.
PARADA 3: VENUS
Planta: 1 Sala: 029
Título: El juicio de Paris
Autor: Rubens
Fecha: ≈1638
Época artística: Barroco
Contexto histórico: Siglo XVII
Encargo: Felipe IV de España
Astros asociados: Venus, Cronos, Júpiter y Marte (planetas), Minerva, Juno, Peleo, Eneas, Adonis, Anquises y Vulcano (asteroides), Eris (planeta enano), Tetis (satélite de Saturno)
Mito: Ver la sección Mitos y Leyendas de este blog.
Cuadro: El relato mitológico del Juicio de Paris tiene su origen en la boda de Tetis y Peleo. En esta boda asistieron todos los dioses excepto Eris, diosa de la discordia, que no fue invitada. En plena boda, Eris llegó y arrojó una manzana de oro con la inscripción: “para la más bella”. Juno, Minerva y Venus, comenzaron una disputa para recogerla, y fue entonces cuando Júpiter decidió darle la manzana a Mercurio para que se la diera a Paris, actuando como juez. El Juicio lo narra el poeta romano Ovidio. Paris finalmente escogió a Venus como la vencedora. A cambio, la diosa le dio la mano de Helena de Troya, desencadenando la Guerra de Troya.
El tema del Juicio de Paris fue utilizado por Rubens en varias ocasiones, permitiéndole deleitarse con el ideal de belleza femenino y también considerar las consecuencias del amor y la pasión. La obra fue un encargo personal del rey Felipe IV a Rubens entre 1638-1639, mientras el artista estaba trabajando en diferentes encargos para el monarca. La pintura se envió a Madrid en 1639 y decoró el Palacio de Buen Retiro.
PARADA 4: MERCURIO
Planta: 2 Sala: 079
Título: Mercurio y Argos
Autor: Rubens
Fecha: 1636-1638
Época artística: Barroco
Contexto histórico: Siglo XVII
Encargo: Felipe IV de España
Astros asociados: Mercurio (planeta), Júpiter (planeta), Argos (asteroide del cinturón principal), Io (satélite de Júpiter), Apolo (el Sol), Maya (una de las estrellas del cúmulo abierto de las Pléyades), Juno (asteroide)
Mito: Ver la sección Mitos y Leyendas de este blog.
Cuadro: Esta pintura representa el momento en el que el dios Mercurio levanta con su brazo derecho una espada, que dirige hacia el cuello de Argos, el pastor de cien ojos encargado de vigilar la vaca en que había sido convertida la ninfa Io por Juno, para alejarla del acoso de Júpiter, su marido. Como otros episodios de la vida amorosa de este dios, formaba parte importante de las Metamorfosis de Ovidio, el principal repertorio en el que se basaron las más de sesenta escenas mitológicas que adornaban la Torre de la Parada. La decoración de la Torre de la Parada (pabellón de caza ubicado a las afueras de Madrid en el Monte del Pardo) en cuyo proyecto también participaron otros autores como Velázquez, fue el mayor encargo que Rubens recibió de Felipe IV. A partir de 1636 se enviaron desde Amberes a Madrid más de sesenta obras para esta casa de recreo situada en los Montes del Pardo. La mayor parte de las escenas narraban las pasiones de los dioses, según fueron descritas en las Metamorfosis de Ovidio y otras fuentes clásicas.
PARADA 5: LA TIERRA
Planta: 2 Sala: 079
Título: Demócrito, el filósofo que ríe
Autor: Rubens
Fecha: 1636-1638
Época artística: Barroco
Contexto histórico: Siglo XVII
Encargo: Felipe IV de España
Astros asociados: Gea, Saturno, Júpiter y Urano (planetas)
Mito: Ver la sección Mitos y Leyendas de este blog.
Cuadro: Esta pintura y la titulada “Heráclito, el filósofo que llora” comparten tema, formato y procedencia, y su contenido es complementario, por lo que pueden ser consideradas pareja. Las expresiones de los personajes garantizan su identificación, pues son prototípicas de ambos. Al filósofo Demócrito se le suele representar riendo, y con mucha frecuencia tiene junto a sí un globo terráqueo, al que acostumbra a señalar, como en este caso. En otras obras está acompañado por Heráclito, al que se distingue por sus lágrimas. No era la primera vez que Rubens abordó la representación de estos dos filósofos; pues durante su primera visita a España, en 1603, pintó una obra en la que aparecen flanqueando un gran globo terráqueo (Valladolid, Museo Nacional de Escultura). Son personajes complementarios en la medida en que, a través de la risa y el llanto, ejemplifican dos actitudes contrapuestas ante las cosas, y forman dos caras de una misma moneda. El pintor ha subrayado las similitudes y los contrastes a través de su anatomía, su lenguaje corporal y sus vestiduras. Ambas obras formaban parte del ciclo de más de sesenta pinturas, realizadas aproximadamente entre 1636 y 1638 bajo la dirección de Rubens, con objeto de decorar la Torre de la Parada, en los montes del Pardo. Son las únicas que no reproducen episodios mitológicos, y que representan personajes históricos, lo que subraya su singularidad dentro del conjunto.
Demócrito (siglo V a. C.), filósofo griego de Abdera, fue uno de los primeros pensadores en explicar la Tierra y el cosmos sin recurrir a dioses, proponiendo que todo lo que existe —incluida la Tierra— está formado por átomos y vacío. Para él, la Tierra no era un ser divino como Gea, sino un cuerpo material, compuesto de partículas invisibles que se agrupan y se separan siguiendo leyes naturales. Esta idea supone un giro radical: la Tierra deja de ser madre o diosa y pasa a ser materia, sujeta a las mismas reglas que el resto del universo.
Además, Demócrito pensaba que la Tierra flotaba en el espacio, sin necesidad de soporte divino, y que los fenómenos terrestres —terremotos, erosión, formación del suelo— podían explicarse por procesos físicos, no por la voluntad de los dioses. En ese sentido, su pensamiento marca el paso del mito de Gea a una concepción racional del planeta, sentando una de las bases lejanas de la ciencia de la Tierra y de la visión moderna del mundo como parte de un cosmos gobernado por leyes naturales.
PARADA 6: JÚPITER
Planta: 2 Sala: 079
Título: El rapto de Ganímedes
Autor: Rubens
Fecha: 1636-1638
Época artística: Barroco
Contexto histórico: Siglo XVII
Encargo: Felipe IV de España
Constelaciones asociadas: Acuario (Ganímedes), Águila, Tauro y Cisne (Zeus)
Astros asociados: Júpiter (planeta), Ganímedes (satélite galileano), Hebe (asteroide del cinturón principal), Tros (asteroide troyano de Júpiter)
Mito: Ver la sección Mitos y Leyendas de este blog.
Cuadro: La composición del cuadro se centra en dos figuras principales, Júpiter transformado en águila y el propio Ganímedes. Este formato permite aislar el episodio y centrarse en las dos figuras importantes dando mayor tensión y dramatismo al episodio, como ocurre en muchas de las obras de la misma serie. La tensión del momento se aprecia en el movimiento del joven frente a la posición del águila, que no le permite movimiento alguno.
Es también uno de los lienzos de la Torre de la Parada.
PARADA 7: SATURNO
Planta: 2 Sala: 079
Título: Saturno devorando a un hijo
Autor: Rubens
Fecha: 1636-1638
Época artística: Barroco
Contexto histórico: Siglo XVII
Encargo: Felipe IV de España
Astros asociados: Saturno, Júpiter, Urano, Gea, Hades y Poseidón (planetas), Deméter (planeta enano), Hera y Hestia (asteroides), Rea (luna de Saturno)
Mito: Ver la sección Mitos y Leyendas de este blog.
Cuadro: La historia de Saturno acabando con la vida de sus hijos por temor a que lo destronaran la cuenta Ovidio. La representación de Saturno como personaje aislado recuerda a otros lienzos de similares dimensiones que muestran personajes aislados la mayoría de los cuales son de mano de Rubens y otros con colaboración de taller. Sin embargo, en este caso la figura si aparece insertada en una historia, como sucede con El rapto de Ganimedes o Vulcano forjando los rayos de Júpiter. Al igual que sucede con la obra de Vulcano esta figura muestra una gran fuerza tanto en la postura de su cuerpo como en el rostro, con un dramatismo muy destacado en la figura del niño. La elección del momento más dramático es habitual en las obras de esta serie.
Es también uno de los lienzos de la Torre de la Parada.
PARADA 8: PLUTÓN
Planta: 2 Sala: 079
Título: El rapto de Proserpina
Autor: Rubens
Fecha: 1636-1638
Época artística: Barroco
Contexto histórico: Siglo XVII
Encargo: Felipe IV de España
Astros asociados: Júpiter y Venus (planetas), Proserpina, Cupido y Minerva (asteroides), Hades/Plutón y Ceres (planetas enanos) Diana (Luna).
Mito: Ver la sección Mitos y Leyendas de este blog.
Cuadro: Proserpina, hija de Ceres, diosa de la tierra, fue raptada por Plutón, dios de los infiernos. Pese a la resistencia de Minerva, Venus y Diana, el rapto fructificará en amor, según delata la presencia de los cupidillos que llevan las riendas del carro y azuzan a los caballos. Esta pasional historia formó parte de la decoración de la Torre de la Parada. Este es uno de los lienzos más grandes y con mayor número de personajes que forman parte de la Torre de la Parada, donde el movimiento, el dramatismo y la gran variedad de personas y posturas se diferencian con respecto a otros. Es también uno de los raptos representados allí junto con el de Europa, Hipodamía, Ganímedes o Devanira.
FIN DE LA RUTA DE LOS PLANETAS EN EL PRADO