La Esfera Celeste
¿QUÉ?
Una rosa de los vientos es un diagrama de orientación que representa sobre el plano horizontal las direcciones fundamentales del espacio —Norte, Sur, Este y Oeste, junto con sus divisiones intermedias— definidas astronómicamente a partir del movimiento aparente del Sol y de las estrellas debido a la rotación de la Tierra. Su función no es decorativa ni cartográfica en origen, sino operativa: permitir al observador situarse en el espacio vinculando el suelo con el cielo mediante la meridiana local. Históricamente, las primeras formas de orientación astronómica aparecen en civilizaciones antiguas (mesopotámica, egipcia, griega), y la rosa de los vientos se consolida en la Edad Media, especialmente en la navegación mediterránea, cuando se fijan los rumbos y se integran en los portulanos*; mucho antes de la generalización de la brújula, orientarse significaba leer el cielo, y la rosa de los vientos es la huella geométrica de esa lectura.
(*)Los portulanos son cartas náuticas medievales (siglos XIII–XVI) diseñadas para la navegación práctica, no para la representación teórica del mundo. Se caracterizan por una gran precisión en las costas, puertos y accidentes litorales, y por estar cubiertos de redes de líneas de rumbo que parten de varias rosas de los vientos, permitiendo a los navegantes trazar direcciones constantes entre puertos. A diferencia de los mapas medievales simbólicos, los portulanos no muestran meridianos ni paralelos: su orientación se basa en rumbos y direcciones, heredados de la tradición astronómica y de la experiencia marinera. Surgieron en el Mediterráneo y fueron esenciales para el comercio y la exploración marítima hasta la llegada de la cartografía científica moderna, constituyendo un ejemplo histórico claro de cómo la Astronomía, la geometría y la observación se aplicaron directamente a la navegación.
¿CON QUÉ?
Como Base: Cartón pluma (5 mm recomendado), o cartón rígido reciclado (cajas grandes), o madera fina (DM, contrachapado fino), o papel grueso o cartulina (si se va a montar después sobre soporte). Material de dibujo: Lápiz (HB o H), goma de borrar, regla (30–40 cm), compás, transportador de ángulos, escuadra y cartabón (muy recomendable), cuerda y lápiz (para circunferencias grandes). Material de corte y montaje: Tijeras, cúter, base de corte, pegamento (barra o cola blanca), cinta adhesiva (normal o de carrocero). Material de decoración: Rotuladores de punta fina y media, lápices de colores, témperas o acrílicos, pinceles de varios grosores, esponjas (para efectos de fondo), regla metálica (para bordes y grecas), plantillas de letras o rotulador dorado/plateado (opcional, para destacar el Norte).
¿CÓMO?
1) Preparar la base
Marcar el centro de la base.
Con compás, trazar una circunferencia grande (p. ej. radio 15–20 cm).
Trazar dos circunferencias más: un anillo interior para rumbos (radio ~70% del grande) un círculo central decorativo (radio 3–5 cm)
2) Trazar los ejes principales (N–S y E–O)
Dibujar una línea recta que pase por el centro (será el eje N–S provisional).
Con escuadra o método del compás, trazar la perpendicular por el centro: eje E–O.
3) Dividir el círculo en 8 direcciones (cardinales + colaterales)
Ahora marcar las diagonales: Unir N con E (en arco)
Desde el centro, marca 45° entre cada eje usando transportador. Obtendremos: NE, SE, SO, NO.
4) Dibujar las puntas de la rosa como una estrella de 8 puntas
Dibuja un triángulo isósceles en cada dirección cardinal (N, E, S, O) con punta larga.
Dibuja triángulos algo más cortos en NE, SE, SO, NO.
5) Protección final
Forrar con forro adhesivo transparente o
Aplicar barniz acrílico (spray o pincel, según material).
¿PARA QUÉ?
Disponer de una rosa de los vientos es especialmente útil en Astronomía porque proporciona una referencia espacial local que conecta directamente el cielo con el lugar del observador: al estar orientada según la meridiana, permite interpretar el movimiento aparente del Sol y de las estrellas, identificar direcciones fundamentales como el Norte geográfico y medir ángulos sobre el horizonte (acimutes). Una rosa bien orientada convierte el entorno inmediato en un sistema de coordenadas astronómicas elemental, imprescindible para comprender conceptos como el mediodía solar, la salida y puesta de los astros, la relación entre tiempo y dirección, o la orientación nocturna mediante la Estrella Polar. En este sentido, no es un objeto decorativo, sino una herramienta pedagógica y observacional que hace visible cómo la rotación de la Tierra se proyecta sobre el espacio cotidiano del observador.
INVESTIGA: ¿Funcionaría igual esta rosa de los vientos en otro lugar del planeta?
¿QUÉ?
Mirando al cielo con un horizonte despejado y en una noche oscura, podemos ver muchísimas estrellas que parecen colocadas en una gran Bóveda Celeste. Esta bóveda imaginaria es la mitad de una gran Esfera Celeste, también imaginaria, que tiene su otra mitad debajo de nuestro suelo. Por el día, el Sol y en ocasiones la Luna parecen también colocadas en esta gran Bóveda Celeste.
Podemos decir entonces, que el cielo nos parece una gigantesca esfera sembrada de astros con la Tierra en su centro.
¿CON QUÉ?
Una bola sorpresa, un muñeco, un rotulador, un trozo de cartón o cartulina.
¿CÓMO?
Abrimos la bola sorpresa y la vaciamos.
Colocamos una de sus dos mitades sobre el cartón, y con un rotulador dibujamos la circunferencia que forma su contorno sobre el cartón.
Situamos al muñeco en medio de la circunferencia dibujada.
Volvemos a colocar la semiesfera de plástico sobre la circunferencia.
¿PARA QUÉ?
La finalidad de esta maqueta es simular la esfera celeste desde el punto de vista del observador. Para ello, se emplea la semiesfera de una cápsula sorpresa como representación del cielo visible, situando un muñeco en su centro que simboliza al observador en la superficie terrestre. Esta disposición permite visualizar de manera intuitiva la relación entre el observador y la esfera celeste.
INVESTIGA: Cambia la bola sorpresa por otro tipo de semiesfera.
¿QUÉ?
Lo que vamos a construir en esta maqueta es un transportador exterior a la semiesfera, que representa para nosotros la bóveda celeste. Además, una vez construido, este transportador nos servirá como plantilla para dibujar circunferencias máximas sobre la semiesfera.
¿CON QUÉ?
Una bola sorpresa, un rotulador, un trozo de cartón o cartulina, un trasportador, una regla, y unas tijeras o un cúter.
¿CÓMO?
Abrimos la bola sorpresa y la vaciamos.
Colocamos una de sus dos mitades sobre el cartón, y con un rotulador dibujamos la circunferencia que forma su contorno sobre el cartón.
Dibujamos una cruz centrada en el círculo (Es importante encontrar la correcta posición del centro).
Con el trasportador marcamos en el exterior del círculo los ángulos correspondientes dibujando un semi anillo exterior al círculo.
Separamos con el cúter el círculo del semi-anillo.
Cortamos el semi anillo para separarlo del resto del cartón y tener así el trasportador buscado.
¿PARA QUÉ?
Necesitamos situar puntos importantes de referencia en la semiesfera celeste que observamos. Estos puntos se encuentran a una determinada distancia angular, por ejemplo, sobre el horizonte. Para ello, mediremos ángulos en la parte convexa, es decir, en el exterior de nuestra semiesfera.
La finalidad, por tanto, de esta maqueta es poder situar sobre nuestra bóveda celeste, esos puntos y líneas necesarios a la hora de referenciar posiciones y movimientos de los astros en relación con nuestra posición de observadores.
INVESTIGA: ¿Cómo puedes medir distancias angulares en la Bóveda Celeste utilizando tus manos?
¿QUÉ?
Dibujaremos en nuestra bola celeste los siguientes puntos:
Zenit (Z): El zénit es el punto del cielo que está exactamente encima del observador, formando un ángulo de 90° respecto al horizonte. Depende del lugar donde te encuentres. Es lo opuesto al nadir, que está justo debajo de tus pies. No es una estrella ni un objeto fijo: es un punto de referencia.
Polo Norte Celeste (P): Es el punto del cielo hacia el cual apunta el eje de rotación de la Tierra en el hemisferio norte. Muy cerca de este punto se encuentra la Estrella Polar. Es un punto fijo alrededor del cual giran las estrellas. Es fundamental para la navegación astronómica. Su altura sobre el horizonte coincide con la Latitud del lugar de observación
Norte geográfico (N): Es la dirección que apunta hacia el Polo Norte de la Tierra, definido por el eje de rotación terrestre. Es distinto del norte magnético (el de la brújula). Se usa en mapas, GPS y geografía. Es un punto fijo, no cambia con el tiempo (a diferencia del magnético).
Sur geográfico (S): El sur geográfico es la dirección que apunta hacia el Polo Sur de la Tierra, determinado por el eje de rotación terrestre. Es opuesto al norte geográfico. Se usa como referencia fija en mapas, cartografía y sistemas de navegación. No depende del campo magnético terrestre.
Este geográfico (E): El este geográfico es la dirección por donde sale el Sol durante los equinoccios. Es perpendicular al eje norte–sur. También se llama oriente. En los mapas, se ubica a la derecha cuando el norte está arriba.
Oeste geográfico (O): El oeste geográfico es la dirección opuesta al este, por donde se pone el Sol en los equinoccios. También se llama occidente. En los mapas, se ubica a la izquierda cuando el norte está arriba.
El punto Q: Es la intersección del Ecuador Celeste (círculo imaginario en la esfera celeste que resulta de proyectar el ecuador terrestre hacia el cielo) con el Meridiano del lugar (círculo máximo que pasa por Z, P y N). Se encuentra a una altura desde el horizonte de 90º-Latitud del lugar de observación
¿CON QUÉ?
Una bola sorpresa, un rotulador, un trozo de cartón o cartulina, un trasportador celeste.
¿CÓMO?
Dibujamos la posición del Zenit (Z). Con el trasportador celeste medimos 90º desde el horizonte.
Dibujamos la posición del Polo Norte Celeste (P). Con el trasportador celeste medimos 40º desde el horizonte (en Madrid, cuya latitud es de 40º).
Dibujamos la posición del Norte Geográfico (N). Siguiendo la circunferencia máxima que pasa por Z y por P, en su intersección con el suelo.
Dibujamos la posición del Sur (S). En el suelo y frente al norte geográfico.
Dibujamos la posición del Este (E). En el suelo a 90º en el sentido horario desde el norte geográfico.
Dibujamos la posición del Oeste (O). En el suelo a 90º en el sentido antihorario desde el norte geográfico.
Dibujamos la posición ecuatorial (Q). En Madrid a 50º de altura desde el Sur y sobre la circunferencia máxima que pasa por Z y por P .
¿PARA QUÉ?
Dibujando estos puntos de referencia en la nuestra semiesfera celeste podremos situar por comparación, los mismos puntos en la bóveda celeste. Unos puntos fundamentales a la hora de referenciar posiciones y movimientos de los astros en relación con nuestra posición de observadores.
INVESTIGA: Representa sobre otras bolas sorpresa los puntos de referencia en Gran Canaria, Estocolmo, Guayaquil, el Polo Norte y Ushuaia?
¿QUÉ?
La Esfera Celeste imaginaria ha servido y sigue sirviendo para referir las posiciones de los distintos cuerpos celestes. Algo muy necesario a la hora de observarlos. Para cumplir este cometido es necesario definir en ella además de puntos, algunas líneas de referencia como las siguientes:
El meridiano del lugar es una circunferencia máxima que pasa por el Polo Norte Celeste, por el Zenit. Divide el cielo en dos mitades: este y oeste.
La meridiana o línea Norte–Sur es la línea imaginaria sobre el suelo que señala la dirección exacta Norte–Sur de un lugar.
El primer vertical es el gran círculo de la esfera celeste que pasa por el zenit y corta el horizonte exactamente en los puntos Este y Oeste. Es perpendicular al meridiano del lugar. Divide el cielo en mitad norte y mitad sur.
El ecuador celeste es la proyección del ecuador terrestre sobre la esfera del cielo. El ecuador terrestre es el gran círculo imaginario que divide la Tierra en dos hemisferios iguales: hemisferio norte y hemisferio sur. Está a igual distancia del Polo Norte y del Polo Sur. Es perpendicular al eje de rotación de la Tierra.
¿CON QUÉ?
Una bola sorpresa, un muñeco, un rotulador, un trasportador celeste, un cúter, un lápiz y una regla.
¿CÓMO?
Dibujamos los puntos de referencia (Z, P, N, S, E, O y Q) según lo explicado en la maqueta PUNTOS EN LA BOLA SORPRESA.
Dibujamos el Horizonte, colocando la semiesfera sobre el cartón, y con un rotulador dibujamos la circunferencia que forma su contorno sobre el cartón.
Marcamos los puntos cardinales en el círculo que se obtiene en el interior del horizonte, y la línea Meridiana que une los puntos Norte y Sur.
Situamos al observador en medio del círculo dibujado.
Colocamos la semiesfera de plástico sobre la circunferencia del horizonte.
Dibujamos el Meridiano del Lugar.
Dibujamos el Primer Vertical.
Dibujamos el Ecuador Celeste, (a 50º sobre el horizonte Sur)
¿PARA QUÉ?
La finalidad de construir una bóveda celeste como esta es representar de forma visual y manipulable la esfera celeste desde el punto de vista de un observador situado en la Tierra, permitiendo comprender con claridad cómo se orientan y se relacionan entre sí los principales elementos de referencia astronómica. Al incluir el cenit, el polo norte celeste, el meridiano del lugar y el ecuador celeste, la bóveda facilita entender el movimiento diario aparente de los astros, la determinación de direcciones y alturas, y la relación entre la posición del observador y el cielo, convirtiéndose en una herramienta didáctica clave para la orientación y la astronomía básica.
INVESTIGA: Representa sobre otras bolas sorpresa los puntos y las líneas de referencia en Gran Canaria, Estocolmo, Guayaquil, el Polo Norte y Ushuaia.
¿QUÉ?
En esta maqueta vamos a construir las referencias de la bóveda celeste o semiesfera de visibilidad, es decir, la parte de la Esfera Celeste que podemos ve en un determinado lugar de observación. Los puntos de referencia serán el Zenit, el Polo Norte Celeste, los Puntos Cardinales y el punto Q ecuatorial, en cuanto a las líneas, dibujaremos el Horizonte, el Meridiano del lugar, la Meridiana y el Ecuador Celeste. Ver las entradas “Puntos en la Bola Sorpresa” y “Líneas en la Bola Sorpresa”.
¿CON QUÉ?
Una semiesfera grande de porexpan, rotuladores de colores, pinceles y pintura plástica azul oscuro, un trozo de contrachapado, un trasportador celeste, y una regla.
¿CÓMO?
Dibujamos el contorno de la semiesfera sobre la tabla de contrachapado. Esta circunferencia será el Horizonte.
Cortamos la semiesfera celeste en dos cuartos.
Pintamos con pintura acrílica azul oscuro los dos cuartos.
Dibujamos en el círculo de la tabla interior al Horizonte un suelo (ciudad, campo, o lo que queramos)
Dibujamos los puntos y líneas de referencia. Ver las entradas “Puntos en la Bola Sorpresa” y “Líneas en la Bola Sorpresa”.
¿PARA QUÉ?
La finalidad de esta maqueta es poder situar sobre nuestra bóveda celeste, puntos y líneas necesarias a la hora de referenciar posiciones y movimientos de los astros en relación con nuestra posición de observadores.
NOTA: Gracias al porexpan, podemos hacer los puntos de referencia con chinchetas y las líneas con hilo. Esto nos permitirá cambiar de referencias si cambiamos la latitud del lugar de observación.
INVESTIGA: Representa sobre otras bolas sorpresa los puntos y las líneas de referencia en Gran Canaria, Estocolmo, Guayaquil, el Polo Norte y Ushuaia.
¿QUÉ?
Un cuadrante es un instrumento matemático y astronómico formado por un cuarto de círculo graduado (90°) que se utiliza para medir ángulos, especialmente la altura de un objeto sobre el horizonte, como una estrella, el Sol o un edificio. Funciona combinando una escala angular, un sistema de puntería y una plomada que indica el ángulo medido cuando el instrumento se orienta hacia el objetivo. Históricamente fue muy importante en la navegación, la astronomía y la topografía, y en el ámbito escolar se emplea para comprender de forma práctica conceptos de ángulos, trigonometría y orientación.
¿CON QUÉ?
Madera fina (contrachapado) de 3–5 mm, transportador (para dibujar la escala) o plantilla impresa de escala en grados, regla, escuadra y lápiz, compás, (ayuda a trazar el arco), sierra de marquetería, cola de carpintero, cinta adhesiva (para refuerzos), perforadora o punzón (para hacer un agujero), hilo resistente (cordel fino o hilo de nylon), un pequeño peso para la plomada: tuerca, arandela, llave pequeña, etc. Pintura acrílica y pinceles (para decorar), dos pajitas (para el visor),
¿CÓMO?
Dibujar la forma del cuadrante: En la madera dibuja un ángulo recto (como una “L”). Marca en la esquina (vértice) un punto: será el centro. Con el compás (o midiendo con regla), traza un arco de 90° (un cuarto de círculo) con radio de 12 a 15 cm aprox. Une los extremos del arco con los lados del ángulo recto para definir el cuadrante. Te quedará una pieza tipo “rebanada” de cuarto de círculo.
Recortar y reforzar: Recorta la pieza. Lija los bordes para que no se astille.
Poner la escala de grados: Opción A (más fácil y precisa): imprimir una escala de 0° a 90° en arco (plantilla) y pégala en el borde curvo. Opción B (a mano con transportador): Coloca el transportador con el centro en el vértice del cuadrante. Marca cada 10° (y si queréis, cada 5° o 1°). Dibuja rayitas y numera 0°–90° sobre el arco. Normalmente se lee 0° en la base (horizontal) y 90° hacia arriba (vertical).
Hacer el agujero para la plomada: Haz un agujero pequeño cerca del vértice (1 cm aprox del borde), justo en la esquina. Pasa un hilo por el agujero y haz un nudo para que no se salga.
Colocar el peso (plomada): Ata al extremo del hilo una tuerca/arandela (algo que pese un poco). Comprueba que el hilo cuelga libre y pasa cerca de la escala. Ese hilo será el indicador que marca el ángulo.
Montar el sistema de puntería (para apuntar): En uno de los lados rectos (normalmente el lado “superior”), pega dos pajitas alineadas (una cerca del vértice y otra cerca del extremo), formando una “mira”. Alternativa: hacer dos agujeritos con cáncamos alineados y mirar a través.
Cómo se usar el cuadrante: Sujeta el cuadrante por el lado recto. Mira por las pajitas apuntando al objeto (punto alto, sol sin mirar directamente al Sol, etc.). Cuando estés apuntando, deja que la plomada se estabilice. Lee el ángulo donde el hilo corta la escala. Comprobad que el hilo cruza el arco sin rozar el cartón (separarlo un poco con un pequeño “puente” si hace falta).
¿PARA QUÉ?
Construir un cuadrante es necesario porque permite conectar la geometría abstracta con la realidad física mediante una experiencia directa. Al usarlo, comprendemos que los ángulos no son solo dibujos en el cuaderno, sino magnitudes que describen posiciones reales en el espacio. El cuadrante muestra de forma clara cómo la vertical (definida por la gravedad) y la línea de visión determinan un ángulo medible, y sirve como punto de partida para entender ideas clave como pendiente, altura, orientación y trigonometría. Además, su construcción desarrolla habilidades matemáticas, técnicas y de razonamiento, fomentando la precisión, la medición, la comprobación de errores y la interpretación de datos, algo difícil de lograr solo con instrumentos comerciales ya hechos.
INVESTIGA: Cómo puedes medir la latitud de un lugar de observación usando el cuadrante.
¿QUÉ?
Un teodolito es un instrumento de medición que se utiliza para determinar ángulos horizontales y verticales con gran precisión, especialmente en topografía, astronomía, geodesia e ingeniería. Funciona mediante un sistema de ejes perpendiculares que permite girar un visor o telescopio tanto en el plano horizontal (para medir el acimut) como en el vertical (para medir la altura o ángulo de elevación), usando escalas graduadas y niveles para asegurar la correcta alineación.
En astronomía (y también en navegación), el sistema de coordenadas horizontales (los ángulos acimut y altura) sirven para describir la posición de un objeto en el cielo tal como la ve un observador desde un lugar y momento concretos. Son un sistema local, es decir, dependen de dónde estés (latitud y longitud) y de la hora de observación (debido a la rotación de la Tierra).
1. Altura (h)
La altura indica lo alto que está un objeto sobre el horizonte. Se mide en grados (°).
Valores: 0° : el objeto está justo en el horizonte, 90°: el objeto está en el cenit (justo encima de tu cabeza). Valores negativos: el objeto está debajo del horizonte (no visible)
Ejemplo: Si una estrella tiene una altura de 30°, significa que está relativamente baja en el cielo, a unos 30° sobre el horizonte.
2. Acimut (A)
El acimut indica la dirección horizontal del objeto, es decir, hacia dónde miras a lo largo del horizonte para encontrarlo. Se mide en grados, recorriendo el horizonte. Se mide en sentido horario.
Convención más usada en astronomía: 0°: Norte, 90°: Este, 180°: Sur, 270°: Oeste
Ejemplo: Un acimut de 135° indica que el objeto está entre el este y el sur (sureste).
Imagina que estás de pie en un punto: El acimut te dice en qué dirección girarte, y la altura te dice cuánto levantar la mirada.
Por ejemplo: Acimut = 200°, Altura = 45°. Mira hacia el sur–suroeste y levanta la vista hasta la mitad del cielo.
¿CON QUÉ?
Madera o contrachapado (5–10 mm), transportador, listón de madera (eje vertical), nivel de burbuja, tubo de plástico o cartón rígido (visor), hilo y peso (plomada), tornillos, clavos pequeños o pasadores, pegamento para madera, regla, lápiz, taladro o punzón, y lija.
¿CÓMO?
Construcción de la base: Dibuja un círculo de 20–25 cm de diámetro sobre la madera o el contrachapado. Córtalo y lija los bordes. Marca el centro exacto del círculo. Pega o atornilla 3 o 4 patas pequeñas debajo para estabilidad. Esta base servirá para medir el acimut. Construye un trasportador circular (360°). Fija el nivel de burbuja.
Colocación de la escala horizontal: Centra el transportador circular (360°) sobre la base. Alinea el 0° con el Norte (marca N, S, E, O alrededor). Fija el transportador con pegamento o tornillos pequeños.
Instalación del eje vertical: Perfora un orificio en el centro de la base. Inserta el listón de madera vertical (10–15 cm de alto). Asegúralo con pegamento fuerte o tornillos. Verifica que esté completamente vertical. Este eje sostiene el sistema de altura.
Fabricación del sistema de altura (Cuadrante): Construye un transportador de cuadrante (90°). Fíjalo en una placa de madera o cartón rígido. Coloca esta placa en el eje vertical, permitiendo que gire libremente. El 0° debe coincidir con la horizontal.
Instalación del visor: Fija el tubo visor (pajilla o tubo plástico) en el borde recto del transportador. Asegúrate de que el visor apunte exactamente al mismo ángulo que marca la escala. Puede fijarse con: Bridas, alambre o tornillos pequeños.
Colocación de la plomada: Ata un hilo al centro superior del transportador vertical. Coloca un peso en el extremo (tuerca o plomo). La plomada debe caer libremente y marcar el ángulo vertical correcto. La plomada asegura lecturas precisas.
Indicador de acimut: Coloca una varilla o flecha en la base, unida al eje. Esta flecha debe girar y señalar la escala de 360°. Marca claramente el N (Norte), el S (Sur), el E (Este) o el O (Oeste).
Calibración: Coloca el teodolito sobre una superficie plana. Apunta el visor al horizonte. Debe marcar 0° de altura. Apunta verticalmente hacia arriba. Debe marcar 90°. Ajusta si es necesario.
¿PARA QUÉ?
Un teodolito es útil porque permite medir direcciones y alturas con precisión, ayudando a saber hacia dónde está un objeto y lo alto que se encuentra sin necesidad de acercarse a él. Se utiliza para calcular alturas, orientarse con los puntos cardinales, observar el cielo, elaborar mapas y aprender conceptos de astronomía y matemáticas de manera práctica, por lo que es una herramienta muy valiosa tanto en topografía, astronomía e ingeniería.
INVESTIGA: Calcula la longitud del patio de tu instituto usando el teodolito.
¿QUÉ?
Vamos a construir una maqueta tridimensional de la esfera celeste utilizando una bola de porexpán como base, donde colocaremos alfileres para representar las estrellas más brillantes y trazaremos con hilos los paralelos (como el ecuador celeste) y meridianos celestes para comprender cómo se organiza el cielo. También utilizaremos los hilos para dibujar las configuraciones de las constelaciones más importantes.
¿CON QUÉ?
Para la Esfera: Bola grande de porexpán (30–40 cm ideal), alfileres de cabeza redonda (mejor de distintos colores y tamaños), planisferio celeste, mapa celeste del hemisferio sur, gomets, hilo fino o lana negra o azul oscura y amarilla o blanca, chinchetas, rotuladores permanentes, típex de brocha, cartulina, tijeras, pintura acrílica, brochas y pinceles, Para la Base de apoyo: Cubo cilíndrico del tamaño de la esfera.
¿CÓMO?
Paso 1: Colorear la bola
Pintar la bola de porexpán con pintura acrílica (si utilizamos pintura sintética el corcho se deshará formando hoyos, y la textura impedirá situar correctamente las estrellas). Utilizar cualquier color oscuro (azul o negro, recomendados).
Paso 2: Colocar los Polos y el Ecuador Celeste
Una vez que esté seca la pintura, situar con un par de chinchetas los polos norte y sur celestes. En el centro de la bola colocar con hilo oscuro y alfileres el Ecuador Celeste, que separará la Esfera en dos Hemisferios, el Norte y el Sur. Pintar del color de la esfera la cabeza de los alfileres utilizados y pegar un gomet en cada marca indicando la hora de ascensión recta.
Paso 3: Colocar las líneas de referencia. Paralelos y Meridianos Celestes
Dividir el Ecuador en 24 partes, y marcar cada una de ellas con un alfiler. Meridianos: colocar un hilo de Polo a Polo pasando por la marca del ecuador y su opuesta. Paralelos: En cuatro meridianos opuestos dos a dos, hacer marcas cada 15º (dividir el cuarto de circunferencia máxima entre 6 para situar cada paralelo), y clavar alfileres en dichas marcas. Pasar hilos por los alfileres y construir los paralelos. Pintar del color de la esfera la cabeza de los alfileres utilizados y pegar un gomet en cada marca indicando los grados de declinación.
Paso 4: Colocar las estrellas
Con el planisferio para latitud de Madrid como referencia, colocar alfileres en los lugares en los que se encuentran las estrellas más brillantes (si tenemos alfileres de distintos tamaños, utilizarlos para los diferentes brillos o magnitudes). Estas estrellas son las que podemos ver desde Madrid, para completar la esfera se necesitan mapas de estrellas del cielo del Hemisferio Sur.
Paso 5: Pintar las estrellas
Con típex de brocha pintar las cabezas de las estrellas si no son todas del mismo color. Hay estrellas de colores llamativos como Arturo en BOYERO (naranja), Vega en LYRA (azul claro), Capella en AURIGA (amarillo), Rigel en ORIÓN (azul), Betelgeuse en ORIÓN (rojo) y Antares en el ESCORPIÓN (roja)
Paso 6: Representar la Eclíptica
Para dibujar la eclíptica:, marcar los puntos: AR 0h, Dec 0° (equinoccio de primavera), AR 6h, Dec +23,44° (solsticio de verano), AR 12h, Dec 0° (equinoccio de otoño) y AR 18h, Dec −23,44° (solsticio de invierno). Unir esos puntos con un círculo inclinado. Usar un hilo de color rojo o naranja y colocar alfileres de color amarillo en cada meridiano a la altura de la eclíptica.
Paso 7: Colocar etiquetas
Poner etiquetas en las constelaciones con sus nombres.
¿PARA QUÉ?
Construir esta maqueta permite trabajar conceptos fundamentales de astronomía como la posición aparente de las estrellas, las constelaciones, y las coordenadas celestes (ascensión recta y declinación), fomentando el aprendizaje manipulativo, la orientación espacial y el trabajo colaborativo mientras el alumnado visualiza de forma tangible cómo se estructura el firmamento.
INVESTIGA: ¿Qué zona de la Esfera Celeste podemos ver desde una determinada latitud? ¿Y de esa zona qué parte podemos ver durante todo el año?