Maquetas sobre las Estrellas
Maquetas sobre las Estrellas
¿QUÉ?
Las constelaciones son conjuntos aparentes de estrellas que, vistas desde la Tierra, forman figuras a las que diferentes culturas han dado significado, aunque las estrellas no estén realmente unidas entre sí. Las imágenes asociadas a ellas son interpretaciones humanas que han ayudado a reconocer patrones en el cielo. Estos patrones se han utilizado como referentes para orientarse y reconocer los movimientos de otros astros. El brillo de cada estrella se describe mediante la magnitud aparente: cuanto menor es su valor, más brillante se ve la estrella, y cuanto mayor, más débil aparece, algo esencial para representar correctamente las constelaciones y distinguir sus estrellas principales. Una estrella de 1ª magnitud brilla tanto como 100 estrellas de 6ª magnitud, que son las más débiles que el ojo humano puede ver a “ojo desnudo” (sin instrumentación óptica). Consideramos que hay un total de 88 constelaciones. Desde una determinada latitud, hay constelaciones que se ven durante todo el año, se llaman circumpolares. Otras se ven en unas épocas de año, y en otras no, y también hay constelaciones que no se ven nunca.
¿CON QUÉ?
Camisetas lisas (preferiblemente oscuras: negro, azul marino, gris oscuro), botones de distintos tamaños (blancos, plateados o nacarados), hilo (blanco o claro para simular las líneas), agujas de coser, tijeras, lápiz o tiza de sastre, plantillas de constelaciones impresas (o usar el Stellarium), cartón fino o bastidor (opcional, para facilitar el cosido), rotuladores de distintos colores para dibujar sobre tela.
¿CÓMO?
Paso 1: Elección de constelación: cada alumno escoge una constelación distinta. (Orión, por ejemplo)
Paso 2: Imagen de referencia: se les entrega (o se pide que lo busquen en el Stellarium) una imagen de la constelación con la magnitud de cada estrella. Ver el final de esta entrada.
Paso 3: Preparación de la camiseta: el alumno elige una camiseta lisa oscura y coloca dentro cartón fino o un bastidor para tensar la tela.
Paso 4: Marcado del patrón: con tiza de sastre o lápiz, copia en la camiseta la posición de las estrellas según la imagen de referencia.
Paso 5: Clasificación por tamaños: el alumno decide qué estrellas serán T1–T5 comparando con la imagen (las más brillantes → botones más grandes). Ver Tabla de magnitudes y tamaños.
Paso 6: Selección de botones: preparar en una bandeja los botones ya separados por tamaños (T1–T5) para evitar errores.
Paso 7: Cosido de estrellas: coser cada botón en su punto correspondiente, empezando por las estrellas principales y revisando que coincidan tamaño y posición.
Paso 8: Unión con pespunte: unir las estrellas con hilo claro siguiendo el trazado de la constelación (líneas finas y limpias).
Paso 9: Revisión: comprueba que la forma coincide con la referencia y que los tamaños de botones respetan el brillo relativo.
Paso 10: Diseño de la figura: en papel, dibuja la figura que sugiere la constelación (mitológica o imaginada) alrededor del patrón estelar.
Paso 11: Dibujo en la camiseta: pasar el diseño a la camiseta con rotuladores textiles, rodeando e integrando la constelación sin tapar botones ni líneas.
Paso 12: Detalles finales: añadir sombreado, contorno o el nombre de la constelación (opcional), y limpiar las marcas de tiza si se ven.
Paso 13: Secado y fijado: deja secar el rotulador textil y fija el dibujo siguiendo las indicaciones del rotulador (normalmente planchado por el reverso o con papel protector).
Paso 14: Camiseta terminada: la prenda queda decorada con la constelación (botones + pespunte) y la figura artística alrededor, lista para exposición o pase de modelos.
¿PARA QUÉ?
Hacemos este proyecto para aprender astronomía de forma activa y significativa, no solo memorizando nombres, sino observando, interpretando y representando el cielo. Al trabajar las constelaciones con botones y costura, los estudiantes comprenden conceptos clave como la magnitud aparente de las estrellas, la diferencia entre dato científico y representación cultural, y la importancia de la observación rigurosa. Además, el proyecto integra ciencia, arte y trabajo manual, desarrollando la motricidad fina, la creatividad, la paciencia y el orgullo por el trabajo bien hecho, al tiempo que fomenta el aprendizaje cooperativo y genera un producto final visible y compartible que da sentido al proceso de aprendizaje.
INVESTIGA: Busca las constelaciones de otras culturas diferentes a la nuestra como la maya, la china o la de los aborígenes australianos.
¿QUÉ?
Un nocturlabio es un instrumento astronómico antiguo que se utilizaba para determinar la hora durante la noche a partir de la observación de las estrellas circumpolares. Su funcionamiento se basa en el movimiento aparente de rotación del cielo alrededor del polo celeste, causado por la rotación de la Tierra. Al alinear el instrumento con la Estrella Polar y observar la posición relativa de determinadas estrellas (en nuestro caso con los punteros Dubhe y Merak), el nocturlabio permite estimar la hora nocturna sin necesidad de luz solar ni relojes mecánicos.
Este instrumento fue empleado especialmente por astrónomos y navegantes desde la Edad Media, sobre todo en el hemisferio norte, donde la Estrella Polar es visible. El nocturlabio suele estar formado por discos giratorios que representan los meses del año, las horas y un pequeño mapa estelar, y su diseño depende de la latitud, ya que solo funciona correctamente con las estrellas que permanecen visibles toda la noche en un lugar determinado. Hoy en día se utiliza principalmente con fines didácticos, para comprender la relación entre el tiempo, la rotación terrestre y el cielo nocturno.
¿CON QUÉ?
Materiales básicos: Cartón rígido (de cajas recicladas para el mango, y la base), cartulinas de colores (para diferenciar discos y escalas), tijeras, pegamento (barra o cola blanca), regla, trasportador, compás o plantilla circular (plato, tapa, etc.)
Materiales de marcado: Lápiz, goma de borrar, marcadores o rotuladores de colores, bolígrafo negro fino (para constelaciones y texto)
Elementos de ensamblaje: Broche mariposa / encuadernador metálico (para unir los discos y permitir el giro), cinta adhesiva (opcional, refuerzo)
¿CÓMO?
Paso 1: Discos circulares
Recortar 2 círculos grandes de cartón: Disco base (soporte) con mango y el primer disco giratorio (fechas y horas). Recortar 1 círculo central más pequeño para la “aguja” es decir para dibujar las estrellas que darán la hora. Este es el segundo disco giratorio.
Paso 2: Marcado
En el primer disco giratorio, hay dos anillos uno exterior para los meses y días (suele ser doble), y otro interior para las horas nocturnas (18:00 a 4:00). Por último, en el disco central: dibujaremos la Osa Mayor y la Osa Menor haciendo hincapié en las estrellas Dubhe, Merak y Polar.
Paso 3: Ensamblaje
Alinear los discos, perforar los centros y unir con broche mariposa (debe girar).
Paso 4: Uso
Poner fecha: Gira el disco correspondiente a los meses hasta situar la fecha de observación en la posición de referencia del instrumento (flecha del mango).
Orientar el nocturlabio: Sujeta el nocturlabio por el mango y oriéntalo hacia el norte, asegurándote de que el plano del instrumento quede vertical.
Alinear con la Estrella Polar: Utiliza la línea central del nocturlabio para apuntar a la Estrella Polar, que indica la dirección del polo norte celeste.
Localizar la constelación de referencia: Identifica en el cielo la constelación utilizada (en nuestro caso la Osa Mayor) y localiza la misma constelación en el disco estelar del nocturlabio.
Ajustar el disco central: Gira el disco interior hasta que la posición de la constelación observada coincida con su posición en el cielo real respecto a la Estrella Polar.
Leer la hora nocturna: Una vez alineados los discos, lee a través del visor del disco central la hora aproximada indicada en la escala horaria del nocturlabio.
Aplicar correcciones si es necesario: Ten en cuenta que la hora es aproximada. Puede ser necesario ajustar por horario de verano/invierno, longitud del lugar de observación y Ecuación del Tiempo.
¿PARA QUÉ?
Con la construcción y uso del nocturlabio podemos aprender de forma activa y significativa, conceptos abstractos como la rotación y traslación de la Tierra, el movimiento aparente del cielo y la medición del tiempo con una experiencia práctica y manipulativa. Además, se fomenta la comprensión del cielo nocturno real, el reconocimiento de estrellas y constelaciones, al tiempo que conecta la astronomía con su dimensión histórica y cultural, mostrando cómo se medía el tiempo antes de los relojes modernos. Al ser un instrumento sencillo y aproximado, favorece también el análisis crítico del error.
INVESTIGA: ¿Cómo influye en el diseño de un nocturlabio la latitud a la que se encuentra el observador?.
¿QUÉ?
Vamos a construir la maqueta tridimensional de la constelación de Orión utilizando una caja de cartón y pequeñas esferas que representarán las estrellas. Cada estrella será colocada a una distancia distinta dentro de la caja según una escala determinada. Gracias a esta representación podremos comprobar que las constelaciones no son dibujos planos reales en el espacio, sino agrupaciones aparentes vistas desde la Tierra.
¿CON QUÉ?
Caja de cartón
Cartulina negra o pintura oscura para el fondo
Hilo transparente o hilo fino
Bolitas de porexpán, cuentas o pequeñas esferas para representar las estrellas
Palillos, agujas o elementos de sujeción
Regla y cinta métrica
Tijeras o cúter
Pegamento o silicona
Rotuladores o pintura
Además, se necesita el dibujo proporcionado de la constelación de Orión y la distancia a la que se encuentra cada una de sus estrellas.
¿CÓMO?
Paso 1: Preparar la caja (40 x 40 x 60 cm) haciendo un agujero o mira en el centro de una de las caras más estrechas.
Paso 2: Recortar una de las caras anchas de la caja.
Paso 3: Cubrir el interior con cartulina negra para simular el cielo nocturno.
Paso 4: Dibujar en una cartulina la constelación de Orión.
Paso 5: Pegar la constelación en el fondo interior de la cara opuesta a la mira que se hizo en el Paso 1.
Paso 6: Para situar las bolitas de porexpán en las posiciones adecuadas podemos seguir el siguiente procedimiento:
1. Desde cada estrella dibujamos una línea vertical hasta llegar al suelo de la caja, y desde allí otra hasta el centro de la base de la cara opuesta. Es en esta última línea donde colocaremos la varilla con su bolita o estrella correspondiente. (Ver Imágenes 1 y 2)
2. Para encontrar la posición en la que anclaremos la varilla, haremos una proporción en la que la estrella más lejana ocupará la posición más alejada de la mira, es decir, Alnilam a 2000 a.l. se encontrará a 60 cm de profundidad. Según esta escala 1 a.l. corresponde a 0,03 cm, por tanto el resto de las estrellas quedarían a las distancias que vemos en la Tabla 1. (Ver imagen 3)
3. Una vez localizada la base de la varilla, la altura de esta corresponde a la distancia a la que se encuentra cada una de las estrellas de la base de la caja (medir en la plantilla de la constelación) (Ver imagen 4)
Paso 7: Comprobar la alineación mirando desde la mira. Desde allí deberían verse las bolitas formando Orión. Si alguna estrella queda mal, se recoloca lo necesario. Una vez encontrada la visión correcta de la constelación de Orión se puede fijar con una gotita de silicona, pegamento la base de cada varilla.
Paso 8: Observación lateral. Como hemos dejado una cara lateral de la caja abierta, podremos ver que, desde otro punto de vista, la constelación se rompe y las estrellas no forman realmente esa figura.
¿PARA QUÉ?
Esta maqueta permite comprender que las constelaciones son construcciones visuales dependientes del punto de vista terrestre y no agrupaciones reales de estrellas próximas entre sí. Mediante la elaboración de la maqueta tridimensional de Orión, se relacionan conceptos astronómicos con contenidos matemáticos como las escalas, la proporcionalidad y la representación espacial.
INVESTIGA: ¿Qué aspecto tendrá Orión desde Marte? ¿Y desde una estrella como Bellatrix?
¿QUÉ?
La maqueta consiste en un mural del cielo construido sobre un tablero rectangular con una cuadrícula formada por hilos blancos, en la que se representan las doce constelaciones del zodíaco utilizando las coordenadas ecuatoriales de sus estrellas principales. Las estrellas serán pequeñas chinchetas de distintos tamaños proporcionales a su brillo aparente, y se unen entre sí mediante hilo fino para reproducir las figuras tradicionales de cada constelación. El resultado es un mapa celeste que permite visualizar la distribución de las constelaciones zodiacales, utilizando el mismo sistema de coordenadas empleado para localizar los astros en los atlas y cartas astronómicas.
Sobre este fondo estelar se añade la eclíptica, representada mediante un hilo de color diferente y las posiciones aproximadas del Sol a lo largo del año. De este modo, la maqueta permite comprender la relación entre las constelaciones del zodíaco y el movimiento aparente del Sol, así como identificar los equinoccios y los solsticios.
¿CON QUÉ?
Estructura del mural
Tablero de corcho de aproximadamente 120 × 50 cm.
Marco de madera (opcional).
Pintura acrílica azul oscuro para el fondo.
Brocha o rodillo pequeño.
Regla, escuadra y lápiz para marcar la cuadrícula.
Cuadrícula de coordenadas
Hilo blanco fino para formar la retícula.
Chinchetas blancas pequeñas para sujetar los extremos de los hilos y algunos puntos intermedios.
Rotulador o etiquetas adhesivas para indicar las horas de ascensión recta y los valores de declinación.
Representación de las estrellas
Chinchetas blancas de varios tamaños:
Grandes para las estrellas más brillantes (magnitud inferior a 2).
Medianas para las estrellas de magnitud entre 2 y 3.
Pequeñas para las estrellas de magnitud superior a 3.
Hilo blanco fino para unir las estrellas y reproducir las formas tradicionales de las constelaciones.
Tabla con las coordenadas ecuatoriales y las magnitudes de las estrellas seleccionadas.
Representación de la eclíptica
Hilo amarillo o dorado.
Chinchetas amarillas para fijar la eclíptica.
Doce chinchetas naranjas o doradas para señalar las posiciones aproximadas del Sol el primer día de cada mes.
Dos chinchetas especiales para los equinoccios y otras dos para los solsticios.
Identificación y acabado
Etiquetas o carteles con los nombres de las doce constelaciones del zodíaco.
Letras adhesivas o impresiones en papel para los nombres de los meses.
Rotuladores permanentes.
Tijeras.
Pegamento.
Herramientas auxiliares
Regla de 50 cm o metro.
Cinta métrica.
Calculadora.
Ordenador con acceso a una tabla de coordenadas estelares o a un programa astronómico como Stellarium para consultar las posiciones de las estrellas y de los planetas. (Te damos las que utilizamos nosotros al final de esta maqueta)
¿CÓMO?
Paso 1: Preparar el tablero de corcho y pintarlo de azul oscuro para representar el cielo nocturno. Dejar secar completamente antes de continuar.
Paso 2: Marcar con lápiz una cuadrícula de 24 columnas y 9 filas. Las 24 columnas representarán las 24 horas de ascensión recta, de 0 h a 24 h, y las 9 filas representarán la declinación, desde +40° hasta −40°.
Paso 3: Colocar hilos blancos sobre las líneas de la cuadrícula. Los hilos verticales representarán las horas de ascensión recta y los hilos horizontales los valores de declinación. Sujetarlos con chinchetas blancas en los bordes y en algunos puntos intermedios.
Paso 4: Etiquetar el eje horizontal con las horas de ascensión recta: 0 h, 1 h, 2 h, 3 h… hasta 24 h. Etiquetar el eje vertical con los valores de declinación: +40°, +30°, +20°, +10°, 0°, −10°, −20°, −30° y −40°.
Paso 5: Colocar las estrellas principales de cada constelación zodiacal usando la tabla de coordenadas. Los alumnos deberán estimar su posición dentro de la cuadrícula a partir de la ascensión recta y la declinación.
Paso 6: Utilizar chinchetas blancas de distinto tamaño según la magnitud aparente de cada estrella. Las estrellas más brillantes se representarán con chinchetas grandes, las de brillo intermedio con chinchetas medianas y las menos brillantes con chinchetas pequeñas.
Paso 7: Unir con hilo blanco las estrellas principales de cada constelación para formar las figuras tradicionales del zodíaco. No es necesario unir todas las estrellas, solo aquellas que permitan reconocer la forma general de cada constelación.
Paso 8: Colocar los nombres de las doce constelaciones del zodíaco en la parte inferior o junto a cada figura, procurando que no tapen las estrellas ni la cuadrícula.
Paso 9: Representar la eclíptica mediante un hilo amarillo o dorado. Para ello se colocarán primero las posiciones aproximadas del Sol el primer día de cada mes y después se unirá la sucesión de puntos con el hilo. (Ver final de esta maqueta)
Paso 10: Marcar de forma especial los equinoccios y solsticios. Los equinoccios estarán en los puntos donde la eclíptica cruza el ecuador celeste, y los solsticios corresponderán a los puntos de declinación máxima y mínima del Sol.
Paso 11: Revisar el mural completo comprobando que las constelaciones siguen la franja zodiacal y que la eclíptica aparece como una línea ondulada respecto al ecuador celeste.
¿PARA QUÉ?
La construcción de esta maqueta en la clase de Astronomía tiene como finalidad ayudar al alumnado a comprender cómo se distribuyen las constelaciones del zodíaco sobre la esfera celeste y cómo se localizan los astros mediante las coordenadas ecuatoriales. Además, permite visualizar el recorrido aparente anual del Sol a través de las distintas constelaciones y comprender la relación entre la eclíptica, los equinoccios y los solsticios. Gracias a este mural, elaborado de forma cooperativa por los propios alumnos, se dispone de un recurso permanente para realizar nuevas actividades de observación y representación del movimiento de los planetas, facilitando posteriormente el estudio de fenómenos como el movimiento retrógrado de Marte.
INVESTIGA: ¿Qué relación existe entre constelaciones y estaciones?