La tortuga mordedora es una especie de tortuga acuática originaria de América del Norte. Como su nombre lo indica, se distingue por su poderosa mordida gracias a su enorme cabeza y pico con forma de gancho. Pueden vivir más de 60 años con los cuidados apropiados.
Alimentación: Son carnívoras, alimentándose de una gran variedad de presas acuáticas como peces, ranas, larvas e insectos acuáticos. En cautiverio se les debe proporcionar una dieta rica en proteína animal como pescado, camarones, gusanos u otros invertebrados 2 o 3 veces por semana. Los juveniles necesitan mayor frecuencia de alimentación.
Hábitat: Requieren un estanque de al menos 800 litros con zonas tanto acuáticas de entre 20 y 30 cm de profundidad como plataformas de reposo seco. La temperatura del agua debe mantenerse entre 22°C y 28°C con un calentador y filtro potentes. El área seca debe contar con lámpara de calor.
Comportamiento: Pasan la mayor parte del tiempo en el agua pero regularmente salen a descansar y tomar el sol. Son excelentes nadadoras de largas distancias. Los machos pueden mostrar comportamientos agresivos entre ellos, especialmente durante la época reproductiva.
Reproducción: La madurez sexual se alcanza entre los 14 y 20 años. Las hembras ponen una camada de entre 10 a 35 huevos anualmente en la orilla o en agujeros poco profundos. La incubación toma entre 70 y 80 días. Las crías requieren dieta rica en proteínas para un rápido crecimiento.
Cuidados esenciales: espacio vital grande, ambiente acuático limpio y templado, suplementos de vitaminas y calcio, área de reposo seco, protección contra depredadores si están en exterior y supervisión ante problemas de salud o agresión.
En conclusión, la tortuga mordedora requiere experiencia significativa de su cuidador pero para quien esté preparado puede ser una mascota exótica y longeva extraordinaria a pesar de sus requerimientos especiales de manejo y espacio.