La tortuga de orejas rojas, nativa del sureste de Estados Unidos, es muy popular como mascota por sus vivos colores y relativa facilidad de cuidado. Con atención adecuada pueden vivir de 20 a 30 años.
Alimentación: Son omnívoras y requieren una dieta que consista en un 40-50% de proteína animal, idealmente carne, pescado, mariscos e insectos complementados con vegetales como hojas verdes, flores y frutas ocasionalmente. Los juveniles deben alimentarse diariamente pero los adultos toleran la alimentación cada 2 o 3 días. Es esencial complementar su dieta con un suplemento de calcio.
Hábitat: Requieren un estanque espacioso, de al menos 200 litros por animal adulto, con zonas tanto terrestres como acuáticas. La temperatura del agua debe mantenerse entre 22 y 28°C con calentador y filtro. El área terrestre debe contar con una lámpara de calor y de UVB. El agua debe cambiarse parcialmente cada semana.
Comportamiento: Son animales principalmente acuáticos aunque requieren salir periódicamente del agua para termorregular su cuerpo y prevenir infecciones. Son algo territoriales y se estresan en espacios pequeños. Idealmente se deben mantener en parejas o grupos pequeños del mismo sexo para evitar peleas.
Reproducción: Alcanzan la madurez sexual después de 4 o 5 años. Las hembras pueden almacenar esperma y poner varias tandas de 2 a 20 huevos anualmente en agujeros que cavan en tierra seca. Los huevos incuban de 60 a 80 días dependiendo de la temperatura.
Cuidados esenciales: mantener una dieta balanceada, agua limpia y caliente para termorregular y nadar, área para salir y secarse, temperatura ambiental cálida, lámpara UVB, supplemento de calcio y revisiones de salud regulares por un veterinario.
En conclusión, aunque requieren de ciertos cuidados especiales, las cautivadoras tortugas de orejas rojas pueden ser excelentes mascotas cuando se les proporciona el ambiente adecuado. Son animales limpios, sanos y bastante longevos cuando se atienden apropiadamente sus necesidades.