Los hurones son animales fascinantes y con una gran diversidad. Actualmente, existen 3 especies de hurones reconocidas: el hurón europeo, el hurón de pies negros y el hurón de cola corta. Además, existen varias subespecies y variaciones de color dentro de cada especie.
El hurón europeo, también conocido como Mustela putorius, es la especie de hurón más comúnmente conocida y criada en todo el mundo. Los hurones europeos tienen un cuerpo delgado y elegante, con una longitud que varía entre los 30 y los 40 cm y un peso de entre 500 gramos y 2 kilogramos. Sus colores van desde el blanco, pasando por el gris y el marrón hasta el negro. Además, los hurones europeos pueden tener distintas marcas en su pelaje, como rayas o manchas.
El hurón de pies negros, o Mustela nigripes, es una especie que se encuentra únicamente en Norteamérica. Este hurón es un poco más grande que el hurón europeo, con una longitud que varía entre los 40 y los 50 cm y un peso de entre 600 gramos y 1,5 kilogramos. Su pelaje es de color marrón oscuro o negro, con una mancha blanca en la frente y los pies de color negro. Esta especie se encuentra en peligro de extinción debido a la pérdida de su hábitat natural y a la competencia con otros animales.
Por último, el hurón de cola corta, o Mustela erminea, es la especie más pequeña de hurón, con una longitud que varía entre los 18 y los 25 cm y un peso de entre 50 gramos y 350 gramos. Esta especie es originaria de Europa y Asia y su pelaje varía desde el marrón oscuro al blanco, pasando por tonalidades de gris y negro.
Cada una de estas especies de hurones posee características únicas que los hacen fascinantes y diferentes entre sí. Si bien los hurones son animales domésticos populares, es importante recordar que no son adecuados para todas las personas y que se necesita tiempo, cuidado y atención para asegurar su bienestar.