El disco rojo es un llamativo pez tropical originario de ríos y arroyos de América Central. Se distingue fácilmente por su distintivo cuerpo compacto en forma de disco de color rojo brillante. Pueden vivir de 3 a 5 años con los cuidados adecuados.
Alimentación: Aceptan una gran variedad de alimentos secos de buena calidad para peces tropicales, pero se les debe complementar la dieta con proteínas de alimentos vivos como larvas de mosquito, artemia o tubifex al menos una vez a la semana. Se recomienda alimentarlos una o dos veces al día con porciones pequeñas que puedan consumir rápidamente.
Condiciones del acuario: Requieren un acuario establecido de al menos 40 litros, densamente plantado con zonas de sombra y agua corriente moderada. Prosperan con temperaturas de 23 a 28°C, pH ligeramente ácido entre 6 y 7, y muy bajos niveles de nitratos y amonio. La iluminación no es indispensable pero el filtrado debe ser superior.
Comportamiento: Son en general muy pacíficos aunque los machos pueden volverse territoriales entre ellos. Pasan la mayor parte del tiempo nadando activamente en zonas medio altas del acuario. Se estresan si se mantienen solos o en espacios reducidos.
Compatibilidad: Se llevan moderadamente bien en acuarios comunitarios con peces pequeños de comportamiento tranquilo como tetras o danios. No deben juntarse con especies de agua fría ni peces agresivos o de gran tamaño que puedan confinarlos o morder sus aletas.
Reproducción: Alcanzan la madurez después de 6-9 meses aproximadamente. No es común que se reproduzcan en acuarios domésticos pero en condiciones favorables pueden desovar hasta 300 huevos que eclosionan después de 3 días como alevines de comportamiento agresivo entre ellos.
Cuidados principales: Calidad de agua impecable, espacio adecuado para nadar, densa vegetación, alimentación variada, evitar hostigamiento de otros peces y observar constantemente su comportamiento.
En resumen, los llamativos discos rojos son excelentes adiciones a acuarios comunitarios tropicales bien diseñados y establecidos. Aunque son peces algo delicados, compensan con su extraordinaria apariencia.