El cobayo Skinny, también conocido como cobayo sin pelo, es una raza de cobayo que se caracteriza por no tener pelo o tener muy poco. Fue descubierto en Canadá en la década de 1970 como resultado de una mutación genética espontánea. Desde entonces, la raza ha ganado popularidad y se ha criado en todo el mundo.
El cobayo Skinny tiene una piel suave y arrugada, que se siente como el cuero al tacto. A diferencia de otros cobayos, no tienen pelo para mantenerlos calientes, por lo que necesitan mantenerse en ambientes cálidos y protegidos del frío. Debido a la falta de pelo, su piel es más vulnerable a las quemaduras solares, por lo que es importante protegerlos de la luz solar directa.
A pesar de su apariencia inusual, el cobayo Skinny es un animal muy activo y social. Disfrutan de la interacción con sus dueños y pueden ser entrenados para hacer trucos y juegos. Son animales sociales y prefieren vivir con otros cobayos, aunque es importante asegurarse de que haya suficiente espacio y recursos para todos.
Debido a su falta de pelo, los cobayos Skinny requieren ciertos cuidados especiales. Necesitan baños regulares para mantener su piel limpia y evitar que se obstruyan los poros. También deben mantenerse en ambientes cálidos y protegidos del frío, y se recomienda proporcionarles una dieta equilibrada y rica en vitaminas para mantener su piel y su sistema inmunológico saludables.
En general, el cobayo Skinny es un animal fascinante y único que requiere un cuidado y atención especiales. Son ideales para aquellos que buscan una mascota inusual y están dispuestos a brindarles el cuidado que necesitan.