As an actor, I get scripts, and it’s my job to stay on script—to say my lines and bring to life a character that someone else wrote. Over the course of my career, I’ve had the great honor of playing some of the greatest male role models ever represented on television. You might recognize me as “Male Escort #1,” “Photographer Date Rapist,” “Shirtless Date Rapist” from the award-winning Spring Break Shark Attack, “Shirtless Medical Student,” “Shirtless Steroid-Using Con Man,” and in my most well-known role, Rafael, a brooding, reformed playboy who falls for, of all things, a virgin, and who is only occasionally shirtless. Now, these roles don’t represent the kind of man I am in real life, but that’s what I love about acting. I get to live inside characters very different from myself. But every time I got one of these roles, I was surprised, because most of the men I play ooze machismo, charisma, and power, and when I look in the mirror, that’s just not how I see myself. But it was how Hollywood saw me. Over time, I noticed a parallel between the roles I would play as a man, both on-screen and off. I’ve been pretending to be a man that I’m not my entire life. I’ve been pretending to be strong when I felt weak, confident when I felt insecure, and tough when really I was hurting. I think for the most part, I’ve just been kind of putting on a show.
Como actor, recibo guiones, y mi trabajo es ceñirme a ellos: decir mis diálogos y dar vida a un personaje que alguien más escribió. A lo largo de mi carrera, he tenido el gran honor de interpretar a algunos de los mejores modelos masculinos jamás representados en televisión. Puede que me reconozcas como "Acompañante masculino n.º 1", "Fotógrafo violador en citas", "Violador sin camisa en citas" de la galardonada Spring Break Shark Attack, "Estudiante de medicina sin camisa", "Estafador sin camisa que usa esteroides" y en mi papel más conocido, Rafael, un playboy melancólico y reformado que se enamora, entre otras cosas, de una virgen, y que solo ocasionalmente está sin camisa. Ahora bien, estos papeles no representan el tipo de hombre que soy en la vida real, pero eso es lo que me encanta de la actuación. Puedo vivir dentro de personajes muy diferentes a mí. Pero cada vez que conseguía uno de estos papeles, me sorprendía, porque la mayoría de los hombres que interpreto destilan machismo, carisma y poder, y cuando me miro al espejo, no es así como me veo. Pero era como me veía Hollywood. Con el tiempo, noté un paralelismo entre los papeles que interpretaba como hombre, tanto en la pantalla como fuera de ella. Toda mi vida he fingido ser un hombre que no soy. He fingido ser fuerte cuando me sentía débil, seguro cuando me sentía inseguro y duro cuando en realidad sufría. Creo que, en general, solo he estado actuando.
Como actor, recibo guiones y mi trabajo es ceñirme a ellos: decir mis líneas y dar vida a un personaje que alguien más escribió. A lo largo de mi carrera, he tenido el gran honor de interpretar a algunos de los modelos masculinos más representativos que se han visto en la televisión. Tal vez me reconozcas como “Acompañante masculino n.º 1”, “Fotógrafo violador en una cita”, “Violador sin camisa en una cita”, del galardonado Spring Break Shark Attack, “Estudiante de medicina sin camisa”, “Estafador musculoso sin camisa” y, en mi papel más conocido, Rafael: un mujeriego reformado y melancólico que se enamora, nada más y nada menos, que de una virgen, y que solo aparece sin camisa de vez en cuando. Ahora bien, estos papeles no representan al tipo de hombre que soy en la vida real, pero eso es lo que me encanta de actuar: puedo vivir dentro de personajes muy distintos a mí. Sin embargo, cada vez que conseguía uno de estos papeles, me sorprendía, porque la mayoría de los hombres que interpreto destilan machismo, carisma y poder, y cuando me miro al espejo, simplemente no es así como me veo. Pero era como Hollywood me veía. Con el tiempo, noté un paraleloismo entre los roles que interpretaba como hombre, tanto en pantalla como fuera de ella. He estado fingiendo ser un hombre que no soy durante toda mi vida. He fingido ser fuerte cuando me sentía débil, seguro cuando me sentía inseguro, y duro cuando en realidad estaba sufriendo. Creo que, en general, simplemente he estado actuando.