HNO. VICTOR BERTRAND RANGEL
(Hno. Berchmans Alberto)
5 diciembre 1914 (el Oro, Ed., de México)
+ 2 de agosto 2003 (México D.F.)
“Don Víctor era Hermano de todos, Hermano con todos y Hermano para todos” (1)
[1] Hermano Genaro Sáenz de Ugarte 1981… Vicario General.
INTRODUCCIÓN.
Al leer esta biografía te vas encontrar con un Hermano fuera de serie en muchos aspectos, desde el punto de vista de realización y trabajo, cito lo que la Comunidad de Chihuahua le escribió con motivo de sus 80 años de vida y lo felicitan así: “Felicidades por tu extraordinario liderazgo, tu don de gentes y tu mano izquierda, por tu fe que ha movido montañas, felicidades por tu optimismo a toda prueba, por tu buen humor hasta en tiempos de cólera y por tu capacidad al borde de la temeridad para el riesgo”. Una descripción muy clara de la personalidad desde la visión de realizador y organizador, pero fue también formador, y sobre todo religioso a carta cabal.
El Hermano Víctor Bertrand ha sido un don de Dios para muchos Hermanos de ambos Distritos de México, no siempre comprendido y entendido, su rica personalidad fue forjada en la fragua del sufrimiento, la incomprensión, los malos entendidos y los prejuicios contra su persona. Pero a la vez fue amado y querido, admirado, respetado, emulado en su forma de hacer las cosas, seguido y tomado como un ejemplo de vida.
El Hermano Genaro Sáenz, antiguo Vicario General se expresa así: “Me impactó su rica personalidad: persona abierta y acogedora, motivadora y respetuosa. Don Víctor, como lo llamábamos, inspiraba confianza y creaba lazos de fraternidad. Para mí fue como un padre - padre espiritual - que escuchaba y aconsejaba, reconocía y valoraba mi propia experiencia de Hermano, que invitaba a más, siempre un más posible, realista y esperanzador.
Se podría decir que Don Víctor era modelo de Hermano: hombre universal, hombre interior, hombre inspirador, hombre respetuoso y paciente... con gran capacidad para comprender, y dialogar, que se expresaba en su pensar, sentir, compartir y en su actuar, de fina intuición y de gran capacidad de observación. Todo esto fue posible porque era un Hermano de una gran calidad de vida espiritual, arraigada en el Evangelio y en el Carisma Lasallista que hacia vida en su diario vivir.”
Sabía gozar de la amistad y del aprecio y cariño de las personas que trataba, disfrutaba la compañía tanto en una buena conversación como en torno a una mesa, sencilla o elegante, amigo del buen comer, sin ser glotón, sabía disfrutar un buen vino; sabía poner la alegría y el tono de fiesta en las reuniones, siempre positivo y cordial.
Como formador un Hermano lo ve así: como un hombre “felizote” de ser Hermano de Las Escuelas Cristianas. Nadie podía quedar inmutado al entrar en contacto con este hombre proactivo, generoso, espiritual, alegre, profundo, en otras palabras – el Hermano Víctor fue un hombre extraordinario para todos los que lo rodeamos en algún tramo de nuestras vidas.
Un Hermano misionero en Japón lo describe así: “Creo que él fue un hombre que nunca no se construyó cercos, paredes, o límites. En mi jornada como religioso, creo que él aventaja a muchos de mis conocidos por haber sido el hombre más liberal que he conocido. Su capacidad relacional y fraternal lo mantuvo siempre abierto a toda persona que entraba en contacto personal.”
Descubramos a través de esta lectura la mano de Dios que guía los pasos de nuestro caminar como seres humanos en la persona del Hermano Víctor Bertrand Rangel.
CAPITULO I SU TIERRA Y SU FAMILIA.
El Oro, Estado de México: un pueblo de añoranza minera
A fines del Siglo XIX, a partir del descubrimiento de la rica veta de La Esperanza tuvo una inversión de fuertes capitales extranjeros, nuevas tecnologías, la introducción del ferrocarril y de la energía eléctrica, que influyeron mucho en el auge de la industria minera y en la infraestructura de la cabecera municipal de El Oro. Este descubrimiento fue sorpresa para propios y extraños; la vida de los habitantes de El Oro cambió, se convirtió en el centro minero más importante de la entidad, atrajo inversionistas de capitales extranjeros y gente de todas partes en busca de trabajo y comerciantes extranjeros, creciendo en forma acelerada la población.
Es en estas circunstancias es que llega un joven matrimonio a establecerse en El Oro e iniciar su familia, era el año de 1900; él es Barthelemy Vincent Bertrand Guerin, (nacido en 1876), francés de nacimiento proveniente de una población alpina llamada Aiguilles en los Hautes – Alpes.
Cuando su papá llegó a México trabajaba como vendedor en el Centro Mercantil en la Ciudad de México, y de ahí lo mandaron como vendedor foráneo y fue a El Oro. Sus abuelos maternos tenían en Guanajuato un “Cajón de ropa”. Cuando la actividad bajó se mudaron a El Oro y allí pusieron también un Cajón de ropa, así fue como llegó su mamá a El Oro. En esas circunstancias fue como sus papás se conocieron, posteriormente su papá se mudó a el Oro, trabajando con su hermano Jean Pierre en el Cajón de ropa. Con el tiempo su papá dejo el cajón de ropa y puso una panadería y finalmente cuando empezó la actividad en la mina de El Cirio, entro a trabajar allí como tenedor de libros.
Se casó Don Berthelemy en 1900, con la señorita María Rangel Castillo originaria de Guanajuato. Dios los bendijo con una familia numerosa de once hijos: Carlos María del Carmen, Juana María, José Valentín Francisco, Catalina, Margarita, Josefina, Héctor, Helena, Víctor, y María del Carmen Bertrand Rangel; siendo el Hermano Víctor el penúltimo de la familia.[1] Sólo Helena que nace en Morelia y su última Hermana no nacieron en el Mineral de El Oro, como todos sus hermanos.
En 1913 por crisis en el “Cajón de ropa” se trasladan a Morelia, donde vive la familia un poco más de un año regresando nuevamente a El Oro, en febrero de 1913, nació su hermana Elena.
NACIMIENTO Y PRIMEROS AÑOS:
El Hermano Víctor vio la luz de la vida el día 5 de diciembre de 1914, fue para sus padres y sus hermanos un feliz acontecimiento que lleno de alegría a toda la familia siendo el penúltimo de los hijos.
El nombre de Dios, y la piedad la recibió de sus padres, la fe acendrada del noble francés y la sencilla devoción de su madre fueron una bella herencia para él. Su hogar fue la escuela de virtudes donde él aprendió e hizo suyas esas virtudes y desarrollo el gran número de cualidades que el Señor le proveyó y le entregó para que las hiciera florecer y fructificar en su vida.
Durante la primera infancia vivió en el Mineral del Oro, después la familia se desplaza a Tlalpujahua, Mich. donde vivían sus abuelos maternos, a causa de una enfermedad de su papá. Una vez repuesto vuelve a la mina. Como la actividad comercial estaba ligada a las minas, cuando estas dejaban de trabajar las personas tenían que cambiar de actividad y fue por eso que se mudaron a la Ciudad de México, donde su papá entró a trabajar como tenedor de libros en una fábrica de papel. La fábrica estaba en Tizapán. D.F.
[1] My Heritage, familia Beltran Rangel https://www.myheritage.es/photo-1500093_232995741_232995741/hector-bertrand-rangel
No está preciso cuando llegó la familia a la Ciudad de México debe haber sido por 1921, por la fecha que nació su hermana menor, que recuerda que cuando la llevaron a bautizar ya caminaba; ellos llegaron a vivir a Mixcoac, por es Víctor fue inscrito en el Colegio Francés del Zacatito, de Mixcoac.
Sus sobrinos recuerdan que les platicaba la más joven de sus tías que Víctor, al ir al Zacatito llevaba a su hermana María del Carmen al Kinder, eso debió ser en 1925.
En 1920, el Hermano Víctor y su hermano menor: Héctor fueron confirmados en la Capilla Privada del Arzobispo de Morelia, apadrinados por el Padre Zamudio, que aparece en la fotografía.
En 1931, su papá enfermó y murió, varios años antes ya estaba enfermo, desde el tiempo en que estuvo en El Oro y después en Tlalpujahua.
Siempre se mostró cercano a su familia, si bien al entrar con los Hermanos, se redujo el contacto con ella fue solamente los domingos primeros que era el día de visita.
Sus papás cuando en 1929, fue enviado a Cuba, estuvieron de acuerdo y otorgaron el permiso. Ya estaba en México como Hermano escolástico cuando murió su papá, seguro que estuvo cercano a su mamá y hermanos en ese trance.
Fiel a la visita de cada cinco años, pero cercano a través de la correspondencia, con el tiempo esa cercanía fue cada vez mayor, hasta que los cambios del 39º Capitulo permitió las visitas y las estancias en casa.
CAPITULO II ENTRADA AL INSTITUTO Y SU FORMACIÓN DOCENTE.
El 15 de enero de 1928, inicia su marcha el Noviciado Menor bajo el patrocinio de San José y de Nuestra Señora de los Dolores, ese mismo día domingo llegan 13 jovencitos provenientes de San José de Gracia Mich. y de Tingüindín; Mich. el 19, el Zacatito entregaba joyas con nombre de Víctor Bertrand, Juan del Castillo, J.A. Bribiesca y E. Velasco.[1] Su director fue el Hermano Emilio [2]secundado por los Hermanos Antonio María Lozano, Agustín Cárabez y Ángel Gálvez. Pronto se forma un grupo de 30 jóvenes deseosos de consagrarse a Dios.
En agosto de 1928, dos grupos de Novicios Menores, después de conseguir el permiso de sus padres para siguier su formación en la Perla de las Antillas, incardinándose al Noviciado Menor en la finca de Guatao, Cuba. En el primer grupo iban Víctor Bertrand y Juan del Castillo y otros más. La estancia cubana fue de julio de 1929 a agosto de 1930, ya que pronto se llegó el tiempo de pasar al Postulantado Noviciado y esta etapa la vivirá en México
[1] Bernard Alphonse Grousset, La Salle en México 1921- 1947 página 62
[2] Hno, Nynphanse Emile, Louis Roux, asesinado en Tacámbaro Mich. el 8 de agosto de 1928.
Con el entusiasmo juvenil y su visión clara sobre su vocación, una gran fe, y una entrega a toda prueba inicia la siguiente etapa del Postulantado Noviciado.
Con el entusiasmo juvenil y su visión clara sobre su vocación, una gran fe, y una entrega a toda prueba inicia la siguiente etapa del Postulantado Noviciado.
En el retorno a la Patria le toca inaugurar el Noviciado en la finca de los Amores, recién adquirida; inicia el Postulantado el 26 de agosto de 1930.
En el retorno a la Patria le toca inaugurar el Noviciado en la finca de los Amores, recién adquirida; inicia el Postulantado el 26 de agosto de 1930. La vida de oración, meditación, enseñanzas sobre la vida religiosa lasallista, lecturas espirituales, trabajo personal, estudios teológicos, trabajos manuales se van sucediendo conforme a los días y ese ambiente de recogimiento y de sana alegría va haciendo en el joven novicio que tenga la capacidad de alcanzar una metanoia espiritual. Un gran acontecimiento en su vida fue la toma del Santo Hábito fue el 10 de diciembre de 1930 en ella además de su hábito religioso, el Nuevo Testamento, y el rosario de seis decenas recibió el nombre de Hermano de Berchmans Alberto, nombre que llevará hasta 1966. Un retiro de ocho días había precedido la ceremonia; que por las circunstancias del tiempo en que se vivía fue discreta; los Superiores y los Hermanos de las tres comunidades de México fueron los testigos.
El grupo de Novicios fue un grupo numeroso de entre ellos hubo hermanos notables como los Hermanos: Víctor Bertrand, Juan del Castillo; Ismael Huerta, Salvador Pérez, Alfonso Sanabria y José Sánchez; un mes más tarde se agregaría José de Jesús López Galván; y otros que no perseveraron.
El tiempo de su noviciado aún era tiempo de zozobra por la inseguridad causada por la persecución religiosa; los hábitos se escondían, al igual que los objetos religiosos y se estaba muy atento ante una inspección que pudiera haber por parte de la policía.
El tiempo de formación también tenía sus tiempos de esparcimiento todos los jueves se gozaba de los múltiples lugares que tiene la ciudad de México para gozar la naturaleza: Dinamos de Contreras, el Ajusco, el Desierto de los Leones, las Fuentes brotantes, La Villa, San Rafael, las Pirámides de Teotihuacán, gracias a los Directores de los Colegios de la capital que gustosos prestaban sus camiones.
Su director de Noviciado fue el Hermano Benildo Justino, hombre sabio y prudente, que sabía ser amable en su exigencia y gran formador, este Hermano era auxiliado por el Bernabé María, sin dudarlo estos Hermanos igual que el Hermano Cesáreo se les puede dar el calificativo de grandes formadores, por la forma de como impulsaron la formación del carácter y de la conciencia de los jóvenes que pasaron por sus manos.
El Noviciado terminó con la emisión de sus primeros votos, en la víspera del tricentenario de las apariciones de la Santísima Virgen de Guadalupe el 11 de diciembre de 1931. En las palabras “yo me consagro enteramente a vos, para procurar vuestra gloria…
Terminado el Noviciado, inicia su Escolasticado en la misma finca de los Amores bajo la dirección del docto Hermano Cesáreo Boillot; hombre profundamente religioso, larga experiencia pedagógica, erudito con un Doctorado en Pedagogía de la Universidad de la Habana, que marcó con su atrayente personalidad a muchos Hermanos jóvenes que pasaron por sus manos; los motivó a la finura en el trato a la vez que a valorar mucho trabajo profesional, y desarrollar todas sus cualidades y potencialidades como educadores.
A todos los Hermanos escolásticos los impulso hacia las conquistas académicas, los estudios oficiales gozaron de gran impulso, sin embargo, la carencia de la práctica era una deficiencia. Al llegar a comunidad, los maestros novatos sufrían y le tocaba a los Hermanos Inspectores inculcarles técnicas y actitudes profesionales.
El Maestro:
En este año de 1933 se inicia la aventura más grande y permanente del Hermano Víctor, será educador, director, constructor, aventurero de Dios al lanzarse a nuevos e interesantes proyectos, superará retos y adversidades que la vida le fue presentando, pero sobre todo su vida es una búsqueda de coherencia entre su rica personalidad humana y su ser de religioso.
El Hermano Víctor el inicio de clase fue sólo un reto, su rica personalidad lo hizo que triunfara desde la primera experiencia como maestro que fue en el Noviciado Menor, el tres de mayo de 1933, hasta abril de 1935, dos años de gran entrega y generoso trabajo a favor de los jóvenes novicios menores, llega en un momento de cambios, pues el Hermano Dosas Lucien, que era el Hermano Director fue electo Visitador y como nuevo Director llegó el Hermano Bernardino José Valenzuela, el Hermano Víctor fue un buen apoyo y ayudó en esos tiempos de zozobra por la educación socialista que amenazaba de continuo al noviciado menor.
Desde esos años se distinguió por su dinamismo comunicativo, carácter jovial, espiritualidad recia que lo acompañan y marcan con un sello típico todas sus obras. Fue el principio de una verdadera ascensión en todos sentidos al servicio del Señor.
En 1935, La persecución religiosa del General Cárdenas clausura la obra de los Hermanos en México; la otra parte del Distrito, Cuba, lo recibe nuevamente y va a trabajar con gran éxito y mucho prestigio en dos importantes escuelas La Academia La Salle y el gran colegio de La Salle del Vedado.
El 13 de enero de 1940 regresa a México como subdirector del Noviciado y profesor del Noviciado Menor
Un Hermano nos dice: dedico las siguientes líneas en agradecimiento al hombre y al religioso a quien debo tanto por su influencia en mi vida:
“Siendo novicio menor en los años de 1934, tuve el gusto de recibir como profesor al joven Hermano Berchmans Alberto, recién egresado del Escolasticado. En ese año en el que cursábamos segundo de secundaria, nos impartía la clase de Historia de la Iglesia. Todavía recuerdo el entusiasmo y la vida que daba a sus lecciones. ¡Cómo nos hacía sentir gran entusiasmo ante la lucha del monje Hildebrando, tenaz campeón contra los escándalos de la época, como la simonía y las investiduras, quien más tarde bajo el nombre de Gregorio VII obtuvo la penitencia de Enrique IV en Canosa![1]
CAPITULO III NUEVAS RESPONSABILIDADES
DIRECTOR DEL NOVICIADO MENOR
1943, es nombrado Director del Noviciado Menor de Tacubaya; era un joven de 28 años que llegó con su calidad personalidad, su efectividad en el trabajo, emprendió la renovación del Noviciado Menor, “traía consignas de cambio, cambio que se llevó a cabo con mucha prudencia y tacto, ese mismo año fui asignado como profesor del Noviciado menor” [2]Inició esos cambios proyectando la construcción y su traslado de Tacubaya a Tlalpan. Su recia personalidad y su forma de trabajo fue para muchos de los novicios menores inspiración y símbolo de lo que es un Hermano.
Durante los años de 1943 y 44 se trabajó en la construcción de la nueva casa; los albañiles hicieron su trabajo, pero los novicios menores capitaneados por el Hermano Víctor Córdoba y animados por el Hermano Director hicieron muchas de las instalaciones eléctricas, de tuberías y de drenaje, entre ellos salieron los electricistas, los pintores, plomeros que dieron la parte terminal a la casa, nos cuenta “el Hermano Víctor lo siguiente: Con gran entusiasmo dirigió con entusiasmo y tenacidad el grupo llamado IPC, fue el grupo que semana tras semana se dedicaron a cablear la electricidad, poner la red del agua, y la red del drenaje.En el Histórico del Noviciado Menor de 1945 escribió. “Nueva casa: como fea larva convertida tras largo tiempo en hermosa mariposa, nos encontramos con nuestros nuevos locales que contrastan con los anteriores. En esta forma iniciamos el traslado el 17 de enero de 1945, el mobiliario irá poco a poco consiguiéndose pues casi nada vale la pena transportarlo. Gracias a la generosidad del Hermano Amance Charles Thierry, Director de Gómez Palacio los dormitorios lucieron nuevas camas, colchones, almohadas.
[1] Hermano Pedro Córdoba; frere Víctor en la Salle en México Norte 2003 mes de septiembre.
[2] Hermano Víctor- Pedro Córdoba. “in Memoria” La Salle en México septiembre de 2003
El joven Hermano Director Víctor cercano a sus Novicios Menores
Los antiguos pupitres dejaran su lugar a nuevos y poco a poco se irá reemplazando las mesas que desde 1914 prestan servicio, y que disimulan su vejez bajo una caritativa mano de pintura. La suerte de las sillas fue la mejor ya que fueron dignas de ser purificadas por el fuego.
Comunidad de Noviciado Menor.
El 25 de enero nos reunimos todos, novicios menores y novicios, y se abandonó para siempre los locales de Observatorio 80, lugar que será inolvidable.
El acto oficial de inauguración de la casa lo fue la Toma de Hábito, que reunió a unas 120 personas, algo grande para entonces. Tras sentidas frases que dirigió el Hermano Antonio María Vtr. Al Hermano Visitador Netelmo, le dio las gracias por este nuevo milagro obrado:
Milagro de fe que obtuvo los recursos suficientes para la construcción
Milagro de optimismo, pese a los más obscuros nubarrones que aún se muestran amenazadores, Puebla, México, Saltillo, Gómez Palacio, Guadalajara, se reunieron en esa tarde inolvidable… todo el Distrito de México asistía a dos nacimientos. El de 15 nuevos prosélitos que tomaban el Hábito, y el de la grandiosa nueva era: una casa que contiene 54 novicios menores y debe doblar el número en poco tiempo; pues tiene local suficiente para ello
Noviciado Menor de San José, el Director es el Hno. Víctor Bertrand.
Primera Misa 26 de enero.
No debía de ser exclusivamente nuestra la alegría de ver bajar sobre nosotros, por primera vez y en nuestra nueva casa, al Cordero Inmaculado.
Tres antiguos alumnos, actualmente Jesuitas oficiaron una solemne Misa. Todas las Comunidades se dieron cita aquí, y puesto que nuestra capilla no está aún terminada se escogió el comedor para tan grata ceremonia.
El nuevo local destinado a Nuestro Señor fue el último en estar listo; no ciertamente por falta de cariño hacía Aquél fue en nuestro concepto “Le premier servi” según San Francisco de Sales. La causa fue, qué por prudencia, el menor número de obreros debía darse por enterado del destino del nuevo salón.
El 15 de mayo se realizó la bendición de los locales del Noviciado Menor, la realizó el R.P. Edmundo Iturbide, Superior General de los Misioneros del Espíritu Santo y antiguo alumno de Colegio del Sagrado Corazón de Morelia. Las Eucaristías diarias eran celebradas también por un exalumno el Padre Capetillo.
El primer curso escolar se inició en Tlalpan en la fiesta de Nuestra Señor de Lourdes el 11 de febrero de 1945; se celebró con gran alegría la fiesta de San José patrón de la casa. En la semana santa tuvieron los novicios menores retiro presidido por el Hermano Antonio María Visitador, e igualmente hubo un retiro de 30 niños de la capital en esas mismas fechas.
El primer fruto del Noviciado Menor en Tlalpan y lo relata el Hermano Director así “La cosecha espiritual de 14 novicios menores se efectúo el 30 de noviembre. Reunidos en la sala oyeron los últimos consejos, sacados e inspirados en la liturgia del día. “Amó el Señor a Andrés y el fruto de ese amor fue otro amor: el de Andrés hacia la cruz. Evitar el pecado y crucificar la carne, es el amor a la cruz. Pureza y Piedad no hay más para poder perseverar”.
El histórico relata las vacaciones de los novicios menores en Cuernavaca, en la casa el “Retiro” del Colegio Cristóbal Colón, las festividades de la Inmaculada y de la Guadalupana, así como la gran fiesta de la Navidad y los paseos realizado en el mes de enero. Así el histórico va relatando la sencilla vida del Noviciado Menor hasta que el Hermano Víctor entrega esta obra tan querida al Hermano Luis Lozano.[1]
“Te conocí allá por el lejano 1941… yo era un adolescente, casi un niño y tú un joven en la plenitud de tu entusiasmo. Te veía de lejos, subdirector del Noviciado en Tacubaya… Pero a los tres meses tuve la dicha de que fueras mi profesor, primero de historia y dibujo y luego mi Director de Aspirantado, siendo a la vez mi profesor de Literatura y de Prospectiva, algo que hoy no figura en los planes de estudio y nos enseñabas a redactar, hacer discursos y versos. Nos entusiasmaba tu lectura en versos de aquella novela Ecos de las montañas de Azorín. Nuestras composiciones eran leídas en el comedor. Eras vendedor de ilusiones, nos entusiasmabas, nos hacías tocar y gustar la belleza literaria, plástica y musical. ¿Por qué no seguiste tocando el violín como lo hacías entonces?
Gracias a ti tuvimos una adolescencia feliz: Los días de paseo, ya desde la oración decías con sorna:” Señor haz que nos encontremos un heladero” y todo el paseo nos lo pasábamos buscando un heladero y si lo encontramos lo traíamos frente a ti, le preguntabas que en cuanto vendía todo el bote y luego nos decías “Hagan fila…” y pasábamos una o dos veces por nuestro helado… Yo creo que tú te divertías tanto con nosotros, pues eras un joven Director de menos de 30 años. Contigo descubrimos la alegría de la generosidad, la belleza de la virtud, gozábamos aquellos libros de Thiamert Tot, que nos hacías leer.”[2]
“En los años que estuvo como director del Noviciado Menor, imprimió al mismo un ambiente de piedad, entusiasmo y alegría, que se reflejaba en todos los novicios menores de esa época, que lo recuerdan con cariño. Participaba con entusiasmo en sus juegos en las excursiones; no era raro verlo, en tiempo de Navidad, participar con entusiasmo en la "guerra de cohetes.
Una vez que se tuvo el teatro, colaboró en la preparación de zarzuelas, sainetes cómicos, que eran motivo de alegría y entusiasmo entre los muchachos y la satisfacción y alegría de sus familiares que con motivo del 21 de noviembre se ofrecía, como fin del año escolar y el inicio de las vacaciones; en ese tiempo se inició el ascenso del Popo y al Iztaccíhuatl”[3]
1948, es designado a seguir los ejercicios del Segundo Noviciado de Roma, nueve meses de gracia y de renovación, de profundizar la consagración religiosa y de vivir a plenitud los valores evangélicos en el seguimiento de Jesús en un clima de serenidad y tranquilidad.
De regreso le esperan seis meses de Director Vocacional; va idear retiros, realiza encuentros de reflexión con jóvenes vocacionables
[1] Histórico del Noviciado menor de San José. Escrito por el propio Hermano Víctor.
[2] “Tu rex Victor” Artículo en la Salle en México Norte septiembre 2003
[3] Ibid
CAPITULO IV POR LAS TIERRAS DEL NORTE.
MONTERREY
Un relevo importante:
Los Hermanos del Distrito de Nueva Orleans Santa Fe, habían fundado el Instituto Regiomontano, después de años de intercambio epistolar entre personas de la sociedad regiomontana y del mismo, arzobispo de la ciudad con los Hermanos de México y los Estados Unidos; de México el Hermano Visitador Auxiliar Netelmo de Jesús, había sido director en esa ciudad y en los Estados Unidos había varios hermanos que habían pertenecido a la comunidad regiomontana. Los resultados de ese intercambio epistolar fue la fundación en 1942, pero con la condición de que con el tiempo esa comunidad pasaría al Distrito de México. Los primeros Hermanos llegarían siete años después para ir remplazando al personal norteamericano poco a poco.
En 1949, el Hermano Víctor Bertrand, encabeza el primer grupo de Hermanos mexicanos, cuatro en total; él como subdirector, y tres hermanos jóvenes para ser maestros de la Primaria; fue el 29 de diciembre de 1949 llega a Monterrey y va a permanecer hasta mediados de julio de 1957 en que es nombrado Visitador.
“Ya siendo Director se hace esta pregunta: ¿qué no conoció Monterrey de tu ilusión, entusiasmo y entrega? Al inicio de los cincuenta, colgar un edificio de tres pisos y poner las clases en forma de anfiteatro. Construir de la nada la Iglesia de Nuestro Santo Fundador que aun actualmente se ve moderna. Pero tu acción era sobre todo con las personas. ¡Cómo te recuerdan tus exalumnos!
El estudiante:
Siendo director de Monterrey se dio tiempo para estudiar realizando dos maestrías una en Historia y Geografía en la Normal Superior, la segunda en Lengua y Literatura en la Universidad de Coahuila. ¿Te acuerdas teníamos de compañeros a Catón y a Etelvina? No había computadoras ni educación virtual, pero como tecleábamos los fines de semana y el correo llevaba fielmente, cada quince días, las lecciones contestadas de seis materias.”[1]
El Distrito de México tenía necesidad de renovar sus textos de Catecismo en especial para la Secundaria, fue el Hermano Víctor quien encabezó el equipo que lo realizaría. Un testigo nos dice: “todos los que estuvimos trabajando bajo su dirección en la redacción de la “Colección del Divino Sembrador, no podemos olvidar la tenacidad, amabilidad y apertura de espíritu con las que dirigió ese grupo. Siempre buscaba momentos de solaz en los días dedicados a ese trabajo, sea en León o en Monterrey.[2]
[1] José Cervantes, compañero de estudios del Hermano Víctor en Saltillo
[2] Hermano Víctor Córdoba La Salle en México 2003
Al terminar su directorado en Monterrey ya electo Visitador del Distrito, a punto de concluir el curso escolar 1956- 57 escribió en la memoria del Instituto el siguiente mensaje de despedida a las Familias y a los Maestros y alumnos; en él podemos ver razgos de su vida de directivo, pero también esta presente su espiritualidad que refleja llanamente en las siguientes palabras:
“Cinco años se deslizaron raídamente desde que tuve el honor de asumir la Dirección del Instituto Regiomontano , es preciso ahora al despedirme de ustedes, consignar mi agradecimento por su valiosa ayuda, que hizo posible duplicar el número de alumnos y maestros y triplicar los edificios. No es mi propósito hacer un balance de méritos ilusorios: Cristo le prohibe al apóstol mirar atrás, y declara que quien lo hiciere, no es digno del Reino que predica; San Pablo declara que debe de olvidar las cosas de atrás, atender sólo las de adelante y correr hacia la meta que Dios le señala.
Quien cultiva el campo del Señor, debe considerarse préterito desde el moento en que se le señala otro campo de apostolado ; es consigna del Evangelio que: “uno siembra y otro cosecha”: la labor es labrar, sembrar… y retirarse.
Solamente la vulgaridad del alma quiere que nos “instalemos” en lo que creemos “nuestro” campo pero…!Cuantos ven podrirse entre sus manos la cosechas porque esa cosecha espera que desaparezcan los sembradores ¡Adiós, sigan impulsando la carrera de nuestro querido Regiomontano: dejo la obra en muy buenas manos: en las de Dios y en las de ustedes.
Ni en manos de ustedes, únicamente, ni en manos de Dios exclusivamente; porque lo primero sería confiar en los hombres y ya sabemos que no somos eficaces sino en la medida que Dios nos hace eficaces.
Presencia activa y cercana del Hermano Director con los alumnos.
Y si lo dejamos exclusivamneten manos de Dios nuestros proyectos, pecamos, tentando a Dios.”[1]
SOLEMNE RESULTÓ LA INAUGURACIÓN DE LA ALBERCA
El Sr. Director había realizado un viaje a la ciudad de México para concertar la presentación de varios miembros destacados del deporte acuático, para dar realce a la inauguración de la nueva alberca. El ciudadano Gobernador del Estado presente en la ceremonia que contó con la asistencia del famoso clavadista Joaquin Capilla y los tritones Tonatiu Gutiérrez y Walter Ocampo.
El sábado treinta de junio próximo pasado tuvo lugar la tan anunciada inauguración de la alberca del Instituto Regiomontano.
La crónica de este tiempo tanto en el periódico del Instituto Regiomontano como en los diarios de la ciudad, resaltan las nuevas realizaciones que emprende el Hermano Director.
La Ceremonia dio principio con la presentación del acto hecha por el Sr. Director Profesor Víctor Bertrand. Acto seguido el C. Gobernador, Licenciado Raúl Rangel Frías declaró inaugurada la alberca.
El Lic. Régulo Hernández pronunció una excelente alocución en la que elogio los esfuerzos de la Sociedad de Padres de Familia del I.R. la que, con su dinámico presidente don Gustavo González, convirtió en realidad lo que ocho meses antes era sólo dorado proyecto. Se refirió el orador a la abnegación y extraordinario trabajo del Señor Bertrand y las excelentes ideas del Arquitecto Gustavo Coindreau, quien proyectó y dirigió la obra, que ha llamado la atención por lo práctico y bello de la ejecución.
Acto seguido el público presenció con interés cada vez más creciente las competencias de natación realizadas por el equipo visitante de México y por elementos destacados de nuestra ciudad y alumnos del Instituto.[2]
Una de las grandes cualidades del Hermano Víctor fue su capacidad de relación con las personas, desde gente muy sencilla hasta grades industriales y políticos, estas capacidad de relacionarse le sirvieron para entusiasmar a muchas personas, en Monterrey, para que se realizarán las diversas obras, algunas de ellas influyeron en Don Víctor para agudizar su dinamismo y su arrojo, sobre todo en lo económico… una frase de uno de sus amigos que repetía era: “el que se tiene que preocupar de las deudas es el que presto, no al que se beneficia del préstamo”, ahí aprendió mucho arrojo en cuanto a adquirir deudas y respaldarlas como créditos hipotecarios… hipotecaba para construir… y ahorrar para pagar…
1956 Proyecto de la Iglesia de San Juan Bautista de La Salle.
Aprovechando el cincuentenario de la llegada de los Hermanos a México el Hermano Víctor Bertrand, se lanza, apoyado de los vecinos de la Colonia Chepe Vera, y de importantes industriales, a la construcción de la Iglesia de San Juan Bautista de La Salle. El proyecto fue del Ing. Gustavo M Coindreau Barri. Ciertamente el proceso de construcción fue lento, pero se culminó, en el año de 1963.
Es una obra arquitectónica moderna, que implicó muchos retos, a causa del clima regiomontano, y años más tarde tuvo que ser sustituido todo el material de recubrimiento quedando tan sólo la estructura inicial y el acabado interno.
[1] Memoria del Instituto Regiomontano 1956 – 57
[2] Periódico del Instituto Regiomo195ntano septiembre de 1955
LLEGADA DE LA RELIQUIA DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE A MONTERREY
Reliquia Insigne de San Juan Bautista de la Salle.
El Hermano Visitador hace los trámites para que el templo del Santo Fundador contará con una reliquia insigne; siguió los pasos necesarios para la obtención y le dieron una parte del maxilar de San Juan Bautista de La Salle; esta reliquia fue recibida con grandes honores e inició un recorrido por todos los Colegios Lasallistas, siendo recibidas en muchas ocasiones por los Señores Obispos de las diócesis que visitaba; el gran promotor de este recorrido fue el Hermano Visitador Berchmans Alberto.
Secundaria y Preparatoria en nuevo edificio:
Se coloca la Primera Piedra de los nuevos edificios que destinarán a Secundaria y Bachilleres del “Regiomontano”
Presidió la ceremonia el C. Gobernador Raúl Rangel Frías, con asistencia del Presidente Municipal Dr. José Luis Lozano y de Don Eugenio Garza Sada y de las mesas directivas de las diferentes sociedades conectadas con el Instituto.
En ese mismo día el Norte reseña la bendición del Centro Social, de los exalumnos, y del auditorio Marcelino M Lacas.
La bendición fue impartida por el Sr. Arzobispo don Alfonso Espino y Silva se contó con la presencia de muchos exalumnos tanto del Colegio Del Sagrado Corazón, como del Instituto Regiomontano[1]
El Señor Profesor Víctor Bertrand director de nuesto Instituto Regiomontano recibio un homenaje muy merecido del alumnando de nuestro Colegio, que por diversos motivos no lo habían agasajado años anteriores el día 5 de diciembre, fecha de su natalicio.
Decimos que muy merecida tenía esta demostración de cariño y gratitud, de nuestra parte, por su incalculable esfuerzo. A él le debemos muchas de las mejoras materiales de las cuales somos directamente beneficiados, por eso le hemos deseado de todo corazón, que Nuestro Señor le conceda muchos años más…. [2]
[1] Reporte de Antonio Hinojoza Martínez para el Norte de Monterrey.
[2] Reporte de Manuel Camelo Martínez en el Periódico escolar del Instituto Regiomontano
Inicia el Instituto Regiomontano el BACHILLERATO.
En un cómodo y funcional salón contiguo al Centro Social Marcelino M Lacás.
Para el próximo curso se contará con un modernísimo y funcional edificio que dará albergue a 15 clases de secundaria y preparatoria con sus respectivos laboratorios y servicios generales.
Puede decirse que uno de los acontecimientos más grandes y de mayor importancia en las vida del Colegio es la Inauguración del Bachillerato que, de una manera activa, ha estado trabajando desde el 5 de septiembre de 1956
El grupo de 37 alumnos que, teniendo como maestro titular al Sr. Profr. Efrén Navarro y consciente de su papel de iniciadores se dedican al estudio con el afán de dejar el ejemplo a las generaciones venideras.
El plan que se ha adoptado es el de Bachillerato único, incorporado a la Universidad de Nuevo León, así que los estudios realizados aquí tienen Ciencias Sociales y en Lengua y Literatura, Efrén Navarro Maestro en Química y en Lengua y Literatura, Jean Pierre Ayel, maestro en Matemáticas… [1] Al terminar su directorado en Monterrey ya electo Visitador del Distrito, a punto de concluir el curso escolar 1956- 57 escribió en la memoria del Instituto el siguiente mensaje de despedida a las Familias y a los Maestros y alumnos; en él podemos ver razgos de su vida de directivo, pero también esta presente su espiritualidad que refleja llanamente en las siguientes palabras:
[1] Periódico del Regiomontano Eugenio Mendoza Navarro, octubre de 1955
Cinco años se deslizaron raídamente desde que tuve el honor de asumir la Dirección del Instituto Regiomontano , es preciso ahora al despedirme de ustedes, consignar mi agradecimento por su valiosa ayuda, que hizo posible duplicar el número de alumnos y maestros y triplicar los edificios. No es mi propósito hacer un balance de méritos ilusorios e ilusorios: Cristo le prohibe al apóstol mirar atrás, y declara que quien lo hiciere, no es digno del Reino que predica; San Pablo declara que debe de: olvidar las cosas de atrás, atender sólo las de adelante y correr hacia la meta que Dios le señala.
Quien cultiva el campo del Señor, debe considerarse préterito dese el moento en que se le señala otro campo de apostolado ; es consigna del Evangelio que: “uno siembra y otro cosecha”: la labor es labrar, sembrar… y retirarse.
Solamente la vulgaridad del alma quiere que nos “instalemos” en lo que creemos “nuestro” campo pero…!Cuantos ven podrirse entre sus manos la cosechas porque esa cosecha espera que desaparezcan los sembradores ¡Adios sigan impulsando la carrera de nuestro querido Regiomontano: dejo la obra en muy buenas manos: en las de Dios y en las de ustedes.
Ni en manos de ustedes, únicamente, ni en manos de Dios exclusivamente; porque lo primero sería confiar en los hombres y ya sabemos que no somos eficaces sino en la medida que Dios nos hace eficaces.
Y si lo dejamos exclusivamneten manos de Dios nuestros proyectos, pecamos, tentando a Dios.[1] .
Fundación de la Normal del Regiomontano
La licenciatura de Educación Primaria tiene su origen en la Normal del Instituto Regiomontano, que se fundó en 1954, bajo la Dirección del Hno. Víctor Bertrand y que treinta años después cambia a nivel de licenciatura.
La Normal fue un reto que el Hermano Víctor asumió, las religiosas Salesianas tenías la Normal mixta, y en aquel tiempo, sus Superioras, les pidieron que no fuera mixta, sabiéndolo el Hermano Director hace los trámites necesarios para que los alumnos hombres pasaran al Regiomontano, dando así inicio a esta obran tan querida por el Señor de La Salle, la formación de maestros cristianos.
1956 FESTEJOS DEL CINCUENTENARIO DE LA LLEGADA DE LOS HERMANOS A MEXICO.
Los festejos por la llegada de los Hermanos fueron en grande constó de un programa Literario Musical en Auditorio Nacional
Los animadores del festival efectuado en el Auditorio Nacinal dedicado a San Juan Bautista de La Salle, a proposito de conmemorar el 50 aniverario de las llegada de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, el acto fue presidido por el Hermano Bernardo Grousset… Los Hermanos Mariano Ramírez , Víctor Bertrand y Salvador Pérez se encontraron entre los oradores, dentro del programa correspondeinte en el cual partciparon desde luego, presentaciones de los distinos colegios Lasallistas.[2] La segunda parte del festival fue con los Colegios de la Capital y Puebla un magno festival de gimnasia.
La santa Misa en la Plaza Monumental de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, presidida por el Arzobispo primado de México Monseñor Miguel Dario Miranda.
Los tres oradores se lucieron cada uno con sus características personales, ellos fueron quienes realzaron con su palabra los actos que se fueron presentando. Los tres presentaron una semblanza histórica del Santo Fundador que gustó mucho a todos los asistentes.
[1] Memoria del Instituto Regiomontano 1956 – 57
[2] Excélsior 24 de junio de 1956
CAPITULO V EL SEGUNDO VISITADOR DEL DISTRITO DE MEXICO
NUEVA ETAPA.1957 -1960
En 1957, EL Hermano Bernanrd Alphonse estaba a punto de completar diez años como primer Hermano Visitador del Distrito de México. Los Superiores pensaron que era tiempo de sustituirlo, pensar en un Hermano francés, únicamente en buena edad con dotes de gobierno quedaba el Hermano Nicet Ernest Lyonnet, entre los Hermanos mexicanos, por su experiencia de casas de formación y sus .dones como organizador, y con buen don de mando, sin duda el que más destacaba era el Hermano Víctor Bertrand, además era conocido, y admirado por un buen número de Hermanos que habían pasado por sus manos cuando fue director del Noviciado Menor.
Es en los primeros días de julio de 1957, cuando se lee en Coyoacán la obediencia como segundo Visitador del renacido Distrito de México.
El primer problema que se enfrenta es el cambio de 5 Hermanos Directores; Puebla, Simón Bolívar, Cristóbal Colón, Monterrey, La Villa, León.
1958. En estos cambios hubo un acontecimiento en que mostró gran prudencia y humildad: “Los Hermanos Escolásticos apreciaban en alto grado a su Hermano Director, el cual tenía muy merecido dicho aprecio. Como en otras ocasiones, comenzó a correr el rumor de que dicho Hermano Director iba a ser cambiado, los Hermanos Escolásticos pidieron al Hermano Visitador que escuchase los motivos para que no cambiara al Hermano Director.
El Hermano Visitador escuchó atentamente todos los argumentos de los Escolásticos sin declarar ninguna decisión en ese momento. El Hermano Director fue cambiado, a pesar de los argumentos esgrimidos, pero lo heroico del Hermano Bertrand estuvo en que él mismo asumió la responsabilidad ante la opinión adversa, sin indicar que había recibido órdenes de más arriba. Nunca hizo alusión de este acto de obediencia, incluso a riesgo de ser mal interpretada la decisión del cambio, como de hecho sucedió,creándole en ciertos sectores un ambiente adverso.” [1]
En ese tiempo para realizar un cambio de Director, el Hermano Visitador lo proponía al Hermano Asistente, y este era quién decía sí o no, y firmaba la obediencia para el nuevo Hermano Director, en algunos casos el Hermano Visitador no estaba de acuerdo en poner tal o cual Director y era el Hermano Asistente quien decidía.
Un caso interesante fue el poner al Hermano Miguel Martínez como Director de León; ambos lo apreciaban y valoraban, pero ambos dudaban de que pudiera animar un Colegio, el hecho es que fue director un año y medio después propusieron a varios Hermanos para Director de León, pero era descobijar alguno colegios para cobijar a León, así que al final de cuentas, aprovechando la división de Distritos volvió como Director de León el Hermano Guillermo Alba, Director fundador.
Otra situación fue el pánico en que entró el Hermano Reversat, ante los cerca de 2 000 000 de pesos que se debían a causa de las construcciones realizadas por Don Víctor…En una reunión en el Instituto Regiomontano convocada por el Hermano Director, a la cual asistieron Don Eugenio Garza Sada, Don Andrés G. Sada y otros industriales que formaban parte del Patronato, le dieron la seguridad de que todos los gastos y deudas estaban programadas.
El envio de las Hermans Oblatas Guadalupanas a la Casa Madre noviembre de 1957. Petición que el Hermano Antonio avalaba y promovía. Las Hermanas prestaron un excelente servicio a los Hermanos durante más de 50 años.
Una virtud que se puede admirar en el Hermano Visitador fue la obediencia ciega y exacta a los Superiores, en este caso al Hermano Asistente, al mismo tiempo su capacidad de escucha a los Hermanos y la forma de atender tanto a sus necesidades como el acudir, a través del diálogo a la solución de problemas.
En 1958 tiene la inquietud de que se cumpliese la Regla con exactitud, además de las reflexiones mensuales, que enviaba, los esquemas de retiros comunitarios mensuales, la guía de las cuentas de conducta, que los Hermanos Directores tenía que seguir, en el diálogo con los Hermanos, organizó una reunión de Hermanos Directores en Jocotepec,Jal. con el fin de estudiar puntos de Regla, que se podría decir los “asteriscos de los asteriscos de la Regla de 1946”; fue un documento de gobierno para el Distrito, que el Hermano Asistente Antonio María aprueba, durante un
UN ACTO CONTINUADO DE OBEDIENCIA:
“El Hermano Asistente Antonio abrigaba proyectos santamente ambisiosos para México y los realizó a través de los Hermanos Visitadores Bernard Alphonse y Berchmans Alberto; que fueron instrumentos llenos de obediencia humilde y docilidad.
La correspondencia Asistente – Visitador- Asistente representan más de 300 cartas entre ambos Hermanos Visitadores. El Hermano Asistente empleo ampliamente el género espistolar para comunicarse con sus administrados. El Hermano Víctor cuenta que oyo del Hermano Asistente Antonio María que había escrito sesenta mil cartas en sus 20 años como superior, lo que da un promedio de ocho cartas diarias, tienen muchas aspectos confidenciales.
Los Hermanos Visitadores recibían dos o tres cartas mensuales, dice el mismo don Víctor, que las abría frecuentemente con cierto temor. Además llegaban muchas veces con renglones subrayados con rojo; y con frecuencia aprecía el adverbio “Formalmente” para decir que el voto de obediencia estaba en juego.
Algunas veces había que poner en práctica el consejo del Hermano Alcime Marie, de dejar dormir las cartas al menos una noche antes de enviarla.” [2]
La buena educación del Hermano Víctor, el lado positivo de su correspondencia, especialmente al Superior, en la mayoría de los casos, destilaban humildad, docilidad y comprensión. Sus respuestas eran, por lo general prudentes, respetuosas y conciliadoras. Sabía poner las cosas en claro cuando se requería y defender a los Hermanos, cuando otra fuente informaba al Superior de algún asunto desagradable, pero la información era parcial. Entonces es cuando se muestra muy objetivo y extraño a los subetivismos. Es cordial, comprensivo y con mucho valor.
Sus exposiciones, sobre algún asunto, son muy minusiosas, leales, claras, sus informes son pormenorizados, pide consejo al Superior y atiende a las decisiones asumidas por Roma; aunque defiende lo que es defendible.
Algunas de las misivas del Hermano Asistente eran para levantar ampolla; esto va a cambiar cuando el Capítulo General 39 cede el exesivo centralismo por la subsidiaridad y otorga a los Hermanos Visitadores mayor campo de decisión, las relaciones epistolares tomaron otra proporción.
Fundaciones:
San Juan de los Lagos
En 1957, nacen dos colegios y comunidades el primero el 6 de septiembre en San Juan de los Lagos con la apertura del Colegio Fray Miguel de Bolonia, y que tuvo como Hermano Director al Hermano Miguel Pasillas
Tapachula
El 10 del mismo mes en la frontera del sur de México, nace el Colegio Miguel Hidalgo de Tapachula, y como Hermano Director fue electo el Hno Pierre Lyonnet.
Mier y Pesado
1958, el 11 de febrero se inicia la obra de Mier y Pesado, en Coyoacan, D.F.; siendo su primer director el Hermano Charles Tierry. Obra que se había planeado entregar a los Hermanos en la decada de los treintas, pero que las circunstancias de la educación socialista lo impidieron.
[1] Hermano Víctor Córdoba. La Salle en México 2003
[2] Apuntes del Hermano Víctor Bertrand.
Noviciado Menor de León
2 de agosto de 1958, con un grupo proveniente en su mayoria del Aspirantado de Guadalajara y unos 10 nuevos, se abrió el Noviciado Menor de Nuestra Señora de la Luz, siendo su primer Director el Hermano Leopoldo Angulo Navarro.
Ciudad Obregón
1959, el 15 de agosto, fiesta de la Asunción de María Santísma a los cielos, el Padre Javier de León, entregaba a los Hermanos el Instituto La Salle, de ciudad Obregón, Son. En manos del Hermano Ignacio Tapia
Antecedentes de la División del Distrito de México.
Julio de 1959, el Hermano Superior General, le anuncia al Hermano Antonio María que se iniciará el estudio pora la División del Distrito de México[1]. El 19 julio el Consejo de Distrito estudia las ventajas e inconvenientes de la división del Distrito. Entre los inconvenientes estaba el número de Hermanos para los Distritos 138 para el Sur y 108 para el de Durango; desde Roma, el 16 de octubre determinan la anexión de las casas de Santo Domingo al Distrito de Durango (Norte) equilibrando así el número de Hermanos. [2]
Sin saber cual sería el Distrito que gobernarían los nuevos Hermanos Visitadores; se corrió la voz de que el Hermano Víctor se estaba preparando “su Distrito” en el Norte… había habido varios cambios de Hermanos, él conocía muy bien Monterrey, quizá la comunidad más importante, junto con el Francés de la Laguna de la parte norte… total el rumor corría como se verá.
El Hermano Director de Colegio Febres Cordero de Guadalajara escribió lo siguiente al Hermano Asistente: “Me da gusto por la noticia de la Division de los Distritos; yo supongo que el Hermano Bertrand será nuestro Visitador del Distrito Norte, siendo yo del Distrito Norte y suponiendo que sea el Hermano Bertrand nuestro Visitador, puedo hablarle con desinterés del Distrito Sur y tocante al Visitador que aun no se sabe quien podrá serlo, se habla del Sr. Villalba y todo el mundo lo descarta por verlo mal de salud, queda el Hermano Rafael Martínez y el Hermano Bernard Alphonse, los más seguros; creo que es tiempo insuficiente para dar un juicio completo y definitivo sobre sus cualidades de superior y administrado trantandose sobre todo de un puesto tan importante: Visitdor, pues va de por medio un grupo importante de Hermanos y Colegios: si sale bien, Bendito sea Dios, si sale mal el prejuicio es grande. Respecto al Hermano Bernard es inegable que su actuación durante 10 años como Visitador fue estupenda, que en todas las obras humanas haya errores es inegable pido a Dios Nuestro Señor sea el Visitador por lo menos de transición del Distrito Sur…[3]
CAPITULO VI UNA NUEVA AVENTURA: DIVISION DEL DISTRITO
“Recordamos que, los criterios para la creacción de un Distrito eran: 1º- la autosificiencia económica, 2º. La autosuficiencia de personal y 3º. La capacidad de formar nuevos sujetos.
Cuentan las malas lenguas, que a veces algo de verdad tienen, que el entonces Hermano Visitador de todo México, H. Víctor Bertrand, avispado como era, vio venir la división y suponiendose Visitador del Norte, donde había pasado mucho tiempo trabajando, le cuelgan que pincipió a enviar allá los mejores Hermanos. Por parte del Norte nos sentimos “echados de la casa paterna” sin casas de formación construidas, sin recursos para hacerlas y con deudas”[4]
[1] Roma 27 de julio THF Nicet Joseph dirigida al Hno. Asistente Antonio María que estaba en México.
[2] La Salle en México diciembre de 1959
[3] Carta del Hno. Guillermo Alba al Hermano Asistente Antonio María 20 de noviembre 1959 Archivo del Instituto
[4] H. José Cervantes en la Salle en México Norte septiembre 2008 “50 años de existir como Distrito”
Partiendo el Pastel que representaba el Distrito de México, aún sin saber dónde les tocaría. Abrazo fraterno y mesa de los Superiores en Cuernavaca
El hecho histórico es que, alguien llegó con la información anterior al Hermano Antonio María Asistente y único autor de las decisiones. Tranquilamente el dos de enero de 1960, en el automóvil que los llevaba de Coyoacán a Ricarte 32, donde sería la División de los Hermanos; el Hermano Grousset se adormeció y el Hermano Asistente comunicó al Hermano Víctor que sería el Visitador del Sur; la sorpresa fue grande para el Hermano Bernardo, cuando públicamente se le nombre Visitador del Norte.
MISA Y TE DEUM EN LA BASÍLICA DE GUADALUPE.
La división del Distrito fue un encuentro, una fiesta en tres actos que dieron como fruto el nacimiento de los nuevos Distritos. El primero la Reunión de Cuernavaca, encuentro fraterno de alegría. Todas las Comunidades estaban presentes. El segundo momento la Eucaristía en la Nacional Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe; presidida por el Delegado Apostólico Luigui Raimondi y el Hermano Asistente Antonio María. Tercer momento: en el salón de actos de la Escuela Cristóbal Colón el Hermano Asistente lee una carta del Hermano Superior General, después las obediencias de los HH Visitadores, terminando con las listas de los Hermanos y Novicios menores en formación. Podemos decir que la personalidad de cada Hermano Visitador dio un tinte especial a estos Distritos nacientes,
AUDITORIO DE LA ESCUELA CRISTOBAL COLON.
Mensaje del Hermano Superior General trasmitido por el Hermano Asistente Antonio María:
“Et bien se vivre là où Dieu m´a voulu”
La sorpresa para el Hermano Visitador Bernard Alphonse…
Una meditación a través de la editorial del mes de enero de 1960, ofrece el Hermano Víctor, a los Hermanos bajo el título:
“COMO HOSTIAS CONSAGRADAS” la siguiente reflexión:
Mística representación de la Muerte del Señor, es la Consagración bajo las dos especies sacramentales. Momentos después , nuevo rito de separación: la Hostia se divide en dos.
Identica muerte mística acaba de recibir el Distrito de México, con su división en dos prosperos Distritos de México y de Durango, pero no murió para desaparecer, sino para consumar una consagración definitiva.
Después de dividir en dos la Hostia consagrada, el sacerdote desprende una partícula que deja caer en el Vino consagrado; se le llama “fermento”, y representa la unión; por eso, siguen oraciones y ceremonias de paz y caridad que terminan con la Comunión y son su preparación.
Muerte, es ciertamente separación para dar vida, que consagra y que hace posible la comunión.
Con la división del Distrito de México, cuantas cosas tuvieron que morir para nosotros: renuncia a la mitad de las comunidades...renuncia a una parte territorial..donde tantos vínculos teníamos por actividades apostólicas… Aceptación gozosa o penosa para laborar apostólicamente en la región donde nos sorprendió la división, “como un ladrón”…
Prosigue la reflexión, y retoma la parte del “fermento eucaristico”
Hemos de pensar también en la partícula destacada, que se llama “fermento” de unión, de paz, de caridad, fermento que lo es de comunión como la separación lo fue de consagración.
No podemos morir a lo que amamos como Distrito de México, y quedaremos irremesiblemente vinculados a la tarea del apostolado común.
México, nuestra Patria, altar sobre el cual yacen separadas las dos secciones de nosotros mismos, espera de nosotros la comunión del amor apostólico que se entregará, más desinteresadamente y más sobrenatural.
La Niñez y Juventud de nuestra Patria, la Santa Madre Iglesia, todos nosotros, somos un todo inseparable que ha de permanecer como meta común de nuestra abnegación.
Comunión de anhelos, comunión de miras, comunión posible después de la consagración, posible ella misma por la división: es lo que espera México, el Instituto, la Iglesia, Dios; unión en la paz del amor que se consagra y entrega…
Todos contamos con la ayuda de Nuestra Madre del Tepeyac, cuya imagen bendita, tambien en dos mitades unidas hace más de cuatro siglos por un debil hilo de algodón…[1]
[1] La Salle en México, enero 1960, páginas 2 y 3
LLEGADA DE LA RELIQUIA DEL SANTO FUNDADOR A MONTERREY
CAPITULO VII VISITADOR DE MEXICO SUR:
El Hermano José Cervantes nos dice que: “la creación de los dos Distritos que generó también no pocos malos entendidos, y el Hemano Víctor se queda de Visitador del Sur”
Desde el inicio de su mandato el Hermano Visitador Víctor Bertrand organizó y puso en práctica el Acuerdo de Jocotepec, Jal. y una serie de normas sobre el Consejo de Distrito, Consejo de Comunidad y un grupo de Hermanos del Consejo que estudiaban las diferentes situaciones economicas que se vivian en el Distrito: adquisición y enajenamiento de terrenos, lo forma de conseguir prestamos, las hipotecas, normas para los libros de contabilidad tanto en los colegios como en las comunidades.
En dos cartas del Hermano Mariano Ramírez que escribe al Hermano Asistente le dice: El Hermano Visitador Víctor y el consejo han decidido comprar el edificio del antiguo Colegio Grosso para la Preparatoria la suma pedida es muy grande, yo he guardado silencio, todos somos humanos, me será muy penoso si el Hermano Visitador sabe que estoy en contra, me dolerá pues lo estimo mucho. Si la decision del Régimen es que se haga, primero es necesario que se vea la propiedad.[1]
Entre las cartas dirigidas al Hermano Asistente Antonio María los años de 1960 a 1963 se encuentran varias en las que hay quejas contra el Hermano Visitador, el Hermano Director de la ULSA, Manuel Alvarez ha pedido dos cambios de Hermanos, y el Hermano Visitador no le ha hecho caso, uno de ellos dio problemas al retirarse. El Hermano Visitador le responde que le diga a que comunidad quiere que se le envie, pues en su situación lo único que haria sería hacer problemas en la otra.[2]
Las deudas, que ciertamente eran grandes, la forma política del Hermano Visitador, sin negar su gran visión y entrega fueron minando su liderazgo,al mismo tiempo que surgían otros liderazgos que con el tiempo iban a llevar el timón del Distrito. Uno de estos líderes se oponía al Hermano Visitador, por la creación de la ULSA, y esa oposición, desgraciadamente, se conviritió en una animaversión al hacer y ser del Hermano Víctor, siendo una especie de “enemigo secreto” o el “enemigo” como Don Víctor decía.
En diciembre de 1962, los Superiores eligen un Hermano Visitador en la persona de don Luis Lozano, elección a la que algunos consideraron mal, ya que era hermano carnal del Hermano Asistente, y además su liderazgo era poco arraigado. Con esta elección lo sucesión del Hermano Víctor como visitador estaba asegurada, cosa que así se realizó.
“En la última acta de consejo presidida tanto por el Hermano Asistente como por el Hermano Visitador se tocan varios temas importantes como era la división de la Procuraduria tanto para el norte como para el sur, la deuda del Norte con el Sur, el nombramiento y las obediencias para los nuevos consejeros, construcciones en varios colegios, dos nuevas carreras en la Universidad La Salle, la creación de la Casa Central etc.
Se decidió que todos los Hermanos fueran inscritos en el Seguro Social y tuvieran cédula IV que ya va a ser exigencia de gobierno
Los consejeros, escrito ologrfo del Hermano Asistente, tienen que ser autorizados por el Régimen de Roma.” Este documento que consta de más
de 70 páginas y las actas de consejo fueron aprobadas el 19 de marzo de 1963. A unos cuantos días del cambio del Hermano Visitador[3]
El Hermano Visitador Víctor pidió tanto a Roma como a la Comunidad del Colegio Simón Bolívar que obsequiara a las Hermanos Guadalupanas de la Salle la casa de la Calle Asturias 28, en Mixcoac. Casa donde nació la congregación en 1946.[4]
El Hermano Visitador del Sur, mandó un memoradum a Roma y un Hermano escribió al Hermano Asistente lo siguiente: “El rdo. Hermano Visitador me paso el Memorandum sobre la situación económica del Distrito, que usted conoce porque está dirigido al Hermano Superior General, y afecta a nuestro Distrito por lo que respecata a este aspecto que a mi se refiere, es decir a León es inexacto, nuestra deuda siempre fluctuó en 1 000 000 y él me asigna dos millones… tengo todos los documentos desde 1952 a 1962 para comprobar que esa afirmación es incorrecta.”[5]
1961 CUESTION CUBANA
La Isla Antillana estuvo muy ligada a México para dejar al Distrito de Cuba sin una ayuda palpable; le tocó un día nesfasto en que la nave lasallista naufragó tragicamente en una tormeta de crueldad nunca soñada. En diciembre de 1960, Fidel decretó que el año escolar terminaba en abril, y que los alumnos a partir de ese momento hasta diciembre se dedicarían a la alfabetización. Fue una amenza para los Colegios Católicos que serían nacionalizados días después. La misma tarde de la fallida invación de Bahía de Cochinos, los Hermanos fueron hechos prisioneros, algunos se refugiaron en la casa de sus familiares, el 17 de abril había más de 20 hermanos en prisión. El 1 de mayo Fidel Castro nacionaliza toda la educación privada.
Fue un trabajo dificil la preparación del Éxodo, el Hermano Asistente Antonio dio la autorización pero el medio de transporte no era fácil de conseguir.
El Hermano Visitador Víctor movió influencia para lograr que el país recibiera a los refugiados, incluso consiguió dos aviones de la Compañía Mexicana de Aviación, el primero fue detenido por el gobierno mexicano cuando ya volaba sobre Mérida por razones graves.
Fue entonces cuando el Distrito de Nueva York ofreció el fletar un avión Pan American, que los trasladará de la Habana a Miami. Eso se realizó el 25 de mayo de 1961, 109 religiosos con su hábito abandonaron su campo de trabajo para ir a tierras de Estados Unidos y de ahí dirigirse a América Central, 38 a México, 20 regresaban a Francia, otro grupo a Puero Rico y unos más a Roma.[6]
El Hermano Víctor los recibió con gran caridad, y estuvo siempre atento a remediar las necesidades de estos Hermanos y hacerles sentir el cariño y aprecio de los Hermanos mexicanos.
CREACION DE LA ULSA:
En una felicitación al Hermano Víctor de parte de los Hermanos de Chihuahua cuando cumplió ochenta años le escribieron: “Felicidades por tu extraordinario liderazgo, tu don de gentes y tu mano izquierda, por tu fe que ha movido montañas, felicidades por tu optimismo a toda prueba, por tu buen humor hasta en tiempos de cólera y por tu capacidad al borde de la temeridad para el riesgo”[7] Parece que se cumplió esta felicitación cuando se lanzó al estudio y a la realización del proyecto de la Universidad y la necesidad de afrontar realidades presentes. En una carta posterior el mismo Hermano hace conocer al Hermano Asistente los problemas que tienen con las personas que han prestado dinero para pedirles más, ya que ha habido pagos atrasados.
En 1960 surgen varios problemas que en la 3ª sesión del Consejo de Distrito de México Sur del 11 de septiembre se expone el siguiente: “La Reverenda Madre Gemma de la Mora, ya hace cinco años que hizo el trato, y ya se ha esperado mucho tiempo para que se entregue el edificio. Ellas necesitan construir su edificio y nos piden el terreno.
Una pregunta interesante es ¿Quiénes hicieron el ofrecimiento a la Madre de la Mora del terreno y edificio de la Secundaria? La respuesta es no fue Don Víctor ni el Hermano Visitador Bernardo. En la misma acta de consejo, en la cual estuvieron presentes todos los Hermanos Directores y el Hermano Dosas Lucien, se lee la siguiente historia: “En el año de 1955 la Revma. Madre Gemma de la Mora Superiora General de la Congregación del Verbo Encarnado y del Santísimo Sacramento, firmó un convenio con el R Hermano Asistente Antonio María y con el C.H. Director de entonces, Nicet Ernest. Según el escrito existe el compromiso de vender a la Madre Gemma la propiedad de Sadi Carnot 36-38 al precio que resultara como promedio entre el avalúo presentado por ambas partes. La propiedad entraría en posesión de las Religiosas en enero de 1958-
Este hecho ahora ineludible era la entrega del edificio, aunque muchas veces aplazado, nos pone ante la urgencia de desplazar una sección del Colegio Cristóbal Colón. Bien pensado todo, nos inclinamos que sea la sección Preparatoria la que emigre.
Se puede alojar en un terreno de 5000 m. cuadrados situados en la calle de Benjamín Franklin, con lo que se obtendría una Preparatoria en un punto intermedio entre el Simón Bolívar y el Cristóbal Colón. Otra posibilidad era colocar la Preparatoria en los terrenos adyacentes al Colegio Simón Bolívar.
Se establece una comisión que estudie los pros y contras de los dos sitios[8]. La situación difícil es la forma de financiarse, ya que no se contaba con capital y además algunos de los colegios estaban hipotecados. Se buscan posibles fuentes de ingresos, como era vender algunos terrenos y otra fue el compromiso de tres escuelas a sacar adelante el proyecto.
“En el remoto 1962 se sintió una fuerte presión para abrirnos a los estudios universitarios; esta presión venía de un pequeño grupo de Hermanos de la Preparatoria del Colegio Cristóbal Colón. Tanto la Nunciatura, que entonces era Delegación Apostólica, como destacados dirigentes de la UNAM insistían en que deberíamos de abrir nuestro campo de acción educativa al nivel universitario.
El Instituto alababa realizaciones a nivel mundial y él mismo había creado el Jesus Magister incorporado a la Universidad Lateranense. “Signos de los Tiempos” como años después los nombraría el Papa Juan XXIII.
El proyecto de una universidad era conocido por casi todos: Hermanos de gran visión deploraban tal proyecto, pues creían que privábamos a la UNAM de la influencia positiva de nuestros exalumnos universitarios; mientras que otros la apoyaban e impulsaban, sobre todo los de la Preparatoria del Cristóbal Colón.
La apertura de la Universidad La Salle, ULSA, era la primera en América Latina, después del intento fallido de la Universidad San Juan Bautista de la Habana; la ULSA abrió sus puertas el 15 de febrero de 1962. Ni por un sueño pensábamos la feliz expansión que lograría en México”.
Fue un proyecto de mucho riesgo, tomado por el Hermano Visitador y apoyado en su realización por el Hermano Manuel Álvarez, aunque para muchos esta acción no fue vista con buenos ojos y el Hermano Visitador comenzó a ser cuestionado por otros líderes distritales, sobre todo por la imposición económica a algunos colegios.
“Queda al frente de la construcción el Hno. Alberto Agustín (Manuel Álvarez), al preguntársele si aceptaba encargarse del proyecto, financiación y construcción dijo que sí, siempre y cuando el Consejo lo juzgara capaz. Todos los colegios van cooperar en la medida de sus posibilidades a la realización de esta obra, destacando el Cristóbal Colón, el Simón Bolívar y el Benavente, más tarde la Escuela Cristóbal Colón también colabora a su debido tiempo. La construcción de la ULSA fue un acto de fe y de audacia del Hermano Visitador en turno, que tuvo una gran visión que no fue comprendida por muchos y criticada por más de alguno, que, al ver ahora su desarrollo y su expansión, creo que tendría que reconocer la visión preclara de este superior. (2)
Se decide que la Preparatoria se traslade en septiembre 1961 será en primer Rector el Hermano Manuel de Jesús Álvarez Campos
El 15 de febrero de 1962 sonó para la educación privada un grito de triunfo: tras varios intentos de Educación Superior como fuera la Técnica, la Agropecuaria, el Comercio a nivel superior, sonará ese grito de anhelo concretizado en la realización de la ULSA.
El Hno. Visitador fundador, nunca fue invitado a los aniversarios que fue completando la vida de ULSA; sólo al 40ª aniversario. Sobre el mismo escribe: Agregaré que los 40 años de la ULSA se celebraron “In Pompis et organo” Elegantes, sobrios e impecables:
El Acto Académico en el Auditorio Adrián Gibert
La alegre estudiantina animó el brindis en la Plaza Cívica.
La Misa con asistencia de 5 000 representantes, trasladados en 100 autobuses a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.
La cena de Gala en las terrazas del Castillo de Chapultepec, presidida por el Secretario de Educación, Lic. Reyes Tamez.”[9]
OTRAS FUNDACIONES EN MEXICO SUR
Las peticiones de fundaciones en la década de los cincuenta y en los primeros años de los sesenta eran numerosas, generalmente iba dirigidas al Hermano Asistente, quien decidía en muchos de los casos. El papel del Hermano Asistente en un Distrito era de primer nivel, era él quien designaba a los consejeros y daba la última palabra en muchas acciones.
Se había tomado la política de los Colegios de Extensión que eran supervisados por el mismo Hermano Visitador o por un delegado del mismo, así fueron surgiendo diversos colegios.
DOS ESCUELAS AL SERVICIO DE LOS POBRES:
Rosaura Zapata y la Escuela Jardín de Tlatilco.
El Hermano Visitador Víctor Bertrand escuchó las necesidades de dos regiones de la ciudad de México que necesitaban una escuela al servicio del pobre, e ideo agregar las dos obras a los grandes colegios de la capital; el primero al Simón Bolívar y el segundo al Cristóbal Colón.
Una petición de los Padres Misioneros del Espíritu Santo, nos orientaba hacia el barrio pobre de Cuicuilco, en donde estaban dispuestos a promover la escuela Rosaura Zapata, quien fuera la Maestra de primeras letras del Lic. Adolfo López Mateos, a la sazón Presidente de la República.
Por un “truco” bien armado, consiguieron que el Gobierno les construyera la escuela que querían poner en nuestras manos. El Hermano Gerardo Monier aceptó la clausura de La Salle de Xola, por esta nueva obra que recibió la apreciada ayuda tanto del Hermano Rafael Pulido, como de la franciscana Madre Dolores.
Esta escuela, la Rosaura Zapata, dependió en un principio de la Comunidad religiosa del Cristóbal Colón, pasando más tarde a depender de la comunidad del Simón Bolívar.
. - Pan Bimbo solicitó nuestra asesoría para un centro escolar llamado la Escuela Jardín, a través de C.P. José T. Mata. Se le brindó, habiendo extendido la acción de Xola a dos puntos más necesitados.
Esta escuela dependió de la Comunidad del Colegio Cristóbal Colón, pasando después de a depender de la comunidad religiosa de la Escuela Cristóbal Colón de la Villa.
Ante la sorpresa, el Hermano Víctor, sede la antigua escuela La Salle de Xola a los ex hermanos: La historia es sencilla, una decisión cerrar Xola, porque no responde a la finalidad con la que fue creada: servicio al pobre y el alumnado no lo era. Se notifica a la SEP, que se cerraba y esta niega la autorización de clausura, por lo tanto el Hermano Víctor, sabiendo que el ex hermano Canales deseaba trabajar en un centro le ofreció la escuela y así nació La Salle de Seglares.
GRANJA SANTA MARÍA
Ante la dificultad de un elemento de mucho valor la creatividad del Hermano Visitador sale a relucir y busca nuevos lugares para que el Hermano se sienta realizado él mismo cuenta lo siguiente: Don Luis Lozano ha tenido dificultades en sus tres últimos empleos y necesita ayuda comprensible. Lo bueno es que él mismo sigue siendo creativo, se abre paso, estudia un proyecto mil veces y eso lo distrae de sus posibles amarguras.
Otra cualidad de Don Luis es la amistad. Se encuentra con un exalumno de San Borja, ex diputado del PAN que tiene una granja y que quiere deshacerse de ella a cambio de alguna propiedad en Cuernavaca.
El Colegio Simón Bolívar tiene un terreno y pasan los años sin que se emplee. El Director del Colegio sede la propiedad del terreno por la granja.
El Hermano Luis Dtr. Selecciona al Hermano Leopoldo Narro Siller encantado con poner sus abejas y al H. Carlos Cárabez que sabe de vacas y pollos. Trasgo firma un convenio y los pollos por lotes de 5 000 van saliendo cada cinco semanas. Bendito el trabajo que honra toda depresión. Más tarde veremos el cese de este negocio. Esta obra fue efímera pues pronto se tuvo que liquidar, pero se salvó a un Hermano.
Escribió sobre el Hermano Luis el siguiente pensamiento: Siempre hay gente noble que se descubre con actos llenos de nobleza; Don Luis Lozano es de este grupo, que como dice el viejo recital, “el cardo dejó su espina, la flor le dejó su aroma”
Simón Bolívar Pedregal
Nuevamente los Misioneros del Espíritu Santo que abogaron por los más pobres de Cuicuilco se interesan ahora por los ricos del Pedregal.
Los Rivera Torres, que habían fraccionado la Colonia del Valle en 1930; quieren ahora fraccionar la franja del Pedregal que quedó a ambos lados del periférico. Ofrecen a mediano precio un rincón de esos terrenos con salida al antiguo camino a Santa Teresa, y todo, poderosos abren una puerta a la exclusiva colonia del Pedregal de San Ángel.
Muy seguros, presentamos los planos del Simón Bolívar de Río Mixcoac para el nuevo Colegio, pero nos indicaron que desde el temblor de 1958 se había duplicado el hierro para cualquier construcción.
Nuevos cálculos, nuevos estudios y trámites, manos a la obra, de modo que el tres de febrero de 1962 pudimos ofrecer esa nueva oferta educativa en el Pedregal. Será dirigido por el Hermano Luis Bordes y apoyado, como Inspectora la Madre Alcázar.
Colegio Vasco de Quiroga.
En 1960 el señor cura José Olalde entrevista al Hermano Visitador ofreciéndole un embrión educativo con el nombre del Obispo Misionero. Quiere que los Hermanos infundan el <espíritu del cristianismo> en el Centro y sobre todo ayudar a su consolidación.
En años anteriores enviamos al Sr. Prof. Agustín Fabián, que había dejado en manos de los Hermanos el Colegio José de Escandón en Ciudad Victoria. Su experiencia se volcó en un nuevo plantel que, a falta de un gran terreno, se abrió en una casa que en el fondo tenía zahúrdas.
La Piedad, Mich. en ese año tenía 30 000 habitantes y un poco más de 90 000 cerdos. Las zahúrdas estaban dentro de cada propiedad urbana, de modo que fue fácil su transformación en aulas, que fueron 6 y se abrió una primaria, pero la secundaria era un gran atractivo y era nocturna.
Los tres primeros Hermanos llegaron el 2 de enero de 1963; eran tres jóvenes entusiastas de 28, 25 y 20 años, (HH. Héctor García Zaragoza, Manuel Velasco y Antonio Camarena) que trabajaban de día y se abocaban a una numerosa secundaria nocturna que terminaba a las 10 de la noche.
La Piedad es la obra póstuma del Hermano Visitador Berchmas Alberto en el Distrito sur, con ella, sin saber él mismo, se despedía de ese territorio que como Distrito vio nacer.
Muchas de estas obras se pudieron realizar gracias a la presencia de 20 Hermanos provenientes de Cuba, expulsados por Fidel Castro, así fue como nace Acapulco.
Acapulco.
La primera petición de un colegio en Acapulco, se remonta a 1953 realizada a nombre de Mons. Leopoldo Díaz Escudero, obispo de Chilapa. La respuesta fue que se añadiría la petición a la lista de ciudades que lo solicitaban. La segunda petición viene pronto.
Monseñor Toriz, Obispo de Chilapa, a través del Seminarista Mariano Ramírez, se puso al habla con su homónimo y hermano, el H Mariano Ramírez Degollado, a fin de abrir en Acapulco un Colegio La Salle. [10]
El H. Antonio María Lozano y el Víctor Bertrand acuden al lugar, el 15 de agosto de 1957. Comenta: Encontramos sembrada la desolación en el Puerto; había habido un terremoto el 29 de julio de 1957, pero Monseñor Juvenal Porcayo Uribe, nos atendió en todo ya que Mons. Toriz se encontraba indispuesto.
Nos presentó con el P. Antonio Parra, como el mago que podría resolver cualquier asunto relacionado con la construcción de dicho Colegio. El P. Parra construye un edificio de dos plantas, un espacio de una media hectárea, es un lugar céntrico, con posibilidad de agregar dos pisos más al edificio.
El punto básico fue si aceptaban que, por lo pronto fuera un Colegio “de extensión”, lo que aceptó Monseñor Porcayo. En unos meses tendríamos disponible el personal seglar que se encargaba del Colegio Miguel Hidalgo de Tapachula.
El Profesor Ezequiel Nieto Fuenlabrada se encargó de formar el grupo que abrió el Colegio La Salle de Acapulco, en la calle de Ejido. El éxito fue rotundo: 325 alumnos inscritos en la tienda Charfen del edificio Oviedo.
La prosperidad de La Salle de Acapulco se palpable: la matrícula de 1959, la segunda, es de 640; es que dentro de ese año ha habido acontecimientos favorables; entre otros la creación de la Diócesis de Acapulco.
El Sr. Obispo va a visitarnos a México y suplica no rehusar a nadie en la tercera inscripción; el Padre Parra lo acompaña y se compromete a construir un piso más.
La tercera matrícula fue de 810… pero ha habido un incidente desagradable: el Padre Parra, tal vez agobiado por las deudas, ha anunciado la próxima matrícula bajo el nombre de Colegio Anáhuac, con los números telefónicos actuales del Colegio y la misma dirección.
En una maniobra rápida y audaz del Hermano Visitador, despierta al Padre de su placida siesta… le reprochó el Hno. Vtr. No haberle avisado… mientras el superior reunió a los profesores y determinaron trasladarse a un terreno 15 km más lejos; es un obsequio de la Compañía Aguirre y Pintos. La cuarta matrícula se realiza en la Dodge Automotriz Aznar; se coloca una manta en la calle Cuauhtémoc y se acogen 910 alumnos
En los meses de vacaciones se construye rápidamente el edificio en la Colonia Cumbres, en una extensión de 17 000 m2, realizado por la compañía constructora EKI, S.A. con un costo de 1 600, 000.00 pesos. Ciertamente una gran deuda que pesará por años sobre la dirección y más tarde sobre la Comunidad de Hermanos. Este fue un acto del Hermano Víctor que se podría calificar de temerario, pero con la fe que tenía, pudo mover montañas, en este caso la montaña fue un nuevo colegio.
El 30 de junio de 1961, el Hermano Visitador Víctor Bertrand presenta a los tres primeros Hermanos que animaran el Colegio, ellos son: Hipolite Jouve (Albán José, antiguo visitador de Antillas), José Ma. Valdivia y Ángel Tomás. Es a ellos que les toca iniciar el nuevo colegio,
Siete nuevas obras en tres años de mandato como Hermano Visitador, además de la división de la [11]Comunidad del Cristóbal Colón, la Secundaria gratuita del Simón Bolívar y el arreglo de mil y una situaciones que se le presentaron. Su ánimo a toda prueba, su fe profunda y sincera le permitieron seguir adelante, a pesar, que, como todo jefe, su carisma y sus decisiones no fueron de todos aceptadas.
La división de las comunidades de los Colegios Cristóbal Colón y Simón Bolívar
La Comunidad de la Primaria del Cristóbal Colón tuvo como Hermano Director a Ricardo Preciado y como Director de Secundaria y general del Colegio el Hermano Emilio Reverat.
En el Simón Bolívar el Director de Primaria fue el Hermano Manuel Villalba y en la Secundaria como Director general del Colegio el Hermano Juan del Castillo.
En carta del 17 de febrero de 1961 al Hermano Asistente le comunica, el Hermano Reversat, que la Preparatoria ha comenzado con 1100 alumnos, el ambiente entre los exalumnos ha cambiado al ver que se hizo algo nuevo y que vale la pena, nuestra secundaria llegó a 1200 alumnos. Después pasa habla así del Hermano Víctor Bertrand: “me disgusta mucho ciertos procederes que sin querer con su sistema algo político y vago del buen Hermano Visitador cambia la idea de lo que dijo o se habla vagamente… perdone mi charla, pero me parece que el Hermano Visitador esta algo indispuesto conmigo”[12]
En León, el Hermano Visitador promovió y apoyo al Hermano Rony Herderson para la construcción de la Casa de los Hermanos, ya que los Hermanos vivían en una casa rentada con renta bastante alta, la Comunidad tenía un pequeño fondo que cubría un tercio de la construcción, el resto un préstamo hipotecario a 8 años. Esto fue aprobado el 24 de noviembre ya por Roma.
En de admirar la gran obediencia y sujeción del Hermano Visitador Víctor Bertrand al Hermano Asistente Antonio María, en el año de 1963, en que se realizó el cambio al Norte, hay en los Archivos Romanos más de 90 cartas, en todas da cuenta de su actuación, le presenta al Superior los cambios o planes que se tienen; es notable como consulta los cambios de Hermanos Directores, y como obedece a las sugerencias del Hermano Asistente que sin ser órdenes precisas se convierten en tales; ciertamente advierte de algunas dificultades se presentarían con tal o cual Hermano en ese puesto o en esa comunidad. Un ejemplo muy claro, fue cuando se cambió al primer Director del Colegio de León, en que advierte al Hermano Asistente, que el remplazante no lo haría bien, no por ser mal Hermano, sino que no tiene ideas claras de administración y de cómo llevar un Colegio, aunque como Superior en la Comunidad si tenía mucho a su favor. Ese mismo dialogo se retoma en 1959, en que el Hermano Asistente y el Hermano Visitador pide al antiguo Hermano Director sugerencias sobre nombres de Hermanos que triunfarían en León; el resultado fue el regreso del Hermano Director anterior a León.
En algunas de las cartas del Hermano Asistente, amablemente, pero con rudeza le llama la atención por algunas indicaciones dadas por él y no suficientemente acatadas, como lo veremos en el caso del accidente de los Hermanos en Cocula, Jalisco
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CAPITULO VIII OTRAS TIERRAS NUEVAS SIEMBRAS.
ATECEDENTES AL CAMBIO DE MANDO:
El 28 de noviembre de 1962, el Hermano Antonio María escribe al Hermano Visitador Bernardo Grousset : “Je suis à peu près décidé à demander au T.H.F. que votre successeur comme Visiteur soit le Cher Frère Berchmans Alberto; comme il connait le District du Mexique Nord , il lui sera plus facile qu´au Frère Rafael Martínez de le diriger. Cela aurait lui de que le Fr. B. Alberto irait vous remplacer … à la fin décembre, probablement… « he ido poco a poco madurando la idea de pedir al Hermano Superior General, que su sucesor como Visitador sea el Hermano Berchmans Alberto, ya que conoce el Distrito de México Norte, le será más fácil que al Hermano Rafael Martínez de dirigirlo. Le digo que el Hermano Berchmans Alberto irá a remplazarlo… al fin de diciembre probablemente”
El Hermano Asistente le comunica al Hermano Bernard Alphonse lo siguiente: “Le comunico que después de haber reflexionado y orado y por indicación del THF he notificado al Hermano Berchmans Alberto Visitador del Distrito por el Régimen. Y por deseo de los Hermanos Directores de México Sur, salvo el de Puebla se nombró al Hermano Adelberto Luis como visitador del Distrito Sur.
Sería conveniente leer la obediencia durante el sábado de semana santa ya que los Hermanos están reunidos y el lunes 16 de marzo, en Tlalpan, con la presencia de los Hermanos Directores la obediencia del Hermano Luis.”[13]
EL HERMANO VICTOR BERTRAND SEGUNDO VISITADOR DE MEXICO NORTE
Un cambio no esperado en el Distrito Norte.
El Hermano Visitador Bernardo estaba muy entusiasmado por la construcción del Noviciado en Lagos de Moreno, la había iniciado el 11 de febrero de 1963, sin la sospecha que sus días como Hermano Visitador eran ya contados; no se tiene el dato de cuando le avisaron pero el día que fue él ya había anunciado a los Hermanos en forma de parábola ese cambio: “Esta noche cantaremos todos el “Exultet”, mas yo me voy adelantar a todos, cantándolo desde esta mañana, pues dentro de unos momentos llegará el nuevo Hermano Visitador”… La expresión de las caras y en las voces fue unánime por lo inesperado. Los que vencidos por el cansancio dormitaban, preguntaron ansiosos ¿Qué dijo? ¿Qué dijo?...
El cambio se había realizado por medio de correspondencia para ambos visitadores. En México Norte un pequeño grupo de Hermano envió un memorándum a Roma, en son de queja; proveniente de algunos Hermanos de Antillas, era un pequeño grupo de Hermanos que pedía mayor fervor en las comunidades… salvo que fue una equivocada decisión enviar su petición a Roma.
En México Sur, “los de abajo”, dice el propio Hermano Víctor, estaban un tanto exasperados por la creación de la Universidad “La Salle”, institución que la veían como un peligro de absorción de personal, de inversión fondos económicos que no se tenían, de la escasa preparación de los Hermanos para este tipo de obra; ciertamente había un malestar de algunos Hermanos Directores contra el Hermano Visitador, razón por la cual Roma decidió el cambio. [14]
La Revista La Salle en México hace una detallada relación del acontecimiento.” Los anuncios más trascendentales y los cambios más significativos, pueden revestir a menudo el marco de la sencillez y de la austeridad, quizá por la sinceridad de los mismos.
Tal es el caso del cambio de los Hermanos Visitadores; media hora del después del anuncio hecho por el Hermano Visitador Bernardo llegó el Hermano Berchmans Alberto, saludando a todos fraternal y jovialmente. Rápidamente improvisamos la recepción canónica en la capilla, transformada en sala de conferencias. A la presentación hecha por el Hermano Visitador Bernard Alphonse en palabras sencillas y sinceras de alguien que conocemos y hemos estimado siempre, siguió la lectura de la obediencia, el besamanos y la fraternal ´accolade´. En las cálidas palabras que pronunciara, el nuevo Hermano Visitador de MÉXICO NORTE, R.H. Berchmans Alberto, manifestó su gusto de encontrarse nuevamente entre nosotros, haciendo votos porque la afabilidad, tacto, y tino del Hermano Bernard Alphonse, no chocará con su sedicente brusquedad y parafraseando las palabras de Santa Teresa: “Yo no sé Jesús, si tu estés contento de mí, pero yo muy contento de ti”, expresó la disponibilidad de voluntad y de trabajo en el nuevo puesto que le asignara la obediencia. Un cerrado aplauso rubricó el anuncio de que el Hermano Visitador Bernard Alphonse permanecería en la formación de los Hermanos jóvenes.
En los comedores, una verdadera alegría flotaba el ambiente, cuando el Hermano Director de Monterrey en llanas e intencionadas palabras dieron la bienvenida, a nombre de todos al nuevo Hermano Visitador y haciendo sobre todo una apología del Hermano Visitador que terminaba, quien a su vez agradeció como él sabe hacerlo.
Por parte de los Hermanos, habló el Hermano Sarabia a nombre de los “de abajo” y de los subdirectores, haciendo participar a sus incomparables personajes.
A las 2.30 de la tarde se realizó el primer Consejo de Distrito dando entender que se la resolución de problemas era decisiva en esta nueva etapa que se iniciaba en nuestro joven Distrito. [15]
UNA CARTA ABIERTA.
En México Sur, desde un año o quizá dos, se había iniciado una corriente de política contra algunas decisiones del Hermano Visitador Bertrand, al desarrollarse el liderazgo del Hermano Rafael Martínez, un grupo de Hermanos jóvenes quedó cautivado y cuestionaban el trabajo del Hermano Visitador especialmente sobre lo que implicó la creación de la Universidad La Salle.
En una carta abierta escrita el mismo mes de marzo el Hermano Víctor expresa, creo que a los Hermanos de ambos Distritos su pensamiento sobre la obediencia que acaba de recibir “La Divina Providencia me vuelve a señalar rumbo. La aguja de la brújula apunta, como es natural, hacia el Norte. La bendigo mil veces por concederme regir los destinos del territorio que se me negó hace tres años, seguramente porque era más digno que un servidor el C. Hno. Visitador Bernard Alphonse.
Dejar el Sur me cuesta; excelentes Hermanos con los que he convivido ya seis años en el trato, roce y lucha por ideales comunes, amasan en uno un amor entrañable, visceral. Les he dicho que esta muerte, porque para el Sur muero, es la rúbrica de todas mis recomendaciones y todos mis anhelos; les repito lo que dice San Pablo ´el testamento no es válido, sino hasta la muerte del testador´.
Ahora, sacudiendo estos sentimientos, plantémonos ante la hermosa realidad apostólica que nos brinda el Reino de Dios en las extensas regiones norteñas”
Acto seguido describe algunas de las características que él ve en el nuevo campo de trabajo que Dios le confía, estas son:
- Por la juventud, arrojo sin límites, por sus posibilidades y amplios horizontes
- Su planificación que está en etapa de inicio y de creación.
- El deseo de consolidación ante el crecimiento ingente. Consolidación que debe traducirse, en cimentación de la perseverancia, en garantía de criterio auténticamente religioso, en diluvio de gracia obtenida mediante la fidelidad a nuestros ejercicios espirituales, en aumento de responsable y concienzuda vida comunitaria, en floración de vocaciones.
Ofrezco toda mi buena voluntad, toda mi atención para servirlos. Les hago saber mi estima para cada uno de sus personas, como persona, no como instrumento de rendimiento, sino como alma que anhela llegar a Dios[16]
Bienvenida por parte del Distrito
El Distrito a su vez le da la bienvenida; en un sentido discurso de agradecimiento a quien termina y de recepción al recién llegado: “Permítame expresar ante todo que, Carísimos Hermanos que estamos frente a un verdadero “sabadazo”, semejante a aquel sábado santo en que Don Adolfo Ruiz Cortínez nos hizo despertar con la terrible noticia de que nuestra moneda se había devaluado; si bien en este aspecto la comparación peca, pues en el caso presente no se trata de devaluación, sino de una simple mutación de valores. El símil esta únicamente en lo inesperado del golpe.
Carísimo Hermano Visitador Berchmas Alberto: debe estar usted completamente seguro de que su nombramiento ha sido acogido con satisfacción por todos nosotros. Todos lo conocemos bien y sabemos de sus cualidades y prendas. Quienes tuvimos la suerte te tratarlo como discípulos en el Noviciado Menor y convivir varios años con usted en Comunidad conocemos su espíritu entusiasta y emprendedor, su caridad y afabilidad que con todos sabe usar, su extraordinaria capacidad de trabajo y su legendaria abnegación, así como su acendrado espíritu sobrenatural. Bienvenido entre nosotros, pues podemos decir que hemos perdido a un Padre Visitador, nos han enviado a un Visitador “muy padre”.
[1] Carta del Hermano Mariano Ramírez al Hno Antonio María Asistente 23 septiembre 1960
[2] Carta del Hermano Manuel Alvarez al Hermano Asistente. Noviembre 1962
[3]19 Archivo Casa Generalicia
[4] Ibid febrero de 1963
[5] Hno. Guillermo Alba. Archivo del Instituto marzo 1963
[6] Extracto de la Salle en México III del Hermano Grousset y de las revistas las La Salle 1961 -62
[7] 1994, diciembre 4. Comunidad de Chihuahua en una tarjeta que le enviaron.
[8] Acta del Consejo de Distrito de México Sur tercera sesión septiembre de 1960
[9]Relato del Hermano Víctor Bertrand en Historia del Distrito México Sur,
[10] El Seminarista Mariano Ramírez ómonimo de su Hermano Mariano Ramírez, los papás pusieron Mariano ya que su Hermano Mayor Hermano Leoncio
[11] La mayoría de los datos son aportados por el mismo Hermano Víctor Bertrand en Historia de La Salle en México Sur.
[12] Adolphe Nicolas 17 febrer0 1962 Archivos Casa Madre.
[13] Hno Antonio María carta del 11 de marzo 1963 al Hermano Grousset Archivos casa Madre
[14] Víctor Bertrand “Hermano Bernardo Alfonso Grousset Vialette páginas 169 y 170
[15] La Salle en México, mayo de 1963 página 16
[16] La Salle en México “Carta del Hermano Visitador” mayo de 1963.
Aquí tiene ante usted al Distrito Norte, que es un distrito joven lleno de promesas y esperanzas. Aquí no hay viejos. Si contemplamos al Hermano Cesáreo, nos damos cuenta de que estamos ante un espíritu joven, de alma cristalina que se ocupa de los animalitos como los jóvenes con sus perros. El Hermano Damián que camina y sube cerros en busca de agua con sus péndulos como los niños se divierten con sus trompos y sus yoyos. ¿Y qué diremos del Hermano Benjamín Pablo, Teacher Ríos. que organiza sus equipos de futbol americano y hasta se rompe las costillas en un encuentro? El corazón de un Hermano de las Escuelas Cristianas debe ser y es siempre un espíritu joven…
PRIMERA TOMA DE HABITO PRESIDIDA POR EL HNO.VISITADOR VICTOR BERTRAND.
Termina con una petición y un voto que son concedidos: La petición es que los dos Hermanos Visitadores pasaran por nuestras comunidades para despedir a uno y darle la bienvenida al otro. El voto es que el Hermano Bernard se encargue de la formación de nuestros jóvenes.[1]
[1] La Salle en México, mayo 1963
ALGUNOS CAMBIOS:
La Casa Central del Hermano Visitador que estaba en el Noviciado Menor de León se la lleva a Gómez Palacio y en el mes de agosto de 1963 se establece en la casa llamada la “Cueva” y hay una comunidad constituida por el Hermano Visitador, el Hermano Villalba y el Hermano Boillot.
Él, en 1958 había fundado la Revista de La Salle en México, que sustituyó a los comunicados que hacían los Hermanos Visitadores a las comunidades, en las cuales aparecían los retiros mensuales, las indicaciones, órdenes y prescripciones distritales, las notas necrológicas y otras comunicaciones. En julio de 1963 con la misma numeración de la revista, la 55, aparece La Salle en México Norte. En la revista de septiembre señala: “el título debería ser de una nueva revista; pues se acaba la revista única para los dos Distritos y nuestro propósito es imprimir la revista “La Salle en México Norte” con los siguientes fines: 1º Revista de Orientación y de Mando.
50 años de vida
En diciembre de 1964, el Distrito se preparó a la celebración de los 50 años de nuestro Hermano Visitador, iba a ser el fin de año, llegaron algunas comunidades, pero la triste noticia del accidente de los Hermanos de San Juan y Durango cambiaron todo.
Pero con anticipación las Casas de Formanción se reunieron el León para festejarlo. Los novicios menores le cantaron las mañanitas a las 5.30 a.m. Los novicios y los Hermanos cercanos llegaron a la celebración de la Santa Misa en que se cantó la Misa Stella Matutina a dos voces, la parte gregoriana fue cantada por los Hermanos Novicios bajo la dirección del Hermano Gabriel Sarralde.
Desayuno de lujo y después encuentro de fútbol entre los Novicios Menores y los Hermanos Novicios.
Se aprovechó la ocasión para celebrar los 50 años de vida de nuestro querido Hermano Visitador Berchmans Alberto y los 50 años de Toma de Hábito de nuestro Hermano Visitador General Bautista Fernando Anzorena.
Las comunidades de Lagos, San Juan, Guadalajara, Zacatecas y León estuvieron presentes
A la 13 h. el ágape fraterno nos reunía bajo las paternales miradas de nuestros Hermanos Visitadores, que hoy festejábamos.
A las 16.30 horas se inició un festejo con la presentación del coro de los Hermanos Novicios, varias poesías dichas por los Novicios Menores y el Sainete “Tíos Vivos” que a todos hizo reír y divirtió.
La tarde se la llevó el Hermano Sarabía, eminente ventrílocuo con sus monitos: Coquito y Rocosón nos hizo desternillar de risa durante unos 20 minutos. Gracias por la alegría que hizo brotar con su arte típico.
El Hermano Visitador General Bautista Fernando Anzorena dio fin a esta fiestecita literario musical con su verbo fácil y repleto de enseñanzas prácticas.
Los Hermanos Visitadores agradecieron el homenaje como ellos lo saben hacer y después de despedirse los Hermanos de las Comunidades regresando cada uno a sus casas a buena hora de la tarde.
Comuniadad de Hermanos del Regiomontano visita de los dos Hermanos Visitadores.
1º Los aspectos de mando se realizarán mediante: los exámenes mensuales para el día de retiro, a través de las dos páginas centrales y en artículos fijos o solamente ocasionales sobre la Obra de las Vocaciones, La JEC, la Archicofradía del Santísimo Niño Jesús. Agregando una página para el temario de la Cuenta de Conducta, organización del mes…
2º Revista de información: quedan seis páginas que se dedicaran a informaciones; lo que permitirá dos o tres artículos sobre eventos. Sería de desear que fueran acompañados de muchas fotografías; para darles viveza y flexibilidad y actualidad a este aspecto informativo familiar. Las noticias breves se seguirán publicando al final de la página central.
Suplicamos la mayor atención a los artículos de mando pues procederemos de acuerdo a ellos para la organización del apostolado. La principal finalidad de la revista era la de ser un instrumento de comunicación y de mando por parte del Hermano Visitador, siendo él mismo el editor y quien la elaboraba en cuanto al contenido; un equipo, de Hermanos escolásticos, realizaban la labor material de la misma.
La organización de los tres retiros distritales que se realizaron en Guadalajara: Villa María y Casa del Arzobispado en Alfredo R Plascencia (camas duras) y el tercero en Tepatitlán presidido por el THF Nicet Joseph, y culminó con la inauguración del Noviciado de Nuestra Señora de Lourdes y la Toma de Hábito el 7 de septiembre de 1963
VISITA DEL HERMANO SUPERIOR GENERAL:
Uno de los eventos importantes para el nuevo Hermano Visitador fue la preparación de la visita del Hermano Superior General Nicet Joseph y del Hermano Asistente Antonio María.
Preparar la visita del Hermano Superior General al Distrito que se realizaría en el mes de agosto del 15 al 25 de ese mes, 1963. El Hermano Visitador delega en los Hermanos Directores algunos de los eventos previstos.
La visita inicia en Guadalajara donde es recibido el Hermano Superior General por los Hermanos estudiantes, las familias del Colegio Febres Cordero, visita al Emmo. Señor Cardenal, visita de la ciudad, comida y traslado a Tepatitlán para una estancia del 15 por la tarde al 22 presidiendo uno de los retiros de Distrito. El mismo día 22 fue recibido el Hermano Superior en San Juan de los Lagos, ese día se había planeado la toma de Hábito, pero al no estar concluida la construcción del Noviciado, se cambió al día 7 de septiembre.
En León, Noviciado Menor, fue la recepción del Hermano Superior por la mayor parte de los Hermanos del Distrito, donde se le ofreció una fiesta literario musical y al día siguiente hubo una reunión retiro con los Hermanos Directores.
Saliendo luego a la ciudad de México. Ese viaje, ya se realizó en un avión particular que el Hermano Visitador consiguió con un industrial de Monterrey; con algunos cambios como el de la Toma de Hábito para el día 7 de septiembre de 1963; le dieron tiempo al THF, de visitar algunas de las ciudades del norte.
Durante el momento en que los Novicios se revestían el Hábito, el Hermano Asistente aprovechó para regañar fuertemente al Hermano Víctor porque algunas de las condiciones para la inauguración del Noviciado no se habían cumplido. El Hermano Visitador pacientemente se puso de rodillas y en silencio escucho el regaño del Superior Mayor, terminado éste le besó los pies, y se puso de pies hasta que el Hermano Asistente se lo indicó; para los Novicios fue una buena lección de humildad. [1]Lo que faltaba en el Noviciado y le disgustó al Superior fue que no estaba totalmente bardeado, no fue por los baños sin terminar, o porque no había aun agua corriente.
FUNDACIONES:
Esta parte es de la pluma del propio Hermano Víctor, que preparó para un curso de historia del Distrito que daba al fin de las vacaciones de verano a los Postulantes de Guadalajara, claro está le falta la sal y pimienta que él le ponía en la exposición y múltiples detalles que aquí suprime.
“La Loma” Fue una fundación para que fuera fuente de recursos.
La misma 5ª Base de la división del Distrito preveía la autonomía de recursos para cada Distrito. Generosamente cuatro Hermanos se ofrecieron para realizar separadamente del Instituto Francés de la Laguna, en comunidad independiente un proyecto fuente de recursos a favor de los centros de formación. HH. Aniceto Villalba Dtr. Cesáreo Boillot, Bautista Roberto y José de Jesús López.
“La Loma” era un terreno de cien hectáreas de viñedos a donde se podían trasladar los gallineros y establos que poseía el IFL, y que estorbaban para su expansión, especialmente en la sección de internos. Se ubicaba sobre los “puentes cuates” camino a Durango,
Si fue una oferta generosa de los cuatro abnegados Hermanos, no menos hay que admirar el desprendimiento generoso del Hermano Director del IFL, que mediante convenio entre ambos directores se despojó de los animales y de sus instalaciones que fueron a parar a “La Loma. “
La “raza” sin embargo apodó a la Comunidad, pese a que era también la residencia del Hermano Visitador, como la “Cueva” aludiendo al cuento de “Ali Babá y los cuarenta ladrones” (era una casita vieja de adobe, donde habían vivido por años las Hermanas Oblatas Guadalupanas que atendieron la cocina del internado)
La obra de la Loma fue cerrada por decisión del Capítulo de Distrito, ya era una obra autónoma en su economía, pero por circunstancias de inundaciones no había dado lo que se esperaba, quizá se nos olvidó, que el campo es generoso, pero se tiene que tener los ojos en el cielo y los pies sobre la tierra… y no todos los años produce bien el campo.)
Siguen las fundaciones
La inyección de personal antillano resultó ser semejante a los “capitales golondrinos” pues al irse estableciendo el Distrito de Antillas, fue disponiendo de las reservas que tenía en México. Nuestros propios recursos de Formandos, era medianamente vigorosos, y permitió tomar varias obras dirigidas por Seglares
[1] Hno Alberto Salvador testigo ocular.
La Salle de Chihuahua
El 15 de agosto de 1964 La Salle de Chihuahua pasaba la estafeta a la Comunidad de Hermanos, que se fundó para hacerse cargo de la dirección del Colegio, (HH. Gilberto Lozano, Antonio Pulido y Antonio Deloya)
MONSEÑOR ANTONIO GUIZAR Y VALENCIA Y EL HERMANO VISITADOR VICTOR
COMUNIDAD FUNDADORA DEL INSTITUTO LA SALLE
Delicias
Dos años después, el 15 de agosto de 1966 pasará lo mismo con La Salle de Cd. Delicias, CHih.: Se fundará la Comunidad lasallista y se asumirá la dirección del Colegio. (HH. José Arrieta, Rafael Servín y Rafael Maldonado)
Comunidad de La Salle de San Nicolás
Las escuelas “La Salle” de la Cervecería Cuauhtémoc de Monterrey hacían dos recorridos diarios desde la Comunidad del Regiomontano. Se pensó en abrir una Comunidad en la Colonia Cuauhtémoc. Su existencia fue efímera, pues años más tarde se prefirió el diario trajín. La comunidad se abrió al cambio del Hermano José Sánchez, director fundador, con el Hermano José Jesús Muñoz y se cerró a la llegada del tercer director Hermano Argeo Blanco.
La Salle de Monclova.
El 10 de agosto de 1968, tras doce años de la promesa que el H. Asistente Antonio María Lozano hizo al Lic. Solís, tomamos el Colegio La Salle de Monclova
BENDICIÓN E INAUGURACION DE LA SALLE DE MONCLOVA
Un año antes, dicho Licenciado, envió un legajo con cartas, planos y bases de la fundación, hábilmente fue acumulando, y preguntaba si seguíamos en la disposición de mantener la palabra dada once años atrás. Si el “sí” seguía, él quería cumplir su parte.
Tratándose de un compromiso aceptado por los Superiores de Roma, ante testimonios de correspondencia cruzada que nunca se desmintieron, el Consejo fue lo suficientemente bondadoso y aprobó el hecho consumado, no faltando abstenciones y otras actuaciones antes de la votación, que logró ser aprobatoria. La primera Comunidad estuvo conformada por los HH. Salvador Valle, Juan Gómez y Esteban Fernández, hoy Pbro. en la Diócesis de Parral, Chih.
En la siguiente fundación no fue el Hermano Visitador Víctor Bertrand quien estableció relaciones para la misma, sino que nace de las comunidades religiosas de Monterrey; pero el Hermano Visitador no sólo la ve con buenos ojos, sino que la apoya y da su visto bueno, a través del Hermano José Cervantes, en ese momento Inspector del Regiomontano y del Hermano Director Jorge García Abaroa.
F.E.S.A.C. y U.D.E.M
La petición del Gobernador de Nuevo León, Lic. Eduardo Elizondo, para abrir una Universidad Católica con oferta de Autonomía, la anuencia del Arzobispo y la decidida acción de los cuatro Institutos Religiosos, se conjugaron maravillosamente para realizar el proyecto.
Como paso inicial se creó F.E.S.A.C, Fomento de Educación Superior A.C.; se elaboraron las Escrituras, se les hizo aprobar oficialmente y, sobre esas bases, se trabajó de común acuerdo de los cuatro Institutos Religiosos; dos de Hermanos: Lasallistas y Maristas, dos de religiosas: Guadalupanas y Damas del Sagrado Corazón.
El proyecto se cristalizó como UDEM, es decir Universidad de Monterrey. Los cuatro grupos comprometidos cedieron locales que alojarían desde septiembre de 1967 por varios años varias carreras hasta llegar a la construcción de un espléndido Campus, que ahora aloja numerosa clientela.
La vida, el riesgo y la audacia del Hermano Visitador que con gran visión fue respondiendo primero a retos que venían de tiempo atrás de su mandato y enfrentó y desarrollo los que se le presentaron quedando algunos más en los archivos en forma de petición que no se pudieron cumplir.
Un intento que se realizará muchos años después:
El 9 de agosto de 1963 el Hermano Alfonso Rodríguez, el Sr. Enrique R. Mazón, El Pbro. Pedro Villegas, el Hermano Víctor Bertrand, como Hermano Visitador, escribieron al THF Nicet Joseph: “ Se trata de la creación en la Ciudad de Hermosillo de la Escuela Gratuita La Salle, filial al colegio Regis… Nos complace informar que su Ilma. El Señor Obispo Don Juan Navarrete, dignísimo obispo de Sonora patentizó su adhesión a la presente iniciativa por el ofrecimiento de un terreno.[1]
DOLOR Y SUFRIMIENTO PARA EL HERMANO VISITADOR:
El dolor lo acompañó cuando la muerte de los Hermanos en dos accidentes automovilísticos, entre ellos:
En los primeros días de enero de 1965 se iban a celebrar la fiesta por los 50 años del Hermano Visitador en el Noviciado Menor de León, dicho festejó no se realizó, ya que los hechos hicieron que todo cambiara.
Accidente de los Hermanos de San Juan y Durango:
El 31 de diciembre venía los Hermanos a pasar el año nuevo en la Comunidad de Guadalajara, pero el accidente de cuatro Hermanos que venían de pasar vacaciones en Villa de Purificación, Jal. estuvo a punto de que murieran los cuatro ocupantes del carro; fueron dos los que fallecieron: Hermanos Marcelino Jiménez y Manuel Marroquín, un triste hecho a que todos enlutó. La noticia se divulgó y tanto el Hermano Asistente como el Hermano Visitador recibieron del Señor Cardenal José Garibi Rivera, un mensaje de condolencias: “Le doy el más sentido pésame por el fallecimiento de los dos Hermanos cerca de Cocula, asegurándoles que ha ofrecido sufragios por ellos” [2]
El Hermano Asistente aprovecha para llamarle la atención al Hermano Víctor y le dice: “Recuerde Ud. que le dije expresamente la última vez que estuve en México, que no me gustaba que el Hermano Zepeda multiplicase las idas a Purificación, puesto que ahí vive su familia… y no es conveniente que los Hermanos piensen que tal o cual Director se las arregla para multiplicar las visitas a su familia… “[3] En la contestación a esa carta el Hermano Víctor sólo cuenta que el día dos fue el entierro del Hermano Marcelino, en Guadalajara y al día siguiente en Monterrey el del Hermano Benjamín Leopoldo (Manuel Marroquín) .
Y prosigue el Hermano Visitador que no pocos en Monterrey opinaron que Manuel era la víctima escogida por Dios para reparar el escándalo dado por Magaña. En la capilla ardiente que se tuvo en la Iglesia de La Salle, muchas personas lo comentaron. Como prueba que aquello ha quedado borrado por esto. El mismo Sr. Magaña habló por teléfono preguntando como estaba el Sr. Bertrand y él que respondió le dijo: Feliz porque perseveró… ahí terminó la conferencia.
Los Hermanos heridos: el lunes 18 el Hermano Bruno fue dado de alta, pero se quedará en Guadalajara para revisiones. El Hermano Zepeda fue operado del codo y de su pierna el 19, padece alucinaciones por las anestesias. No hemos podido entregarles su carta porque no saben de la muerte de los Hermanos.[4]
[1] Carta al THF: Nicet Joseph del 9 de agosto de 1963.Archivo del Instituto
[2] Carta de su Eminencia Cardenal Garibi del 12 de enero 1965, Archivo del Instituto
[3] Carta del 25 de enero de 1965 del Hno. Antonio para el Hno. Víctor
[4] Carta al Hermano Antonio el 22 de enero 1965 archivos del Instituto
Accidente de Ciudad Obregón.
27 de enero de 1968, El Hermano Víctor estuvo de visita en la Comunidad de Obregón, y seguía su visita a Hermosillo, tres Hermanos se ofrecieron a llevarlo en el auto de la comunidad, los Hermanos Ignacio Tapia, Ferdinand Rancón y Jesús de Alba, después de una fraterna comida en Hermosillo, los Hermanos se despidieron y emprendieron el regreso, querían llegar a su comunidad antes de las cinco de la tarde; comieron en Guaymas y prosiguieron; lamentablemente la muerte los asechaba en la carretera como ladrón experto, en una recta, como a 20 minutos de Obregón, el falcón de los Hermanos derrapó y se incrustó con otro automóvil que venía en sentido contrario… cuatro personas con muerte instantánea, los tres Hermanos y la señora madre de familia que venía en el otro carro. El peritaje fríamente dice: exceso de velocidad, llantas lisas, pavimento mojado, pérdida de control[1]. Nuevos retos, cambios, y a buscar como suplir en algo a los difuntos, con gran entereza enfrenta la dificultad y anima a la Comunidad que se encuentra dolida.
El sufrimiento moral lo vivió con algunas deserciones de Hermanos que eran importantes y de gran valía, como la de un Hermano Director, a quien el Hermano Visitado le ofreció que fuera al segundo noviciado y su respuesta fue que no lo podría hacer ya que se deprimiría, también le dio la opción de cambio a otro colegio como director, él piensa que su situación no esta tan avanzada como para requerir un cambio. Prometió abstenerse absolutamente a tener trato con la familia y aceptar un cambio al fin del año. Sugiere que le permitan una visita larga a su familia…[2]
Otros problemas que hicieron sufrir al Hermano Visitador fueron cuando por varias circunstancias tuvo que dar admoniciones a varios Hermanos por fallas, algunas de cierta gravedad, o bien hasta llegar a la expulsión por faltas graves, algunas de estas llamadas de atención, por la correspondencia con el Hermano Asistente, se ve que eran hechas con mucha caridad, y como una forma de ayudar al Hermano, en otras si tuvo que despedir a alguno pero siempre fueron causas graves y urgentes, pero con todo se le dio al Hermano medios económicos para que enfrentara su nueva situación.
Problema de ‘Muro’ que enfrentó el Hermano Víctor:
“Hace cuatro días recibí copia de una carta que en conciencia, creo tengo que contestar. Mi tardanza se debe a la gravedad de la información solicitada; si esta respuesta significa intromisión en terreno que no debo pisar pido excusas; pero es que quieren entrar en mis dominios…
“Muro” fue creado por un difunto padre Jesuita. El Señor Arzobispo entregó al Hermano Rafael Martínez, FUA un movimiento juvenil universitario, que se convierte en sociedad secreta y se denomina, al llegar a la UNAM, en Muro. Parece, es el término que emplean, pues la Prensa diaria traía grandes titulares sobre la magnífica labor de los católicos poblanos ante el problema universitario. Pero el problema es que funcionan como una “sociedad secreta”.
El Señor Arzobispo de México y el Señor Obispo de León me alertaron sobre este movimiento y la relación con los Hermanos. 16 obispos, varios de los cuales me ha pedido informes directos sobre el movimiento…” [3]
En párrafos posteriores de la carta el Hermano Visitador dice que los Señores Obispos se han expresado muy mal de los Hermanos. La mayoría de los obispos no admiten que se establezca Muro en sus diócesis. El Hermano Antonio se pregunta ¿esos Obispos que se han quejado es porque tenemos Colegios en su diócesis? Si Monseñor Almeida, entonces obispo de Zacatecas; que solo nos conoce a través de la actuación de los Hermanos en Zacatecas y Fresnillo, “habló muy mal de nosotros ¿Qué motivos tiene? ¿en qué le han disgustado o molestado los Hermanos que trabajan en su diócesis…[4]
Este grupo, durante buen tiempo quiso penetrar en nuestros Colegios del Norte, auspiciados por algunos Hermanos del otro Distrito, que recomendaban a tal o cual familia, o algún joven profesionista para que colaborara en la escuela como maestro de la Preparatoria. Con calma y lucidez, pero con valentía se enfrentó la situación y se tomaron determinaciones claras y precisas.
SITUACION ACAPULCO
Acapulco fue impulsado por el Hermano Víctor siendo visitador de México Sur, construyó y cambió el lugar del Colegio en unos cuantos meses, como solución a que la obra pudiera sobrevivir; pero también el Colegio y el Distrito quedaron con una gran deuda. En febrero de 1965, por obediencia a los Superiores Mayores se acepta el colegio y la comunidad, con lo que viene también la deuda que dice a la letra: “La casa de Acapulco continuará pagando la hipoteca No. 6263 de General Hipotecaria.
Conociendo que el Distrito Norte no puede por el momento hacer frente, temporalmente el Distrito Sur se hará cargo de la hipoteca 6633, que pesa sobre el Escolasticado de Coyoacán. Las sumas desembolsadas por el Distrito Sur serán pagadas posteriormente por el Distrito Norte”. [5]
Por lo que se ve, el Colegio de Acapulco pasa al Norte por las deudas contraídas por el Hermano Visitador Víctor, a quien hacen plenamente responsable, siendo que ya había dejado el puesto en el Distrito Sur.
L´ AFFAIRE ACAPULCO
Carta del 23 de diciembre 1964
El Hermano Visitador Auxiliar, Hermano Reversat, le cuestionaba sobre los adeudos, que él dejó y que ascienden a $1 120 000, pero le adjudican cuatro millones más. El Hermano Víctor aclara: “Acapulco y Tapachula no se construyeron cuando era un solo distrito, sino después de la división. Con todo estoy dispuesto a ir a Puebla a la fundación Jenkins para obtener un préstamo a largo plazo por un millón de pesos…
El Hermano Asistente insiste: “Usted fundó el colegio con Hermanos cubanos… ya podía prever que algún día podían ser reclamados. ¿cómo puede usted exigir ahora que se le den Hermanos del Distrito Sur, sabiendo que tienen mucho mayor número de alumnos que el Distrito Norte
Respecto a las bases económicas parece que Usted y sus consejeros aceptan pagar los intereses solamente a partir de un mes después de que el Régimen haya decidido. Pues Usted sabe que el Régimen decidió desde noviembre. ¿Todo lo que ha pagado el Distrito Sur o han pagado con enorme sacrificio los Hermanos Directores va a ser un regalo para el Distrito Norte? ¿Le parece justo y caritativo? Que no tienen Escolasticado el Sur tampoco lo tiene, pues los Bancos han puesto en subasta pública la venta de la Quinta de los Olivos.
[1] La Salle en México III, página 220
[2] Carta del Hermano Víctor al Hno Asistente Antonio 4 de enero de 1964
[3] Carta del H. Victor al Hermano Asistente Antonio y al Hno Adelberto Rafael 15 marzo 1964 Archivo del Instituto.
[4] Carta del Hermano Asistente al Hno Víctor 25 de marzo 1964
[5] Memorandum al Distrito Norte. Archivo del Instituto
COMUNIDAD DE ACAPULCO CUANDO PASÓ AL MEXICO NORTE CON LOS DOS HERMANOS VISITADORES
El Hermano Visitador Auxiliar llevó a Usted a León “LAS BASES” para el traspaso de las casas de Acapulco; usted las aceptó y firmón el 16 del pasado mes de enero de 1965, en León Gto. Por qué usted si está al tanto de todo,,, Cuando estudio dichas bases con su Consejo, las cambiaron bastante… De modo que en el Distrito Sur no las pueden aceptar, pues como me escribió el Hermano Visitador Auxiliar y es el parecer de los Hermanos Directores del Consejo. El proponer Usted, y su consejo las Bases modificadas en Guadalajara el 7 de febrero, parecen decirles “USTEDES QUEDENSE CON LAS DEUDAS DE ACAPULCO Y NOSOTROSRECIBIOS EL COLEGIO Y CON LOS HERMANOS DE USTEDS… esa es la impresión que tienen los Hermanos.
El Reverendo Hermano Superior General, ha tomado el tiempo necesario para enterarse tanto del Memorandum que Usted envió, como el que fuera enviado por el Distrito Sur y reconoce que este último tiene razón en sus justas peticiones
Los reclamos y los malos entendidos parece que le llueven al Hermano Visitador Víctor en una nueva carta le dice lo siguiente: Después de tres años de experiencia de los Hermanos de Acapulco solicitaron espontáneamente su traslado de su comunidad al d norte. Sin intervención de Usted, y sin que esto quisiera decir; como escribió el Hermano Director, principal exponente de la petición. Esta petición no era en absoluto un repudio a la autoridad del Hermano Luis, el cambio lo decidió el Régimen en vista de las razones reales y de peso, que la Comunidad Acapulco expuso para que se realizara su paso al Distrito Norte… sin que esto quiera decir que se le quiere castigar al Distrito Norte como tampoco a Usted… pues si fuera otro el Visitador, a él le tocaría cargar con la Comunidad y las deudas.
Dice Usted que se le pasan las deudas y no el personal” No es del todo exacta esa expresión…No solo reciben deudas; reciben un colegio ya construido, amueblado, con un millar de alumnos, bien acreditado, por lo tanto. En cuanto al personal volví a tratar el asunto con el THF quien estima como normal que el Distrito Norte vaya remplazando poco a poco a los HH del Distrito Sur que ahí se encuentren. He pedido al Hermano Luis que considere el asunto y pueda dejar a los HH un tiempo razonable hasta que puedan ir poco a poco remplazándolo[1].
Asunto Acapulco: El 8 de febrero de 1965, por parte del Hermano Asistente plantea el paso del Colegio de Acapulco al Distrito Norte. El Distrito de México Sur envía un memorándum al Consejo de México Norte, este lo examina y cambia en algunos puntos, en los que el Hermano Asistente no está de acuerdo, pero con todo pide que se estudien bien las condiciones para que la Casa de Acapulco pase al Distrito Norte, si no se puede hacer de modo aceptable para el Distrito Sur, dejaremos indefinidamente el “Statu Quo” pese a las razones reales que adujeron el Hermano Jaime y varios Hermanos de la comunidad.
La respuesta del Hermano Víctor dice lo siguiente: “El asunto de Acapulco fue bien recibido, y lo aceptamos por espíritu de obediencia; todos nos adherimos a este deseo de nuestros Superiores, que queriendo matar toda nota discordante entre ambos Distritos. El paso de Acapulco fue votado por 7 votos a favor y 0 en contra. El de las bases económicas por 6 a favor y 1 en contra. Pero pidiendo mensualidades de 20 000 para no quebrar nuestra economía, y con la mejor buena voluntad de hacer cuantas campañas sean necesarias, a fin de mejorar esa condición. Esperamos que sea vea nuestra excelente buena voluntad y grandes posibilidades de obtener donativos. Por fin donde no estuvimos de acuerdo, fue en las bases del personal, no siendo así lo que propone el Sur: Creo que el Hermano Jaime sí puede pasar, que tal vez el Hermano Berchmans Enrique también, que los cubanos no tendrán inconveniente en pasar al Norte, pero que recogerá en julio a los demás elementos, apelamos a Usted en este punto, confiados en que nos dará la razón.
Personalmente creo que esto de Acapulco fue tratado con lealtad y espíritu sobrenatural. Es una carga para el Norte, pero quisimos hacer ese sacrificio de oblación en la Obediencia exacta, ciega y confiada. “[2]
El problema continúa de la siguiente manera, escribe Don Víctor al Hermano Asistente: Acapulco: veo, con sentimiento, que alguien le ha interpretado de forma apasionada e incorrecta, como ayer le decía, al enviarle los documentos fehacientes, vea quien está jugando limpio. Porque testigo es su Hermano Adelberto Luis, primero que yo no firme antes nada.
Con anterioridad cada Consejo de Distrito, separadamente ha realizado una sesión de estudio especial y ha llegado a una serie de Conclusiones que fueron enviadas al Régimen por medio del Hermano Asistente.
Después de haber considerado atentamente las conclusiones y recomendaciones enviadas por el Hermano Asistente sobre este punto, los dos Hermano Visitadores han llegado a establecer las siguientes bases con respecto al paso del Colegio de Acapulco del Distrito Sur al Norte:
1º. Estando el Colegio de Acapulco sujeto al calendario B (como lo están los colegios del Norte)
2º. Como consecuencia natural e imperiosa del hecho:
· Los periodos de vacaciones de las escuelas de Acapulco coinciden con las de México Norte
· Los Hermanos pueden hacer sus retiros anuales en ese Distrito
· Los estudios de Vacaciones que realizan los Hermanos coincidirán con los que se hacen en dicho Distrito
· La época de cambios para los Hermanos es la misma que la de los Hermanos del Norte.
3º El cambio se considera como una imperiosa necesidad. Para llegar a esta realización después de madura reflexión los CC Hermanos Visitadores han llegado a las siguientes conclusiones que esperamos sean aceptadas por el Régimen:
a. La Casa de Acapulco pasa al Distrito Norte en el mes de Marzo de 1965.
b. Estando gravada por tres hipotecas dos de ellas las seguirá pagando. Por el momento el Distrito sur pagará la tercera que después el Norte resarcirá
c. Los Hermanos de México Sur, actualmente en Acapulco continuaran en esa Escuela en calidad de prestados hasta que el Distrito Norte pueda remplazarlos …
Firmados por el Hermano Adelberto Luis y Berchmans Alberto
En Coyoacán a 25 de febrero de 1965.
En una carta dirigida al Hermano Visitador Luis, el 2 de abril de 1965, el Hermano Víctor dice:
Se preguntará porque viene una tercera carta… y supongo que no ha leído las anteriores, esta es anulación de las anteriores, debido a que he sabido de una carta durísima que llegó a Acapulco, redactada en términos tales, que me parece justo meditar.
La carta a la que aludo deja ver un malestar muy hondo por la “operación Acapulco”, sintiéndose que el Sur pudo crearse un criterio equivocado sobre el asunto, que pudiera perjudicarle a usted y perjudicar las relaciones entre ambos Distritos.
Considerando:
· Que hemos tomado la obra de Acapulco realmente para prestar un servicio al Sur.
· Que eso ya molestó en lugar de remediar el problema
· Que mis reclamaciones de personal pudieron crearle a Ud. un problema más.
Resuelvo
· Desistir de toda modificación por amor a la paz
Le pido solamente:
· Que aclaré usted y el Hermano Asistente el préstamo indefinido de Hermanos
· El paso de los Hermanos de Antillas.
· Que señale un plazo para que los Hermanos decidan.
Creo, Carísimo Hermano Visitador, que Dios nos premiará este desprendimiento, Si nuestro Seño prometió cien veces más a los que abandonan “hermanos” en su Nombre, y en su nombre estamos obrando, con gusto los abandono[3].
La situación se volvió difícil y se habló de más hiriendo personas, entre ellas al Hermano Visitador Víctor. En una carta dirigida al Hermano Asistente le dice lo siguiente:
Acapulco: veo, con sentimiento, que alguien le ha interpretado las base que enviamos, en forma apasionada e incorrecta. Como ayer le decía al enviarle los documentos fehacientes, vea quien esta jugando limpio. Porque testigo es su hermano Adelberto Luis, primero que yo no firme antes nada; y, segundo, que no he cambiado esas proposiciones, sino que sugiero la forma de hacerlas más accesibles a la economía del Norte.
Le guardo, Reverendo Hermano Asistente, un justo resentimiento por el tono que ha tomado y por tratarme de embustero. Espero que los hechos le volverán a demostrar mi sinceridad y buena voluntad. Más sentimiento me dio el tono de su carta, puesto que con gran entusiasmo tomamos la orden recibida de Roma, como un acto de servicio interdistrital, haciendo un gran acto de abnegación México Norte.
PORQUE: si “yo hundí al Distrito de México Sur”, cosa que espero en Dios demostraré con la ayuda divina, cuál era el plan de continuidad a seguir, la culpa no la tiene el México Norte. Y, si los Superiores me quieren castigar, que me pongan de director de Acapulco. Pero por castigarme a mí, NO HAY DERECHO DE CASTIGAR A MEXICO NORTE. Deseo que lo considere ante Dios.
POR FIN: ¿Por qué cambió hace dos años a un servidor tan intempestivamente, antes de que pudiera encarrilar mejor a su sucesor, cosa que yo pedí expresamente durante un año entero?
Y PARA REMATAR: ¿Por qué impidió el paso de Acapulco al Norte, en el momento que era más fácil para mí, y así lo pedía yo, continuar con el plan trazado?
FINAL: es a todas luces injusto que, si Acapulco pasa con todas sus deudas, NO pase con el personal actual. Esto deseo vuelva a considerarlo y dé una orden en este sentido. Si no lo hace, créame que se cierra las almas de la mayor parte de los Hermanos del Norte, que verán en eso parcialidad de su persona en esta repartición. Deudas sí. Personal No
CONCLUSION: Acepté todo lo que me propuso el Hermano Visitador Luis; no le objete nada; él redactó todo, yo firmé con toda mi buena voluntad de ofrendarme a Dios en este acto de obediencia cruel. Y lo hice con gusto.
Sugiero que dejemos el tema del 50 % en paz; pues pudiera exasperar los ánimos. Al tomar Acapulco con las condiciones en que lo tomamos, deseo que nuestra actitud sea de paz: no creo que sea prudente tocar este punto.
[4] Esto del 50% era una petición y exigencia de la Procura de México para que los Colegios pagaran cuanto antes la deuda que se tenía por libros o por cuotas que se enviaban para mantenimiento de casas de formación y del Distrito. Como se acababa de imponer una cuota para solucionar en algo el problema económico del Distrito, el Hermano Visitador Víctor súplica al Hermano Asistente que se les de tiempo.
Esta carta del hermano Visitador al Hermano Asistente le provocó una reacción dura contra el Hermano Víctor, pues la palabra de “justo resentimiento” el Superior la toma como poco cristiano y nada fraterno, le hace una serie de reflexiones cuya respuesta del Hermano Visitador se resume en lo siguiente:
En una PETICION DE PERDON por el tono de la carta de reclamo al Hermano Asistente le dice:
“Ante todo, debo decirle que el tono sobrenatural religioso de respeto para con este pobre servidor, me ha edificado una vez más; y me quedo confundido de haber lastimado en mis anteriores cartas, eso sucede cuando, la falta de tiempo y sobran las ocupaciones, no le alcanza a uno el tiempo para hacer primero un borrador bien pensado, y dejarlo dormir, corregirlo y pasarlo en limpio. Con toda sinceridad, una vez más le pido perdón por mi incapacidad” [5]
Nueva correspondencia y nuevos retos se le presentan, resolviendo y dando ya fin a tantas sospechas, malos entendidos, dimes y diretes, que ciertamente le hicieron sufrir, le molestaron, crearon preocupación en el Distrito y en su Consejo, afectando a todos los Hermanos de una forma directa o indirecta.
Resolución final:
Al Hermano Visitador Luis, Don Víctor le aclara lo siguiente en carta del 2 de abril de 1965, escrita desde Cd. Obregón: “En su carta que aludo deja ver un malestar muy hondo por la “Operación Acapulco” Sintiéndose que en el Sur puede crearse un criterio equivocado sobre el asunto y que pudiera perjudicarle a Usted y prejuiciar las relaciones entre ambos Distritos,
Considerando:
Que hemos tomado la obra de Acapulco realmente para prestar un servicio al Sur.
Que eso ya molestó en vez de remediar el problema,
Que mis reclamaciones de personal pudieran crearle a Usted, un problema más.
Resuelvo:
Desistir de toda modificación por amor a la paz,
Suplicarle que deje la redacción tal como está.
Y le pido solamente que aclare Usted, con el Hermano Asistente, lo del préstamo de Hermanos y el paso de los Hermanos de Antillas al Norte.[6]
Es de admirar en el Hermano Víctor su espíritu de obediencia, ciertamente que dialogó y asumió la resolución con espíritu de obediencia ciega y sumisión a la voluntad de Dios expresada por el Superior; también su humildad, al reconocer que sus reacciones fueron más allá… y su espíritu de lucha, con el que enfrentó las adversidades.
EL HERMANO VISITADOR Y EL MAL DE PIEDRA:
Durante el tiempo como Hermano Visitador el Hermano Víctor propició, alentó y lanzó a varios Hermanos a que construyeran y completaran ya sea partes del colegio, como las casas de la comunidad.
Entre estas construcciones se encuentran las casas de las comunidades de Saltillo, Lagos, Chihuahua, Durango que carecían de ellas, se renovó con una buena construcción la casa de los Hermanos del Regiomontano, las construcciones del CLES, novedosas y modernas, así como la casa del Noviciado Menor en Saltillo. Ciertamente alagunas fueron construcciones modestas, en su comienzo, pero se fueron completando. En cuanto a los colegios se construyó el edificio de la Primaria del Instituto Francés, hoy edificio de la Preparatoria, el Instituto La Salle de Chihuahua, el nuevo Colegio Ignacio Zaragoza y muchos otros fueron poco a poco completando sus laboratorios y talleres.
En todo el Distrito propicio, el “mal de piedra”, o sea la construcción y renovación de las instituciones.
Otras actividades:
Fue promotor incansable de la pastoral vocacional y de actividades que la despertaran entre ellas los Hermano Reclutadores, como se les llamaba en esos tiempos organizaron una muy bella y bien montada exposición Lasallista. En la inauguración de la exposición que fue pasando por todos los Colegios, se invitaban a las autoridades religiosas y a los padres de familia de la escuela y por ella pasaban todos los alumnos. El Hermano Visitador Víctor Bertrand que asistió a la inauguración de la exposición Lasallista juntamente con el Señor Arzobispo Carlos Quintero Arce escribió en el libro de Oro que acompañaba la exposición los siguiente:
“Deseo que la Exposición deje por doquier la grate impresión que produjo en mi:
Primero, por la siembra de ideales que despierten en las almas generosas, nobles anhelos de entrega a una tarea de tanta trascendencia.
Segundo, legítimo orgullo porque esta Exposición, lejos de ser alarde triunfalista de obras y más obras, muestra más bien las carencias y lo inmenso de una obra por hacer.
Tercero, la rectificación del Apostolado que es coronamiento de la Escuela, pero que se realiza plenamente en ella; Escuela que es “Centro de convergencia” de actividades realizadas por la “Comunidad Educativa” formada por los Alumnos, Maestros, y Padres de Familia y Comunidad religiosa que los inspira.
Cuarto, Escuela que se proyecta y que irradia, que corona los años pasados en ella, si logra hacer un alma de Pobre inclinada hacia los más necesitados, de cada uno de nuestros alumnos.
Que Dios bendiga esta Exposición y fomente por su medio las vocaciones al Sacerdocio Ministerial, al sacerdocio de los seglares por el Reino de Cristo, al sacerdocio de la Escuela. [7]
[1] Carta del 12 de marzo del Hermano Asistente al Hno Vtr. Víctor
[2] Víctor Bertrand carta al Hno, Asistente Antonio del 9 de febrero de 1965 Archivo del Instituto.
[3] Archivo del Instituto,
[4] Carta del Hermano Víctor al Hermano Asistente, tres pliegos, Archivo del Instituto. 1966
[5] CARTA DEL H, VICTOR AL HNO ASISTENTE 12 DE MARZO DE 1965 Archivo del Instituto en Roma
[6] Carta del 2 de abril , Archivo del Instituto en Roma.
[7] Víctor Bertrand La Salle en México Norte enero 1969
1966, Durante los retiros de Distrito, y aprovechando en buen grupo de Hermanos estudiantes en Guadalajara, el Distrito de México Norte dio la bienvenida al nuevo Hermano Asistente Rafael Martínez. Reinó el buen ambiente de fraternidad, se escuchó al nuevo Superior, durante la comida fraterna hubo algunos números artísticos, destacándose el famoso hermano ventrílocuo con sus monitos, en momentos terribles para con algún hermano. Se terminó con una reunión de los Hermanos Directores con el Hermano Asistente.
Participación en la Reunión de Formación en Latino América Asistencia Norte
El Distrito encabezado por el Hermano Visitador Víctor Bertrand y los Hermanos Directores de las Casas de Formación: José Luis Casillas, Jorge Bonilla, Bernardo Grousset, José Cervantes y los respectivos Hermanos Subdirectores asistieron a la reunión convocada en Cuernavaca. Fue un encuentro con los Hermanos Asistentes Michael Sauvage, responsable de la formación en el Instituto y del Hermano Rafael Martínez Asistente para el cono norte. La reunión de Cuernavaca tenía como objetivo ver el amplio enfoque del Capitulo General en materia de formación, encontrar metas concretas. Constitución de la comisión de formación en el Distrito, como lo pide el Libro de Gobierno… [1]etc.. esta reunión un lanzarse en los cambios de formación que poco a poco se fueron generando y que en su inicio los impulso el Hermano Visitador Bertrand.
TRABAJÓ ARDUAMENTE PARA COMPLETAR LAS CASAS DE FORMACION Y ESTUDIOS SUPERIORES.
En la 5ª condición de la división de Distritos se establece que el Distrito de Durango, México Norte, tendrá en el período de 3 a 5 años sus casas de formación, el Noviciado fue en 1963, le tocó concluir lo que había iniciado el Hermano Visitador Bernardo, en 1967 se lanza a lo grande.
En un comunicado de agosto de 1967 dice: “Carísimos Hermanos: ha parecido bien al Consejo de Distrito hacerles conocer algunas disposiciones tomadas en varios Consejos y que no se les había dado a conocer porque no se había recibido la aprobación de los Superiores.
En el Consejo de Distrito se trató de la necesidad de separar los esolasticados, se nombró una comisión de seis Hermanos para que estudiaran las posibilidades y se comunicaran con los Hermanos de México Sur, para que ellos expresaran sus opiniones y sus puntos de vista sobre este asunto.[2]
A.- Centro de Estudios Superiores: con motivo del traslado del Escolasticado de México a Monterrey, se ha pensado también en un Escolasticado superior. Ambos funcionaran en mutua conveniencia, dando al CLES ayuda académica. Los planos del CLES se presentarán, el 2 de agosto para su aprobación en Roma.
El permiso para construirlo señalaba tres condiciones: 1º. Aprobación del proyecto por el Consejo del Distrito de México Norte; 2º Aprobación del Hermano Visitador de México Sur; era necesario pues era dividir el Escolasticado de México. 3º No pedir préstamos bancarios.
La tercera condición fue resuelta por la generosidad de amigos y padres de familia: Don Eugenio Garza Sada obsequió el terreno frente al Regiomontano Contry, Don Andrés G. Sada cedió una mensualidad que llevábamos pagando años atrás, la emisión de Bonos de préstamos sin intereses aportó el resto. [3]
EL Hermano Víctor, echó mano de toda su argucia, se organizó ese año un viaje a la feria internacional de Montreal y los beneficios fueron para el CLES, así como la venta de un terrero que el Colegio Febres Cordero tenía en Verde Valle, para un nuevo colegio…la renuncia del traje ese año de parte de todos los Hermanos del Distrito, una colecta por el día del maestro, que esperaba que fuera de 10 pesos por alumno,[4] y otros recursos más que el buen Hermano Visitador se supo sacar de la bolsa.
Desde 1964, ya el Hermano Visitador traía la inquietud de formar un Escolasticado Superior para que los Hermanos tuviera acceso a la Universidad; en un artículo del mes de diciembre de 1964, plantea la situación y marca normas para que los Hermanos aprovechen esta oportunidad, él pensaba crear una comunidad especial en la Ciudad de México, pero poco después hubo dos centros que iniciaron este proyecto: Hermosillo, que fue efímero y Monterrey que dio buenos frutos.
El 10 de marzo de 1969 se bendijo el CLES. Con este acto terminó como visitador el Hermano Víctor Bertrand e inicio su visitorado el tercer Hermano Visitador del Distrito: Hermano José Cervantes, quien dejó la dirección del CLES ese día.
[1] José Cervantes, La Salle en México, octubre de 1968
[2] Archivo de la Casa Madre. 1966-67
[3] Historia del Distrito de México, curso dado a los Postulantes de Guadalajara
[4] La Salle en México Norte mayo de 1967
INCIANDO LA CONSTRUCCION DEL CLES
B.- División del Noviciado Menor:
El plan de estudios de nuestras casas de formación, se vieron las ventajas de separar la sección de Preparatoria; quedaba por estudiar donde la colocaríamos. Hermosillo y Obregón estaban demasiado lejos, el Instituto Francés presentaba varios inconvenientes entre ellos la preparatoria de tres años; quedando Monterrey y Saltillo como mejores posibilidades”.[1]
Visto el clima de Saltillo, los grupos de preparatoria eran más reducidos todavía, creemos que nuestros Superiores aprobaran esta decisión del Consejo, teniendo la aceptación de ellos podemos proceder de inmediato.
El 1º de septiembre de 1967 se realizó el traslado de los Aspirantes de Preparatoria, pese a un año de molestias, pues fueron alojados para el descanso nocturno en la casa de vacaciones del Seminario de Monterrey, que tiene en las afueras de Saltillo. De inmediato se comenzó con la construcción de Villa La Salle, adjunta a la casa habitación de los Hermanos del CIZ, lo que se logó en un año, no falto de incomodidades, valientemente soportadas por Dirigentes y Aspirantes. (H Jorge Bonilla y Pedro Córdoba, fueron los iniciadores de esta obra).
CAPITULO GENERAL: Tiempo de Renovación y Participación
En una reunión del Consejo de Distrito, con la presencia del Hermano Asistente Antonio María se eligió un Hermano Visitador interino que fue el Hermano Bernardo Grousset, para que lo remplazara el tiempo que estaría ausente.
Los Hermano del Distrito eligieron al Hermano Víctor como delegado al Capitulo General. Lleno de entusiasmo, de esperanzas, participó con gran entusiasmo, entrega, inteligencia y dedicación, como era su forma de ser; en esta reunión de gran importancia para los Hermanos y el Instituto en general. Su presencia activa fue en las dos sesiones una en 1966 y la otra en 1967.
Fue miembro de la comisión de la Regla, en ella trabajo y le dedicó su amor en que fuera algo ciertamente nuevo, pero que fuera una inspiración para todo Hermano, más que una serie de normas. La comisión de “Revisión de la Regla” estuvo integrada por nueve Hermanos, provenientes de los Distritos de Rouen, Bélgica Norte, Casa Madre, Nueva Yprk, Baltimore, Alejandría, Roma, Trois Rivierres, Québec y México Norte. Este movimiento se había originado en el Capítulo General de 1956 impulsado por el THF Nicet Joseph, y el Hermano Asistente Aubert Joseph principalmente, le tocó la redacción del 4º y 5º proyecto el cual será finalmente la Regla aprobada por el 39º Capítulo General.
Escribió: “La riqueza de todo el Capítulo General cristaliza en la Regla: las tres corrientes existentes, quedaron orgánicamente integradas en la Regla formando su íntima interrelación; se verá cómo en los dos capítulos que hablan de nuestra Misión Apostólica, los votos tienen su proyección de servicio a la comunidad apostólica que es la que realiza nuestra misión; en el capítulo de la Consagración se ve claramente cómo nos consagramos en comunidad a una misión apostólica; en el capítulo de la Comunidad, los votos aseguran el servicio a esa comunidad y la misión apostólica les señalará su fin.”[2]
Este Capítulo tuvo que discernir y tomar la resolución de no permitir el sacerdocio ministerial dentro de los Hermanos, aunque su Eminencia el Cardenal Antoniutti, quien interpretando Perfectae Caritatis en su número 10 en que pide “ Le Chapitre Général doit obéissance a l’Eglise, donc à ses directives officielles formuées dans P .C. ; l’expression «nihil obstat » du no. 10 ne doit pas être comprise comme une invitation à introduire le sacerdoce. Este documento recomendaba a los Institutos adaptarse a las necesidades del apostolado que les incumbe. Nosotros permaneceremos en las clases cercanos a nuestros alumnos, pues para eso fuimos fundados. [3]
El Hermano Víctor fue la voz de su comisión ante la Asamblea general del 28 de mayo de 1966 por la tarde en cuanto la admisión o no del sacerdocio, este tema llevó varios días de estudio hasta la determinación final que fue el NO
La primera presentación de textos de la Regla al Capítulo General fue realizada el sábado 11 de junio, y fue aprobado por la Asamblea Capitular por unanimidad y fue el texto de la SUBSIDIARIDAD.
Este concepto lo hizo vida a su regreso al Distrito, fue un reto que los Hermanos comprendieran que “la subsidiaridad consistía en afrontar la iniciativa de la respuesta personal a la comunitaria. Que este principio se ordena al mejor servicio de todos, en aras del bien común. Cada Hermano debe sentirse responsable de la vida religiosa y apostólica de toda su comunidad y que esta se construye merced al don generoso de sus miembros” [4]
La subsidiaridad la aplicó a su llegada con la creación de comisiones en las cuales involucraba a la mayoría de los Hermanos, en la creación de un consejo ampliado, y siempre buscando que los Hermanos fueran participes en las decisiones, en el trabajo apostólico de la comunidad y que se sintieran corresponsables de todo el ser y quehacer del Distrito.
Que le haya tocado participar en la comisión de Regla fue para el Hermano Víctor, algo que le llenó de satisfacción, pues estaba convencido de la necesidad de transformación de la Regla, ya tiempo atrás había hecho la famosa reunión de Jocotepec, que no fue otra cosa que poner asterisco a los asteriscos que tenía ya la Regla.
“En cuanto a la Regla es la interpretación concreta el Evangelio, de los principios teológicos para que faciliten a los Hermanos el seguimiento de Jesucristo, por el cumplimiento comunitario de su acción apostólica y manteniéndose fieles al carisma de su santo Fundador.
Después se hace la diferenciación con las Constituciones que son la aplicación práctica y universal que se deducen de las Reglas. Que las Reglas sean y reflejen la fidelidad al Espíritu del Fundador.”[5]
Durante la preparación al Capitulo General hizo estudiar en todas las Comunidades el 5º proyecto de la Regla, pidiendo que se mandaran la reflexión sobre la misma, además en el Retiro de Hermanos Directores insistió en ese estudio y en la circular sobre la Regla
Algunos de los Hermanos lo hacían que se quedaría de Asistente, pero no fue así, en las actas de las diferentes sesiones capitulares para la elección de los Asistentes, se encuentra su nombre como tercero; siendo el Hermano Rafael Martínez el primero en la lista.[6]
I CAPITULO DE DISTRITO
Regresando al Distrito convocó al Primer Capítulo de Distrito, esto era una novedad en el Instituto, y solo los que habían vivido un capítulo general sabían algo de ello. Lo primero que se hizo fue lanzar la convocatoria y pedir que se eligieran 16 Hermanos delegados, el Hermano Víctor, Visitador eligió a tres, más él mismo fueron capitulares.
Ese mismo día 18 de diciembre de 1966, se eligió por primera vez el Consejo de Distrito, seis elegidos entre los capitulares y tres electos por el Hermano Visitador, constituyendo el Consejo 10 hermanos. Anteriormente era el Hermano Asistente quien elegía a los consejeros de los Distritos.
Se dividieron en 8 comisiones, se eligieron los miembros de cada una de las comisiones, e igualmente se eligió al Secretario del Capítulo, Moderadores. Esto se realizó el 18 de diciembre y de ahí en adelanta se van a realizar una serie de reuniones por comisión que a la vez convocaran a otros Hermanos a que participen en el estudio, aunque no sean miembros del Capítulo, se realizan una serie de encuestas en todo el Distrito e inicia una serie de temas de estudio que realizan las comunidades, esto ya en el mes de marzo- abril; en el mes de agosto de 1967 las ocho comisiones ya estudiaban el resultado de las encuestas y elaboraban nuevos planes.
El capítulo se inició en diciembre de 1967con dos reuniones previas de preparación a la definitiva, que se realizaría en diciembre de 1968. En su primera sesión, con solo los Hermanos Capitulares, en una segunda y en la tercera definitiva se va ampliar a mayor número de Hermanos, primero se nombraron observadores uno por comunidad.
Los días 13 a 15 de septiembre de 1968 se realiza la tercera sesión del Capítulo de Distrito, en esta reunión se hicieron modificaciones significativas para la última reunión que se realizaría en diciembre de 1968. Entre los cambios notables estuvieron: apertura a mayor representación de Hermanos en el Capítulo.
Se realiza un análisis y reflexión seria sobre los Hermanos que participaban en el Capítulo y se vio: que los jóvenes no tenían ni voz ni voto; 14 comunidades no estaban representadas, los hermanos profesores tenían una exigua representación, los capitulares era Directores, Formadores o Inspectores. Se dio una mayor apertura que enriqueciera el pensamiento y permitiera tener una mejor visión de la realidad en todos los ámbitos y edades y en todas las zonas ocupacionales del Distrito.
En esa misma reunión se modificaron las comisiones de ocho originales se establecieron tres que fueron: Formación, Comunidad y Pastoral Educativa. Las comunidades se agruparon en esas comisiones y trabajaron primero en la comunidad y después con delegados en reuniones generales.
El Proceso de Trabajo: Las tres comisiones de trabajo formularan encuestas a nivel distrital y a la vez que sirvan de base para elaborar los documentos capitulares.
Antes hubo reuniones regionales por grupos de estudio. Las reuniones anteriores se llamaron pre capitulares y quedan disueltas al iniciar el Capítulo de Diciembre.
El Capítulo facilitó la participación, la inclusión y su finalidad era la renovación en el Distrito. El trabajo realizado fue muy serio, y sobre todo fue participativo y de gran colaboración. El presidente fue el Hermano Víctor como visitador, se eligieron el secretario José Luis Aguilar y sus ayudantes, los moderadores Jorge García Abaroa y Salvador Pérez O. Escrutadores: Gilberto Lozano y Everardo Márquez, y demás puestos. [7]
Diciembre de 1968. El relator dice lo siguiente: Un trabajo serio, preparado largamente, nos esperaba en Guadalajara, el 26 de diciembre se abría el I Capítulo del Distrito de México Norte. El abundante trabajo fue repartido entre las tres comisiones, donde se dialogó, pero también hubo confrontación fuerte de ideas, o “agarres”. El trabajo se complicó porque ninguna de las comisiones presentó un documento terminado para dialogarse y votarse.
La auscultación de la votación para el futuro Hermano Visitador, suscitó controversias en la manera de realizarse, por fin la lucha de ideas dio paso a los valores Evangélicos que unieron criterios, esto no impidió que se formaran grupitos de apoyo a sus favoritos.
Las ideas sobre formación hicieron su camino: Formar Hermanos en vista del servicio de los pobres…sí…pero con una sólida formación humana y espiritual, para lograr una mayor influencia, directa o indirecta sobre los pobres…Gracias a estas directivas no hubo en el Distrito momento de radicalización y lucha entre los Hermanos por el tema pobreza.
El Capítulo termino con la comida de año nuevo, por la noche de año viejo las notas del mariachi animaron la fiesta de la fraternidad[8].
Este primer Capítulo de Distrito se debió mucho en su éxito al liderazgo del Hermano Visitador que fue animando, y motivando a todos los Hermanos, que supo involucrarlos y responsabilizarlos de la buena marcha de la Provincia.
Otros asuntos:
El primero de marzo de 1969, el Hermano Víctor Bertrand lanzó una convocatoria a los miembros del Capítulo para que se reunieran en el Instituto Regiomantano. Entre los asuntos tratado fueron los siguiente: Petición al Consejo de Distrito para que presentara su renuncia al nuevo Hermano Visitador, la Obediencia al nuevo Hermano Visitador; propuesta de elección del nuevo consejo ¾ partes los Hermanos y la cuarta parte el Hermano Visitador.
Dos aspectos interesantes sobre el Hermano Víctor: el primero es una manifestación de él mismo que dice: “El Hermano Víctor Bertrand manifestó que pese a no ser ya Visitador aceptaba la responsabilidad de todo lo que fuere consecuencia de su mandato ahora finito”.
El Distrito a su vez manifestó lo siguiente: “En vista que no se ha recibido aún de Roma contestación sobre la petición que hiciera el Capítulo de Distrito en su Primera Sesión; en sentido de que dicho Hermano quedase incardinado en nuestro Distrito, el Hermano Visitador juzga conveniente que dicho Hermano se le dé injerencia en FESAC, con residencia en el CLES. Por otra parte, que el Consejo estudie el problema de la persona que ayude en FESAC.
El final se acerca ya…
El Hermano Visitador llegaba ya a sus seis años al final de 1968 en que se celebró en Guadalajara la parte final del Capitulo y ya se pensaban en posibles sucesores, que en febrero de 1969 se conoció el nombre del primer visitador propuesto por el Distrito en la persona del Hermano José Cervantes.
En una carta de despedida dice; Carísimos Hermanos: mes y medio falta para que cumpla mis seis años al frente del querido Distrito de México Norte y ha llegado la hora de despedirme de Ustedes como visitador.
Es costumbre despedir el año con un “Miserere”, un “De profundis” y un “Te Deum” y creo que así me despediré.
El perdón que imploro de Ustedes no es una forma retórica; pocas veces he sentido mis limitaciones y mi inutilidad como ahora que hago mi balance de mi actuación ¡Cuánto hubiera logrado de ustedes un visitador de mejor calidad y de verdadera santidad! Mi confusión crece cuando noto que, desde que delegué funciones en Comisiones, Consejo o Capítulo el resultado fue mejor… ¡Lástima que lo hice tan tarde!
Otra razón de pedir perdón es haber tratado a los Hermanos en función de las Instituciones, en lugar de haber planificado las instituciones en función de las personas: este ha sido seguramente mi máximo pecado en gobierno.
Un tercer motivo de contrición es el de haber planificado a corto alcance, haciendo frente al futuro inmediato, siendo que gobernar no es sólo mandar, sino prever y especialmente preparar el porvenir.
A todo lo anterior se suman los agravios que pude infligir a cada uno de Ustedes, las molestias por acción o por palabra, tanto en mis conferencias, charlas o confidencias.
“De profundis” cinco veces repetido entra las tumbas de cinco Hermanos fallecidos en seis años, cinco en accidentes automovilísticos: cinco llagas de la pasión del Distrito cuyos caminos quedaron teñidos de sangre Hermanos, Crucifixión de nosotros todos que lloramos y nos enlutamos por la muerte inútil, según nuestras miras de la tierra. Pero valiosa intercesión que se palpa como la voz de la sangre que sube hasta el cielo, pidiendo por nuestra perseverancia, interesándose por nuestras obras multiplicando nuestras vocaciones…
“Te Deum” de acción de gracias por el fervor que notamos en los Hermanos, por la unión fraterna palpablemente característica del Distrito; por la planificación a favor de nuestro Capítulo, por los propósitos de prolongar la formación y hacerla más seria, por el logro de la formación continuada de los Hermanos jóvenes, no por privilegio sino por institucionalización.
Acción de gracias por el aumento de nuestros efectivos en Profesos Perpetuos, de 65 a 115 en 9 años, teniendo más o menos el mismo número de profesos temporales…
Terminada mi despedida dirijo unas breves palabras de elogio para nuestro nuevo Hermano Visitador y un voto al Cielo por la prosperidad del Distrito.
Fruto de la natural madurez del Distrito, la elección del 1º de enero entrega el mando a las jóvenes manos expertas del bien preparado Hermano José Cervantes, nominación que llega fácilmente a la cabeza del sondeo y que obtiene del Consejo General el voto unánime según expresa el documento del 28 de enero.
Poco hay que decir para su presentación, ya que ampliamente lo conocemos y apreciamos. El Distrito necesita un Pensamiento y un Ejecutivo; estamos en plena etapa de planificación y el Hermano José Cervantes puede lograrla.
Feliz Distrito que ha nombrado su Visitador en pleno trabajo de planificación, feliz Visitador que podrá contar con un plan realizado por su Distrito. Su valioso pensamiento encausará la planificación y su carácter eminentemente ejecutivo dará cima a dicha y conjunta planificación.
Apretemos filas en torno suyo; hagámosle llevadera y suave su carga por nuestra fidelidad y por nuestro ferviente y religioso proceder.
Que éste sea mi voto final para el querido Distrito de México Norte; que nuestro impulso de santidad y nuestro fecundo apostolado comunitariamente logrado, alcance la “renovada adaptación” que pide la Iglesia y el Instituto.
Termino éste mi último mensaje despidiéndome como su Hermano en Cristo, saboreando largamente la palabra Hermano, a la que doy el sentido de compañero, de amigo, de quien desde ahora va a compartir con ustedes las tareas dentro de las filas y codo a codo con cada uno.[9]
Discurso de despedida del Hermano José Cervantes Vtr. al Hermano Víctor por el fin de su visitorado:
“Hemos querido todos los Hermanos que la bendición de este Centro Lasallista de Estudios Superiores y la convivencia que le ha seguido constituyan un sencillo, pero también muy simbólico homenaje al Hermano Visitador que hoy termina seis años al frente a nuestro Distrito.
Su cálida personalidad, su efectividad en el trabajo y su entrega total han sido inspiración y han marcado el camino de lo que es un hermano. Muchos de los presentes hemos compartido como colegas o como Hermanos estas ricas cualidades en experiencias de la vida cotidiana, en tal forma que su entrega y dedicación nos parece ya tan naturales que, al pretender rendirle un tributo verbal de gratitud, posiblemente mis palabras no hagan justicia a nuestros sentimientos.
Recientemente, ha sido Don Víctor elegido para ser el organizador y primer director del C.E.L. Centro de Espiritualidad Lasallista, organismo de renovación para todos nuestros Hermanos de Latino América.
Llega a este puesto equipado con un impresionante pasado de realizaciones y como un decidido promotor de la renovación.
En otra etapa de su vida, su diplomacia, energía y dinamismo se despliega al formar parte de Hermanos Mexicanos que relevaba a los Hermanos Americanos en el Instituto Regiomontano.
Más que sus realizaciones materiales en sí, importantes, el cariño y la aceptación de que goza en esta ciudad, hablan elocuentemente de su actuación y de la calidad de su relación.
Al término de su directorado en Monterrey, todos vimos como cosa más natural que el liderato que había adquirido el Hermano Bertrand, lo colocará a la cabeza del Distrito, sucediendo a 10 años del Hermano Bernardo Grousset. Todo esto todavía cuando constituíamos un solo Distrito en México…Al dividirse las Provincias, el Hermano Bertrand permanece como Visitador en el Sur, donde algunas de sus realizaciones hablan de su audacia y capacidad para detectar las necesidades educacionales, entre estas, la creación de la ULSA.
Hace, exactamente casi seis años, en un mes de marzo y encontrándonos en retiro, nos llegó el sábado santo para ser nuestro nuevo Visitador, sucediendo también al Sr. Grousset. Por toda explicación nos dice con su gracejo característico: “Ya ven como la cabra tira al monte… y para mi es al norte…”
En el Distrito ha realizado una obra de unión y de entendimiento en la reflexión, así mismo de decisión y dinamismo en la acción.
Elegido para el Capítulo General, su actuación y sus cualidades ejecutivas fueron valoradas por la comisión que redactó las Reglas, y en la última reunión de la CLAP en Bogotá, estas relevantes cualidades le llevaron a ser unánimamente para seguir promoviendo la renovación a un nivel mucho más amplio en el C.E.L.
El Hermano Víctor podría decir como Ulises:
“Mucho he visto y mucho conocido”:
Ciudades, hombres, formas de vivir y formas de gobierno…
Y puedo decir que soy parte de todo lo que he encontrado en mi vida…” [10]
El Hermano José Cervantes, con finos y gruesos pinceles llenos de brillantes colores hace un retrato moral del Hermano Visitador saliente y resalta muchos de sus rasgos personales, resalta sus luces y sombras entre las cuales brillan sus virtudes y su rica personalidad; resalta sus realizaciones y sus intuiciones, así como su acción al servicio de Dios y de sus Hermanos.
Proviniendo de una formación, en muchos aspectos, muy distinta a la nuestra, el Hermano Bertrand ha tenido la extraordinaria capacidad, propia de los educadores, según Vaticano II, de adaptarse y renovarse constantemente. Con increíble ductilidad ha seguido la evolución de su pensamiento teológico y religioso, así como de las inquietudes en el campo social y educativo.
Ávido lector de todo lo que le interesa a la Iglesia y al Instituto, sus conocimientos han estado siempre muy por encima de los requeridos para su cargo.
En la difícil tarea de la renovación, ha aceptado el ímpetu original conservando el difícil balance entre los valioso de lo existente y lo que necesita cambiarse.
Nunca ha sido partidario de cambios bruscos o impulsivos, pero siempre favoreció y aceptó la crítica responsable de las estructuras existentes, guardando al mismo tiempo lealtad y respeto por los valores históricos fundamentales, perennes e inconmovibles.
Siempre abierto a las ideas en su derredor, el Hermano Víctor encarna lo que Hans Kung considera como marco necesario para el renuevo:
“… sufrimiento…oración…espíritu crítico… y acción”
Sufrimiento: se ha presentado en forma nada romántica de la incomprensión y quizá hasta de las malas interpretaciones de su acción. Ha sido paciente cuando hubiera querido ser violento, ha sonreído con optimismo cuando densos nubarrones obscurecían el horizonte.
Indudablemente el Hermano Víctor es un hombre de Oración. Su acción ha sido decidida para favorecer y dar sentido a nuestra liturgia comunitaria y a nuestro encuentro personal con Dios en la oración diaria. El ideal que él comunica está basado en vida de oración, y es, seguramente, resultado de la propia experiencia de lo que es el Cristianismo.
El Espíritu Crítico tiene su base en el amor. Con paciencia casi reverente, el Hermano Bertrand ha demostrado innumerables veces que la primera motivación de su vida es el amor a la Iglesia y al Instituto, y esto lo ha llevado a revalorar posiciones tradicionales y establecidas. Ha buscado siempre la mayor efectividad en el apostolado del Hermano y ha procurado proveerlo de los medios para lograrlo. Ha apoyado toda iniciativa que lleva al renuevo, que tira por la borda el triunfalismo, buscando mayor autenticidad en la comunicación del mensaje.
La Acción no es torbellino, revolución, ni siquiera reforma, sino renovación. Es el elemento operativo indispensable para realizar el cambio. “Vamos a hacerlo…” parecía ser el “mot d´ordre” del Hermano Bertrand, y respondía a ello con una entrega definitiva y concreta hasta en el trabajo manual si fuera preciso.
Todo el marco de renovación encarnado por Don Víctor Bertrand, creemos que está también simbólicamente presente en esta institución del CLES, que hoy bendecimos y cuya existencia constituye un mínimo, pero justo tributo de homenaje a su realizador…[11]
CAPITULO IX PROYECCION LATINOAMERICANA
DIRECTOR DEL CEL : “Centro de Espiritualidad Lasallista”
El Hermano José Cervantes, el día de la bendición del CLES, en Monterrey, nos dice: “Hemos querido todos los Hermanos la bendición de este Centro Lasallista de Estudios Superiores y la convivencia que le ha seguido constituya un sencillo, pero también muy simbólico homenaje al H. Visitador que hoy termina seis años al frente de nuestro Distrito.
Recientemente ha sido elegido para ser el organizador y primer Director del C.E.L. organismo de renovación para todos nuestros Hermanos de América Latina. [12]
Llega a este puesto equipado de un impresionante pasado de realizaciones y como decidido promotor de la renovación de los Hermanos. En su persona se conjugan varias cualidades que propician la renovación tales como promotor de unión, de entendimiento, de reflexión, así como dinamismo en la acción.
En la reunión de la CLAP, en Bogotá, esas relevantes cualidades le llevaron a ser unánimemente elegido para seguir promoviendo la renovación a un nivel mucho más amplio.
Hombre de acción, de inmediato, se organiza y reúne a expertos para realizar un Proyecto del CEL, que presentó en el espacio un poco mayor de un mes a los Provinciales de América Latina y al Hermano Asistente Rafael Martínez en el retiro que se realizó en abril de 1969 en Bogotá.
Que es el centro de Estudios Lasallistas:
Es un Centro de animación y de renovación religiosa y profesional que funcionará durante las vacaciones y que se reduce, por lo mismo, a siete semanas.
Del 15 de julio al 2 de septiembre acudirán Hermanos de Antillas, Ecuador, México y Venezuela; del 25 de noviembre al 10 de enero, los de Centroamérica, Colombia, Bolivia; del 15 de enero al 10 de marzo los de Argentina, Brasil, Chile y Perú.
Las sedes serán: Medellín, Guadalajara, y Santiago de Chile. Se ofrece a Hermanos de 30 a 35 años que deseen participar, aunque esta primera sesión se destina a Hermanos mayores de 35 años.
La brevedad de su duración tendrá que compensarse por la calidad del encuentro y por otras iniciativas de los Hermanos Visitadores.
Es una forma de cumplir con el solemne compromiso establecido por el libro de gobierno, capítulo XIX, 1 “Llegado a la madurez, todo Hermano deberá beneficiarse de un período de calma, de reflexión, y de oración, que le permita integrar armoniosamente cuanto le ha venido aportando sucesivamente su formación y sus estudios, sus experiencias apostólicas y comunitarias”.
Tres Objetivos del Centro de Estudios Lasallistas:
1º. La experiencia renovada de tres aspectos esenciales de la vida del Hermano, cuya complementación mutua ha de llegar a la integración armoniosa: la vida espiritual, la vida comunitaria, la vida apostólica.
2º. La formación de una comunidad de Hermanos que emprendan juntos una investigación y una reflexión con el fin de lograr su renovación personal y comunitaria.
3.- La progresiva unificación de la personalidad de cada uno de los Hermanos y su integración activa y generosa dentro de la comunidad humana al servicio de la educación.
Tres Centros de Interés en la Prosecución de los Objetivos:
1.o La Vida Espiritual:
El gran objetivo será la renovación espiritual en donación renovada de sí mismo a Cristo y a su servicio en el descubrimiento del sentido profundo de la vocación. El logro será la plena consciencia del designio de Dios en la vida personal y en el contexto humano donde se ha vivido y se vivirá.
Habrá que realizar una búsqueda generosa para encontrar las luces y motivaciones sobrenaturales que se necesitan para ello. De allí la importancia de la oración, de la reflexión silenciosa, y de la reflexión en equipo. Tendremos un particular cuidado en proporcionar guías experimentados para dirigir estos aspectos, así como el contacto humilde y sereno con el consejero espiritual.
Este trabajo de estructuración e integración implica un esfuerzo de concentración, de hondura interior y de contacto con las fuentes vivificantes de: Palabra de Dios, Liturgia, magisterio de la Iglesia, Escritos del Santo Fundador, Documentos del último Capítulo General.
2º. La vida de Comunidad:
La subsidiariedad, descentralización y colegialidad que se ha adoptado en el Instituto ha de contar con el dinamismo interno de la Comunidad como elemento base: de allí la importancia de lograr una vivencia auténtica de la misma.
La Comunidad hereda numerosas e importantes responsabilidades que eran tradicionalmente de la incumbencia de la autoridad o de algunos Hermanos en particular.
Esta nueva orientación del Instituto supone una reflexión la misión de la Comunidad como tal y el papel que cada uno de sus elementos tendrá que desempeñar en su seno.
La vida común supone el diálogo, el trabajo en equipo, la oración comunitaria, la responsabilidad del medio local, la creación de estructuras que salgan de una vida y que no se impongan desde fuera, la revisión de vida algunas veces.
El estudio y la vivencia de los principios y de las teorías de la dinámica de grupo ayudará a comprender mejor las leyes de la comunicación humana, suscitará un clima de autenticidad en las relaciones interpersonales, capacitará a cada uno para que acepte e integre el grupo, comprometiendo su afectividad y agresividad en el proceso de relación en la comunidad por la experiencia…
El respeto a las personas unido a la intimidad amistosa en busca del bien común serán dos condiciones esenciales para lograr la verdad y la caridad en las relaciones fraternales; mucho ayudará las teorías, pero sobre todo habrá que vivir
Vida Apostólica:
No podemos olvidar que el CEL se ha organizado en nuestra misión educativa con gran proyección hacia los adolescentes dentro de nuestra misión de la Iglesia, es un centro de atención vital en la existencia de los Hermanos.
Una parte importante de los cursos que se impartirán tiende a la renovación de nuestra misión educativa, especialmente en la Catequesis. Tendremos que analizarnos y analizar nuestra acción viendo otras realidades y aprovechando la distancia de nuestro habitual terreno de apostolado, pues no es lo mismo hacerlo estando dentro que estando fuera.
Enfocaremos nuestra problemática a los movimientos juveniles y trataremos de realizar algunas experiencias.
El primer CEL fue dirigido por el Hno. Víctor con la valiosa de: HH José Pablo, Vicario General, Rafael Martínez, Asistente, Genaro Sáenz, Ezequiel Nieto, Miguel Campos y para la Regla el mismo Hno. Director del CEL; Sacerdotes: Hernán Umaña, SJ, Álvaro Quevedo, equipo del Instituto Pastoral de Liturgia de Medellín y RP Rogelio Rubio y equipo de Teólogos.
La secuencia del curso fue la siguiente:
Constitución de la comunidad de reflexión cinco días
Organización de la Comunidad de oración, siete días
Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, siete días compartido con la comunidad de oración.
Teología de la vida religiosa once días, paralelamente se estudió la Regla.
Aspectos socio- psicológicos de la vida del Hermano ocho días.
Y Evangelización de los adolescentes doce días.
Sólo algunos testimonios:
Se necesitaba una persona intrépida, de gran capacidad de organización, una gran fuerza empática y una gran calidad moral y religiosa, que pudiera realizar esta tarea. Fue el promotor de una formación distinta a la nuestra, gracias a su capacidad extraordinaria como educador, como lo define Vaticano II.- de adaptarse, renovarse constantemente. Con increíble ductilidad evolucionó su pensamiento teológico religioso, así como sus inquietudes en el campo social y educativo.
Su personalidad, su presencia, su alegría, su empatía y sus conocimientos le atrajeron el cariño, la admiración y porque no la veneración de muchos Hermanos, fue reconocido como un gran líder a nivel de toda América Latina, dentro de las dos Asistencias, que en ese tiempo estaban dividida en el Instituto. Su influencia fue notable, quizá más cercano a los Hermanos que los mismos Hermanos Asistentes.
En algunas crónicas sobre el CEL se cuenta: “Comenzó el curso puntualmente con una conferencia sobre dinámica de grupos y sistemas de organización de inmediato nos constituimos en una comunidad regida por en tres comisiones: Ejecutiva, Litúrgica y Social. La siguiente semana dictó conferencias el Hermano Vicario General sobre el mundo en cambio y las tendencias a la secularización. En reuniones plenarias aclaró con toda honradez cuanta pregunta le hiciéramos en relación al Instituto y su actualización en el mundo del hoy.
Nuestro Director, el Hermano Víctor Bertrand ya tiene una semana dándonos conferencia sobre la Regla… Nos traen al trote. En realidad, es mejor así para aprovechar esta ocasión única en la vida. Nuestro grupo, es primer CEL, está formado por 42 Hermanos que proceden de los siguientes Distritos: 1 Antillas, 2 Brasil, 12 Ecuador, 9 Venezuela, 9 México Sur y 9 México Norte. Nos hemos entendido a la perfección y todos animados de buena voluntad y deseo de aprovechar la oportunidad de renovarnos y ponernos al día en muchos aspectos renunciando a ideas caducas.
Concluye su artículo hablando de los próximos CELES y de su director con estas palabras: “Nuestro Antiguo Hermano Visitador se ha ganado el aprecio de todos, desde el primer día por su dedicación a la obra, su buen trato y casi diría su camaradería” [13]
Ciertamente el Hermano Víctor era el alma de las fiestas, organizaba, compartía y animaba. Era apasionado por el domino, y por las noches organizaba campeonatos, para gozo y satisfacción de todos, pues quien no jugaban, pero gozaba de las expresiones de los jugadores.
En uno de los CEL de Santiago de Chile fueron tres directores, dos Hermanos y un seglar, ellos escribieron: “El curso está resultando mejor de lo que me imaginaba, la actividad es intensa y no nos da tiempo de ocuparnos en otra cosa… El grupo es rico, pues a más de haber nueve nacionalidades distintas, existen muchos valores sin por que por eso existan líderes que lleven el trabajo. Ya pasó la semana de Relaciones Humanas fue fabulosa… [14]
El que el CEL fuera en un país diferente al de los Hermanos fue una forma de turismo que fue enriquecedor ya que además de comparar arquitectura, cultura, política, y bellezas naturales tuvieron la oportunidad de convivir con las personas de esos países, y conocer también las obras del Instituto en el país sede.
Nueve veces realizó estas sesiones de tres meses cada una, empleaba nueve meses directamente a tratar a los Hermanos y en los tres meses restantes buscaba nuevos expositores, ya que no fueron los mismos siempre, tanto por la situación geográfica de curso, como por la disponibilidad del personal.
Un sacerdote mexicano de los Padres del Espíritu Santo, recuerda: Los Hermanos escolásticos de México iban a clase al Altillo y un día uno de ellos me invitó a una conferencia al Escolasticado adyacente a Casa la Salle donde se realizaba el CEL: “El Hermano Víctor dirigía a un grupo de Hermanos de América del Sur, y me invitó a celebrar la Eucaristía con los Hermanos, que estaban en el curso. Posteriormente participé en una semana de Liturgia.
Cuando el Hermano Víctor fue nombrado director de novicios, en Lagos de Moreno, me invitó a dar cursito de Liturgia a los diferentes grupos de novicios. Reconocí en Don Víctor a un hombre excepcional, yo veía en él y admiraba su inteligencia, su don de trato con las personas, su sensibilidad, su caridad y desde luego su espíritu” [15]
El Hermano Víctor entregó un folleto, tanto a los Hermanos Visitadores como al Centro del Instituto donde se evaluaba la experiencia de los nueve cursos que a él le tocó dirigir y animar.
En marzo de 1970, pide a la reunión de Hermano Visitadores que le envíen a un Hermano de la Asistencia del Hermano Francisco Alberto como adjunto para poder llevar mejor el CEL , o bien la liberación de uno, o varios Hermanos por dos meses que puedan ser parte del equipo. Durante esos dos meses sería, el Hermano, un corresponsal responsable de trabajos en la localidad, siendo de los países donde funciona el CEL, además presenta una ventaja económica, pues evita desplazamientos.
El resultado de las experiencias vividas durante los nueve cursos del CEL, se presentó a los Hermanos Visitadores en Bogotá.
Puntos en los que insistió el Hermano Víctor para participar en el CELL:
Reclutamiento: Señalando que la Renovación “Un problema mayor”, que exige en la práctica el reconocimiento de los organismos promotores de dicha renovación. La renovación es asunto de todos los Hermanos, es por eso que en la selección de candidatos se vea a quienes quiera y puedan contribuir en modo positivo y activo a la renovación.
Es necesario que se establezcan las listas un año antes, lo que facilitará la preparación de quienes participan, quienes recibirán orientación en cuanto lecturas y documentos que les facilite la experiencia.[16]
La labor del Hermano Víctor en sus tres años de Director del CELL fue aquilatada por los Hermanos participantes, su persona, sus ideas y su forma de ser lo hicieron un Hermano muy querido, respetado y con una autoridad moral sobre todos aquellos que vivieron la experiencia del CELL, muchos Hermanos siguieron en contacto con el Hermano Víctor por correspondencia, y hasta los Hermanos del Ecuador le solicitaron que fuera su Hermano Visitador, cosa que él no aceptó.
El entonces Hermano Visitador de México Norte da el siguiente testimonio: “CLAP, le encargó impulsar institucionalmente, la renovación por toda América Latina. En esos centros que creaste, eras tú la presencia y el testimonio de esa renovación. Estabas en la plenitud de tu vida y tenías las cualidades: profundamente espiritual, abierto, amigo sincero, co-hermano, bromista y exigente a la vez. Los cientos de Hermanos que pasaron por estos centros, guardaron siempre un recuerdo inolvidable de ti. Fuiste para ellos, a la vez, presencia, testigo y reto”[17]
Un Hermano escribe: “Después de su visitadorado me encontré con el Hermano Berchams Alberto como gran animador del CEL, lo que además de los beneficios espirituales derramado sobre muchos Hermanos, le granjearon gran aprecio en toda América Latina. En esa experiencia me llamó la atención su espíritu de apertura, para hacerse ayudar de expertos en varios de los temas que se expusieron en esos meses de renovación.
Seguramente que hay otros muchos Hermanos que han sido testigos o beneficiarios de las grandes dotes como hombre y como religioso animaron a nuestro querido Hermano Víctor.”[18]
[1] La Salle en México Norte agosto de 1967
[2] La Salle en México febrero de 1968. Editorial sobre el Capitulo General y la Regla página 5
[3] Bitácora del 39 capitulo General, Roma 1966 Archivos del Instituto.
[4] Documentos Capitulares. Actas y Declaración del Hermano en el mundo de hoy.
[5] Actas de 39 Capitulo General
[6] Actas del 39º Capítulo General
[7] La Salle en México octubre de 1968
[8] La Salle e9n México febrero 1969
[9] Mensaje del Hermano Víctor Bertrad a pocos días de terminar su mandato. La Salle en México febrero 1969
[10] Ulises de Alfredo Tennyson.
[11][11] H. José Cervantes Hernández La Salle en México, marzo de 1969
[12][12] Hermano José Cervantes. La Salle en México Norte abril 1969
[13] “Desde Medellín” del Hermano José Luis Aguilar, en la Salle en México Norte, septiembre 1969
[14] La Salle México Norte marzo 1971
[15] Padre Alberto Aranda Cervantes. Misionero del Espíritu Santo..
[16] Informe del Hermano Víctor a los HH Asistentes de América Latina y los Visitadores, Archivo del Instituto 1973
[17] Hermano José Cervantes en La Salle en México, septiembre 2003
[18] Hermano Pedro Córdoba.- Frere Víctor
Un testimonio excepcional de esta época de la vida de Don Víctor nos lo da el Hermano Genaro Sáenz de Ugarte, antiguo maestro del CEL, Visitador de Argentina y Antiguo Vicario General en las siguientes palabras:
HERMANO VICTOR BERTRAND: HOMBRE “PUENTE” ENTRE CULTURAS”
Tuve la suerte de estar bastante relacionado con el Hermano Víctor Bertrand, especialmente entre los años 1969 y 1976. Eran los años postconciliares. También eran años innovadores en nuestro Instituto. Justamente, a raíz del Capítulo General de 1966-1967, se organizaron con otros criterios las Regiones del Instituto y se programaron sesiones de formación para los Hermanos. Era necesario cambiar, primero, la mente y el corazón de las personas. Luego vendría el cambio de las estructuras. El Concilio acababa de proponer a las Congregaciones Religiosas un sereno, realista y firme ‘volver a las fuentes’. Al hablar así, el Concilio se refería al Evangelio entendido como un manantial desbordante y revitalizador. El Concilio también hablaba de ‘los Carismas’ brotados de la experiencia evangélica de los diversos Fundadores y Fundadoras. Nosotros los Lasallistas estábamos estrenando una Regla nueva. También podíamos disponer de otro texto clave, el de la Declaración. ¡Y pensar que sólo 20 años antes, en 1946, el Capítulo General miraba hacia atrás y buscaba ‘sacralizar’ la Regla… para hacerla, de alguna manera, intocable!.
Los Hermanos Visitadores de América Latina aprobaron la creación del CEL, Centro de Espiritualidad Lasallista, y nombraron al Hermano Víctor Bertrand director del mismo. El CEL se realizaba en tres lugares distintos de la Región de manera que se tenía en cuenta los diversos calendarios escolares de los países de la Región. Las primeras sesiones tenían su sede en México (Santa Lucía), Medellín (Colegio San José) y Chile (La Florida, en las afuera de Santiago)
Mi Distrito de Argentina acaba de crear el IPA (Instituto Pastoral de la Adolescencia), en Buenos Aires) Me confiaron la dirección del mismo. El Hermano Víctor me invitó a animar la última de las cinco semanas que constituían el Programa del CEL. En esa quinta semana se buscaba ‘hacer la síntesis’ de nuestra vocación de Hermanos ahondando y reactualizando el tema de la Catequesis. Se estaba en la línea de la Regla y de la Declaración.
Para mí, Hermano de 35 años, era todo un desafío. Felizmente nos entendimos pronto y muy bien con el Hermano Víctor. Me impactó su rica personalidad: persona abierta y acogedora, motivadora y respetuosa. Don Víctor, como lo llamábamos, inspiraba confianza y creaba lazos de fraternidad. Para mí fue como un padre - padre espiritual - que escuchaba y aconsejaba, reconocía y valoraba mi propia experiencia de Hermano, que invitaba a más, siempre un más posible, realista y esperanzador.
Buscar hacer en el CEL la síntesis de la vocación del Hermano tomando como eje y como referencia a la Catequesis era fascinante. Se vivían ‘tiempos catequísticos’ muy ricos y originales, tanto en la Iglesia Latinoamericana (Medellín) como en el Instituto (La Declaración). Nos aventuramos a trabajar la síntesis del CEL con este trasfondo: “Catequesis para nuestro tiempo”. ¡Qué ilusos y qué ingenuos! En esos años el tiempo cultural ya era más que acelerado. Nosotros no siempre lo teníamos en cuenta. La aceleración de los cambios iba afectando, más y más, tanto a lo social como a lo religioso. Es decir, que el cambio cultural tocaba, y no sólo en la superficie, tanto a lo político como a lo eclesial. Teníamos como referencia local – para nuestra Región Lasallista – la ‘Carta Catequística a los Hermanos de América Latina’, preparada por un grupito de Hermanos de la Región, reunidos en Araruama, Brasil, 1969 y presentada, luego, por los Hermanos Visitadores a todos los Distritos de la Región.
Don Víctor disfrutaba con todas estas experiencias de apertura a lo nuevo, de arraigo en el Evangelio, del cariño creciente por el carisma lasallano que se iba redescubriendo y reorientado… En las Sesiones del CEL el Fundador volvía a ‘tomar los corazones’ de los Hermanos, volvía a ‘enamorarlos’…
Don Víctor me tenía al tanto sobre la constitución del grupo de cada sesión del CEL y sobre la dinámica que iba asumiendo, de manera que la ‘semana de catequesis’ se podía vivir como una verdadera ‘catequesis en acto’.
Para mí, joven Hermano, Don Víctor era modelo de Hermano: hombre universal, hombre interior, hombre inspirador, hombre respetuoso y paciente... Llamaba la atención su capacidad para comprender y dialogar con las culturas presentes cada Sesión del CEL y que se expresaban en el pensar, el sentir, el compartir y el actuar de los Hermanos. Don Víctor parecía gozar con esa experiencia de encuentro de culturas. Y lo manifestaba gracias a su capacidad de observación y a su fina intuición. Frecuentemente estallaba su risa contagiosa, serena y sonora, amiga y agradecida: las comidas típicas que ofrecían los diversos grupos, el folklore más particular de cada país, la calidad de los Hermanos artistas, músicos en particular, que animaban las diversas celebraciones… Y yendo más a fondo, la capacidad de integración de culturas distintas, a veces culturas no tan evidentes por estar, todavía, dentro de otra cultura dominante; la calidad de las raíces espirituales de los diversos Hermanos; la variedad y la riqueza de las experiencias de encarnación del Evangelio en los variados, y a veces complejos, contextos educativos; la búsqueda de experiencias de ‘encarnación’ del Evangelio… entre las jóvenes generaciones que necesitaban otro estilo de iniciación en la fe… entre los adultos (educadores, padres, los mismos Hermanos…) que no siempre entendían la orientación de los cambios y que tampoco parecían captar las nuevas razones ‘para creer y para esperar’, como pedía el Concilio…
Don Víctor quiso conocer el ‘humus cultural’ y el ‘humus espiritual’ de los Diversos Distritos de la Región. Lo necesitaba. Recuerdo que su paso por los Distritos del Cono Sur fue una experiencia hermosísima de fraternidad y de alegría, de reconocer en las experiencias que se vivían en cada lugar lo expresado en los diversos testimonios ofrecidos durante las sesiones del CEL. Don Víctor se identificaba con todo y disfrutaba de cada encuentro.
Don Víctor era Hermano de todos, Hermano con todos y Hermano para todos. Esto era posible gracias a su gran corazón, gracias a su gran capacidad de observación y de empatía, y sobre todo gracias a la calidad de su vida espiritual, tan arraigada en el Evangelio y en el Carisma Lasallista.
Don Víctor me abrió horizontes en su Distrito para que yo lo conociera y lo valorada. Al terminar su período en el CEL, fue nombrado Director del Colegio Regis de Hermosillo. Sustituía, durante un año, al Hermano ya nombrado como Director de la Obra. Al terminar la sesión del CEL en México, me invitó a animar una semana de estudio sobre la Catequesis con todo el personal de la Escuela. Fue una semana inolvidable. Don Víctor había creado una gran expectativa, en particular frente al horizonte nuevo de la Catequesis: el Documento de Medellín, la Declaración, la Carta Catequística de Araruama, el Directorio Catequístico General… Se respiraban aires espirituales nuevos. Los Educadores, Hermanos y Seglares, mujeres y varones, ‘trabajaban’ los diversos documentos con soltura y con cariño. No se hablaba aún de ‘misión compartida’ pero era una realidad la integración del grupo de participantes y la acogida del Carisma Lasallista en las diversas opciones de vida… Recuerdo el comentario del Señor Obispo cuando vino para la Celebración de clausura: “A los varones los ordenaría ya mismo… ¡Se lo ve tan convencidos de lo que viven!”. Claro que lo dijo con cariño y con una sonrisa picarona… Se adelantaba a los tiempos del Papa Francisco…
Volví a encontrar a Don Víctor dos décadas después. Siendo yo Vicario, el Distrito me invitó a animar el Retiro de los Hermanos, creo que en Saltillo. En los días posteriores al Retiro visité el Noviciado. Allí estaba Don Víctor, cargado de años y de sabiduría, con la calidez de su acogida, con su voz sonora, algo más ronca pero todavía firme… Después de un fuerte y prolongado abrazo, me dijo a mí, pero para que lo oyeran todos: “Hermano Vicario, ¿cómo va la Catequesis en el Instituto?... ¡Recuerdo, que le dije, ‘¡Don Víctor, usted sigue siendo el mismo, siempre![1]
Al iniciarse un C.E.L, los cilistas le hicieron unos versos que lo describen muy bien como guía:
“Hoy, 15 de julio, forman un conjunto esbelto y florido
De tropa bizarra, ejército unido.
Al frente ya tienen jefe de comando, con aire de invicto;
Arenga la tropa, la gana, conquista.
Yo sólo se los presento: es el Hermano Víctor”
En esos cursos vivió muchas aventuras y se ganó los corazones, una de ellas fue la conquista del Volcán El Ruiz, que sin equipo fue conquistado por algunos Cilistas, en agosto de 1969, quien guiaba al grupo era Don Víctor.
CAPITULO X ALGUNAS ACTIVIDADES Y VIAJES.
ORGANIZADOR Y DIRECTOR DEL “CELITO”
El Hermano Víctor, cuando terminó su trabajo como director del CEL, fue encargado por el Hermano Visitador José Cervantes de organizar un “Celito” para los Hermanos que no habían asistido al CEL, esa reunión tuvo lugar en Agua Viva, Amecameca, Estado de México… citaron a dos tipos de Hermanos los “tipos”, de gran experiencia y probada virtud, algunos de ellos ya mayores y el segundo grupo de Hermanos éramos jóvenes menores de 30 años casi todos de votos temporales.
El alma y el organizador del evento fue el Hermano Víctor, aunque invitó a algunos Hermanos del Sur para que nos dieran su experiencia de catequesis y pastoral, también invitó a un grupo de Hermanos que habían optado por el trabajo en la Sierra; ciertamente los escuchamos, pero no causaron entusiasmo por realizar experiencias iguales.
La semana impartida por el Hermano Miguel Campos, sobre el Santo Fundador, su método de oración fue muy gustada, quizá fue el momento culmen del Centro, si menos preciar la intervención del Hermano Visitador José Cervantes sobre la Sociología en la vida religiosa.
En Agua Viva, se vivió una intensa vida litúrgica, tanto por la participación en la Eucaristía diaria, como en el canto del oficio divino. En cuanto a fraternidad, el Hermano Director motivaba a la convivencia, por las noches los juegos de dominó, y los fines de semana o el día de aniversario de alguno de los Hermanos, se tenía fiesta por la noche, fueron famosas las “caipiriñas”, bebida brasileña preparadas por él. Quizá el paseo más gustado por muchos fue la ascensión al Popocatepetl, que para nosotros los Hermanos del Norte no era un paseo ordinario.
El curso retiro terminó con la Profesión perpetua de dos Hermanos del Distrito.
DIRECTOR DEL COLEGIO REGIS HERMOSILLO SONORA
El Hermano Víctor fue nombrado Director de Hermosillo, la comunidad del Colegio Regis lo recibió con gran alegría, pronto se informó de la marcha del Colegio y apoyó con su entusiasmo y saber hacer la buena marcha de la escuela, que se encontraba en un proceso de renovación con la Educación Personalizada; realizó los cambios requeridos, envió al Hermano Antonio Sánchez Partida a España para que se especializará en las técnicas de esta corriente pedagógica. Desde el mes de febrero se le anunció que iría al Noviciado como Director ya que el Hermano Bernardo se encontraba cansado y algo enfermo. Una vez terminadas sus obligaciones en Hermosillo se dirigió a Lagos
Siendo director del Noviciado fue con sus hermanas a la tierra natal de su Papá
Siendo el Hermano Víctor director del Noviciado se le presentó la oportunidad de descansar un poco, ya que varios Hermanos se ofrecieron para remplazarlos, entre ellos Pedro Vela, Salvador Pérez y otros más para que realizará un viaje a Francia en compañía de sus hermanas y sobrinos. Lo acompañaron sus hermanas Juana María, Josefina y María del Carmen y con sus sobrinos Valentín Salvador y María del Carmen.
[1] Hermano Genaro Sáenz de Ugarte Buenos Aires a 3 de noviembre de 2016
El motivo era triple: Descansar y convivir con sus Hermanas, que poco lo había hecho en la vida, segundo ir a la tierra de sus mayores: Aguilles sur les Alpes, una pequeña población francesa del departamento de los Altos Alpes, en el Distrito de Briaçon de donde era originaria su familia y lugar donde nació su papá; el tercer motivo era la donación legal a los Hermanos de Francia de la propiedad de sus mayores, para que lo utilizaran como un centro de acogida para estudiantes y sus familias. Esa donación se hizo años antes, desde México. Esa casa ya funcionaba como centro de vacaciones y la administraba el hermano Jeanselme Serge, pero faltaba hacer la donación legalmente, ante las autoridades; por eso fueron los cuatro hermanos que aún vivían.
DOS VIAJES MERECIDOS…PERO NO PEDIDOS…
Primero a la Habana Cuba 1995
UNA SEMANA DE VIVENCIA EN LA HABANA, CUBA
El motivo de su viaje fue asistir a la inauguración de la Comunidad de Hermanos en la Habana. Escribe él mismo:
Dice un refrán “hay pillos con suerte”, San Francisco de Sales asegura que: “Hay días felices a la sombre de la Cruz”, ambas cosas se cumplieron del 25 de octubre al cuatro de noviembre de 1995, inolvidable experiencia que tuvimos mi ilustres acompañante y yo. Cumplimos con una antífona de la Liturgia del 2 de febrero que dice: “El anciano llevaba al niño, pero éste guiaba al anciano”
Al revés, el Hermano Tadeo cumplió con cuantos antojos tuve, ejerciendo él, desde luego, la excelente costumbre de gobernar. Me consideró como uno más de sus alumnos, fui llevado, traído, amonestado, cuidado, con gran atención y delicadeza por mi rudo y complaciente Guía a todos los lugares que quise y pudimos: las obras que dirigieron los Hermanos en la Habana, antes de 1961, menos una, Santa María del Rosario.
En Marianao encontramos un centro educativo repleto con 1200 alumnos y alumnas; la Directora posó para la fotografía, y nos dijo que el jardinero. “El Rubio” acababa de jubilarse después de 50 años de trabajo y recordaba mucho a los Hermanos.
Después hace una descripción del Vedado, Miramar, la antigua casa provincial, dice que la Academia La Salle, sede de la Universidad Social Católica, sin que pudieran entrar a ellos.
En el Cementerio Colón, vimos la cripta de los Lasallistas, que guarda los restos de sesenta Hermanos” que dieron su vida por Cuba” y que gracias a su buena construcción, con muy buenos materiales, no está muy deteriorada.
Pudimos observar las limitaciones que sufre este heroico país que se nos antojó apático, aplastado, aburrido, pese a los grandes letreros que como consignas se leen sobre todo en las escuelas…
La Habana Vieja sigue siendo una gran Ciudad, a la que no le importa la falta de pintura y de transporte, salvo las bicicletas: Sigue siendo la Noble Matrona con edificios de gran belleza como lo que fue el Centro Asturiano y el Centro Gallego. El Palacio de los Capitanes Generales, el Capitolio; custodiaba siempre por bellísimos Castillos de la Real Fuerza Aérea, de la Punta del Morro y de la Cabaña, del Príncipe, de Atares y de la Chorrera; viejos recuerdos como la Catedral, iglesias de Paula, del Santo Ángel, de San Francisco, de Reina, del Carmen, de Jesús del Monte, trozos de muralla y grandes monumentos…
Patrimonio de la Humanidad; hacen de la Habana Vieja una delicia que se puede recorrer a pie, como si fuera una zona peatonal, admirando como la pátina del tiempo ha logrado la rancia hermosura e imperecedero sabor a añejo. Caminamos 34 cuadras diarias para recordar las calles de Aguiar, de Luz y Picota, de la Amargura, tomando fotos de esos lugares, cuna del lasallismo en Cuba…
La contemplación de deterioro, de semirruina, de pérdida de nuestros centros educativos, dejó en mí una impresión de fracaso, pensando a lo que se redujeron 56 años de grandes trabajos, de 60 Hermanos fallecidos en la Habana y de 111 que la abandonaron un 25 de mayo de 1961 y consolándome con la creencia de que solo la obra material se deterioró y que queda la semilla sembrada.
Esto huele un poco a “mecanismo de defensa” o a una simple racionalización, pero no; encontré un pueblo hambriento de Dios, que conocí hace años como presa de una gran indiferencia, que al parecer estaba magníficamente superando con un gran fervor religioso debido a la Juventud Católica, fundada por el Hermano Victorino, con muchas fallas espirituales y morales que llevará años de labor de reconstrucción mediante una profunda nueva evangelización en todo el sentido de la palabra puesto que tiene hambre y sed de justicia; el Señor ya lo declaró por ello bienaventurados…
Soy testigo de un gran respeto a lo religioso y a las personas consagradas, en un grupo humano donde se nos insultaba hace años, se nos gritaban ironías y sarcasmo; mucho ha cambiado la conciencia y la sensibilidad por las cosas de la Iglesia, pese a “los obreros que son muy pocos.”…
La Iglesia de Jesús del Monte parecía la destinada a acogernos; fue la primera en Cuba de tener una estatua de San Juan Bautista de La Salle, en uno de sus altares laterales que el Hermano Alcime, visitador entonces regaló al Párroco, antiguo alumno. Ahora el Párroco es el Padre Gerardo Moré y del Río, que ya lleva 25 años como tal, que es un Lasallista 100% y que pidió directamente al Comandante Fidel Castro la entrada de los cuatro Hermanos que ahora gozan de los locales que él, con fe y confianza además de muchos sacrificios, logró preparar. Tiene el inmueble salas amplias para reunir grupos, quedando los locales de la comunidad en segundo piso.
He notado la excelente impresión que se tiene del regreso de los Hermanos en torno de los cuales se han juntado ya, sin ninguna información, vario exalumnos y personas del populoso barrio de Jesús del Monte; un taxista se declaró exalumno del Hermano que llamaban “media luna” y nos pidió auxilio para el Bautismo de su hija de 20 años…; otro taxista nos dijo:”han venido a mostrarnos de nuevo el camino perdido”
Dirán que nuestras impresiones son breves para ser válidas; no lo negamos, pero como dijo Bernard Shaw “Cuidado con la primera impresión: son las que vale…De las cifras, aunque no tengamos estadística a la vista, “no se llama Inés, pero por allí es”
Lo que pretendemos es que ayudemos a los Hermanos a reforzar esta obra en el Rincón del Reino de Dios que les fue asignado por la Iglesia, y el Instituto, con nuestras oraciones y ayuda material; ambos aspectos son sumamente necesarios este proyecto espléndidamente iniciado. [1]
El segundo a Tierra Santa. 2001
El motivo del viaje de Don Víctor fue para acompañar a un grupo alumnos, de mamás catequistas y de colaboradoras lasallistas de la comunidad educativa del Colegio Regiomontano Contry de Monterrey, N. L.
“El Hermano Víctor fue acompañado por el Herman Ricardo Ramírez Barba, como su apoyo, pues su paso aún ligero ya necesitaba de apoyos, este Hermano nos cuenta lo siguiente: Una anécdota que viví con “Don Víctor” y que viene a mi memoria y que me asombró, fue cuando realizamos una peregrinación a Tierra Santa en el año 2001. El guía que nos acompañaba, un judío argentino radicado en Israel, iba guiándonos y explicándonos los detalles históricos bíblicos, anécdotas y detalles sobre cada uno de los lugares santos que visitamos y el Hno. Víctor “remataba” con su intervención teológica, exegética, poética sobre los acontecimientos bíblicos que sucedieron en cada lugar de nuestra peregrinación, haciendo que además de disfrutar el viaje, fuese para cada uno de nosotros una experiencia de aprendizaje extraordinaria que enriquecía nuestro “viaje interior”.
Pero lo que me dejó realmente perplejo fue el hecho que narro a continuación: Un servidor comentó a “Don Víctor” lo siguiente: “Viejo, que padre que tú ya conocías por acá, se ve que dominas todo lo que estamos visitando, hasta me recuerda tus clases de Historia de la Salvación que nos diste en el noviciado, tus descripciones y relatos hacía “volar” nuestra imaginación al describirnos los lugares históricos-bíblicos a detalle…” volteando a verme me aclara: “Jamás había estado por aquí, es primera ocasión que vengo de peregrino a Tierra Santa…” yo proseguí hablándole muy asombrado: “pero, en los viajes que tuviste la oportunidad de estar en Roma ¿no te desviabas un ratito para ir a Tierra Santa?”. Con el tono de voz grave que le caracterizaba cuando iba a pronunciar una “sentencia” o quería hacer énfasis en algo exclamó: “Yo iba a trabajar, no de paseo”.
Concluyo que: Bendito amor a la lectura que tuvo el Hno. Víctor y que, practicándola diariamente, orientó su aprendizaje, enriqueció su visión de vida y dispuso a “Don Víctor” a compartir la riqueza de sus conocimientos humanos y espirituales en sus clases, de manera sabia, amena y, por qué no decir, casi poética.
Concluyo que: Bendito amor a la lectura que tuvo el Hermano. ¡Extraño sus clases!”[2]
XI DIRECTOR DE NOVICIOS Y FORMADOR
DIEZ AÑOS DE FECUNDA LABOR COMO DIRECTOR DE NOVICIADO:
El Hermano Víctor Bertrand Rangel, ampliamente conocido y amado por todos los Hermanos del Distrito y muchos de Sudamérica es nombrado como segundo Director del Noviciado en 1974, puesto que desempeñará hasta agosto de 1989. Era el mes de agosto, acababa de dejar la dirección del Colegio Regis, sucedía al Hermano Bernardo, a quien dos veces anteriormente había sucedido como visitador.
PROCESO DE RENOVACION
Los cambios y la creatividad que le caracterizan pronto se refleja en la estructura del Noviciado y en la organización de estudios, apostolados, viajes emprendidos por el maestro de novicios y sus pupilos en busca de nuevos saberes y experiencias espirituales.
La antigua estructura del Noviciado, con conferencia y mucho estudio memorístico y autodidacta cambiaran; a su llegada implementó nuevos cursos como se lee en el Histórico: “Los cursos constituyen verdaderos hechos notables; de gran profundidad:
.- El primero fue sobre “Renovación en el Espíritu”. Dado por el Hermano Norteamericano Ory del 8 al 11 de octubre. Viene después Ezequiel Nieto dirigió tres días de dinámicas de grupo que interesaron mucho y fue de gran provecho.
Al final del año, 4 a 8 de abril, organizó un curso conjunto con el Noviciado de Nuestra Señora de Guadalupe sobre la Consagración que estudiaron los Hermanos Novicios conjuntamente.[3]
La transformación en el plan de Noviciado va a sufrir una renovación notable y el motor de este cambió fue el Hermano Director. Esta nueva organización del Noviciado será por semanas y quincenas de estudio temáticas: Semana de Catequesis de la “Gaudiun et Spes”, los Padres Dominicos de Agua Viva dan una semana de Liturgia conjuntamente los Noviciados de México Norte, Sur y Dominicos; una semana sobre de la Santísima Trinidad, otra de Comunicación, asesoría psicológica en dos semanas en diferente época del año sobre conocimiento personal.
Un profesor de lujo fue el Hermano Miguel Campos, doctorado en teología y experto en doctrina Lasallista les explicó a los novicios del Norte y del Sur, durante una quincena, al Santo Fundador.
En León, hubo una quincena de iniciación lasallista impartida por tres Hermanos y un Sacerdote, ellos fueron: Pbro. Jorge García Villarreal, HH. Lorenzo González Kipper, Enrique Vargas y Jorge Bonilla.
Como no se tenía un equipo formador, el Hermano Víctor lo fue formando con diversos profesores que ayudaran al proceso formativo del hermano.
Ya con esto el esquema de Noviciado antiguo había quedado muy cambiado, claro está que la doctrina de nuestro Santo Fundador, su vida, sus escritos, el método de oración, permeaban el día del hermano novicio y la misma enseñanza del Hermano Director y subdirector.
Cuando hubo necesidad de nuevas experiencia o cursos implemento algunas semanas fuera de la casa del Noviciado, o bien en el Noviciado, se recibían novicios del otro Distrito y de otras Congregaciones. A esto alguien con chispa le llamó Noviciado sobre ruedas, término que le agradó al Hermano Víctor y el mismo lo usó.
[1] Hno. Víctor Bertrand en la Salle en México Norte, enero 1996 páginas 5 a 8
[2] Testimonio del Hermano Ricardo Ramírez Barba
[3] Suplement à l´Historique por l´anne 1974-74
Estas semanas están diseminadas dentro del plan de estudios organizado por cuatrimestres:
Primero: Objetivos de la Formación
Segundo: Ubicación de la Vida Religiosa en el contexto histórico, eclesial, cultural y lasallista.
Tercero: Profundización de la Vida Religiosa a través de la Regla.
Cuarto: Opción por la vida religiosa a través de los compromisos de la Consagración, vistos con base a la Regla.
A esta área de la Vida Religiosa se agregan estudios paralelos del Área Teológica, Bíblica, Pastoral y Humanista previstos para la etapa del Noviciado[1].
Un nuevo dinamismo va impulsar en el Hermano Víctor, para una mejor preparación del Hermano Novicio:
El programa de estudios permanece el mismo, ahora la novedad será la metodología ya que se aplica ahora el sistema de la educación personalizada y se sigue con las semanas especializadas.
Con el Encuentro de Formadores que se realizó en Lima, Perú, y que en cierta forma dio mayor validez a los cambios ya implementados en el Noviciado de Nuestra Señora de Lourdes; viene una adecuación tanto al estudio de la Regla, como para algunos documentos del Vaticano II, o el estudio de la vida religiosa, en cuanto a los tiempos.
1979 trae novedades estudio por objetivos: iniciación, ubicación, interiorización y opción por la vida religiosa. 1º. Ubicación en la Iglesia, en la Historia, en el mundo de la cultura y en su expresión lasallista.
2º. Interiorización de su naturaleza y fin, de su espíritu y oración, de sus tres dimensiones constitutivas.
3º. Opción la vida del Hermano estudiando cómo consagrado, así como el perfil personal y el plan de vida. Este estudio se lleva con la realización de 14 módulos al estilo de la Educación personalizada.
Completan las semanas especiales de Historia, Catequesis, Gaudium el Spes, Trinidad, Fundador, Cuerpo Místico, Fe, Cristología y Mariología, estudio personal a través de una Batería de Test y resolución del perfil y plan de vida. [2]
El estudio por Módulos se fue mejorando, ya que los Hermanos Novicios que ya los habían realizado iban introduciendo a los nuevos en la realización de los módulos y la forma de investigar los principales conceptos de cada uno, así como la forma de presentación de los trabajos finales
[1] Suplement à l´Historique por l´anne 1974-75
[2] Suplement à l´Historique por l´anne 1979
TOMA DE HABITO PRESIDIDA POR EL HERMANO SUPERIOR GENERAL
Siendo el Hermano Víctor Director del Noviciado, lleva a los novicios a un curso de Liturgia en el Convento de Agua Viva y ahí aprenden a cantar el Oficio Divino, y desde entonces en el Noviciado se canta diariamente el oficio, con tonos provenientes del Convento Dominico y con la forma que se hace en esa casa religiosa
Ante situaciones de emergencia la creatividad del Hermano Víctor está a la orden del día: en el año 1980- 81 fue año de crisis en el Noviciado, el grupo de novicios se deshace y queda tan solo un Hermano Novicio, deciden irse a Guadalajara y vivir en la casa del Aspirantado, en San Andrés. Así que el segundo semestre de Noviciado por la mañana se seguía el programa del Noviciado y por la tarde se cursó el primer semestre de teología en el Instituto Teológico de Estudios Superiores. Esta variante ayudó a la restructuración de los cursos bíblicos y teológicos del Noviciado en el futuro. [1]
[1] Suplement à l´Historique por l´anne 1980 - 81
Al año siguiente, la crisis fue en el Escolasticado, y según su frase: “todo el Noviciado recibió la “obediencia” de trasladarse a Monterrey “pour y faire l´ obéissance”; esa obediencia fue formar comunidad con el grupo de Escolásticos; este cambio también influyó en que se modificaran algunas de las semanas tradicionales de temas especiales.
Quién escribió el Histórico lo termina diciendo: “los 18 meses de Noviciado, es por notar, mejoran mucho la formación proporcionan permanencia mayor y mejor trabajo y el estudio que se antoja menos estrujado”[1]
Los años 1983 y 1984 fueron “históricos” para el Noviciado.
Hubo cambios notables en la formación, se logró la tan deseada remodelación de la etapa Postulantado – Noviciado a veinticuatro meses. El Hermano Víctor y el Hermano Humberto se pusieron a trabajar en los cambios y con profunda reflexión se creó el postulantado como etapa aparte. Se tomó la circular 418 como base de esta estructuración y el entusiasmo, creatividad, visión, sentido crítico de dos grandes hombres se unión para la realización de estos cambios.
Nuevo programa y grandes cambios: “Postulantado en Lagos de Moreno”
El trabajo de formador le llevo a escrutar los signos de los tiempos fue siempre una de sus preocupaciones que le movieron a cambios significativos, tanto desde joven, como director y como visitador, en la edad de plenitud le tocaron los cambios en la estructura de formación en la cual participó activamente.
La primera etapa del Postulantado es una creación y la implementación realizada por el Hermano Humberto Islas con el consejo del Hermano Víctor. Durante este tiempo pasan siete generaciones de jóvenes, la duración del tiempo de postulantado es de julio a diciembre. Una etapa de la formación inicial que tiene una organización propia diferente tanto al noviciado como al Aspirantado; esa es la descripción que se da del Postulantado.
1983, Los dos grandes formadores, basados en su experiencia que indirectamente con la presencia el año siguiente del Hermano Humberto contribuirían en la Guía de Formación del Instituto, que estaba en elaboración. Ellos marcaron claramente los objetivos propios del Postulantado. …
Al regresar del CIL de formación los Hermanos Humberto Islas y Jorge García, ponen en común con el Hermano Víctor, el material que traían y entre los tres completan el programa con algunas líneas que sirvieran de referente, para todas las casas de formación del Distrito de México Norte que al asumirlas el plan de formación quedaba el plan distrital en siete áreas que fueron:
Lograr la adecuada madurez personal
Discernimiento de una llamada continúa; examinar y confrontar las motivaciones personales para adecuarlas al llamado de Dios.
Comprender y vivir la consagración bautismal como fundamento de la consagración religiosa.
Vida en comunidad, viviendo en esta etapa las primeras experiencias de oración, vida comunitaria y apostólica.
Profesión para la misión iniciar una preparación seria de los estudios y de la formación para desempeñar una misión.
Un discernimiento crítico de la verdad a la luz del Evangelio.
Vivencia del carisma vocacional integrando en la propia vida el carisma de San Juan Bautista de la Salle
Estas siete áreas formativas tienen sus estrategias y sus políticas para llevarlas a la práctica y que los jóvenes en formación las vayan asumiendo poco a poco.
En esta primera etapa los cinco primeros años fueron conducidos por el dúo dinámico de los Hermanos Humberto y Víctor.
El inicio del Postulantado de seis meses hace cambiar los planes de estudio y la estructura del Noviciado también sufrió cambios, ya que el Director del Postulantado era subdirector del Noviciado y el Director del Noviciado subdirector del Postulantado, esto creó una dinámica muy interesante y se definieron mejor el proyecto de planes de estudio, que con la presencia del Hermano Huberto Islas, subdirector del Noviciado, trajo de Roma un anteproyecto de Formación que pronto cambiaría el horizonte y que con la Guía de la Formación para el Instituto también influirían en las nuevas adecuaciones que sufriría el programa.
Una nueva introducción del Hermano Víctor fue el de introducir al Novicio en el apostolado: multiplicación de Centros de Catecismo, contacto con gente campesina y de escasos recursos, animación del Grupo de Oración San Benildo, participación en las reflexiones en el Instituto Laguense, participación en la animación de las semanas de catequistas en el decanato de Lagos de Moreno.
El año de 1988- 1989 marcará el fin del fecundo directorado del Hermano Víctor, pero no su alejamiento de esta casa, pues el nuevo Hermano Director, lo pide como subdirector.
Con el cambio del Hermano Víctor se desliga el Postulantado el Noviciado trasladándose a Guadalajara, y él ocupa el puesto que tenía el Hermano Humberto en el noviciado
LA VIDA DEL NOVICIADO Y EL ACTUAR DE DON VICTOR:
Su presencia en el noviciado fue constante, sólo se ausentaba por los consejos de Distrito y por los Capítulos, con todo asistió a una reunión de formación a nivel Latinoamericano en la ciudad de Lima, 1974-75, que le facilitó y en cierta forma autentificó muchos de los cambios por él implementados.
Una segunda ausencia fue la visita que hizo a la tierra de sus ancestros Francia, en compañía de sus hermanas estuvieron en la tierra de su papá y se encontraron con los parientes que les quedaban, tenían una propiedad que de común acuerdo donaron al Distrito de Francia.
Bueno como era para el manejo del dinero tuvo dos pequeñas fuentes de ingreso, a la vez que eran formas de romper la monotonía del Noviciado: La granjita y el colmenar.
El Hermano Víctor, desde su directorado en Tlalpan había favorecido el cultivo de la huerta en medio de los ciruelos plantó hortalizas y más tarde puso conejeras, gallinas etc. En Lagos el clima es diferente y sobre todo el suelo no favorecía el cultivo, buscó alternativas y emprendió una pequeña granja de cerdos, que aportaron durante algunos años buenos dividendos para el noviciado, así mismo tuvo algunos chivos y borregos en el rancho de San Bernardo, que también aportaron algo, pero sobre todo sabrosa birria en los días de fiesta, para satisfacción de todos los asistentes. Después en espíritu de obediencia terminó con las zahúrdas.
El apiario así como la presencia del Hermano Polito, fue una herencia al cerrarse el Aspirantado de León. Hermano Polito había puesto varios colmenares en ranchos de la región laguense, para aprovechar las floraciones de mezquite y de varaduce, muy abundantes en la región; en 1978 todos los colmenares se trasladan al noviciado; en el histórico de ese año se lee: “La construcción de la planta procesadora de miel y derivados de la apicultura, sería el principal adelanto en cuanto el mantenimiento del Noviciado”. Con esta construcción se va a desarrollar una gran actividad apícola en la región: extracción de miel y aprovechamiento de la cera, logrando laminarla y estamparla para colocarla en las alzas de producción. El Hermano Polito, siempre con el apoyo y el aliento del Hermano Víctor, realizará una gran obra educativa a través de la apicultura, difundiendo y enseñando este arte de cuidado de las abejas, organiza cooperativas, enseña técnicas, da, con su experiencia consejos y facilita que cientos de campesinos tengan una nueva actividad, que les ayude en su precaria economía; organiza la Asociación de Apicultores y la registra ante la Secretaria de Agricultura y Ganadería, recibiendo de ella, más tarde un reconocimiento por su labor, su ciencia y su trabajo docente con los apicultores.
[1] Suplement à l´Historique por l´anne 1981-82
Primeros Votos de los Hermanos Guillermo, Diego, y Tarsicio
Noviciado interdistrital visitando el taller del Sr. Terrés
La producción de miel y de colmenas fue un éxito, llegando a tener más de mil colmenas en producción, exportando la miel a Europa, en especial a Alemania.
El apiario le aportó trabajo a los Hermanos mayores que vivían en el Noviciado: José Sánchez y Andrés Careaga, pues ayudaban en diversos trabajos del mismo, como era el envase y la venta de la miel. Don Víctor escribió: “Como estamos ayudando a la venta y administración de los productos del apiario, gozamos del 4% de las ventas que percibimos al realizar el arqueo de la cosecha del año recibimos 40,000 pesos. Buena perspectiva” [1] El apiario llegó a tener más de 1300 colmenas atendidas con gran dedicación por el Hermano Polito, hasta el día en que su salud no le permitió seguir trabajando en ellas.
Su apostolado en la Isla
Con la llegada del Hermano Víctor Bertrand como Director del Noviciado el apostolado se incrementa; ciertamente el poblado de “La Isla” va ser el amor apostólico de don Víctor, reúne a las personas y comienza con la edificación del templo, la catequesis para niños y adultos, en la cual participaban los Hermanos novicios con los niños y los Hermanos ancianos con los adultos. Organizó actividades para realizar el templo, él mismo lanzó una rifa de un becerro, famoso por que lo rifó al menos dos veces, y en la reunión de Hermanos Directores repartía a derecha e izquierda sus boletos, hasta que un día el becerro salió en un boleto. La Capilla del Señor de la Misericordia, tiene una gran y hermosa bóveda, realizada por los hábiles albañiles de la región; la gente para perpetua memoria mandaron pintar un cuadro que nada favorece al Hermano Víctor…, se ganó los corazones, y aunque en un momento se abandonó el catecismo la gente sigue invitando a los novicios a las fiestas y en la navidad
[1] Suplemement a l´Historique por l´annee 1980
El día de la bendición de la Capilla del Señor de la Misericordia, la gente organizó una procesión, a la cual no asistió el Hermano Víctor, por estar supervisando los detalles de la bendición y preparando con los novicios la liturgia, cuando se dio cuenta venía una gran procesión y al final traían un gran cuadro, cual fue la sorpresa que era una pintura de su persona que las gentes habían mandado pintar a un artista regional, protestó pero el cuadro se expuso y ha seguido expuesto en un lugar de honor en la sacristía.
Algunas Prioridades:
Su prioridad fue siempre la vida y formación de los Hermanos novicios, se movió por medio mundo para conseguir maestros de gran calidad y Hermanos notables como fueron los HH Miguel Campos, que dio varias veces cursos, el Hermano Vicario General Genaro Sáenz , el Hermano Saturnino Gallegos, Hermano español investigador, escritor y biógrafo del Santo Fundador; contó con la presencia del Hermano Álvaro Rodríguez Echeverría, futuro superior general, el Hermano Chileno Argentino Fermín Gaínza, Hermano Alfredo Morales notable por su espiritualidad, sus escritos y su personalidad, dentro de la espiritualidad lasallista y muchos hermanos notables del propio Distrito
CAPILLA DEL SEÑOR DE LA MISERICORDIA
SEÑOR OBISPO DE SAN JUAN, DON VICTOR Y EL P JIMÉNEZ
Entre las visitas importantes estuvieron la de los HH Superiores Generales José Pablo, a quien le presentaron el Noviciado como “obra relevante del Distrito”; aunque no estuvo en los locales del Noviciado.
La segunda visita de un Superior General fue 1987 y el histórico relata:
“La visita del Hermano Superior General John Johnston, tuvo carácter excepcional, no sólo porque desde la inauguración del Noviciado, en 1963, hecha por el Hermano Nicet Joseph, no se había logrado una visita semejante, sino por la cordialidad del encuentro que se logró: cordialidad, profundidad de reflexión, convivencia y edificación mutua; es indudable que el Hermano Martín Corral, Consejero, tuvo también su parte relevante.”[1]
[1] Histórico de 1987
TRES GRANDES FORMADORES: HH. HUMBERTO, VÍCTOR Y GUILEBALDO
El noviciado durante su estancia tuvo carácter de Interdistrital, pues en él se formaron Hermanos de los Distritos del Ecuador y de Venezuela.
La visita de los Hermanos visitadores era un momento importante, dos veces durante el año, ellos fueron: Hermanos José Cervantes, Gilberto Lozano y Guilebaldo Orozco, así también como del Hermano Luis Páez visitador del Distrito del Ecuador y el Hermano Pascual López de Parisa, que estuvo muy cercano al Noviciado ayudando en presidir retiros de toma de hábito o de profesión. Fue notable la presencia del Hermano Bernardo Villar, responsable de la formación en el Instituto.
Algunas de sus inquietudes:
Su primera y primordial reto fue la renovación del Noviciado. La segunda fue en cuanto al reclutamiento pide hacer una mayor selección: “Vemos como primordial la selección de candidatos y creemos que allí radica el mayor de nuestros propósitos.” Algo más audaz de su pensamiento fue: “tener la posibilidad de que el postulante pasara un semestre en apostolado, cuidándose una buen planeación y seguimiento antes del noviciado, sea en comunidad o en una casa especial”[1]
El Hermano Director tuvo varias ausencias notables, la primera de ella en 1974-75 por la asistencia al en Encuentro de Formadores de Lima, durante tres semanas, dos más por haber sido electo para participar en el Capítulo Regional de Bogotá y una última por el III Capítulo del Distrito de México Norte, en total apunta el histórico 70 días… concluye diciendo: “La ausencia fue buena, porque los novicios descansaron de su director, quien se renovó con el contacto de tan importantes acontecimientos que le hacen volver a pisar la realidad…” [2] La segunda, en julio de 1988, durante un mes fue un viaje familiar a la tierra de sus ancestros: Francia; unas muy merecidas vacaciones a la tierra de su papá en compañía de sus dos hermanas, a la vez que recobraban algunas propiedades que les habían dejado sus mayores, regalando al Distrito Francés una de ellas.
En su tiempo de director de Noviciado hay que reconocer sus cualidades y su experiencia, en la vida cotidiana es una riqueza, aunque su entrega y dedicación, nos parecen tan naturales, que se olvida que es el resultado de una vida de consagración al Señor en el ideal de San Juan Bautista de la Salle.
Su calidez y su forma de ser marca y comunica su dinamismo, su audacia y entrega, que motiva, alienta y forma al novicio en el seguimiento de Cristo, como Hermano.
1989, por petición expresa del nuevo Hermano Director Guilebaldo lo pide como su subdirector, y permanecerá en este puesto hasta que en 1993, colaboró en el Retiro Distrital con una plática, por cierto muy gustada, con múltiples anécdotas, consejos, y la sal propia de un buen conferencista;
al finalizar lo tuvieron que llevar a Urgencias del Hospital por que le dio un infarto.
ALGUNOS TESTIMONIOS DE SUS ANTIGUOS NOVICIOS
El Hermano Fermín Martínez, misionero en Japón, nos trasmite el testimonio de su vivencia con el Hermano Víctor.
Mi director de noviciado.
Haciendo historia, fue allá en 1974, a mis 25 y meses cuando nos conocimos en el noviciado en Lagos. Ciertamente que el Hermano director que me recibió fue el Hermano Grousset (QEPD) quien estaba terminando su era de formador. A los pocos meses, experimentamos un cambio radical. Para los Hermanos de esa época, le agregaron un sufijo a la palabra noviciado: “noviciado sobre ruedas”.
El Hermano Víctor Bertrand Rangel apareció en el radar de nuestro itinerario de formación como un hombre “felizote” de ser Hermano de Las Escuelas Cristianas. Nadie podía quedar inmutado al entrar en contacto con este hombre proactivo, generoso, espiritual, alegre, profundo, en otras palabras – el Hermano Víctor fue un hombre extraordinario para todos los que lo rodeamos en algún tramo de nuestras vidas.
Me considero afortunado por su acompañamiento en esos meses de mi transformación. Creo que me contagió de su liberalismo, su visión abierta y positiva. Creo que él fue un hombre que nunca se construyó cercos, paredes, o límites. En mi jornada como religioso, creo que él aventaja a muchos de mis conocidos por haber sido el hombre más liberal que he conocido. Su capacidad relacional y fraternal lo mantuvo siempre abierto a toda persona que entraba en contacto personal. Considero qué si él hubiera también vivido en este país, hubiera sido un hombre que hubiera marcado profundamente a muchísimos Japoneses. Posiblemente sus amigos más íntimos hubieran sido monjes budistas.
Fue un hombre de libros. Era un asiduo lector y no descartaba géneros, su fuente intelectual era multifacética y de ahí su repertorio global de ideas. Era uno de esos hombres que sabía mucho y sabía de todo. Nunca lo vi, hojeando revistas de monitos, pero no dudo que si hubiera tenido acceso a las “mangas” Japonesas, el “anime” lo hubiera conquistado.
Un hombre que sin ser “pio y de golpes de pecho”, amaba entrañablemente a la Iglesia a pesar de sus limitaciones. Su profundidad teológica la fundó en el auto-estudio permanente. Sus mejores maestros fueron los autores de los libros que leyó. Como novicio, nunca supe como movía sus influencias para hacerse libros y hacérselos llegar a sus manos. Si hubiera vivido en la era del “e-books” habría buscado padrinos para que le regalaran la tableta electrónica que le permitiera “download” más libros. Y a lo mejor que hubiera conseguido instrumentos semejantes para sus pupilos
[1] Suplemement a l´Historique por l´annee 1980
[2] Histórico de 1974-75
Al ir tecleando estos renglones, la imagen de Don Víctor, como gustaba lo llamáramos, pudiera correr paralelamente con dos personajes de los grandes en la historia de la humanidad: Julio Verne y Leonardo Da Vinci. Hombres que se imaginaron un futuro. Don Víctor fue uno de esos hombres de mente creativa.
Una faceta muy real de Don Víctor que no le podemos negar, es que a Don Víctor le gustaba no solo comer sabroso sino también beber esos líquidos que alegran el corazón y nos permiten desbordar nuestra alegría. Seguro que eso lo sacó de las imágenes que arrancó de los pasajes de los Evangelios cuando Jesús aparece en fiestas.
Para mí, Don Víctor se convirtió en uno de esos dones que Dios nos otorga aun sin merecerlo. Descubrimos su grandeza cuando bajan a la fosa sino cuando llegamos a la edad en que los conocimos. A mis 67, el Hermano Víctor ya era Don Víctor. Sigo estando lejos de emular su grandeza. Desde esta página le doy las Gracias por su presencia y compañía fraternal en mi formación inicial y en mis años de ahora[1].
El Hermano Jorge Gallardo, Vicario General del Instituto nos relata algunos de sus mementos significativos vividos en su Noviciado y la acción del Hermano Víctor
“Los recuerdos que tengo de Don Víctor naturalmente están teñidos por los colores con que yo veía el mundo a los 16 – 17 años que fue cuando lo traté directamente como su novicio en Lagos. Era, para él, su segundo año como maestro de novicios; para mí, la primera oportunidad de conocer al personaje del cual solo conocía la leyenda: un hombre de visión que había vivido tiempos difíciles de transición sabiendo siempre tomar las decisiones correctas, aunque arriesgadas. La historia ha confirmado la sensatez de su juicio y lo sigo admirando por ello. Lo que quiero compartir ahora, sin embargo, no es los motivos por los cuales lo admiro, sino aquéllos por los cuales lo quiero. Son tres anécdotas que presentan, respectivamente, su espíritu abierto y crítico, su sentido común y su sentido del humor.
1. El noviciado desde siempre se ha considerado un tiempo de profundización del carisma fundacional; lógicamente, el conocimiento y la práctica del método de oración y las meditaciones de Juan Bautista de la Salle eran temas básicos de las entrevistas personales con Don Víctor. Después de algunos intentos por disfrazar mi falta de interés por ambos tópicos le confesé que a mí me atraían más la espiritualidad y las prácticas de oración de otras tradiciones religiosas: el sufismo, el taoísmo, el zen… ¡cosas de muchacho en los años 70! A su manera, el movimiento contracultural de los años 60 había encontrado nido en el corazón de un novicio lasallista mexicano y, el vocabulario rebuscado aunado a la aparente visión negativa del “mundo” como se entendía en el siglo XVII-XVIII francés me parecía anticuado y soso. Estaba dispuesto a oír los argumentos de Don Víctor para convencerme de las bondades de los escritos de Juan Bautista de la Salle, pero internamente no tenía ninguna disposición para cambiar. Sin embargo, la respuesta de Don Víctor fue sorprendentemente abierta. Con interés me preguntó acerca de los libros y autores que leía, que le dijera algunas de las enseñanzas que más me habían impactado, que le describiera de qué manera me relacionaba con Dios siguiendo esas enseñanzas, que le compartiera las conexiones que yo encontraba entre esas tradiciones y la tradición cristiana, etcétera. ¿Y, de los escritos de nuestro fundador? Me dijo que por ahora no me preocupara por mi falta de interés, que la espiritualidad lasallista nace de la práctica educativa y de la relación maestro – alumno, que siguiera leyendo lo que me gustaba, pero que estuviera atento y abierto para, una vez que comenzara “en serio” mi labor educativa fuera capaz de hacer la conexión entre lo vivido en el salón de clases y lo vivido en el “salón del alma”. Y tenía razón: un par de años después, ya como responsable de alguna clase, las meditaciones del fundador me parecían, además de pertinentes, ingeniosas en su aplicación de la sagrada escritura a la misión educativa. Al no imponerme las Meditaciones, Don Víctor me enseñó a amarlas y respetarlas; al animarme a continuar explorando la mejor manera de hablar con Dios, me enseñó el verdadero objetivo del Método de Oración del fundador. En ambos casos se trata de conectar vida y evangelio; una espiritualidad unificadora, la llamaríamos ahora.
2. La edad de los novicios coincidía con la edad establecida para hacer el servicio militar y obtener “la cartilla.” La Regla también señalaba la misma edad para marcar la edad mínima de admisión al noviciado, es decir, los dieciocho años. Todos los novicios tenían, pues, la obligación de presentarse cada sábado al cuartel militar para prestar su servicio. Todos, menos yo, que tenía dieciséis años y no podía ser admitido. Uno de esos sábados que me quedaba solo en la casa fui a la oficina de Don Víctor a hablar seriamente de mi situación. Tenía claro que, debido a mi edad, al final del noviciado y aunque todo hubiera ido bien, no podría ser aceptado a votos. Ya con un plan más o menos pensado, le propuse a Don Víctor que dejaría el noviciado, regresaría a casa a comenzar la carrera y que después de año y medio, podría regresar a hacer el noviciado “como Dios manda” con la edad requerida y la madurez deseada. Después de asegurarse que no había otras intenciones en mi petición, Don Víctor me dijo que eso de la madurez era muy relativo y que la edad…. pues que era cosa que “en Roma” ya arreglarían los canonistas. Su respuesta me pareció demasiado fácil y creí que no me había tomado muy en serio. Un par de días después me mandó llamar para confirmarme que “eso de mi edad” ya lo había hablado con quién debía y que no había problema porque el sentido común es la regla con que se deben medir las decisiones. “Y yo tengo sentido común,” terminó diciéndome con su característica ronca y sonora voz.
3. No solo era su sentido común, Don Víctor también tenía sentido del humor. Era pícaro y ocurrente. Le oí contar que una vez, cuando era hermano joven llevaba un grupo de aspirantes de paseo por alguno de los bosques en torno a la Ciudad de México. El grupo se encontró de pronto con un guardabosque que les indicó que no podían continuar por el sendero habitual porque habían declarado toda esa área reserva forestal y estaba prohibido el paso; de hecho, la estaban cercando. Con aparente muestra de alegría, Don Víctor le dijo al guardabosque que estaba muy satisfecho de la decisión porque desde hacía tiempo, él que había sido maestro en el colegio Cristóbal Colón junto con todos los alumnos había ayudado mucho a la reforestación de esa área y a la reintroducción de la fauna local, que de hecho el presente paseo era para observar el progreso de la iniciativa. Los aspirantes en silencio escuchaban la amistosa plática de ambos adultos y escucharon con alegría el “pueden avanzar sin problema” del guardabosques. Apenas lo perdieron de vista, uno de los aspirantes, exalumno del colegio mencionado por Don Víctor y que no recordaba ninguna campaña de reforestación en su antiguo colegio lo confrontó divertidamente diciéndole que qué buena salida se le había ocurrido, que la mentira había funcionado de maravilla. Don Víctor le respondió seriamente asegurándole al aspirante que él no había mentido y que realmente, él y todos los alumnos del Cristóbal Colón habían ayudado, y mucho. ¿Cómo así? Le preguntaron. Don Víctor sonriendo maliciosamente les dijo, “¿que no han oído eso de que ‘mucho ayuda el que no estorba’? Nosotros no les hemos estorbado en nada.”[2]
El testimonio de un Hermano dice: Me tocó hacer el Noviciado, el primer año que Don Víctor, dejó la dirección del mismo y se quedó como Hermano Subdirector; para mí fue un gran gusto tenerlo como subdirector, ya no tenía el peso de ser Director, yo lo veía muy cercano a nosotros, él me dio la Historia del Instituto, siendo él un protagonista súper importante, además nos dio la clase de Historia de la Salvación y algunas charlas de los domingos.
[1] H. Fermín Martínez JAPON
[2] H Jorge Gallardo de Alba. Novicio de Don Víctor en los años 1976 – 1977
Su capacidad de adaptación, su sencillez y su humildad, fueron notables, en su puesto como Subdirector; él era quien tenía que hacer los mandados y las compras, manejar, ir por los sacerdotes, aparte de todas las clases que tenía, para mí fue un gran testimonio habiendo sido Visitador y todo lo que fue y Director y ahora era un segundo para el Hermano Guilebaldo.
Una Anécdota: En uno de los paseos mensuales fuimos al Cubilete, el reto era subir, por dentro a la cabeza del Cristo; en la parte de arriba hay un altar y un pequeño mirador, el camino estaba muy difícil aparte de que el techo es una bola y el altar estaba en una como cúpula, para llegar allá hay que subir por una escalera, que tiene una curva y es peligrosa…Entonces Don Víctor le preguntaba al Hermano Guilebaldo, “¿Dime si puedo subir?, la respuesta era ¡Ay Don Víctor! , volvía preguntar ¿si puedo … o no? ¡hay Víctor!, ¿dime que no estoy desobedeciendo?; en ese tiempo el Hermano Víctor tenía 76 años, y andaba trepado en cerro del Cubilete y en el Cristo. Fue un hermano siempre súper audaz, fuerte y jovial, yo admiré siempre su corazón joven.[1]
[1] Jorge Guzmán R.
CAPITULO XII LA MIES ESTA DORADA LA COSECHA SE ACERCA
ALGUNAS VIVENCIAS:
1981 El Hermano Decano del Distrito de México Norte, cumplía un siglo de vida, cien años en pleno dominio de sus facultades mentales, con buen carácter, siempre sencillo y callado; en Saltillo se le hizo la celebración jubilar: Una Santa Misa y un día de convivencia comunitaria. Se recibieron felicitaciones para el festejado de muchos Distritos del mundo Lasallista; don Víctor fue uno de los oradores, que recordó la década de los treinta donde conoció al Hermano Damián en plena actividad, además admiró su habilidad para encontrar pozos de agua con su radiestesia, predecir hasta el contenido de los exámenes de catecismo…
Durante muchos años, el Hermano Víctor fue miembro del Consejo de Distrito, su experiencia era innegable, su don de gentes notable, su consejo era deseado y escuchado, incluso su desacuerdo era analizado y muchas veces cambiaba algunas de las orientaciones, siempre fue positivo y proactivo en cuanto se le encomendó, sólo cuando los años se le vinieron encima, él mismo dejó el lugar a nuevas formas de pensar y de actuar, aunque siempre fue escuchado. Fue portavoz de los Hermanos para agradecer a los Hermanos Visitadores que terminaban y dio muchas veces la bienvenida al nuevo… en una de estas ocasiones su discurso inició: “No te elegimos pero te obedeceremos”….
BODAS DE PLATA DE LOS DISTRITOS MEXICANOS
1985: La celebración de las bodas de plata de los dos Distritos de México, nos unión, y revivimos momentos de historia pasada con una visión de futuro; dos de los hechos de la División del Distrito de México se revivieron: La Santa Misa en la Basílica de Guadalupe, con asistencia de muchos Hermanos, y la comida fraterna de Cuernavaca, fue un buen acercamiento entre los dos Distritos Hermanos.
1993-94 Retiro Distrital en Saltillo
El Hermano Visitador de ese tiempo, pidió a los antiguos Hermanos Visitadores que hablaran sobre como veían el Distrito, en una de las pláticas del Retiro anual, comenzó el Hermano José Cervantes, de lo cual Don Víctor se alegró, después le tocó a él, y lo hizo con gran alegría, esmero, entusiasmo y emoción que le alteró su salud, unos meses después escribió en La Salle en México un artículo
Pues así le “Reflexiones personales sobre el Distrito de México Norte”, de modo que “personales” significan que es lo que a mí me parece. Ahora viendo el auditorio, que es de bastante juventud, voy a tomar más bien la cuestión prospectiva.
Me parece que el Hermano Cervantes dio una plática, claro, magistral, pero para una cantidad de gente de más edad. Entonces, según mis consejeros particulares que me dijeron: no leas, escribe la tuya, y después la lees. Entonces , así lo hice, obedecí, y después de haber escrito mis cinco paginitas, leí la del Hermano Cervantes y veo que son absolutamente dos cosas distintas. Primero la de él, magistral, y luego la mía “pinchurrienta”. Por eso no quería que grabaran esto, porque yo vo a decir muchas cosas bobas. Y así la principie:
“Alguien dijo que los árboles crecen por las raíces y también por las copas. Lo dijo Nabor Carrillo hace bastantes años. Rector de la Universidad Autónoma de México, se refería naturalmente a la educación básica y superior que son las copas.
Cuando lo dijo él pues a nosotros nos cayó muy bien, porque andábamos con el proyecto de la ULSA famosa. Pudiéramos aplicarla al Distrito y pronosticar su futuro por ambos crecimientos, aunque no sólo numéricamente hablando, sino por la constancia del mismo, tanto en profundidad como en expansión. Ambas dimensiones son correlativas; claro, si un árbol no tiene raíces le pasa lo que a los yucatecos de allá de Hermosillo. ¿verdad? Dónde está Jorge Bonilla Sort de Sanz: ¿te acuerdas como se secaban? Porque llegaban al granito y se acabó el famoso yucateco. Entonces tienen que ser correlativos: las raíces y la copa; aquellos tenían una copa maravillosa y no tenían raíces, y se nos secaron.
Pensar en crecimiento solamente críptico, la raíz- muy elegante la palabra “críptico” es un misterio maravilloso, pero misterio. No podemos ver la raíz, no podemos escarbar para ver cómo están las raíces, pero también incontrolable, por su falta de visibilidad, por su limitación ante tantas necesidades que nuestro celo apostólico sueña en realizar. Necesitamos expansión de la copa; más ahora que nos han llamando a la Misión Compartida: 100 Hermanos (aquí nos corresponde a ¾ de hermano) ¿verdad? Allá en el Sur ya van a mandar uno al Zaire. Aquí, como nosotros tenemos en Japón pues no tanto.
Nos han llamado a esa dimensión planetaria, a una Misión Compartida y especialmente a tomar valientemente la antorcha educativa de Japón.
Se han fijado, qué cosa tan maravillosa: el Primer Ministro, católico, exalumno de los Jesuitas. Claro, no habíamos llegado nosotros. Pero algún día va a haber de esos japoneses un exalumno nuestro, y católico. Es una maravilla en esta doble dimensión de la copa y las raíces ¿no les parece?
Pensar solamente en un espectacular desarrollo visible, con la “manía de las estadísticas” que nos entregan datos discutibles y que pueden llevarnos a una perseverancia forzada, y oponerse a una sana opción por la retirada leal de entre nuestras filas, (Supongo que el Visitador no me va a regañar como la monja de allá de Lagos, porque les doy dos clases a las novicias, y se les han retirado varias) y pues yo les digo ustedes que no las fuercen, son ustedes libres de seguir a Cristo. Oponerse a una sana opción por la retirada leal de nuestras filas, sería semejante a aplicar medicamentos no apropiados para la eliminación tóxica de un organismo que debe ser sano. Ya saben ustedes que un milagro es que se acabe la oclusión intestinal ¿verdad?
Les invito, pues, a considerar dimensiones que históricamente han sido raíces de desarrollo en el Instituto y en el Distrito, y a examinar cómo las vemos en este momento; un diagnóstico que nos sirva de crecimiento en esa profundidad.
Miren: ¿qué es el hombre? Entonces vamos a dar un dato antropológico que dice: “el hombre es un híbrido de bestia y de ángel; el hombre fue descrito acertadamente como el que condice una “biga” [1]impulsado por un caballo blanco, de ojos azules, que tiende a subir y por un corcel negro, de ojos de fuego que se empeña a desbocarse en el precipicio. ¿Quién fue el que lo describió así al hombre? Platón.
Leíamos ayer en la Conferencia del Padre Cristo Rey García Paredes, que tú nos hiciste el favor de analizar muy bien, que como Chisti fideles laici consecrati, somos una forma y un estado de vida excepcional, andamos por las alturas, esto es una exigencia muy grande.
La penúltima revista “Visión” trae varis artículos sobre el celibato sacerdotal, como consecuencia de los últimos escándalos sexuales que son de todos conocidos. Con bases ni teológicas, ni filosóficas, ni estadísticas, nos hace pensar en esas infidelidades del Pueblo de Dios que desde el Vaticano II llamamos ‘progresismo’ y que reprueba tan lamentablemente esos acontecimientos. La portada tiene un coro de Dominicos cantando en procesión, y el editorialista saca un muy sesudo artículo de esas fallas… El viejo axioma: “El que ora se salva” me lleva a examinar nuestro grado de oración, para pronosticar el futuro del Distrito.
Se me hace duro esto, pero fíjense ustedes que también hemos tenido nuestra historia eclesiástica reciente, el monasterio de los buitres, y todos perseveraban en ese monasterio, y el Hermano Grousset y yo fuimos a hacer un Retiro al monasterio de los buitres, y andábamos entre puro monje problemático.
Acostumbrados a una “Regla prescriptiva”, no hemos, logrado abrazar una Regla motivadora que poseemos desde 1967, aunque revisada dos veces, tiene el mismo carácter: “Obliga a obligarse”, más nada.
Miren lo que dicen algunos observadores que han enviado notas para el Sínodo próximo que versará sobre la “Vida Consagrada” es todo un número de la revista Vida Religiosa. Dicen: “Estamos en un momento de desencanto, tras el entusiasmo de los primeros años de la renovación conciliar. Nos sentimos todavía en un momento de evolución e incertidumbre. El pasado ha desaparecido, pero lo nuevo no ha aparecido aún totalmente.
Sobre la escalera de caracol nos decía Bonilla ayer, que el Hermano Groussetito… (hagan de cuenta que lo escribió el Hermano Grousset) “La vida religiosa no es de ayer y no ha llegado a ser lo que debería ser: ha echado muchos presupuestos para una vida religiosa nueva, pero no los ha llevado a cumplimiento. Hay ideas nuevas, pero los métodos siguen siendo viejos”
Un método viejo es el de la oración mental. Bellísimo lo que dice el número cien de la Regla: “Por la fe el Hermano encara su existencia como una sucesión de llamadas de Dios y de respuestas de su parte. Este diálogo entre Dios y el Hermano le permite crecer de continuo en la fidelidad. Por ello, invita a todo Hermano a abrirse a la presencia cotidiana del Dios vivo, tal como la descubre y la vive en su misión, en su consagración y en su comunidad. Entonces si lo tenemos en el No 100 de la Regla, hasta el número se nos hace bonito, no más de su contenido.
Oración, si queremos fidelidad necesitamos orar. El diálogo entre Dios y el Hermano.
Y, la misma Regla, acorde con Mc.3- 13, que nos dice que Nuestro Señor, escogió a los ¨que quiso¨ para “estar con Él”, dice que:” el carácter que distingue a la Comunidad de los Hermanos es ser comunidad de fe en la que se comparte la experiencia de Dios”[2]
Si los viejos no hemos llegado a comprender la nueva Regla, por lo menos hemos conservado las viejas estructuras. Pero mucho me temo que las nuevas generaciones que no vivieron esas viejas estructuras, llevemos una vida de oración raquítica, dieta espiritual de diabéticos, de 150 calorías, que no sirven ni para la media mañana.
Si el Distrito sigue adelante realizando Retiros Anuales cuya seguridad, quede garantizada como la de hoy, la de este Retiro- y que bueno que nos llamaron la atención y nos jalaron las orejas esta mañana, por las charlillas de por ahí, mías. y si continuamos con los Retiros largos que inventó la eminencia gris del Instituto que ya con sus virtudes heroicas reconocidas, la eminencia gris de 4 Superiores Generales, la perseverancia de nuestras juventudes se verá significativamente impulsada.
He hablado “dieta espiritual” de 150 calorías, que reduce al mínimo la oración. San Juan Bautista de La Salle nos dio un método de oración adecuado a nuestra trajinada vida; por eso son actos cortitos que podemos hacer.
Todavía me acuerdo, y por ahí anda, no lo voy a ver. Creo que la mitad de ustedes fueron mis novicios. ¿verdad? Menos los del Hermano Guilebaldo ahora, decía que no creía en el Método del Señor de La Salle. Bueno, puede ser que tú tengas un itinerario espiritual muy especial, pero nosotros los veteranos andamos con el Método del SDLS muy campantes, los 21 actos, cortitos, pero andamos haciéndolos porque si no, no vamos hacer nada, al menos que tengamos ese carisma especial de oración. ¿verdad?
Propongo el cuarto procedimiento para realizarlo. Está en la pág. 129 de la Explicación del Método de Oración. Dice así: “que cuando no tengamos el tiempo para realizarlo y para realizar la meditación, y, ver, ¿quién tiene tiempo para hacer toda su meditación todos los días? Que levante la mano el que puede hacer su Meditación con 13 minutos de oración mental que a veces tenemos en las Comunidades. ¿Quién puede hacer toda su oración? A ver, nadie levantó la mano, los felicito; yo soy el primero, ahorita estoy en el Acto de Aplicación de la segunda parte; pero muy a todo dar, ¿Por qué? Porque que me faltan otros haceres y los voy hacer. Está en la pág. 129 y dice cuando que cuando por diversas circunstancias, no tengamos el tiempo suficiente para la oración vayamos retomando los actos a lo largo del día, en los tiempos de visitas, jaculatorias, acordémonos. Así completaremos los actos a lo largo del día y no reduciremos nuestra oración a unos cuantos minutos.
Y ese 4º modo de nuestro Señor De La Salle nadie lo dice, y yo lo grito, y se hacen los sordos, como diciendo: estamos viviendo una chochez de esas que “ya entró a los chochenta”.
Vamos haciendo nuestra oración en distintas etapas, a lo largo del día y verán que bonito es eso. Pero no nos hagamos los espirituales y maestros de oración, que nomás con cerrar los ojos ya hemos cumplido con la oración. No, nos hemos dormido y no más.
He imaginado el sistema de oración a las raíces. Ahora vamos a la copa del árbol, que también debe crecer. Yo diría que serían nuestras obligaciones votales, que deben expresarse con mayor plenitud. Vaticano II lo dijo claro. Ayer, Jorge nos dijo que todos debíamos ser pobres, todos debíamos de ser obedientes, todos debíamos ser castos. Sí pero solamente el consagrado debe expresarlo. Y eso fue una buena cosa, ¿verdad? El Perfecta Charitatis. Es usted un consagrado porque se bautizó, ¿verdad?, más bien lo bautizaron. Es usted un consagrado, pero cuando ha hecho votos tiene que ser un consagrado que exprese su consagración. Entonces expresar. El futuro del Distrito, pienso, será asegurado si cumplimos con esas exigencias, más que “Consejos Evangélicos, y con ese espíritu de las Bienaventuranzas que debemos “expresar” dentro del Pueblo de Dios. Imagínese nomás la novedad.
Hay un Padre allá en Lagos que, claro, es exalumno nuestro. Un peldo de los mejor preparados en Antropología, es Doctor Antropólogo, un prieto que no darías cinco centavos por él, y nos ha hecho un Curso sobre la Encíclicas papales sobre Justicia Social, maravilloso de verdad; el Padre Porra, hasta el apellido está que… de la porra. Terminó el curso con el juego del ‘Bebeleche’, y sale con que unos misioneros, los misioneros Franciscanos, viendo a las indias jugar el Bebeleche, dijeron ¡a caray! Que a todo dar, y les enseñaron las Bienaventuranzas con el bebeleche. Excuso decirles que cuando llegué yo aquello de las Bienaventuranzas con las monjas, y pintamos el bebeleche ahí, estaban las españolas que se morían de azoro, al ver a todas las chiquillas con el bebeleche. Y luego se pusieron orondas cuando les dije: esto es una inculturación de los españoles misioneros que vinieron a evangelizar a los indios. Y saben ustedes qué son esas tres cosas: los tres primeros brinquitos son las tres bienaventuranzas: Bienaventurados los pobres, bienaventurados los que tienen limpio el corazón, bienaventurados los mansos, y luego ya se fueron así. Qué es eso: es que tiene hambre y sed de justicia. Mientras no venzamos los tres ídolos de las 3 primeras bienaventuranzas, no vamos a tener ni hambre ni sed de justicia, ni oración, ni de nada.
¿Se han fijado? Nuestra evangelización de hace 500 años principio con esas maravillosas radicalidades evangélicas que son las Bienaventuranzas.
No podemos asegurar el provenir del Distrito si no radicalizamos las tres “dimensiones constitutivas” de la existencia del Hermano expresadas magistralmente en la Declaración, número 13, que es nuestra definición exigida por Vaticano II. Entonces el Hermano Michel se desapareció un buen día, y a los 15 días regresó con la Declaración. Estupendo, fue un verdadero regalo del cielo. Y, primero las exigencias votales, son son evangélicas. ¿Se han fijado cómo en la Regla va hablar de cada exigencia votal: pobreza evangélica, celibato evangélico, obediencia evangélica? Son evangélicas.
Vuelvo a recordar nuestra obligación como consagrados es expresarla. El cristiano no necesita por qué expresar cuánto tien en el Banco, el Hermano sí. No puede tener su chequerita por ahí. Tiene que expresar. Y según Perfecta Charitatis, con mayor perfección que los bautizados. Entonces nosotros tenemos que ser. Nadie nos cree pobres porque tenemos muchos autos, nadie nos cree castor porque… nadie nos cree obedientes.
Vamos a ver, rápidamente, lo que nos dice la Regla. Pero miren es corto; lo voy a decir ¿he?
El Celibato: es entrega total a Dios. ¿No le dan gracias a Dios que tenga una Regla que exprese tan maravillosamente esto? Cuando tengan ustedes por ahí un tiempecito y lean uno de esos tratados breves de la Vida Consagrada, ábranlo en la Castidad y verán que de las 80 páginas, 60 tratan de cómo se peca, como si no supiéramos. Y aquí la Regla nos dice:
LA CASTIDAD es entrega del amor total a Dios. Es un don del Espíritu, libera para el Reino. La castidad dispone a los Hermanos: a vivir en comunidad. Sustenta su labor apostólica, enseña a amar con amor gratuito y respetuoso. De ese modo participan en cierta manera a la Divina Paternidad. ¿No es bellísimo?
LA POBREZA, muy bien descrita en el número 32 de la Regla, es sumamente exigente, Es para servir mejor a sus Hermanos los Hombres los más necesitados. Sentencia un corazón lleno de bienes de la tierra: Se cierra a Dios y se vuelve extraño a los pobres. Esto viene desde la primera revisión de la Reglas.
El itinerario de La Salle y la Iglesia te incitan a modelarse un corazón de pobre, para convertirte en testigo de Dios, que es la única riqueza.
Pues un Sib-Director estrellísima, un Visitador jovenazo, ¿Qué tiene? La obediencia maravillosa, fácil, nosotros los viejos, los que peinan canas, los que tenemos aquí nomás, o los que no tienen ni canas, tenesmos que obedecerles a los jovenazos. Es dura la obediencia, díganme a mí, y dice nuestra Regla: Unifica la voluntad con la voluntad de Cristo. ¿no se les hace hermosísimo esto? Es comunión en el Espíritu Santo, casi nada, identifica la voluntad progresivamente con la de Cristo que se hizo obediente hasta la muerte. La obediencia nos descubre su voluntad: a través de los acontecimientos; de los jóvenes, de las necesidades de los miembros de la Comunidad. A través de los Superiores, Cuerpo del Instituto, Iglesia, sobre todo para los que peinamos canas, inspirándose en la doctrina del Fundador y su ejemplo de obediencia al cuerpo de la Sociedad; vive en clima de disponibilidad.
Yo dije que eso les iba a doler a más de uno. Pero no de los jovenazos de allá- si no son disponibles a esa edad, no valen una cuartilla partida por la mitad- Pero nosotros los viejos tenesmo que tener una disponibilidad tremenda. ¿eh?
La obediencia a veces resulta ardua, puede oponerse a las legítimas convicciones personales, y , después de dialogar se acatan las decisiones de los Superiores. Esto también lo redactamos en el 67, y los Jesuitas estaban en el mismo tiempo su quien sabe que Congregación, que así le llaman a sus Capítulos, y en ese mismo asunto ponían ellos sí: “La obediencia a veces resulta ardua, puede oponerse a la legitimas convicciones personales. En caso de discrepancia, bien puede usted salirse de la Compañía” Así, no más.
Nosotros le pusimos: “Después de dialogar, acatar la decisión de los Superiores”, más suavecito. Es lo más duro. Y a nosotros los viejos ahí nos pega duro.
Respecto a nuestra identidad, que, como recordé en la Declaración número 13, hemos de fortificar las tres dimensiones constitutivas: consagración, misión, comunidad, que creo, mediante los proyectos: personal, comunitario y distrital, hemos vivido, descartando desviaciones.
Los que han oído en el Noviciado la lectura de los “Tres monjes rebeldes”, se acuerdan que el libro de Costumbres, que ahora se llama ‘Proyecto Comunitario’. Vienen desde San Esteban Harry 1100 o 1200 serían, y lo el autor del libro como una maravilla. Y así se fue pasando, pasando, pasando, hasta que se nos había convertido en una lista de menús, horarios. Así yo lo conocí en la Habana, que nomás olía, durante la lectura espiritual, y olía a mojarra y decía “hoy es viernes” porque en el libro de Costumbres decía que en viernes dieran mojarra, y los sábados sesos, porque la cena del sábado era de abstinencia, en aquel tiempo nos daban sesos.
Eso era el libro de Costumbres; los menús, pero uno por semana. Por lo menos en el Noviciado tenemos tres. ¿en el Escolasticado, cuántos tienen? A ver si me dan otro porque allá es puro pollo, en el Noviciado, y nuestro ecónomo no sabe el Padrenuestro, porque nos da el pan de cada día. Eso era el libro de Costumbres.
Entonces un diez al 40º Capítulo. ¿Tú fuiste al 40, verdad Gilo? Ahí salió otra vez el libro de Costumbres: Proyecto Comunitario” llamado, y luego le inventaron Proyecto Persona, Proyecto Comunitario y Proyecto Distrital y es todo, esas tres dimensiones constitutivas mediante los proyectos: comunitario, personal y distrital. Hemos vivido, pues, descartando las desviaciones. Es una maravilla esto.
Fíjense que los monjes rebeldes se rebelaron y quedaron igual. Y va a ser hasta 1600 y pico cunado el Abé de Ransé reforme a los que siguieron a los 3 monjes rebeldes, porque decían, decían…
Con esta cosa bien llevada: el proyecto personal, el proyecto comunitario y el proyecto distrital podríamos hacer maravillas. Debemos resaltar que las tres dimensiones constitutivas que debe de vivirse orgánicamente. Este fue un invento del 39 capítulo Genera: “Orgánicamente”. Cuando un francés hablaba de misión, los españoles se ponía grifos, así: ”Porque eso no era posible. La vida religiosa es Consagración. Cuando un español hablaba de consagración, un francés se ponía furibundo diciendo: “pero, para qué nos consagró Dios sino es para la Misión. Y los gringos, muy pacíficos, habían sacado un librote así, así porque era mimeografiado, y ponían lo de la Comunidad.
Un buen día el Hermano Charles Henry nos dice: “Todos se van de paseo. Cuatro días de receso. Prohibido quedarse en la Casa Madre”. Yo me fui a ver al Padre Pío, 4 días regresamos: “Mañana es la canonización del Hermano Benildo”, y al día siguiente otra vez el Capítulo; y ¡todos estábamos de acuerdo! ¿en qué? En que las tres dimensiones constitutivas son orgánicamente concebidas.yer
No hay consagración, si no se vive en comunidad y para la misión. No se vive en comunidad sino para realizar la consagración en la misión. Tampoco se vive la misión si no es en Comunidad, es decir, de acuerdo con las intuiciones del Fundador, cuyo carisma hay que hacer vivo; “Juntos y por Asociación”
Ayer, con los Doctores se redactó esta parte que se refiere a la educación: Juntos y por asociación tenemos que llevar la misión de la escuela- ese es un párrafo ente la discusión de los doctores- Conocimiento lúcido del Proyecto Educativo- Pastoral de San Juan Bautista de La Salle, que transformó la escuela y la convirtió en un espacio centro del cual se lucha contra la ignorancia propia de los hijos de los artesanos. Ignorancia que afecta a los niños y a los jóvenes de una doble vertiente: la religiosa, de verdades necesaria que hay que profesar para poder salvarse- sí eso casi huele a “Splendor Veritatis”
La cultura, que hace que el ciudadano no fracase en la vida económica y social. Una escuela en la que el niño y el joven aprende, comprende y practica la iniciación de su vida como ciudadano útil y un verdadero discípulo de Jesucristo. ¿Qué les parece la redacción de los doctores? Eso se tiene que hacer Junto y por Asociación. La comunidad nos tiene que llevar a la misión.
Ya es mucho que el Distrito parta de un cuerpo de doctrina que, renovado y adaptado como lo exige la Santa Madre Iglesia en Vaticano II, tenga como base el lanzamiento plenamente confiable. Hombre ya son 20 años después.
Ayer cuando me vio hacer la genuflexión Sergio, se rió de mí. Pues es que no es lo mismo, como dijo allá Jorge Bonilla “los 3 mosqueteros” que “veinte años después”
Ya tenemos un acervo de doctrina que nos costó más de 20 años de titubeos. Parece que el H. Cervantes -su plática magistral- se refirió a esos pasos. Si ya estamos aquí ya son adquisiciones. Se las deben a muchos que peinamos canas. Pero ya las tienen ustedes. ¿Qué edad tienen ustedes? Entonces ya es mucho que el Distrito parta de ese cuerpo de doctrina. Ya se hizo la renovación adaptada. Todavía faltan las escaleras de caracol, los barandales, sí, es cierto, pero vamos a ver, ya llegarán.
El Distrito ha crecido en 1.33% modesto durante su historia tan convulsionada por las desviaciones: horizontalismo que no comprende la “subsidiaridad”; “ser del mundo” confundido con el secularismo, “respecto a la persona” con el individualismo; renovación de la oración, con intervenciones paupérrimas, sin esfuerzo, atenidos a la diversidad atosigadora, con evidente baja de oración personal; en una palabra, libertinaje en lugar de renovación.
Hace una comparación de cifras entre la división del Distrito y 1993, de dónde saca el 1.33% de crecimiento.
Lagos ha contribuido con 54 Hermanos a los que hay que agregar 3 difuntos; esto es un 2.3% anual, pero los 54 de 116 representa una fuerza viva muy apreciable por su calidad profesional, apostólica y religiosa.
Vemos que en esos 33 años hay cambios cualitativos esperanzadores.
Como signos de esperanza podemos anotar estos:
1. Ingreso al Noviciado de jóvenes con mayor edad. Vean ustedes los álbumes del principio del Noviciado. Son puros niños muy a todo dar, pero chiquillos. Vean ahora esos barbones bigotones. Es diferente. ¿no? Esto propicia, no digo que hay, propicia que haya madurez diferente. ¿no?, aunque con mayores riesgos; lo digo y si no lo comento. Nomás hay que decir este comentario: Al hacer la historia del Hermano Grousset, que ya está en su quinta parte, como quien dice ya terminé. Él anotó en su histórico uno por uno: 30 que se salieron de los 110 que entraron. Por lo tanto quedaron 80. Y dice de cada uno con delicadeza, con un respeto y con una claridad, por qué se había ido. No encuentra cosa muy extraordinaria. Luego llega este infeliz de Beltrand, 15 años y tiene tres parejitas muy poco santas que tiene que echar fuera, pues ya eran mayorcitos, pero venían con sus uñitas ¿verdad? Por eso puse aquí: propicia mayor madurez, aunque con mayores riesgos. Entiéndale.
2. El seguimiento a los Hermanos jóvenes en comunidad, que ha sido un factor de perseverancia.
3. El, aunque todavía tímido, restablecimiento de los Retiros de preparación a la Profesión Perpetua. No exigimos que se hagan los que en aquel tiempo, pero fíjense cómo los traíamos; ibas tu a comunidad y al año siguiente tenías retiro de 21 días, y 2 años después, otro retiro de 21 días y antes de la Profesión Perpetua, 30 días de Retiro. Los que dicen que no es cierto, levanten la mano y rebátanme, ¿verdad que si es cierto? Lo dice un poco dolido Maurilio.
4. El intento de dotar a los centros de formación de un equipo formador, porque no siempre se ha podido cumplir- de un equipo de formadores en vez de una sola persona. Es muy hermoso ¿he? Es un esfuerzo que los centros de formación agradecemos mucho a ustedes.
5. La dotación de directores jóvenes en varias comunidades, con el valioso apoyo de “segundas manos” que gozan de gran experiencia y de innegable prestigio logrado en méritos de campaña.
Como retos a futuro quisiera consignar cinco retos:
1. Cuidar la promoción vocacional, para que el ingreso en los centros de formación sea de calidad.
2. Atender al Aspirantado y Postulantado como fuentes innegables de incremento vocacional y centros que “filtran” a los candidatos.
3. Que nuestras Comunidades sean de “acogida” para los Hermanos jóvenes, en las que puedan seguir con fervor su formación inicial.
4. Que vivamos y recemos nuestra Regla, ya que de su observancia fiel “en búsqueda de apertura, coherencia y perseverancia” obtendremos las bendiciones divinas a raudales.
5. Que nuestra vida consagrada sea “expresión” en nuestro entorno del Don y del Signo que caracterizan al Hermano, lo cual atraerá al servicio del Señor a numerosas y selectas vocaciones.
Hace cinco años Poncho Rodríguez me dijo; tus conferencias parecen arengas, ahí va la arenga...
Termino recordando varios axiomas:
“Sólo Dios da el crecimiento”; está bien que Pedro y Pablo siembren y que Apolo riegue, pero el Señor es el que da los “frutos de juventud” a sus Siervos. Es un salmo bellísimo ese. Esto se dice también en una forma distinta:
“A Dios rogando y con el mazo dando”, es decir el viejo lema de nuestros Fundadores dieciocho veces seculares “Ora et labora”. Lo del salmo 114: “Si el Señor no construye… Si el Seño no vigila… en vano se fatigan los trabajadores y vigías” La monición del Evangelio de hoy es bellísima: “No hay edad para dar testimonio de fe. Se da cuando se le solicita” La infancia de Jesús no es sólo un arrullo de pastores y regalo de reyes. Es también persecución y huida; muerte en derredor y peligro; duda en el ¿qué pasará?, y…esperanza a toda prueba.
Por lo tanto y como el ranchero de la Laguna, pese a su incorrección gramatical, que va a ponerle en azoro a nuestro dramaturgo “Sigamos continuando...” como dijo aquél ranchero, !en nombre de Dios y de María Santísima de Guadalupe, en esta porción de su Reino![3]
Muchas gracias.
Esta conferencia fue muy gustada por los Hermanos, y fue dada con gran emoción y entusiasmo como lo sabía hacer Don Víctor, era el día central del Retiro anual, los comentarios de los Hermano se hicieron sentir y las respuestas del conferencista fueron explicativas y muy gustadas, pero al final Don Víctor se sintió mal y sufrió un infarto. Que gracias a la atención médica inmediata y eficaz y a su auto disciplina en seguir el tratamiento logro superar y siguió con su salud recuperada con su entusiasmo, como un viejo roble insignia entre nosotros.
ALGUNOS RECONOCIMIENTOS RECIBIDOS:
La ciudad de su realizaciones, que lo vio crecer como directivo y como gran educador en el años de 1995, le reconoce sus méritos y el 15 de mayo, junto con otra notable educador y compañero de formación el Hermano Salvador Pérez reciben el siguiente galardón de parte del Congreso del Estado de Nuevo León una medalla y un diploma en el que reconocen por su trayectoria como maestro e impulsor de la educación, muchos de sus exalumnos avalaron este premio y lo promovieron, su presencia seguía convocando a sus exalumnos, siendo buscado, escuchado y muy valorado por ellos.
[1] Carro romano de dos caballos
[2] R 48.
[3] Artículo de Víctor Bertrand en La Salle en México Norte, febrero 1994, páginas 23…
DOCTORADO HONORIS CAUSA:
El Hermano José Cervantes, escogió a varias personas sobresalientes de diversos ámbitos de la ciencia, el gobierno, la Iglesia, y la acción social para otorgar los primeros doctorados Honoris Causa: el Señor Arzobispo Emérito de Hermosillo Don Carlos Quintero, Don Juan Bours, Hermano Víctor Bertrand.
Don Víctor Bertrand Rangel
Doctor Honoris Causa de la Universidad La Salle Noroeste,
El Doctorado fue otorgado el Febrero 21 de 1997.
Reseña que vienen en la invitación a la ceremonia académica en la que le otorgaron el Doctorado Honoris Causa:
Maestro en Ciencias Sociales de la Normal Superior de Coahuila. Maestro en Letras Españolas de la Universidad de Coahuila. Superior Provincial de México. Fundador e impulsor de la Universidad La Salle de México, D. F. Creador y primer Director del CEL, Centro de información permanente lasallista en Chile, Brasil, Colombia y México.
El Hermano Víctor, en un sencillo pero sentido discurso con fondo histórico agradeció al Hermano Rector y al Consejo Universitario la distinción recibida:
AGRADECIMIENTO
Siento un gran agradecimiento por esta distinción inmerecida que el Hermano y Rector José Cervantes Hernández quiso tener conmigo.
Es evidente que esa voluntad de premiarme le hizo mover voluntades de los Organismos competentes de esta Institución para lograrlo y, claro, que lo logró.
Esto me da ocasión de volver al querido Ciudad Obregón, visitado por primera vez el 25 de noviembre de 1957, venido directamente por avioneta de cuatro plazas desde la pequeña población de Delicias, expresamente piloteada por el Sr. Tito Madero, que no solamente hizo un viaje rutinario, sino que me agasajó con desvíos solicitados en vista de descubrir las bellezas de la Sierra Madre Occidental, bien llamada como "Los Alpes mexicanos".
Aterrizamos cerca del antiguo cementerio donde, el Padre Javier de León Wenworth me esperaba para hacer la primera de mis visitas al Colegio La Salle, fundado por él frente a la vieja Catedral, poner una prueba de diagnóstico en sus seis salones de Primaria, y visitar terrenos para el futuro del Colegio La Salle.
Rememoraré, cosa perdonable a los viejos que vivimos de anécdotas, que me alojó espléndidamente en el Hotel San Jorge, en las afueras de la mancha urbana, opíparamente abastecido de bebidas refrescantes, en preparación de la recepción oficial que había preparado la Sociedad Obregonense en la residencia de los Señores Schwarzbeck.
·Pasaron breves tres años, desde 1957 a 1960, en los que se estableció el nuevo edificio y se inauguró en septiembre de 1959 la Comunidad de Hermanos, dejándoles el terreno muy bien preparado y "la mesa servida", como se expresaba el Padre Javier, para ir a fundar un tercer colegio.
De aquellos tiempos a los de 1997, es decir exactamente cuarenta años después, contemplo. las maravillas que el tesón, el empeño, la osadía, y la gran visión han emprendido para lograr un emporio educativo que es y será prez y orgullo de toda la región, cimiento de nuevas generaciones y sólido fundamento de vigorosa vida humana.
Porque la vida humana, creada por Dios que, en su último éxtasis de creación calificó como “muy buena", tiene tres dimensiones sin las cuales
no es humana ni se le puede llamar vida: la que se dirige a lo alto, la que abarca el entorno, la que se hunde a las entrañas.
La primera es la que cimienta la inconmovible Autoridad, llámese obediencia, acatamiento, sublimación, hacia Dios, hacia lo eterno, orientación básica a lo trascendente. Amor sublime y avasallador.
La dimensión horizontal que abarca a todos los semejantes, se amasa en el hogar al calor del fundamental amor fraterno, de desinterés, sin egoísmo, de "ser a ser" de "centro a centro", que sabe dar y, sobre todo, darse gratuitamente.
Las raíces, centenarias o milenarias, que nos han forjado en raza, pueblo, nación, idiosincrasia, con sus virtudes por educar, acrecentar y adquirir, y sus deficiencias, vicios, carencias, que hay que enmendar, redimir, sanar.
Cómo felicito a la Universidad La Salle Noroeste por haber dado este feliz y definitivo paso hacia delante. Reciba mis parabienes y deseos siempre reiterados de que siga en la senda lasallista, plenamente humana, plenamente cristiana, y que:
¡Viva... crezca... y florezca!
Hno. Víctor Bertrand Rangel
CAPITULO XIII DON VICTOR ESCRITOR:
Hermano Víctor buen biógrafo y escritor:
Escritor de dos Biografía y de la historia del Instituto Regiomontano, además de una serie de artículos que escribió para la revista la Salle que bien podrían formar otros libros de espiritualidad lasallista y de formación humana.
Biografía del Hermano Bernardo Alfonso Grousset.
Hermanos Bernard Alphose Grousset Visitador de México, al que le tuvo mucha admiración y que en cierta forma él lo fue sucediendo; primero como Visitador de México, después como Visitador de México Norte y la última sucesión fue como Director de Noviciado.
En la presentación de la biografía dice lo siguiente:
“Un hombre al que admiré mucho desde mi primer encuentro con él en la Finca de Nuestra Señora de Lourdes en Guatao, Cuba.
Yo era “novicio menor” de quince años y él un Hermano joven de veintiuno. Los Hermanos de la Habana solían pasar su día de descanso los jueves en esa finca y jugaban béisbol con nosotros.
En uno de esos partidos, yo ocupaba la segunda base, y el Hermano Bernardo corrió desde la primera. Combinación y…”ponche” a pesar de la barrida en un charco fangoso y de un buen raspón de rodillas.
El “ponchado” con lentes azules octagonales, se levantó pacientemente, sonriendo se sacudió, aceptó el “out” y ¡al campo!
A lo largo de su existencia fue para mí el mismo por su bondad, su mansedumbre mereció de parte de todos los que lo tratamos, la bienaventuranza reservada a los “mansos y humildes de corazón” que es: “poseer la tierra”, es decir los corazones de cuantos vivimos con él.
“El hombre feliz en su mansedumbre, porque ésta le vale la posesión de sí mismo y de los demás”, dirá un comentarista del Evangelio. Es tan verdadero este acierto, que comprobamos cómo la bondad es naturalmente conquistadora de corazones y consigue, con mayor eficacia, la simpatía de los demás, que es la mejor parte de la felicidad realizable aquí en la tierra.
Los santos más amables han sido los más aceptados e influyentes. Como San Francisco de Sales, del cual se decía: ¡Qué bueno ha de ser Dios, si Monseñor de Sales es tan bueno! Lo mismo se dirá de San Francisco de Asís y de tantos otros que son la revelación cristiana de su mayor autenticidad.
“Los mansos son fuertes” porque la fuerza no necesita ser violenta; es una concatenación innegable. San Pablo dice que la paciencia soporta la tribulación y ésta a su vez produce paciencia, él la llama “virtud probada”; concluye que así se genera la esperanza y la esperanza accede al amor “derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo”
Confío que esta biografía del Hermano Bernardo sea la prueba de su verdadera santidad a través de la manifestación de la gran riqueza espiritual que vivió, cuya bondadosa fisonomía traté de presentar. [1]
Hno. Marcelino M. Lacás, fundador, del Instituto Regiomontano.
EL Señor Raúl Cadena, exalumno, fue invitado para hacer la presentación del segundo libro: “Antes de entrar a la parte medular de este tema, deseo aclarar algunos puntos de semántica que nos serán útiles.
La Biografía, es considerada como una de las ramas de la literatura, por André Maorís, el más completo de los biógrafos modernos, y que esta disciplina puede fincarse en la historia, en la ciencia o en la leyenda. Desde el punto de vista histórico, encontramos que las biografías nacen como un impulso del deseo de exponer el carácter y la vida de los hombres ilustres, como ejemplo para las generaciones venideras.
Esta fue la intención de Plutarco, al escribir sobre la vida de los grandes filósofos de Grecia.
Durante el renacimiento la biografía adquiere una nueva dimensión, tornándose ahora en un estudio humanístico del sujeto, y no meramente un mero elogio de sus virtudes.
En el siglo 18, toma forma la biografía Clásica, con la publicación del libro: " la vida de Samuel Johnson", por James Boswell, el más grande biógrafo de todos los tiempos. En ésta, se combina lo anecdótico, lo analítico y los métodos sintéticos.
Con ello se logra presentar al público, no solo las virtudes del biografiado, sino que los pequeños detalles dan la impresión al lector, de conocer íntimamente al personaje.
Desde luego que manejar este estilo literario, requiere además del profundo conocimiento de la persona estudiada y su medio ambiente. De una maestría superior, en esta disciplina de la literatura.
Este es el estilo escogido por Víctor Bertrand, para plasmar el retrato psicológico y moral de Marcelino M. Lacás, y presentarlo como un personaje vivo y actual.
Con respecto a el libro que nos entrega el Hno. Víctor Bertrand, deseo hacer a ustedes algunas observaciones, que seguramente les serán útiles cuando disfruten de su lectura.
Aparece este relato, como una narrativa lineal, que mediante una serie de anécdotas va pintando el paisaje histórico que le tocó recorrer a Don Marcelino Lacás, en el transcurso de su existencia. Y aunque intercala algunos comentarios y opiniones personales, el autor no abusa de este artificio, para mantener nítido el flujo de los acontecimientos que relata.
El autor muestra una alta honestidad profesional, al respetar la identidad del biografiado y presentar sin alteraciones el esquema ético y moral del mismo.
Evita el error de agrandar la imagen del sujeto, o contaminar su pensamiento, con opiniones propias del autor. Por lo que esta obra adquiere una calidad que le permitirá ser material de consulta, en el futuro.
Continuando ahora con un breve análisis de la esencia biográfica, observamos que ésta presenta al Hno. Marcelino M. Lacás, en nueve etapas de su vida: desde Francia a Monterrey.
Lo que hace especialmente valiosa esta obra, desde mi punto de vista. Es el análisis intelectual que el autor va tejiendo, en cada período de la historia, para reflejar el alma de Marcelino Lacás, y dejar plasmada de una forma indeleble la huella de este misionero, que una vez vino de Francia, para entregar su vida por la fe de Cristo y la enseñanza de la verdad, en esta comunidad de América.
Quiero agradecerle a nombre propio y de mis compañeros, al Hno. Víctor Bertrand, por este valioso trabajo literario. Obra que perpetuará, parte de nuestra cultura Lasallista, porque: " La palabra escrita nos permite escuchar a los muertos, y hablar a quienes no han nacido."
[1] Hno. Bernardo Alfonso Grousset Vialette, Biografía escrita por Victor Bertrand segunda edición enero 2001
El ayer, hoy y siempre del Instituto Regiomontano.
Motivado por los alumnos de la generación de 1954 del Instituto Regiomontano, el Hermano Lasallista Víctor Bertrand presento un libro histórico del colegio titulado “EL INSTITUTO REGIOMONTANO, AYER, HOY Y SIEMPRE”.
En baso a sus recuerdos, el religioso hizo una síntesis de cómo se ha ido forjando esta institución educativa a través de los años y con ello pretende fortalecer los vínculos de los ex alumnos con los antiguos maestros.
Datos como la llegada de los Lasallistas de Francia a Monterrey en 1907, la fecha de la fundación del Colegio el 1 de septiembre de 1942 y su trasformación desde que en 1945se traslado a Simón Bolívar, están contenidas en las hojas de este libro, que escribió el ex director del colegio.
Con semblante apacible, inundado por sus memorias, el autor sintió el llamado lasallista a los 14 años, habló de esa mirada al pasado, presente y futuro que resumió en este ejemplar.
“Los viejos somos anecdóticos y aquí hay puras anécdotas de lo que recuerdo, esto no lleva tiempo, de noviembre de 1998 a febrero de 1999 lo escribí, las fotos las sacamos de los anuarios del colegio.
La generación del 54 me empujó a sacar este ejemplas. Desde el 30 de octubre del año pasado nos hemos juntado y con ellos es con quienes me he acordado de los temas y afinado datos, son ellos los que recibieron a la primera orden de lasallista, que llegó a Monterrey, expresó Víctor Bertrand.
MUCHAS ANECDOTAS…
Hay muchas anécdotas en el libro, una sobresaliente es la poesía que inspiró al autor; ya que habla de una muchacha que tenía un gorrión en su jaula y éste se le escapó, provocando que ella se pusiera a llorar para que volviera el gorrión y éste volvió. Así pasó cuando el colegio se iba a trasladar de Hidalgo para las faldas del obispado, entonces el Hermano Marcelino M. Lacás, ordenó que quitara al león que estaba en las puertas del colegio porque era muy acariciado por los muchachos, a ellos les gustaba mucho, así que los albañiles comenzaron a picar.
La Monjita directora del Colegio Anglo, que estaba ahí, se puso a llorar, al ver esto, porque ella lo quería para trasladarlo a su colegio; por ello caballerosamente el Hermano Lacás ordenó a los trabajadores que pararan, contrató un modelista para reproducir el mismo león que está en Simón Bolívar. La relación entre estas dos historias viene al final de la poesía que dice: “tanto puede una mujer que llora”, y lo mismo pasó con el león, dijo el Hermano.
EN LA DOCENCIA…
Con 50 años de haberse ordenado en Cuba a la edad de 25 años. Bertrand Rangel, actualmente labora en la institución impartiendo clases para las personas que estudian Educadores en la Fe. “Creo que en la docencia he aprendido más de los alumnos que de los libros muertos, mi espíritu de fe fue amor a primera vista, estudié desde 1928 hasta 1939, por las persecuciones que había aquellos años: Cárdenas y Calles me tuve que ir a concluir mis estudios a Cuba porque en aquel entonces sí había libertad de cultos y aquí no.
“Son muchas las personalidades que han sobresalido y que estudiaron en el Recio como Luis Todd, Horacio del Bosque Dávila y su esposa, Pedro Zorrilla, me gustaría acordarme de todos para que no se sientan, pero son incontables, también han salido de aquí sacerdotes”, dijo el Escritor.[1]
CAPITULO XIII FIN DE UN FECUNDO CAMINO:
“Los que hemos sembrado entre lágrimas, estamos cosechando entre cantares” [2]
El tiempo de la siega para el Hermano Víctor no lo marcó él sino las circunstancias, que son parte de la mano de Dios que rige tiempos; invitado por el Hermano Visitador a dar una serie de charlas a los Hermanos durante un retiro en Saltillo, sobre el Distrito, él gustoso aceptó y los Hermanos con mayor gusto lo escuchábamos, en una de esas pláticas la emoción lo rebasó y le afectó el corazón, un infarto, ciertamente no grave, pero si ya de cuidado. Fue internado en el Hospital la Conchita, de Saltillo, y después cuidado en la comunidad de Saltillo, una vez repuesto fue enviado al Escolasticado.
En el Escolasticado, por situación de horarios y de la misma vida de los Hermanos obligó a los Superiores enviarlo a la Comunidad del Instituto Regiomontano; estando en esta Comunidad inicia a escribir una serie de artículos en los que refleja su riqueza personal de pensamiento y de la forma como ve su entorno he aquí algunos de ellos.
“El Señor es muy humano y, ya desde esta vida, nos recorre un poquito el velo, o vemos aunque sea entre los agujeros de la cortina, parte de lo que pasará eternamente en el Cielo. Esto es lo que me está pasando ahora.
Hace tiempo que “vivo de oreja”, lo que elegantemente se dice que soy “testigo de auditu”, pero en ocasiones también lo soy de “visu”. Así es como ha sido posible encontrarme en mi camino cosas que rememoran mi viejo pasado de 1949 a 1957 y voy recogiéndolas como espigas de una verdadera gavilla con las que el Señor parece animarme en esta etapa que estoy viviendo.
Una espiga fue la que hace días recogí. Al ir a Misa a la Iglesia de La Salle me siguió un señor afanosamente; yo pensé que, venía a vaciarme los bolsillos, encontraría sólo el peso devaluado que doy fielmente como ofrenda eucarística; pero no: se interpuso entre el altar y la banca lleno de lágrimas en los ojos y con voz entrecortada, me hizo recordar que él es exalumno del Regiomontano, que comió gratis porque le extendí una orden para don Ricardo, el cocinero, le diera de comer tantas veces como él lo necesitara, pues cruzaba por una situación económica muy difícil…
Otra espiga recogí antier cuando un numeroso grupo celebró en Misa de ocho, el 33º aniversario de la fundación de la Legión de María; al final la Señora Coindreau rindió un tributo a la labor del Hermano Enrique Vargas, fundador en Monterrey de la Legión, y dijo que si la sede funciona en la Iglesia de La Salle es porque ahí se venera a Nuestra Señora de la Estrella, que trajeron los Hermanos y que la estrella es su símbolo.
Ayer llegó un exalumno, el Gallo, con sus dos hijos, a tomar café, y supe que el menor de ellos quiere ser director el Director del Regiomontano, sé que, cualquiera de los Hermanos, no tendrían inconveniente en cederle el lugar en el año mil y pico… Eso, es para mí, otra de las espigas.
Una gavilla entera no solamente una espiga, en este fin de semana: ¡75 profesores! dos días estudiando al Santo Fundador, para sacar de sus intuiciones lo que era un Maestro Cristiano en su concepto y, de allí, deducir qué es un Maestro Cristiano en el casi siglo XXI…Y luego el compromiso de serlo.
Basta, pues estas cuantas espigas de muestra, son suficientes de lo que oigo, veo y doy fe… Ratos amargos tendremos en la vida, pero pasaran. Seamos auténticos Hermanos, llenos de fe, que ilumine nuestros ojos, que haga mover nuestras hábiles manos, que anide en nuestro corazón, es decir, fe en la mirada, gran fe en la acción, enorme fe en la aceptación. Estos son los tres efectos del Espíritu del Instituto mediante el cual actuaremos por caridad y completaremos así la definición de Fe…
No importa que te salgan lágrimas al sembrar: son como necesario riego para la semilla; llegará el tiempo de la cosecha, de juntar espigas, de formar tu gavilla: será entre gritos de alegría…y el Señor te habrá secado las lágrimas”.[3]
Otra preocupación del Hermano Víctor fue que se cumpliera la Regla con respecto a los sufragios por los difuntos, dos veces escribió sobre el mismo tema y, en una de ella después de señalar lo que decía sobre el asunto las distintas Reglas y de hacer un análisis de los años en que entraron los Hermanos, se lo aplica a él mismo y al Hermano Grousset que tuvieron el mismo cargo, señalando que además de las 200 y más le tocaban 50 más por haber sido visitador.
[1] Entrevista publicada por el periódico el Norte, y auspiciada por los exalumnos. Melva Sifuentes.
[2] Ps 125.4
[3] “Espigas” H. Víctor Bertrand La Salle en México Norte, abril 1995
La Alegría del Encuentro:
El encuentro de los Hermanos, jóvenes, maduros o mayores era siempre un momento de regocijo y camaradería, además de ser un momento de veneración hacia nuestro antiguo superior, consejero, para algunos su Director de Noviciado, para otros su antiguo Hermano Visitador, o Director de casa de formación o comunidad, era el encuentro con un hermano universal por su saber, su experiencia y su modo de ser.
Nuevamente en la Comunidad del Regimontano:
En su época dorada, el Hermano Víctor vuelve a su querido Monterrey donde se multiplicas como maestro del CESLAS, además imparte cursos de Biblia a diversas personas, colabora y trabaja arduamente en Educadores de la Fe; las alumnas sabían cuando iniciaba el período de clases, pero no sabían cuando terminaba, pero gustosamente asistían, les dejaba trabajos de investigación que revisaba celosamente, y ese trabajo se terminaba cuando la calificación era el 10; gozaba sus clases, en la hora de descanso tenía una conversación muy interesante, y aunque enfermo, daba buena razón de cuanto platillo llevaban sus alumnas…
En comunidad, trabajó duramente para dejar una excelente biblioteca bien organizada.
Hizo una bella colección de artículos, y libros sobre La Salle, los colegios, las vidas de los Hermanos. Igualmente renovó los libros de lectura espiritual y formación teológica. Siempre preocupado de ofrecer a los Hermanos de la Comunidad nuevas luces y conocimientos.
Su presencia en medio de los Hermanos era aliento, alegría, y en momentos escenas chuscas, como cuando le decías que tal o cual alimento le hacía daño, su respuesta era: “no me casé para no tener suegra,” había necesidad de que le controlaran ciertos alimentos por su diabetes, después de la comida los domingos se jugaba dominó, era la alegría y era pícaro en su forma de hacer buenas travesuras o en su comentarios, para que el compañero entendiera las fichas que tenía, era un apasionado por este juego; si por alguna situación le pedía al Hermano Teodoro que recitara una de sus poesías, su primera expresión era decir: “pago para que no recite”… con todo aguantaba al poeta… Sus conversaciones eran muy interesantes e ilustrativas, le fluía su saber, además de presentar sus ideas y sus conocimientos de una forma agradable y atractiva.
Fiel al paseo semanal, él lo propiciaba, ya caminaba poco, pero lo poco que caminara lo gozaba; ir a la meseta de “Chipinque” era un gusto, sobre todo que después había “café de perico”, como le gustaba llamar a ese momento de conversación fraterna, en otras ocasiones era una rica cena que gozaba, sobre todo que no había “suegras”, que lo limitaran.
Cada verano, cuando ya terminaba sus clases en Educadores de la Fe, del CESLAS y de asistir a la graduación de sus alumnas, algunas veces fungiendo como Padrino de la generación, se disponía a ir de vacaciones a su familia.
El llamado del Señor
Él nos contaba su caminar en los veranos, la ciudad de México, y unos días en la ciudad de la eterna primavera: Cuernavaca, que gozaba a lo grande, por la presencia de sus hermanas, y de sus sobrinos, sus lecturas y algo que escribía, habiendo sido lo último una línea del tiempo del Distrito de México desde 1905.
Fue en el verano de 2003, en el seno de su familia y ya casi terminando su estancia en la ciudad de México, que el Señor lo llamó; sin una gravedad notoria, sin guardar cama, sólo algunos malestares y el Señor llegó de mañana y lo invitó a la Casa del Padre; el domingo 2 agosto de 2003. La causa de su partida fue un infarto agudo en el miocardio, cardiopatía isquémica crónica, diabetes tipo 2 y insuficiencia renal crónica una serie de complicaciones producto del desgaste de su organismo, aniquilamiento de sí mismo, al servicio del Señor, a través del prójimo. Don Víctor, llegó con su Señor, con las manos llenas, y la cosecha en plenitud, y así le entregó al Señor toda su existencia, y escuchó “ven bendito de mi Padre…” “y por haber enseñado la justicia brillarás por toda la eternidad...”
Sus restos descansan en el columnario de la Casa Central de México Norte en Monterrey, en espera de la resurrección.
A modo de despedida: REX VICTOR
“Si bien aquejado por los males de la edad, tú, como siempre al mal tiempo buena cara.
Y te nos fuiste de repente, inesperadamente. Quizá como “Como tenías que hacerlo tú” Y sin embargo estamos tentados a decirte como los discípulos de Emaús “quédate con nosotros. Porque tú permaneces en nosotros y con nosotros. Mucho de lo que somos es tuyo. Mucho de lo que continuaremos lo hiciste tú, hasta nuestros gestos y vocabulario han sido marcados por ti.
Viviste tiempos difíciles de persecución, de exilio, de grandes carencias, en medio de todo esto abriste horizontes. En tiempos difíciles Dios suscita personas osadas. Y en medio de todo esto viviste una profunda espiritualidad y gozaste de una inmensa paz. La paz es consecuencia de la entrega de la persona, y fuiste siempre entregado, tu perspectiva fue el don total de ti mismo a Dios y a las personas.
Porque acogiste a Cristo alcanzaste la plenitud y conseguiste la paz. Porque abriste tu vida a Cristo, lograste que todo tu ser viviera sólo para Él. No sin razón antes de la paz, el Señor permitió en tu vida, la espada. La espada que corta para hacer camino, de modo que, después de muchas roturas, no quedara ningún sitio en ti, que no fuera de Dios.
Ahora si vives en plenitud, vives tu nombre, programa de vida: Víctor, vencedor, hasta el fin, las pisadas del Rey Vencedor (Rex Victor)
¡Víctor has corrido en la arena de la vida, Haz ganado la victoria, descansa en paz, [1]
Su Curriculum escrito por él mismo.
[1] José Cervantes Hernández, antiguo Provincial de México Norte y Consejero del Instituto.
Biografía realizada por el Hno. Juan Ignacio Alba Ornelas, (2019)