Hno. Jean Dessalces
Hno. Regis
Hno. Regis
JEAN LUIS DESSALCES
(Hno. Nemesien Regis)
* 31 enero 1891 (Lantriac, Francia)
+ 6 agosto 1971 (Acapulco, Gro.)
El futuro Hermano Regis nació el 31 de enero de 1891, en Lantriac, Francia y falleció de agosto de 1971, en sus 81 años de vida, 64 de vida religiosa y 55 de Profesión Perpetua.
I.- INFANCIA Y FORMACIÓN:
El Hermano sobre el que intentamos relatar su vida es uno de nuestros Hermanos misioneros de más méritos. Perteneció a uno de los grupos de los primeros Hermanos formados en la Casa Madre de Lembecq, para trabajar en las lejanas tierras de América. Desarrolló un papel importante como Director de Colegios y como Visitador de Cuba, pero su unión a Dios y su celo fervoroso lo demostró sobre todo como un santo religioso y un modelo de misionero.
Originario de la región del Puy, en Haute Loire, entró desde muy joven al Noviciado Menor de los Hermanos en Lembecq, en Bélgica. Un Hermano que le sobrevive nos ha asegurado que lo conoció en 1906. Él formó parte del grupo de Postulantes que fueron al Gran Ducado de Luxemburgo para hacer su Noviciado en Bettange y que tomaron el Hábito el 5 de agosto de 1908. Jean Luis Dessalces recibe el nombre de Hermano Nemesien Regis. Ceremonia que coincide con la bendición de la nueva Capilla por el Obispo de Luxemburgo. El Hermano Superior viajó para ser él mismo quien les diera el santo Hábito a los jóvenes postulantes, llenos de valor. Hacemos notar enseguida una circunstancia emocionante: 63 años y un día después nuestro Hermano terminó su carrera en tierras de América, en nuestra comunidad mexicana de Acapulco, en la costa del Pacífico. Por espíritu de mortificación como otros misioneros, nunca buscó volver a visitar a sus familiares en Francia, ni cuando hizo su segundo noviciado en Lembecq.
Después de su año canónico de Noviciado, realizado bajo la dirección del Hermano Gervinus, nuestro Hermano regresó a Lembecq como Escolástico. Estudió el español en el grupo destinado a América Latina. Había sido un excelente Novicio y fue un Escolástico ejemplar. Desde el mes de noviembre de 1910 fue destinado a formar parte de un grupo de jóvenes Hermanos que irían a México. En este viaje a México que duró algo más de un mes, el Hermano Hioram Jean, que era el acompañante que regresaba a la misión, señaló que, particularmente, el Hermano Regis le impresionó favorablemente, a él que era un viejo misionero botánico renombrado en Cuba.
II MÉXICO 1910- 1914
Después de un largo viaje por barco, de Barcelona a Veracruz, nuestro Hermano llegó a México, en el Nuevo Mundo y, poco después a la ciudad de Puebla. Fue destinado al Colegio de San Pedro y San Pablo, colegio de Secundaria de más de 300 alumnos, abierto en 1906 y en el que había 18 Hermanos. Un sobreviviente de esta remota época, ha escrito:
“Parece que veo al Hermano Regis llegar al Colegio, jovencito recién salido del Escolasticado, fervoroso, servicial, regular y sonriente. El descanso semanal era el paseo de los sábados, pero como a él le tocaba la vigilancia de los internos, no se le veía asistir sino cuando no tenía vigilancia.
Después de la muerte del joven Hermano Gerbert, en la montaña de la Malinche, en Puebla, los Hermanos no debían retirarse de la ciudad más de cinco kilómetros. Esta medida de prudencia restringía los paseos de los jóvenes y entusiastas Hermanos... pero ellos obedecían.
El Hermano Regis, como principiante, enseñaba en las clases de 1º y 2º año. Para un joven que se expresaba con limitaciones de lenguaje, el éxito no fue inmediato; no obstante, obtuvo buenos resultados, pues sus conocimientos y su “saber hacer” “savoir faire”, su pedagogía se impuso y se reveló como un excelente profesor. Así lo juzga uno de sus antiguos alumnos, que llegó a ser Arzobispo de Puebla, Monseñor Octaviano Márquez y Toriz. Fue muy querido por su antiguo alumno, que lo visitó en 1938. Más tarde, durante el Concilio Vaticano II fue recibido en la Casa Madre de Roma y celebró la Santa Misa en el altar del Santo Fundador.
Cuando regresó a su primer amor: México, el Hermano Regis fue invitado por el Hermano Asistente, Rafael Martínez, para entregar el Diploma de Afiliado al Instituto a Su Excelencia Monseñor Márquez y Toriz. Para ambos fue una alegría ese rencuentro.
La estancia de nuestro Hermano en Puebla no fue de larga duración. La Revolución se extendió por México; el Presidente Porfirio Díaz, Dictador desde hacía 25 años, se exilió en Europa; su sucesor, Madero, fue asesinado en México en febrero de 1913. Los golpes de Estado se suceden y pronto se declara la persecución contra la Iglesia y los Institutos Religiosos. El 15 de mayo de 1914 los Hermanos de Monterrey fueron expulsados y el 24 de junio los de Zacatecas fueron hechos prisioneros y dos de ellos, junto con el Capellán, fueron fusilados. Después de este suceso, los otros 14 fueron liberados y el 30 de junio salieron para El Paso Tex. reuniéndose con los de Monterrey para dirigirse a la Habana. Los Hermanos de Querétaro y Saltillo dejaron el país el 21de agosto por la frontera de Laredo; los de Morelia siguieron la misma suerte, un poco después.
En cuanto los Hermanos de Puebla, el 15 de agosto recibieron la orden del Hermano Niceas-Bertin de dejar el país y ponerse en camino para Veracruz y embarcarse para la Habana. Después de tres días de preparación, el personal de las tres Comunidades de la ciudad y la de Acatzingo dejaron el país, siendo el segundo exilio para el Hermano Regis, que participó en la gran tristeza de este desprendimiento.
Poco a poco, los otros contingentes de Hermanos llegaron al Puerto de Veracruz con el Hermano Visitador. Después de varios días de espera unos salieron para la Habana, mientras otros para los Estados Unidos y otro grupo a Francia, donde los llamaba la Patria a servir en la Gran Guerra que acababa de estallar en Europa. 57 Hermanos respondieron al llamado de la movilización y dieron prueba de un ferviente patriotismo, a pesar de que habían sido expulsados de Francia por permanecer fieles a Dios y servir al Señor en las misiones.
III CUBA:
La mayor parte de los Hermanos que fueron evacuados para Cuba, fueron recibidos unos en el Colegio del Vedado, otros en Guanabacoa, otros, en fin, con las Padres de las Escuelas Pías. Un grupo de los 65 Hermanos sería distribuido en los Distritos Norteamericanos para que aprendieran el inglés. Siete novicios, doce Novicios Menores mexicanos fueron alojados en San Antonio de los Baños, en una propiedad felizmente adquirida hacia poco. Ahí fue a iniciarse en la vida cubana el Hermano Regis, después de la tormenta mexicana.
La pequeña Villa de San Antonio fue feliz de recibir a los Hermanos. Entre ellos se encontraba el Hermano Alcimo María, expulsado de Querétaro y futuro Visitador y Procurador ante la Santa Sede en Roma. La Comunidad estaba en un Centro agrícola dirigido por el Hermano Cristian Henri. Se trabajaba sin ruido y con mucha aceptación. Nuestro Hermano vivió ahí el curso 1914 -1915.
El Hermano Regis de 24 años fue enviado al Colegio del Vedado como profesor, labor que inició con gran entusiasmo. En este lugar escribirá una magnifica página de apostolado misionero, en esta isla de Cuba, calificada como la Perla de las Antillas. Para iniciarse le confían la clase de primer año, realizando un trabajo notable y preparaba el material con sumo cuidado; los mapas geográficos le tomaban horas de la noche. Profesor de gran autoridad, escribió un Hermano, sembraba la alegría a su alrededor, muchos querían trabajar con él, era un excelente animador que se sabía hacer amar y apreciar.
Fue pasando de clase en clase y terminó por establecerse en una de las clases terminales. La Astronomía y la Geografía le apasionaban y fue una eminencia en esas materias. Sobre papel negro reproducía los esquemas o figuras que facilitaban a los alumnos una mejor comprensión y todo realizado por él con gran precisión, lo que le hacía levantarse muy temprano para tener el material, sin que esto influyera o modificara su forma de ser.
Enseñó sucesivamente en las diferentes clases de la Secundaria hasta que fue nombrado Prefecto de disciplina de un millar de alumnos que frecuentaban el Colegio del Vedado. Uno de los Hermanos de esa época nos dice:
“El Hermano Regis adquirió un gran ascendiente, cada día mayor, gracias a su competencia profesional, su integridad y la calidad de su vida religiosa. Una oración de calidad fue el primer resultado obtenido por sus alumnos. Sin decirlo, con su actuar se preparaba para los grandes cargos que desempeñará”[1]
Nombrado Prefecto del Vedado hizo frente a múltiples ocupaciones; comenzó a conocer las noches en blanco, trabajando seguido de más, en perjuicio de su salud. Su robusta constitución no soportará las consecuencias. “El Hermano Regis poseía una buena presencia, que favorecía el ejercicio de sus funciones, además era muy hábil para manualidades y para el dibujo y toda clase de trabajos. Conocía muy bien la lengua española y con esto obtenía excelentes resultados en los exámenes oficiales.
Sus catecismos bien preparados testimoniaban su gran celo y la piedad que florecía en sus clases. Muy asiduo y puntual a los ejercicios de comunidad se manifestaba recogido y muy aplicado a la oración. Encargado de la Congregación Mariana, preparaba con mucho cuidado las reuniones y por su influencia contribuía a que hubiera, en la escuela, la práctica de la comunión frecuente. En la Jornada de las Cuarenta Horas, los miembros de la Congregación Mariana venían al Colegio para asegurar la adoración del Santísimo Sacramento expuesto. Nadie duda de que por su medio surgieran excelentes vocaciones de élite: Dos Arzobispos: Mons. Azcárate y Mons. Boza Masvidal, el R.P. Calixto García y muchos Hermanos de las Escuelas Cristianas.
De la Congregación Mariana salieron también los primeros dirigentes de la Juventud Católica Cubana, pues la devoción a María lleva al servicio del Señor.
Durante las vacaciones, en la finca de campo del “Rangel”, situada en la región occidental de la Isla, el Hermano Regis, voluntariamente participaba en los trabajos que se hacían y era muy apreciado en razón de la gran habilidad que tenía para injertar los árboles frutales.
El Hermano Regis colaboraba con los Hermanos jóvenes para que completaran su formación profesional, dándoles lecciones claras y bien documentadas, sobre todo de Ciencias.
En 1930 el cielo de Cuba se ensombrece en razón de la crisis económica y de los bajos precios del azúcar, principal fuente de riqueza de la Isla. La tensión entre la oposición y el gobierno llegó pronto a la Universidad y luego a las Escuelas del Estado y después a los Colegios. Poco a poco el malestar ganó al Sector Privado y el resultado fueron brotes de terrorismo, la explosión de bombas. Este período va a ser de lo más difícil para los Hermanos de Cuba; todos sufrieron mucho, en especial los Directores responsables y los Prefectos de estudios. Una bomba explotó en el laboratorio de química durante la Misa de los alumnos, provocando un choque psicológico y moral como resultado.
Los años siguientes fueron de más sufrimiento que el año de 1930; el Hermano Regis perdió el sueño. Se dedicó a mantener la seguridad del Colegio y de sus habitantes; hacia rondas por la noche cada tres horas asegurando que los Hermanos estuvieran bien; invocaba a todos los santos en especial la protección de San Miguel Arcángel, cuya protección apareció evidente. La historia de esta época sobrepasa la biografía del Hermano; si se ha tocado es para resaltar las pruebas que sufrieron. Con el cambio de Director pedido por el Gobierno, el Hermano Regis encontró su escapatoria ya que fue llamado al Segundo Noviciado de Lembecq, en Bélgica.
IV SEGUNDO NOVICIO 1933 - 1934
No hay que dudar que la decisión de los Superiores de llamar al Hermano Regis a un reciclaje espiritual constituyó para él una gran gracia del Señor. Se encontraba demasiado fatigado y el fervor del Segundo Noviciado equivaldrá para él como un llamado a la vida interior, ya bastante marcada por los sufrimientos físicos y morales. Recordemos enseguida que había favorecido en el Vedado la obra de los catequistas voluntarios que habían sido llamados a dar frutos abundantes, como resultado del trabajo del Hermano Regis.
El último año anterior a su llegada a Lembecq, había tenido un “surmenage” que, a la llegada a Bélgica tuvo que ser transportado a la Clínica de Jumet, donde pasó la mayor parte del tiempo de los nueve meses del Segundo Noviciado, del 15 de agosto de 1933 al 15 de mayo de 1934. Treinta y seis años más tarde, recordará al Hermano Alcime María, quien fue su Director, en Lembecq, las visitas que le hizo y cómo lo motivaba, después de la intervención quirúrgica que sufrió y de todas las secuelas sin fin. En efecto, en la operación quedó un hilo hecho nudo dentro que no fue extraído de la herida a tiempo, formándose un absceso supurante que exigió cuidados muy especiales durante meses...
V. DIRECTOR DE GUATAO 1934-1938
Al dejar Bélgica, no comunicó ni su presencia ni su enfermedad a sus parientes del Puy y se embarcó de nuevo para la Habana, a donde llegó el día 2 de noviembre de 1934, aún no completamente curado. Fue nombrado Director del Noviciado Menor. Por el resto del año escolar, que en Cuba comienza en septiembre, se curó solo de sus fistulas persistentes.
El Señor probó largamente a su siervo que se manifestó generoso en la aceptación de sus sufrimientos. Quedará curado solo cuando le extrajeron el hilo incrustado. Siempre en búsqueda de lo absoluto y del heroísmo, el Hermano Regis fue un modelo para sus inferiores; uno de ellos escribió: “Yo guardo del Hermano Regis el recuerdo de un Superior digno, austero, pero bueno.”
Una vez restablecida su salud se entregó por entero a las obligaciones de su cargo y dará un fuerte impulso a la obra que se le había confiado. Se esmeró en dar una buena formación a los Novicios Menores, tanto en el orden, como en la disciplina y la piedad, les inculcó las primeras nociones de la vida interior, cómo se debe rezar bien y cómo la oración es la respiración del alma que quiere ser toda de Dios.
Desea obtener los mejores resultados de los muchachos y, más que los jóvenes reclutados son de nuestras escuelas, la calidad de estos es muy buena y se tienen que preparar bien para el Noviciado. La caridad fratern, acompañada con algunas indicaciones del Hermano Director favorece la formación de los caracteres y de las voluntades. El trabajo manual bien hecho espabilaba a los recién llegados y a los postulantes para prepararse mejor al Noviciado.
El Noviciado Menor dependía financieramente del Hermano Director General de la casa, pero cuando el Hermano Visitador General realizó la visita le pidió al Hermano Aggée Joseph, le otorgara al Noviciado Menor una cantidad mensual, con el fin de que tuvieran una independencia mayor los Novicios Menores. En un ambiente feliz, las vocaciones se afirman y se incrementa el promedio de perseverancia. Un Novicio Menor de este tiempo escribió: “El Hermano Director nos edificaba con su piedad viril y profunda; en el Vía Crucis que él presidía, se le veía visiblemente conmovido, llegó a llorar, al punto de no poder proseguir. Era verdaderamente un santo de Dios”.
En la primavera de 1935 pasó al Noviciado el primer grupo de postulantes. El Hermano Benildo Justino llegó de Lafayette, Estados Unidos. Él era también de los Hermanos misioneros, formados en Lembecq, procedentes del Macizo Central francés.
La Toma de Hábito tenía lugar el 2 de julio de cada año; había un buen grupo de jóvenes que querían servir a Dios como Hermanos de las Escuelas Cristianas. En 1961 se podían contar más de 60 Hermanos cubanos que ejercían su apostolado en diversas naciones.
VI DIRECTOR DE MARIANAO
Dejando el Noviciado Menor de Guatao, en mayo de 1938, el Hermano Regis fue nombrado Director de nuestra escuela de Marianao, en un suburbio de La Habana. Fundada en 1918, esta escuela era solo un Internado de Primaria, al cual se le fueron agregando clases de Secundaria y un internado de clases terminales para alumnos que seguían las clases en el Vedado o en la Academia La Salle. Una serie de autobuses llevaban y traían a los alumnos. Un grupo dinámico de jóvenes Hermanos hacía prosperar los Centros de Catecismo y animaban los grupos de Acción Católica, organizaban además Jornadas de retiro. Había también cursos por la tarde noche del Hermano Adelino Gabriel. El Hermano Director animaba todas las buenas voluntades; pronto surgieron vocaciones como una bendición de Dios sobre la obra que se realizaba.
VII PREFECTO DEL VEDADO 1940 - 1946
Los años turbulentos han cesado, la paz reina por algunos años en la Isla.
Los Superiores llaman al Hermano Regis al Vedado, donde retoma nuevamente el puesto de Prefecto, después de una interrupción de siete años. Con paz en el país vino la prosperidad. En ese puesto que bien conoce, pone a trabajar todo su saber y sus habilidades. Asegura el orden y la disciplina general, organiza el transporte de los alumnos para lo cual cuenta con 12 autobuses de 60 plazas. La relación con los Liceos, los exámenes periódicos, las inscripciones, los deportes, las fiestas escolares estaban bajo su responsabilidad.
Su experiencia le había dotado de una forma especial de tratar a los alumnos, ahora era más comprensivo, cercano, a los adolescentes y a los jóvenes, hizo reinar el buen espíritu por la confianza y el respeto a los alumnos mayores de la división de Bachillerato.
El orden, la piedad y el trabajo se establecen y se tienen buenos resultados y todo el cuerpo profesoral lo apoya; fue un período de prosperidad y progreso para el Colegio, que tenía 1500 alumnos, de los cuales 800 eran de Secundaria.
Tantas preocupaciones y trabajos cansan pronto a nuestro Hermano, con todo, mantiene su ritmo de trabajo, gracias a las vacaciones en las colinas del Rangel, situado en la región occidental de la Isla. En este lugar encuentra reposo, gracias a la tranquilidad y a una temperatura más fresca que le ayudan a reparar sus fuerzas. Es él el administrador y prácticamente el Director de la Finca campestre. Organiza la transportación de los Hermanos y les proporciona una estancia feliz y descansada, al aire libre... es el responsable de todos los servicios de la casa, con la ayuda de algunos empleados; el Hermano Regis con este trabajo olvida todas sus molestias.
En 1946 tiene nuevos problemas de salud. Esta vez le quitan un riñón y, como consecuencia, ya no siguió como Prefecto del Colegio. Con tristeza por parte de la comunidad lo ven internarse en la clínica, luego se alegraron con su curación, pero ahora tendrá que trabajar en una situación menos pesada: de nuevo será Director de Marianao. Su salida del Vedado es definitiva.
VIII MARIANAO: SEGUNDA ESTANCIA 1946 -1948
El Hermano Regis se encuentra nuevamente como Director de esta casa que, ciertamente tenía problemas a causa del Internado y de ciertas rivalidades que se suscitaron. Las dificultades no permitieron que estuviera mucho tiempo de Director, ya que en 1947 pasó a ser Pro-director, a causa de su salud, pero la Providencia le va a reservar un largo trayecto que recorrer.
IX EL HERMANO VISITADOR 1948- 1952
Mientras tanto, llega a Cuba el Hermano Superior General, Athanase Emile a presidir un retiro del Distrito. El Hermano Visitador, Benildo Justino estaba cansado y desfasado por los cambios de país y deseaba ser reemplazado. Conociendo el Superior la fe ardiente del Hermano Regis le motivó para fijarse en él. Estando todos los Hermanos del Distrito reunidos en el Vedado, el Superior leyó la obediencia del nuevo Hermano Visitador. Mientras él lloraba, el Hermano Benildo sonreía agradeciendo al Superior.
El nuevo elegido se repuso pronto, reconociendo en el nombramiento la voluntad de Dios y se entregó totalmente a su nuevo puesto. Una de sus primeras acciones fue la de organizar las finanzas del Distrito, con el fin de centralizar los recursos y comenzar la construcción de las Casas de Formación, en serio, esta vez. Paralelamente motivaba a los Hermanos.
Su predecesor había adquirido la propiedad de Santa María del Rosario, situada en una colina, no lejos de La Habana. Los trabajos se realizaron a buen ritmo, bajo la vigilancia del Hermano Bernabé Gabriel Villalba, Ecónomo. En cuanto puso la “Primera Piedra” el Cardenal Arteaga y Betancour, pronto se vieron crecer las construcciones del Noviciado Menor, después la del Escolasticado, la gran capilla, la casa de los Ancianos y, al fin, la casa de las Hermanas mexicanas.
A todas estas construcciones se agregó la de la Escuela gratuita de Prácticas para los Escolásticos y, como parte final, una casa para retiros que serviría de Noviciado también.
[1] Hermano Norberto María + 196
No solamente los jóvenes en formación aprovecharon de estas construcciones, también los Hermanos aprovechan de ellas para
DISTRITO DE ANTILLAS 1950 EL HERMANO VISITADOR REGIS CUARTO DE IZQUIERDA A DERECHA. EN LA FOTO HAY VARIOS HERMANOS MEXICANOS .- RETIRO EN EL VEDADO
descansar. El Hermano René Edmundo se encargaba de los árboles frutales y el Hermano Benildo Justino del colmenar.
Para afrontar los gastos, se organizaron tómbolas y Kermeses y se solicitaron donaciones, que generosamente los Colegios aportaron y se visitaron a bienhechores. La venta de la propiedad de Guatao fue finalmente realizada en 1952, el mismo año que, por razones de salud, el Hermano Visitador fue relevado de sus funciones.
Invitado al Retiro de Superiores mayores en Roma en 1951, por el Tricentenario del nacimiento de nuestro Santo Fundador, tuvo que ser atendido de una congestión al bajar en el aeropuerto de Bruselas y tuvo que ser hospitalizado. El cansancio nervioso, las noches en blanco y un insomnio persistente habían acabado con el equilibrio de su salud. A su regreso, los Superiores le dieron un Visitador Auxiliar en la persona del Hermano Niceas Fernando, que era el reclutador y el animador de las juventudes católicas cubanas. Al año siguiente el Hermano Alban José fue nombrado Visitador.
X. LOS ÚLTIMOS AÑOS EN CUBA 1952 – 1961
Cuando dejó el cargo de Visitador, el Hermano Regis volvió a ocupar el puesto de Director en La Academia de La Salle, de la avenida de Carlos III, en La Habana, un importante centro de enseñanza de Comercio y Contabilidad. Al año siguiente es nombrado Director General de Santa María del Rosario, donde se encontraban varios grupos importantes como eran la Casa de la Sagrada Familia, la enfermería del Distrito y las Casas de Formación.
Dos años después, los Superiores le confían la dirección de la Escuela de Palatino, en un barrio obrero de La Habana. Era una escuela gratuita, abierta en 1940, que recibía a los niños pobres del barrio. Hay que notar que en esta época, cuando era el Hermano Regis Director, los enemigos de la religión se esforzaban en destruir la acción de las Escuelas cristianas. Los Hermanos perdieron el diez por ciento de sus alumnos en manos de las Sociedades de Ayuda, que eran enemigas de los valores cristianos.
1956. El Hermano Regis fue enviado a Santi Spiritus, como simple profesor, en la Secundaria abierta en 1906, poco después de la llegada de los Hermanos a la Isla. Nuestro Hermano tiene 65 años, da clase como si fuera un principiante, con gran entusiasmo y entrega. Dos años más tarde va a la escuela gratuita de Santa María del Rosario, donde se encuentra más en su elemento. Trabajó bajo las órdenes del Hermano Alfredo Víctor, que nos dejó el siguiente testimonio:
“Yo viví y trabajé largo tiempo con el Hermano Regis; admiré en él un sentido innato de la justicia, que se manifestaba en su forma igual de trato a los pobres y a los ricos, a los maestros seglares y a los Hermanos. Con los empleados, los servidores y las personas del mundo les daba un trato justo y bueno”[1].
Otro testimonio de un Hermano que fue su director, nos dice: “Cuando un Hno. Visitador terminaba los 6 años de su periodo, volvía a la clase. Recuerdo al Hermano Regis, -fue el que me matriculó en Marianao-. Cuando terminó lo pusieron a dar la clase de tercer grado en la Escuela Gratuita de Santa María del Rosario, donde yo era el director.”[2]
“En su vida sufrió enfermedades graves, operaciones diversas y accidentes dolorosos. Nunca le escuché una queja, ni le vi de mal humor. Su resistencia al dolor sobrepasaba lo ordinario, como me di cuenta en muchas ocasiones, en especial cuando por una caída tuvo una fractura en un brazo.
Trabajador infatigable, fue un hecho de toda su vida, nunca perdía el tiempo y se entregó con generosidad a los diversos trabajos y puestos que desempeñó. Admiré en él al Superior que no se contentaba con las apariencias y que exigía prudentemente el cumplimiento del deber.
Su piedad profunda y sincera se manifestaba exteriormente y, sobre todo, la manifestaba en la casa, con dos de sus grandes devociones: el culto Mariano y la meditación de la Pasión. Hablando en sus conferencias de la Pasión, de los sufrimientos de Cristo, se le veía emocionado, manifestándolo en sus gestos y miradas, todo su exterior reflejaba sus sentimientos íntimos. Presidía el Vía Crucis y, un Viernes Santo, la emoción le ganó que no pudo terminarlo, sino que le pidió al Hermano Subdirector que lo hiciera”[3].
El Hermano Alban José[4] nos dice: He apreciado al Hermano Regis en diversas situaciones. Era un verdadero religioso que comprendió el valor de nuestra Consagración a Dios. Muy impulsivo por temperamento, pero sabía controlarlo y dominarlo para mejor dedicarse a su labor. Siempre ocupado, se le pidió que cuidara no excederse en el trabajo. Hacia el fin de su vida, parece que dedicaba mucho tiempo a la oración, además de dedicarse a prestar servicios y atenciones a los demás”.
Los eventos políticos y revolucionarios fueron la causa de que los Hermanos se fueran de Cuba en 1961. Después del exilio de Francia, el exilio de México y, después, un tercer exilio de Cuba. Ciertamente vivió una serie de persecuciones impresionantes, ellas ilustran muy bien el anuncio del Señor a sus discípulos en cuanto a la persecución: “Si te corren de una ciudad, ve a otra” En el momento en que el Distrito Cubano estaba en su apogeo, llega la revolución marxista de Castro. En mayo de 1961, las escuelas Cristianas son clausuradas y los Hermanos hechos prisioneros y luego expulsados de la Isla. El 25 de mayo de 1961, 119 hermanos aterrizaron en Miami, la obra de los Hermanos quedó destruida.
XI. 1961-1962
El Hermano Regis se encuentra en el grupo de Hermanos que salió de Cuba a Miami, en Florida. Los exilados fueron dispersados en los cuatro puntos cardinales: los más ancianos a Francia, otros van a reforzar las filas del Distrito de Centroamérica; otros se dirigen hacia Colombia o a México. Solo algunos permanecen en Miami, donde dirigen un centro para jóvenes exiliados cubanos. Un pequeño grupo abre una escuela para la educación de los hijos de los exiliados. En fin, otro grupo es destinado a la República Dominicana.
¿Qué hará nuestro Hermano? Con un pequeño grupo participará en una nueva misión, una escuela que se abre en La Vega Baja, en la isla de Puerto Rico. La cruz espera a ese nuevo misionero. Desde 1898, es decir en la guerra hispano americana del fin del siglo XIX, la isla deja de pertenecer a España y, es ahora posesión Norteamericana y las lenguas inglesa y española deben ser enseñadas en la escuela.
Este año de la fundación va a ser duro para los pobres exiliados de Cuba, fecundo en privaciones e incomodidades de toda clase. El medio es totalmente diferente y las peticiones de adaptación imprevistas. Las autoridades eclesiásticas no les son favorables, ciertas personas les ponen obstáculos de una forma apenas disimulada. Con todo, las familias daban su apoyo incondicional y la prensa local les daba muchos elogios, pero una oposición sistemática destruye la buena fama de los Hermanos. Y tuvieron que irse a Bayamón, al fin del año escolar, donde fueron recibidos de una forma más cordial.
Apenas repuesto de una neumonía, recientemente contraída, y sin poder dormir durante toda la noche, nuestro Hermano Regis se irá a México, donde había estado en su juventud, 50 años antes. Es la cuarta vez que cambió de país.
XII. ÚLTIMOS AÑOS EN MÉXICO Su muerte en 1971.
Nuestro querido Hermano fue recibido con los brazos abiertos en ese país que él amaba y donde ya había trabajado mucho en su juventud. Fue nombrado profesor auxiliar en vista de sus 71, años en Lagos de Moreno, no lejos de Guadalajara, en la altiplanicie mexicana; al año siguiente lo encontramos en León, como profesor del Noviciado Menor, compañero del Hermano Benildo Justino. Estos dos antiguos Visitadores de Cuba eran edificantes por su ambiente de trabajo, de alegría y franca piedad: Se encontraban felices de servir al Señor de todo corazón hasta el final.
El Hermano Regis que el mayor tiempo de su vida había vivido en países cálidos, la aclimatación le fue difícil. En especial el clima de la altiplanicie mexicana le fue desfavorable a causa de una tos que padecía, que le era muy molesta y hasta podía ser peligrosa. Es por esto que el Hermano Visitador lo cambia a la Comunidad de Acapulco, de clima tropical, en las playas del Pacífico.
Llegó en octubre de 1968, es esta comunidad que iba a ser para él la última; la recepción fue particularmente fraternal. Así, con la moral en alto y con mejor salud física, la tos desaparece y el Hermano Regis recobra la salud. Se ocupa como un anciano, siendo edificante para toda la comunidad por su regularidad y su piedad. Se ocupa en la lectura, la meditación y en la redacción de notas espirituales que manifiestan su elevado pensamiento. Palabras agregadas en su correspondencia las más son pasajes de la Sagrada Escritura, además cuida del jardín y se dedica a injertar mangos para la posteridad.
Sus fuerzas declinan a ojos vista y, más, después de vivir el deceso del Hermano Cedmón, su viejo amigo, que se va de este mundo en 1970. En la primavera de 1971, el Hermano Regis, de 80 años, sufre el primer infarto cardiaco. Desde entonces se incrementa su unión a Dios: lecturas, oraciones, correspondencia, todo se centra sobre la eternidad que se aproxima. Con todo, sigue gozando de ciertos programas de televisión, para guardar contacto con la realidad del mundo.
El 15 de julio, escribió a Francia a algunos de los Hermanos que celebraban el cincuentenario de su Profesión Perpetua: “De corazón y de espíritu, me regocijo con ustedes y me uno a su acción de gracias por los beneficios del Señor... ¡Nos vemos hasta el paraíso!
Los Hermanos de la comunidad le prestaban pequeños cuidados, pues se ve su declive de salud a ojos vista. Fue llevado al Hospital del Sagrado Corazón de las Hermanas Carmelitas, quienes le prodigaron todos los cuidados y quedaron edificadas de este enfermo poco ordinario.
En la fiesta de la Transfiguración, el 6 de agosto de 1971, entregó a Dios su bella alma, sedienta de amor divino y deseosa de participar con su Señor en la visión beatifica.
“Al inverso de los turistas que van a Acapulco para ver los clavadistas lanzarse desde la Quebrada al Pacífico, nuestro Hermano fue a Acapulco para que fuera el trampolín que lo lanzara al cielo”[5].
“El Hermano Regis fue un hombre de gran fe, un Hermano según lo quería el Santo Fundador, siendo un Hermano de nuestro siglo. Sufrió duras pruebas físicas y morales, pero supo triunfar en las dificultades, en los exilios sucesivos que vivió. Resolvió los problemas que vivimos, que nos obtenga del Cielo una gran fe y un celo ardiente para nuestra santificación y para la prosperidad de nuestras obras”[6].
[1] Hermano Luis Valdivia Parada. [2] El Hermano Andrés hoy usa su nombre de familia: Francisco Martín (3] Ibid [4] Alban José .- Hipolite Jouve Antiguo Visiador de Cuba y primer director del colegio La Salle Acapulco . [5] Carta del Hermano Baudelin Leon, ancien de Cuba. [6] José Cervantes en La Salle en México Norte septiembre 1971
Traducción realizada por el Hno. Juan Ignacio Alba Ornelas