HNO. VICENTE CAMACHO ROSAS.
(Hno. Bautista Roberto)
*28 diciembre 1907 (Actipán, Pue.)
+ 6 agosto 2004 (Gómez Palacio.Dgo)
Introducción.
La población de Acatzingo se encuentra situada en la altiplanicie poblana con una altitud superior a los 2 200 m , es cabeza municipal y a unos cuantos kilómetros dentro de su jurisdicción se encuentra la pequeña población de Santa María Actipan. Estas poblaciones fueron fundadas por los indígenas nahuatlacos; posteriormente son conquistadas por los españoles, quienes trajeron a los frailes franciscanos, siendo ellos, los primeros evangelizadores. Con ellos la población se transforma en un pueblo de corte español, cuyo centro espiritual y cultural de la región fue el convento, edificado en 1528. La semilla lasallista fue sembrada en tierras mexicanas, primero en Puebla, llegando en 1907 a una pequeña población llamada Acatzingo. Fue una humilde escuela, rica en carencias y en creatividad de los Hermanos para subsanarlas, ganándose el cariño de la gente. El colegio fue cerrado; cuando los Hermanos de esa escuela fueron destinados a la fundación de la primera casa de Formación del Distrito. La Escuela de Nuestra Señora de Guadalupe se vuelve abrir gracias a las presiones del Sr. Arzobispo y la insistencia de la gente y del Sr. Cura; brindándoles una gran recepción a los Hermanos cuando regresaron; como lo relata el H. Alban: “Nos recibieron con banderolas, bajo una lluvia de papelitos de colores y ramas decoradas con flores. El Sr. Cura y los notables del pueblo nos esperaban a la entrada, los abrazaban llorando de alegría…”( La Salle en México I)
Edificio que ocupó el Colegio de los Hermanos en Acatzingo, Pue. hoy escuela de religiosas.
Hermano tus manos han sido siempre generosas, trabajadoras y solidarias, y tus pasos han transitado, firmes, el rumbo del ideal te tu vida….
Y tus oídos han permanecidos abiertos a la voz de Dios y al clamor de tus prójimos.
Su Familia.
El Señor Juan Camacho y la Sra. Catalina Rosas forman un cristiano hogar, el cual fue bendecido con diez hijos, 7 varones y tres mujeres; siendo el benjamín de la casa Vicente.
Este cristiano hogar dará al Instituto dos de sus hijos: el Hermano Bautista Lorenzo, Lorenzo Camacho + en 1920 y el Hermano Bautista Roberto, Vicente. (El nació en 1897. Ingresó al Instituto en 1917 a la edad de 20 años y fue alumno de los Hermanos en Acatzingo.,m Pue. Fue formado para la primera Toma de Hábito al renavcer el Noviciado de San Borja, en ese mismo año. Antes de entrar había trabajado con los Padres Escolapios en su escuela en Puebla y en 1920 era maestro de los Chiquito de Mixcoac. Murió en San Borja, de fiebre española, siendo uno de los prieross Hermano mexicanos fallecidos.)
Nota:
En la noticia necrológica del primer trimestre de 1920 se lee, referente a los papás de los Hermanos Bautista Lorenzo y Bautist Roberto que "los educaron religiosamente por sus virtuosos padres, que les recomendaban frecuentemente evitar las malas compañías y ser obediente a los maestros y superiores." (Notice du frère Bautista Lorenzo pág. 219)
De Lorenzo sí sabemos que fue alumno de los Hermanos, de Vicente no; ya que la Escuela de Acatzingo se cerró definitivamente en 1914 y nuestro Hermano vino al mundo el 28 de diciembre de 1907, si acaso estuvo en primer año.
En febrero de 1920, la fiebre española ataca en la ciudad de México, varios hermanos caen enfermos, entre ellos un joven hermano de la comunidad de Mixcoac; el Hermano Bautista Lorenzo y en pocos días es llamado por el Señor; siendo el primer hermano mexicano del distrito de México- Santa Fe en perseverar.
Ingreso con los Hermanos y su primera formación.
Es en este mismo año de 1920, el primero de octubre se presenta, en el noviciado menor de San Borja un joven generoso con 13 años de edad, que viene a sustituir a su hermano.
Formó parte del grupo de Novicios Menores, que reinician la refundación de las casas de formación en México, teniendo como formadores hombres de gran valer como el Hno. Noel de Jesús, su director, y entre sus compañeros de esa etapa estuvieron Aniceto Villalba, Ricardo Valenzuela, Angel Campuzano, Salvador Cárabes, Salvador Campos, José Jesús Muñoz, Rafael Garcés, Rafael Pulido, etc…todos ellos llegaron a ser hermanos y perseveraron en su vocación y formaron la segunda generación de Hermanos mexicanos.
El Noviciado tiene como director a un hombre notable como formador en los inicios del Distrito de México, el Hermano Gustave Félix, director fundador de Acatzingo, primer director del Noviciado Menor y segundo del Noviciado, su vida fue un continuo éxodo. Vicente pasa al Noviciado el 2 de septiembre de 1923 y toma el Hábito la víspera de la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe; cambiando su nombre de Vicente por el nombre de Hermano Bautista Roberto, Junto con él reviste el Santo Hábito el Hermano Alejo María (Rafael Garcés que murió en Gómez Palacio 23- VIII-80). Terminada su probación emite sus votos religiosos en 1924.
Escolasticado.
Inicia su Escolasticado en San Borja y va a terminarlo en Guatao, Cuba, pues le toca la crisis de las casas de formación, a causa de la persecución religiosa y junto con ellas salir para la Perla de las Antillas; el Hermano Bernard Alphose Grousset, en la Salle en México hace una mención de su compañero de escolasticado: “cinco jóvenes han quedado en los locales vacíos pues cuatro son novicios cubanos y uno es escolástico francés. El Hno. Bautista Roberto se ha ofrecido como cocinero y ayudado por sus cinco compañeros por la noche se procede al traslado de los cajones que deben esconderse en las casas amigas vecinas. ”( La Salle en México II pág. 52)
Destinado al temporal.
El Hermano Bautista es destinado a ser Hermano del temporal, por ser un hermano albino que tenía vista corta, que le hacía no apto para la clase; pero fue un hombre inteligente, dotado de una memoria prodigiosa, lector asiduo, aún en sus últimos años, preocupado por los acontecimientos mundiales. Recuerdo un día, me pide el tomo I de la Enciclopedia Espasa Calpe, y al preguntarle para qué, él me contestó que deseaba saber donde estaba Afganistán, pues había oído que había guerra, le sugerí el Almanaque Mundial y se lo facilité, iniciando de inmediato a leer sobre este país. En otra ocasión preguntó que era la Bolsa de Valores después de una docta explicación de un Hermano versado en la materia, él le respondió, que ya había entendido que era una especie de banco.
En 1932 emite sus Votos perpetuos.
Estudios.
En estudios religiosos en 1933 obtuvo el diploma del curso fundamental y quizá alguno más, ya que por Regla había que hacer diario estudio de catecismo.
Deja el Escolasticado de Guatao en junio de 1926 a donde había llegado con el exilio de los formandos mexicanos en marzo, para formar parte de la comunidad de formación.
"Los Hermanos encargados de empleos manuales cuidarán de desempeñarlos con mucha caridad, considerando que en la persona de sus Hermanos sirven al Señor". RC XV, 15
Itinerario.
El itinerario del Hermano Bautista fue un itinerario de servicio en empleos manuales, iniciado su trabajo humilde y silencioso en Cuba, de 1926 a 1930 en la finca de Guatao, donde estaban las casas de formación. Esta finca tenía varios terrenos de cultivo, de los cuales algunos Hermanos mayores y del temporal obtenían una buena parte del sustento de la casa y vendían el excedente.
En esta época un ciclón devastador visita a la Perla de las Antillas, las casas de formación sufrieron mucho tanto en los edificios como en los cultivos, el Hermano Bautista generosamente se prestó a realizar toda clase de trabajos de reconstrucción y limpieza para volver la casa habitable y que tanto la comunidad de Hermanos Ancianos, como de las casas de formación pudieran tener un ambiente mejor, que el dejado por el ciclón del 20 de octubre de 1926 deja la casa, como lo señala en Hno. Bernard Alphonse en la Salle II,
“Las heridas de la Finca son enormes, especialmente en los edificios recién construidos pero no protegidos aún y solidificadas, un edificio se derrumbo totalmente y el otro que dó ladeado, con peligro de venirse al suelo”… en la huerta árboles caídos y todo semi destruido… con ese panorama el Hno; Bautista convivió y ayudó a transformarlo de nuevo en un lugar agradable
En 1931 se encuentra nuevamente en México colaborando en el Noviciado Menor de los Amores, Tacubaya y Tlalpan donde desarrolló la horticultura, y la apicultura además de ayudar en cantidad de pequeños servicios a los Novicios Menores y Hermanos, uno de ellos recuerda su disponibilidad y a la vez su cercanía para con ellos.
Fue el iniciador de la huerta de Tlalpan, que tanto contribuyó al sustento de varias generaciones de Novicios Menores. En 1947 deja las casas de formación. Durante esta etapa como acompañante en la formación supo infundir valores en los jóvenes y enraizar grandes amistades, por que desde su sencillez, y su vida un tanto escondida sabia trasmitir la felicidad de servir al Señor, el valor de la entrega generosa y sobre todo hablar con el silencio el valor del trabajo y del servicio al y por el Hermano.
Hay que resaltar que en estos primeros años de comunidad, nuestro Hermano, vivió momentos privilegiados en su experiencia religiosa como fueron los retiros de veinte días de fe y oración y haciendo de su trabajo manual la expresión de su consagración dentro de la misión del Instituto que tanto amó. Es una pena que no haya tenido la oportunidad de un segundo noviciado o de algún otro curso de renovación.
La Región Lagunera, está en plena expansión y en ella se funda el Instituto Francés de la Laguna en febrero de 1939, desde sus inicios tenía un internado que con el tiempo se convertirá en un gran internado con más de cien muchachos provenientes de las ciudades del norte donde no existe la escuela secundaria o los padres quería una buena educación para sus hijos incluso de primaria.
El Sr. Bautista, como era conocido, llega a encargarse del economato, y de proveer a esta gran cocina donde se preparaban alimentos para mas de 150 personas de todo lo necesario, iba al mercado y contactaba proveedores eficientes para tener los alimentos a tiempo y de buena calidad para esa tropa juvenil.
Él siempre estuvo atento a subsanar las necesidades que se presentaban, a ver por las necesidades de las personas que trabajaban en el internado en especial de las Hermanas Oblatas Guadalupanas de la Salle que por muchos años se encargaron de la cocina.
Existía una escuelita llamada “la Anexa” era una primaria gratuita, cuyo responsable era el Hermano Bautista Alfonso, Sr. Velásquez tan querido por mucha gente de la Laguna; en esta obra.
El Hno. Bautista Roberto fue titular de cuarto de Primaria, pero la carencia de una buena visión le hizo dejar este apostolado tan querido por todo hermano. Sus alumnos de esos años y a las personas de servicio o quienes surtían el internado les dejó siempre un mensaje de bondad, apertura y sincera amistad. En el Instituto Francés todos lo recordaban en su bicicleta balona y con su saracof, recorriendo las instalaciones de este gran colegio o bien en las calles de Gómez Palacio y Lerdo, teniendo ocasión en estas salidas de tener contacto con gente sencilla a la que siempre les dio un mensaje cristiano y fue para muchos de ellos presencia de Dios, por su sencillez como persona y su congruencia de vida.
RETIRO DISTRITAL EN SALTILLO PARA LOS HERMANOS DE LA PARTE NORTE PRESIDIDO POR EL HNO. ALCIME MARIE, PROCURADOR GENERAL. El Hno. Bautista Roberto primero de la izquierda última fila
Comunidad de Gómez Palacio al fin de la década de los cuarenta.
1960 es para el Hermano Bautista el momento de dejar la Región Lagunera y volver a las casas de formación. Llega a León en Agosto de este año 1960 para sustituir al Hermano Alfonso Fidel, Sr. Huerta, en el economato de la casa.
Muy pronto inicia una hortaliza, no muy grande, pues el Noviciado Menor de León tenía poco agua y el pozo estaba contaminado de petróleo, pero nuestro hermano se las arregla para regar con esta agua y que las legumbres no se secasen y llevarlas a la mesa de los novicios menores, algunas veces preparadas muy especialmente por el Hermano Antoine Claude, que vivió un tiempo en esa casa falleciendo en ella.
El Hermano Director Leopoldo Angulo le encomienda la clase de francés para los alumnos mayores del Noviciado Menor, pensando quizá que iban a respetar y a atender mejor la clase del Hermano Bautista, a quien llamaban cariñosamente “Chetis”, por carísimo Hermano Bautista.
Una anécdota: "La clase que se le encargó fue la de francés, la cual preparaba con gran esmero, nos enseñó el lenguaje ordinario que se usaba en una comida, en una visita, en los patios de recreo etc… las cosas iban muy bien, hasta que nos percatamos que no veía después del tercer lugar de la clase y nosotros nos cambiamos de nombres, respondía uno por otros y he aquí que el Hermano Salvador Pérez se da cuenta de nuestra travesura, broma o como se le quiera llamar y que estábamos abusando de la buena voluntad del Hermano; nos castigó, nos quedamos un tiempo sin la clase de francés, hasta que él mismo la dio y así terminó la labor docente del Hermano".
Su estancia en León fue de cinco años, se ganó por su sencillez y su disponibilidad el aprecio, cariño de todos los moradores de esa casa, le llamábamos el Hermano “amigazo” por ser la forma como él se dirigía a nosotros, aunque sabía muy bien nuestros nombres siendo siempre un hermano muy cercano y apreciado por todos.
En julio de 1965 fue enviado a formar parte de la Comunidad de la Loma.
“Cuando se trabaja en el campo el hombre tiene que tener los pies en la tierra y la vista puesta en el cielo”.
La Loma, fue un intento, de muy buena voluntad, de mucho trabajo y entrega generosa y desinteresada por mantener las casas de formación. Se inicia esta comunidad en el año de 1964, como parte de la Casa Central del Distrito, en el local llamado la “Cueva” adjunta a la casa antigua de los Hermanos de la comunidad de Gómez Palacio. A esta obra fue enviado el Hermano Bautista Roberto.
Era una comunidad de cuatro hermanos con una gran regularidad y un horario especial ya que la levantada era de gente del campo que tiene que estar presente en la ordeña, en el riego de los campos y demás labores de labranza. Se levantaban a las 4 a.m. la Eucaristía diaria con los adoradores, o sea a las 5 a.m. y de ahí al trabajo.
La Loma, fue un rancho, que los Hermanos consiguieron a la orilla del río Nazas, tenía varias hectáreas de vid, alfalfales y un establo. El ganado de ese rancho procedía del establo que por muchos años tuvo el IFL, además se construyeron gallineros y se puso una granja en forma.
Al Hermano Bautista se le encargó de la agricultura, pero no estuvo ausente del trabajo del establo, que exige la presencia en el mismo todos los días; además la naturaleza se encargó de dar más trabajo inesperado, ya que estando a las márgenes del Nazas, las inundaciones se hacían presentes y varias veces se tuvo que llevar a las vacas a los cerros y cuidarlas día y noche, buscar como alimentarlas y ordeñarlas… nuestro buen Hermano Bautista la hizo muchas noches y días de pastor.
Hay que admirar la entrega total de nuestro hermano a la misión que los superiores le encomendaron, ante la dificultad nunca se arredro siempre de una forma inteligente trató de salir adelante y solucionar los problemas que presentaba la naturaleza.
La presencia del Hermano Bautista en rancho y en el poblado de la Loma, le dio la oportunidad de crear fecundas amistades, a las cuales catequizaba y anunciaba la presencia de Dios, estas amistades se prologaron hasta el fin de sus días.
Ya nonagenario, el Sr. Muro, exalumno y maestro del IFL, lo llevaba a la Loma; la gente lo recibía con los brazos abiertos, varias familias se disputaban el honor de que tomara los alimentos con ellos, siempre volvía feliz de esas visitas.
Ante la cruz y el dolor el alma se fortifica…
El II Capítulo de Distrito de 1971-72, al no ver resultados maravillosos en la economía de la Loma, decidió que se vendiera la propiedad. Esto causó disgusto en los Hermanos que ahí trabajaban, quizá no se sintieron escuchados en su parecer. Quizá se olvidó que al campo, cada año hay que invertirle, un año no repone la inversión, otro y quizá otro tampoco pero un tercero o cuarto la duplica o triplica; tampoco tomaron en cuenta que ya se había pagado el rancho por sí mismo y que se habían hecho inversiones para mejorarlo.
La historia es la siguiente:
El segundo Capítulo de Distrito reflexionó sobre todas las obras existentes después de un informe presentado sobre cada Comunidad; sobre la Loma se lee “nuestro Rancho de la Loma es considerado por muchas personas de la Región como perteneciente al IFL, no será esta creencia un claro contratestimonio evangélico” e igualmente se pide que se reflexione sobre su la existencia y operación de esta obra.
En las decisiones capitulares se pide que: “todos los Capítulares se corresponsabilicen, o sea todo el Distrito, sobre el asunto la Loma. En otras palabras que se fuera responsable del cierre de esta obra.
Para el Hermano Bautista fue un momento muy doloroso, aunque sufrió en silencio, pero al igual que el Hermano Director de esa obra se aisló del Distrito; sintió como que el trabajo que se realizaba no fue comprendido ni se vio la importancia de la Loma en el sostenimiento de las Casas de Formación.
Al año siguiente de este acontecimiento los hermanos que estaban en la Loma encabezado por el Hermano. Aniceto Villalba fueron a trabajar en el seminario auxiliar de Gómez Palacio por iniciativa suya y con ellos nuestro Hermano Bautista; más tarde ellos mismos fundan la Casa Hogar Francisco Zarco, en un terreno donado por el IFL y que ellos entregan al gobierno municipal. Esta Casa Hogar fue concebida como una obra al estilo lasallista, tanto en su planeación y edificios como en la distribución de horarios y elementos pedagógicos, cosa que molestó a algunas personas del gobierno que obligó a los Hermanos a dejar en otras manos esta escuela hogar. En esta obra trabajan varios años, hasta que las autoridades municipales, por malos entendidos, les piden que se retiren.
Dios mío, yo te ofrezco mi dolor: ¡Es todo lo que puedo ya ofrecerte! Acéptalo, Señor: ¡Es todo lo que puedo ya ofrecerte!...
Hacia el final.
Última jornada de la vida, para el Hermano Bautista será un jornada fecunda tanto por la alegría como la vivió, como por sus servicios, su abnegación y por la plenitud demostrada en los acontecimientos finales de su vida. Veinte años para terminar de liar sus gavillas y presentar al dueño de la mies el fruto de su trabajo.
En estos últimos años serán, como toda su vida años de servicio, primero como enfermero de los Hnos. Luciano Ríos y después de su compañero y antiguo director el Hno .Aniceto Villalba; fue ejemplo de paciencia en el trato con ellos, y de bondad para aguantar los malos ratos que más de alguna vez le hicieron pasar o las necedades que tuvo que sobrellevar.
El Hno. Luciano Ríos en algunas cosas se podía valer por sí mismo, si el Hno. Bautista no estaba, él se bastaba, pero si lo oía cerca se hacía totalmente dependiente del buen Hermano.
Siembro robles y pinos y sicomoros; quiero llenar de frondas esta ladera, quiero que otros disfruten de los tesoros que darán estas plantas cuando yo muera.
Blanco Belmonte “el Sembrador”
En Torreón hay una estatua al trabajado rural, los hermanos decíamos que era la estatua al Güero Bautista, es un hombre rudo con una pala roturando la tierra, esa fue durante los últimos años, en que se valió por sí mismo la imagen de nuestro Hermano.
Fue el creador de lo que le llamamos el “ejido” una parte de la casa convertida en huerto, en él sembraba: coles, lechugas, rábanos, betabeles, calabacitas, tomates, acelgas y espinacas; más tarde sembró vides y árboles frutales para que produjeran frutos, cuando él ya no pudiera cultivar las hortalizas.
Fue ejemplo de trabajo duro, constante y fructífero.
La edad se le vino encima, ya de ochenta y ocho años sufrió varias operaciones del intestino, una colostomía que tuvo hasta el final de su vida. Su caminar se hizo lento y luego inseguro, requirió de una andadera y el último año de vida la silla de ruedas para algunos traslados, más por seguridad de nuestro hermano que por invalidez.
Se devela como un hombre sencillo, agradece cualquier servicio que se le presta, cuando se le servía algún alimento y se le preguntaba si le gustaba, la respuesta instantánea era: Sabrosísimo, sabrosísimo,” todo comía, no pedía nada especial para él.
Era muy comunitarios se interesaba por todo lo que pasaba tanto en la comunidad como en la escuela, siempre de buen humor, se prestaba a algunas bromas… un Hermano que le servía la comida, le servía bien servido y le decía con esto o algo más, él le respondía gracias, gracias…y muchas veces aceptaba el algo más.
No le gustaba mucho que le dijeran Güero, pero lo aceptaba con resignación.
Fue un hombre de oración hasta el final de sus días, de una fidelidad inquebrantable a sus ejercicios espirituales de Regla, las visitas al Santísimo eran frecuentes tanto al inicio de su trabajo en el “ejido” como al final del mismo.
En sus últimos años todas las tardes se reunía con el Hermano Polito y con la persona que los cuidaba y rezaban los salmos, largas letanías y al final cantaban a la Santísima Virgen, ya con voz quebrada y desentonada pero con gran devoción y entusiasmo, las notas de su canto llenaban la casa de los Hermanos.
El Hermano Bautista Roberto fue un hombre que supo hacer de la soledad la compañera de su trabajo, pues por las circunstancias casi nunca tuvo un Hermano que le hiciera compañía en su labor, pero creo que tenia muy claro que la única soledad es no tener a Dios y el lo tenía presente continuamente en su sencilla y humilde labor.
Tubo grandes amistades con sus hermanos de comunidad es notable como se entendían él y el Hno. Polito en el cultivo de las abejas, eran dos grandes compañeros de trabajo, trabajo que realizaban en medio del rezo del Rosario y en momentos recibiendo piquetes de abejas y para ambos era momentos felices de vivir la alegría y dejar esa cierta soledad que representaba su empleo.
El desprendimiento y la pobreza fueron unas de sus características, prácticamente no tenía ninguna cosa de valor, sólo su ropa común y corriente sin ningún lujo, más bien burda y común; poseía un pequeño radio interoceánico, que era su medio de estar enterado de lo que pasaba en el mundo, por este medio escuchaba programas religiosos y noticiosos diariamente.
Su trato con la gente sencilla era cercano y les manifestaba cariño y aprecio por su persona, se preocupaba por su bienestar, y su salud. Con las religiosas de La Visitación del Villa de Matel, estableció una amistad profunda y religiosa con ellas en especial con la madre Goretí, además que mientras su salud le permitió les ayudaba en el cuidado de sus abejas.
Supo cultivar y mantener la amistad con muchas personas y ser significativo para ellas como fue el caso del Sr. Monjaraz, y de Don Pedro Estudillo, que año con año venía a estar con él varios días; rezaban juntos, lo sacaban a pasear, siendo la Loma uno de los lugares siempre visitados por ellos y en los que el Sr. Bautista se encontraba muy feliz.
Era un hombre de una memoria maravillosa, recordaba todos los acontecimientos de la persecución religiosa, el ciclón que destruyó las casas de formación en Cuba, el resurgir de las casas de formación en México, los años de la educación socialista, la confiscación de San Borja; otros de los aspectos de su buena memoria, es que no tenía rencores o resentimientos, él guardaba un recuerdo bueno de sus superiores, y cohermanos, resaltando siempre el lado positivo y las cualidades. Era un placer escucharle hablar de sus historias, que eran parte de la historia del Distrito.
A la muerte del Hermano José Jesús Muñoz, pasó a ser el decano del Distrito y de los Hermanos Mexicanos. Algunos le decíamos que iba a llegar a los cien años, y él amablemente nos decía, que esperaba que Nuestro Señor, no se hubiera olvidado de él.
Sus últimos días, antes de ser llamado a la casa del Padre, fueron tranquilos y serenos, sí dio algunas señales de que su salud disminuía, señales que no fueron percibidas del todo, ni por el hermano encargado de los enfermos, ni por las curadoras o los hermanos.
Un domingo anterior a media celebración de la Eucaristía, en casa, llama a su cuidadora y le pide que por favor le traiga agua, que tiene mucha sed, ella lo hace, y él la bebe con fruición, la sed persiste… y nadie tomó conciencia que se le desató una diabetes, que antes no había presentado, enfermedad que en pocos días lo llevó a un coma diabético, que unas pocas horas lo condujo a la casa del Padre.
Viendo un Hermano que sus ojos no reaccionaban y tenía movimientos erráticos, insistió que se llamara al doctor, este vino y de inmediato fue conducido en ambulancia al Hospital Español de Torreón, al cual llegó con una cantidad enorme de azúcar en la sangre, y el coma, del cual, por más esfuerzo y dedicación del Doctor, no lo pudo sacar, entregando su alma al Señor de la misma manera como vivió, calladamente, sin ninguna muestra de dolor. Se durmió en el Señor, con la paz de los justos.
Era el atardecer del viernes 6 de agosto de 2004 se fue con los rayos del sol.
Muchos son los testimonios en que en estas horas después de su muerte, como escribía el Hermano Rubén Sámano, hemos recibido; muchos más de los que oímos o pudimos ver a lo largo de tantos años… el hombre que con sus pocas palabras tocó el corazón de su enfermero Chuy, a la muerte de sus padres, otros tantos…
Su funeral fue sencillo, unas pocas personas de las más cercanas se enteraron de la partida de nuestro Hermano… la celebración de la Eucaristia en la comunidad ya de cenizas ya que el tiempo de su velación fue sólo la noche misma de su muerte… Señor que el ejemplo de la vida del Hermano Bautista Roberto, sea la semilla de nuestra fidelidad y la gracia que nos traiga nuevas vocaciones.
Vicente Camacho Rosas
(Hno. Bautista Roberto>)
HERMANO DE LAS ESCUELAS CRISTIANAS.
Hijo de Juan y Catalina.
Nace en Actipan, Pue.
28 de diciembe de 1907
1920 Ingresa al Noviciado Menor.
1923 Toma el Hábito.
1924 Primera Emisión de Votos.
1932 Emisión de Votos Perpetuos.
Fallecimiento el 6 de agosto de 2004
Comunidades: Guatao, Cuba, Gómez Palacio, Dgo., León, Gto. y Gómez Palacio, Dgo.