Destilación
Destilación
El alcohol resultante se destila para aumentar su concentración y eliminar impurezas. La primera destilación se lleva a cabo en columnas de destilación, el vapor resultado de esta ebullición, son los alcoholes que serán condensados resultando un producto que es conocido como ordinario, con una graduación alcohólica aproximada de 25%. En este paso se elimina agua y concentra el alcohol del mosto fermentado.
El líquido ordinario se somete a un segundo ciclo de destilación obteniendo finalmente tequila, que podrá tener varios destinos: envasado como tequila blanco o ser enviado a maduración para obtener un tequila reposado o añejo, este segundo ciclo de destilado deja al tequila con una graduación alcohólica de entre 55% y menos del 60%.
Es importante mencionar que la destilación no produce alcohol, tan sólo lo concentra.
El mosto proveniente de la fermentación contiene alcoholes y otros compuestos en concentraciones no deseadas.