En El Salvador, varias organizaciones y cooperativas están activamente involucradas en distintos eslabones de la cadena de valor del café, desde la producción hasta la comercialización. Algunas de las más destacadas incluyen:
Sociedad Cooperativa de Cafetaleros de Ciudad Barrios (Cafeciba): Esta cooperativa está ubicada en la Cordillera de Cacahuatique, en el departamento de San Miguel. Está compuesta por más de 600 pequeños productores que cultivan café en fincas que no sobrepasan las cinco hectáreas. Su producción se centra en café de alta calidad, incluyendo café oro y molido, y aplica prácticas sostenibles para proteger el medio ambiente y mejorar la calidad de vida de sus socios1.
Cooperativa San Carlos Dos: Ubicada en el departamento de Morazán, esta cooperativa ha superado grandes desafíos, como la guerra civil y la roya, para posicionarse como un importante actor en la exportación de café. Utiliza buenas prácticas agrícolas para mejorar la calidad de su producto y ha logrado exportar café a mercados internacionales como Inglaterra, Japón y Estados Unidos. Su producción actual varía, pero en su pico llegó a producir hasta 20,000 quintales de café2.
Asociación de Pequeños Productores de Café (APECAFE): Fundada en 1997, APECAFE agrupa a 11 cooperativas de pequeños productores en diferentes regiones del país, como La Libertad. Representa a más de 500 caficultores y facilita la exportación de café, además de ofrecer asistencia técnica y servicios de comercialización. También está comenzando a diversificarse hacia otros cultivos como el cacao3.
Estas organizaciones juegan un rol clave en la cadena de valor del café salvadoreño, garantizando la calidad del producto y promoviendo prácticas sostenibles.