EN LA MEDIACIÓN ESTÁ LA PAZ
Decía un viejo filósofo griego allá por el siglo V a. C. que en la guerra está la paz. No vamos ahora a meternos en interpretaciones filosóficas, pero sí podríamos llegar a afirmar que la paz no es la ausencia de conflictos, sino la perfecta gestión y resolución efectiva de estos.
En efecto, en la vida estamos siempre bregando con problemas de todo tipo, y aprendiendo a encontrar soluciones para poder salir del atolladero. Si además nos ponemos juntos a diferentes personas, cada una de su padre y de su madre, con formas distintas de percibir lo real, de sentir y enjuiciar, la convivencia siempre es dificultosa. Pero a saber convivir también se aprende, cuando se quiere aprender.
En nuestro Colegio la convivencia es en sí misma materia que nos sirve para aprender a relacionarnos aprendiendo a convivir. Por eso ya desde hace años decidimos poner en marcha un proyecto de mediación con alumnos ayudantes y mediadores. Sí, se trata de hacerles protagonistas y también responsables de la marcha de la convivencia en nuestro centro.
De hecho, implicarse en la buena convivencia de todos en el centro, poniendo el respeto por encima de las discrepancias, viene siendo ya una manera de reducir los posibles casos de conflictividad entre nuestros alumnos. Todos somos más conscientes y tomamos un papel más activo en propiciar una convivencia que transcurra por los cauces adecuados.
Para ello, como en cursos anteriores, se han ofrecido como voluntarios algunos alumnos de primaria y secundaria. Han recibido una pequeña formación y hemos formado un punto de mediación en el patio del colegio. En este lugar están las fotos de los mediadores, para que todos los demás alumnos puedan saber a quién recurrir en caso de necesitar algunos mediadores en sus problemas de convivencia.
Además cada mañana seguimos trabajando de forma transversal los buenos días, con vídeos de valores, centrándonos en la empatía, respeto, frustración, el perdón y reflexiones para sacar lo mejor de nosotros, ayudarnos a conocernos mejor, y la importancia de saber pedir ayuda y no pasar por alto el conflicto o problema que pueda tener cualquier compañero, gestionar nuestra emociones, la frustración…
Se ha creado un cartel que está en todas las clases, donde figuran los pasos para resolver inteligentemente cualquier conflicto. A grandes líneas son los cuatro pasos de los que consta un proceso de mediación:
1.- Escucha: pon nombre a las emociones y a los agentes y motivos que han intervenido en ese conflicto de manera completa y objetiva.
2.- Busca posibles soluciones: una vez informados de lo ocurrido, sabremos de qué manera atajarlo, buscando acuerdos que puedan asumir las partes afectadas en el problema de convivencia.
3.- Acción: se llevan esas soluciones a cabo (disculpas, compromisos).
4.- Seguimiento: se verifica a lo largo del tiempo que esas soluciones han funcionado y que ese conflicto ya no vuelve a producirse.
También todo el colegio celebró la semana de la paz con un gesto simbólico en el patio, además de en las clases. Sabemos que los conflictos no solo surgen en el ámbito escolar, también en los grupos de amistades, en las familias y en la sociedad. Por ello es imprescindible aprender a convivir decididamente en la solución de los conflictos de una manera creativa y cordial. Solo de esta manera podremos llegar a dar de sí la mejor versión como seres humanos.