Los niños, desde que entran en la escuela pasan mucho tiempo realizando actividades con las manos: dibujar, cortar con tijera, usar el punzón, poner pegatinas, usar una regla,...
Algunos alumnos tienen dificultades para realizar este tipo de actividades, en otros casos, estas dificultades pasan desapercibidas hasta que los niños empiezan con la escritura.
Son much@s los TOs que han escrito e investigado sobre la motricidad fina/función manual: Mary Benbow, Kristine Levine, Rhoda Erhardt, etc
Cuando un alumno tiene dificultades con las actividades que requieren el uso de las manos, es importante realizar una valoración para poder determinar el alcance de las dificultades y desde ahí desarrollar un programa de trabajo, definir si algún producto de apoyo le puede venir bien para hacer frente a las dificultades o si alguna modificación del entorno o la tarea también les facilita la realización de la misma.
Para la valoración, se pueden usar distintas herramientas de evaluación cuantitativas:
Escalas de desarrollo como el Peabody, Bailey, Merril-Palmer, etc
Herramientas de evaluación de las destrezas motoras como: BOT2, MOV ABC,...
Valoraciones relacionadas con la percepción o integración visomotriz: VMI, Frostig,...
En la bibliografía recomendada se describen algunas herramientas de evaluación cualitativa de las habilidades motoras finas. Autoras como la terapeuta ocupacional Mary Benbow han elaborado herramientas de evaluación interesantes. Podemos utilizar herramientas cualitativas mediante las que observamos la destreza del estudiante para la realización de las tareas y los componentes subyacentes en los que puede hacer dificultades.