En el periodo de la colonización, que se inició en el siglo XVI, los españoles sometieron a obediencia a los habitantes de la isla de Santo Domingo y les impusieron su idioma, religión y costumbres.
En esta época no hubo un sistema organizado de educación formal. La poca educación que se impartía tenía como propósito fundamental el adoctrinamiento de los indígenas y negros en la religión católica, para lo cual convenía que adquirieran la lectura y escritura.
Hay documentos que dan constancia de la existencia de niveles de educación que pueden calificarse como medio. Incluso, se sabe de la existencia, a partir de la tercera década del siglo, de la educación universitaria. Estas oportunidades educativas estaban destinadas a los hijos de los colonos españoles y a los hijos de los caciques. Los negros y los indios quedaban excluidos. También tenían como objetivo formar sacerdotes para la expansión de la doctrina cristiana.
Como la educación estaba dirigida a la élite, su cobertura fue muy limitada. Había 12 estudiantes en algunos casos, 50 en los seminarios y 200 en la universidad. Además, no hubo un auténtico interés en la Corona por la educación de los habitantes, lo que movió al clero, junto a personas particulares, a ocuparse de tan trascendente actividad, haciendo uso de los locales existentes.
Un indicador de la situación que se describe es que al inicio del período la educación no tenía un presupuesto asignado. Dependía de la colaboración de los individuos particulares, quienes aportaban distintos tipos de recursos. En algunos casos fue ofrecida de forma gratuita por la Iglesia; por eso, el aporte de los religiosos era de especial importancia para la época.
De los datos anteriores se concluye en que el currículum básico de la época colonial consistía en la lectura, escritura el cálculo (limitado a las llamadas cuatro reglas) y la doctrina cristiana.
Educadores:
Entre los educadores de la época colonial se destacó el obispo Ramírez de Fuenleal. Por su solicitud, se creó el primer colegio de la Española, con Domingo de Arcos como su primer maestro, y se extendió la educación a los hijos de los caciques indios y a los hijos de los esclavos negros. El bachiller Fernando Xuárez también fue enviado por el rey de España a enseñar gramática latina a los hijos de los indios y de los españoles.
Otros sacerdotes están asociados a la fundación del Colegio Hernando de Gorjón: Diego de Ramírez, Cristóbal de Llerena, Francisco Tostado de la Peña y Luis Gerónimo de Alcocer, escritores y catedráticos de dicho centro cuando este alcanzó la categoría de universidad.