LA CONSTRUCCIÓN DE UNA VÍA ROMANA
Por Ana Mª Almela, José Manuel González, Beatriz Martín, Esther Martínez y Paula Teruel.
El proceso de construcción de una calzada consistía en varias fases diferenciadas, que proporcionaba a estos caminos una extremada durabilidad que, en algunos casos, ha permitido que lleguen hasta nuestros días.
Las diferentes fases son:
1.La deforestación: la primera capa consiste en deforestar o desbrozar el trazado longitudinal elegido para la calzada. Para elaborar el trazado consiste en que las vías romanas se caracterizan por ser muy rectilíneas en los terrenos llanos. Evitan al máximo las zonas inundables y las inmediaciones de los ríos. Cuando había de cruzar un río, la vía pasaba por un puente, generalmente de piedra, de los que aún quedan unos pocos ejemplos. Las vías se ensanchaban en las curvas para permitir que los carros girasen mejor.
2.La explanación. Previamente a la construcción se allanaba el firme, con las pertinentes obras de explanación, desmontes y terraplenado que fueran necesarias.
3.Delimitación del firme. Después se delimitaba la anchura de la calzada mediante dos bordillos paralelos.En las ciudades, las calles se adoquinaban o se cubrían con losas de piedra dispuestas de forma regular. Llegando este revestimiento como máximo hasta el final de los cementerios situados a las afueras de la ciudad.
El perfil final de la calzada es parecido a un trapecio con los taludes bastante tendidos, lo que permite un fácil flujo del agua de lluvia a las cunetas o al exterior del terraplén. La calzada solía ir delimitada lateralmente en paralelo por cunetas a ambos lados de la calzada, a unos veinte metros de distancia, que delimitaban la zona que era desarbolada para la explanación y que era lo equivalente al dominio público de la calzada.
Y la altura total de las sucesivas capas., respecto al terreno principal sobre el que discurría la calzada, era de 2 a 4 pies romanos, variando la anchura de la zona de rodadura entre 4,5 y 8 metros según la importancia de la calzada y la dificultad de los lugares que atravesara.
4. Cimentación: Para construir una calzada romana, era necesario seguir una serie de pautas, en las que destacaban diferentes capas. En la primera capa se distinguían piedras de un tamaño considerablemente grande, que se juntaban con arena, para conseguir una base sólida y resistente.
5. Capas intermedias: Por encima de esta, había otra de piedras de un tamaño más pequeño, gravas, que se constituían a base de cal y cemento. Esta era la capa más grande, la que más espacio ocupaba al contruirse una calzada romana. Normalmente estas calzadas se construían con piedras de la zona que años más tarde, se volvieron a extraer para facilitar la construcción de edificios.
6. Capa de rodadura: Esto era la última fase de la construcción de una via romana.Como su nombre indica la capa de rodadura debe de ser apta para la rodada de los medios de transporte. Por ello esta capa se construia con piedras de mayor superficie, normalmente bloques lisos y de tamaño considerable, para que la via fuera lo más perfecta posible. Podria decirse que era la capa más complicada y costosa de hacer, ya que tenian que extraer las piedras de una cantera y si no habia ninguna cerca, habia que transportarlas.Y esto conllevaba a transportes muy costosos por su lejanía.Si consideramos que esta última capa suele llegar a alcanzar espesores de hasta treinta centímetros, veremos que los volúmenes de transporte y los costes totales aumentan notablemente cuando se deciden por estas soluciones.
El resultado final suponía una estructura con estas cuatro capas o niveles desde el exterior hacia el interior:
Pavimentum. Bloques lisos, poligonales incrustadas en la capa subyacente.
Nucleus. Una especie de capa de base compuesta de grava y arena con cemento y cal.
Rudus. La tercera capa se compone de mampostería y piedras más pequeñas también se establece en el mortero de cal.
Statumen. Dos o tres hileras de piedras planas que figuran en el mortero de cal.
Junto con las propias vías, los romanos tuvieron que construir otros elementos como puentes, vados, etc. para vencer los obstáculos que la naturaleza presentaba.
Los puentes.-
Los ingenieros romanos fueron verdaderos maestros en su construcción, ya que eran elementos fundamentales para el acceso a ciudades, que se situaban en las inmediaciones de ríos con motivo defensivo e infraestructural, abastecimiento y desagüe. Es evidente, que la gran red de vías romanas que se desplegó en la península necesitaba muchos puentes, con lo que los construidos fueron numerosos.
La base de los puentes romanos era el arco heredado del sistema de construcción de los etruscos que desarrollaron y p
erfeccionaron. El arco usado por los romanos es el arco de medio punto, es decir, arcos de media circunferencia. El éxito de la construcción reside en saber mantener el equilibrio de fuerzas y pesos de las piedras que lo forman; esto se hace desviando el peso y la fuerza de las piedras de encima hacia los laterales; para ello, es necesario contar con buenos cimientos, buenos contrafuertes que contengan la fuerza y el peso del arco, un centrado exacto y un perfecto ajuste de las dovelas, piedras en forma de cuña que componen el arco. El primer trabajo para construir un puente era excavar unos hoyos para comprobar el subsuelo y su resistencia para soportar el gran peso de un puente. Tras elegir el lugar donde se iba a levantar, se marcaba dónde iban a ir sus contrafuertes y se empezaban a echar sus cimientos. Para evitar el problema del agua idearon lo que se denomina ataguía, un recinto hermético a base de troncos que se clavaban en el lecho del río y que dejaban un hueco mayor que el de los cimientos del co
ntrafuerte, al tiempo que unas bombas de agua permitían evacuar el agua que iba entrando en la ataguía. Una vez delimitado el espacio para el contrafuerte había que proceder en muchas ocasiones a un allanado y a una consolidación del terreno mediante hormigón. En ocasiones los romanos levantaban sus puentes con grandes bloques de piedra sin unirlos con argamasa pero era necesario cortar y tallar los bloques de piedra de manera que ensamblaran perfectamente y se mantuvieran en su sitio.
Entre los bloques que componían el puente se solían colocar algunos que sobresalían de la estructura o incluso cornisas que eran utilizados como base de los andamios y para centrar el arco. Los canteros levantaban el contrafuerte o estribo hasta la imposta y allí los carpinteros levantaban el armazón de madera para hacer un arco, apoyándolo en las cornisas o impostas. Mediante grúas se hacían subir las dovelas del arco y se colocaban una tras otra, hasta que se ponía la dovela central, llamada clave, tras lo cual se procedía a retirar parcialmente el armazón de madera. Tras construir las enjutas y allanar la curva del extradós, cara externa y superior del arco, con hormigón y escombros, se retiraba completamente el armazón de madera y finalmente se hacía la calzada por encima del puente.
Puente romano de Alcántara
Todas estas construcciones eran posibles gracias a unos adelantos tecnológicos muy avanzados como la groma, diversos tipos de grúas y mediante un conocimiento de la naturaleza y su relieve.
Instrumentos de construcción.-
La groma era el instrumento topográfico mas utilizado por los romanos. Su diseño era simple: contaba co
n dos brazos metálicos cruzados perpendicularmente que median un metro cada uno aproximadamente. Los brazos iban atados a una tabla que se balanceaba fijada a un cuerpo de madera, compensando la groma para facilitar su empleo. Junto donde colocaba el pie el operario estaba el ´´ferramentum``, cuatro patas de metal que servían para dotar a la groma de estabilidad tenia también una punta aguda para clavarla al suelo. Al final de los cuatro extremos de los brazos cruzados colgaba una cuerda que podía estar plomada o no. En medio de la cruz ´´umbilicus soli`` colgaba una quinta cuerda que se utilizaba para colocar la groma en el punto exacto de la medición.
El topógrafo observaba la diagonal mediante unas cuerdas y proyectaba líneas rectas o líneas perpendiculares a la dada por la groma. Gracias a este sencillo instrumento se alineaban caminos, se creaban calles para ciudades y campamentos romanos y sobre todo parcelaba extensiones terrenales.
Su punto débil era el viento que movia las plomadas y hacia muy difícil su utilización en días tempestivos.
1 → Cuerpo de madera.
2 → Tabla.
3 → Brazos metálicos cruzados perpendicularmente.
4 → ´´Umbilicus soli``.
5 → Punto de referencia para la medición.
A,B,C,D → Cuerdas plomadas
a,b,c,d → Rectas obtenidas con la groma.
Gracias a la gran población del imperio romano en su esplendor se empezaron a construir grandes edificios lo que suponía una gran dificultad a la hora de levantar los materiales de construcción entonces los romanos adoptaron la grua griega y la desarollaron.
La grúa mas sencilla y mas utilizada se llamaba Trispastos consistía en una horca de una sola viga, un torno, una cuerda y un bloque que contenia tres poleas. Se conseguia el triple de fuerza, es decir, un hombre adulto podía cargar 150 kg sin problemas. Habían gruas de cinco poleas como la Pentaspastos o incluso en el caso de la mas grande tres grupos de cinco poleas como el Polyspastos. Con la mas grande cuatro personas a separados en cada lado del torno podían levantar hasta 3000 kg y cuando el torno de esta se sustituyo por un acoplamiento este con la mitad de personas levantaba hasta 6000 kg gracias a que el acoplamiento tiene la ventaja mecánica de ser mas grande.
Los ingenieros romanos a la hora de construir las carreteras tenían un talento natural para hacerlas rectas, ya que a pesar de sus herramientas que median líneas rectas como la groma, esta no tenia efectividad en terrenos largos como el de una carretera. Los historiadores hablan de que usaban señales luminosas como podrían ser antorchas o se fijaban en una montaña o cualquier otro elemento del relieve. Si se encontraban con ríos en la línea recta que seria la carretera simplemente construían un puente o usaban la circunvalación.