Siempre se han utilizado las reacciones químicas para producir energía, de manera que se podría hacer un paralelismo entre el uso de los combustibles (madera, carbón, derivados del petróleo, hidrógeno, biocombustibles ...) y la historia de la humanidad. Estas reacciones de combustión son las más representativas de las reacciones exotérmicas, que al producirse liberan energía, fundamentalmente en forma de calor, aunque también se puede producir energía luminosa. Otro ejemplo muy importante es la liberación de energía en la asimilación de un alimento, que permite mantener la temperatura corporal.
Por otra parte, es necesario un aporte de energía, en forma de calor o eléctrica, para obtener metales mediante reducción de sus óxidos, tal y como sucede en el hierro (en un horno alto) o el aluminio (en un horno eléctrico). Son reacciones endotérmicas.
¿Cuánta energía puede producir una reacción química?
¿De dónde procede esa energía?
¿Cómo puede medirse y calcularse?
Y desde el punto de vista práctico, ¿qué combustible es más eficiente energéticamente: el butano o el propano, la gasolina o el bioetanol?
Al final de la lección hablaremos de la espontaneidad de las reacciones químicas. En la naturaleza hay procesos que se producen espontáneamente y otros que no lo hacen. Sabemos que energía se conserva pero esto nos nos permite predecir cuando unos procesos van a ocurrir. A partir del concepto de entropía, completaremos esta lección. En la naturaleza observamos que los procesos ocurren cuando liberan energía o cuando aumenta el desorden. Entropía y energía liberada son los conceptos que nos permiten predecir la posibilidad de que una reacción química tenga lugar.
Página con materiales y contenidos de la lección.