En el tema anterior has estudiado la posibilidad termodinámica de que una reacción se produzca, analizando al final algunas reacciones espontáneas, que tienen una gran tendencia a producirse pero que en la práctica resultan inapreciables, como es el caso de las combustiones. Sin embargo, una vez que han comenzado, su velocidad es enorme.
Evidentemente, para poder estudiar la cinética de una reacción, es decir, la velocidad con la que se produce, en primer lugar hay que determinar si es espontánea, si el grado de reacción es lo suficientemente grande como para que se pueda observar su desarrollo.
Después, hay que hacer un estudio cuantitativo de la velocidad de los procesos, midiendo la rapidez con que se producen y analizando los factores que permiten aumentar su velocidad, como sucede en la producción industrial de sustancias, o reducirla, como en la descomposición de los alimentos o en la oxidación del hierro.
Por último, es importante establecer un modelo que explique tanto la realización de las reacciones como la forma de modificar su velocidad.
Los catalizadores son sustancias que modifican la velocidad de una reacción química sin cambiar el producto final de la misma. A veces la luz o un campo eléctrico externo realizan también una labor catalizadora.
Habitualmente los catalizadores se recogen al final de la reacción sin que hayan cambiado, por lo que se necesitan cantidades muy pequeñas, pero con el tiempo experimentan un proceso de desgaste o incluso "envenenamiento" que les hace inservibles, sobre todo cuando trabajan a alta temperatura, ya que se volatilizan lentamente.
Un catalizador no puede provocar una reacción que no se pueda realizar por sí misma. Prácticamente hay un catalizador para cada reacción: son específicos de cada una, haciendo que la energía de activación sea menor.
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