Hay tratamientos, sin embargo, en los que es difícil conseguir beneficios duraderos sólo con agujas. “En el tratamiento de la celulitis con técnicas invasivas, no prometas más allá de un 50% de resultado a tus pacientes”, es la norma del doctor Miguel Chamosa, presidente de la SECPRE, por lo que avisa que no se pueden comparar los resultados de unas y otras aplicaciones. Tampoco es comparable el precio: una técnica en quirófano puede costar entre dos y tres mil euros, un importe muy superior a un tratamiento con agujas. “La cirugía menos cruenta ha ganado terreno, pero los resultados son pobres y hay quién se conforma con poquito”, asegura este doctor que ha estado 15 años trabajando en la salud pública y lleva el doble en la privada.