Afrodita era la gran diosa olímpica de la belleza, el amor, el placer y la procreación. Rara vez se podía convencer a Afrodita para que prestase a las otras diosas su ceñidor mágico, que hacía que todos se enamorasen de su portadora, pues era celosa de su posición.
Era representada como una mujer bella, en general acompañada por el alado Eros (amor). Sus atributos son muy variados e incluyen palomas y gorriones, la manzana, una concha o venera, un espejo y el ceñidor dorado. Pueden aparecer varios de ellos en la misma representación. En la escultura clásica y en los frescos se representa a menudo desnuda.
Los episodios en los que participa la diosa son muy numerosos. Vamos a estudiar los más representados, aunque los relativos a la Gigantomaquia, a la Asamblea de los dioses olímpicos, y otros, se tratan en los capítulos correspondiente:
NACIMIENTO: Surgió desnuda de la espuma del mar y, surcando las olas en una venera, desembarcó primero en la isla de Citera; pero como le pareció una isla muy pequeña, pasó al Peloponeso y más tarde fijó su residencia en Pafos, Chipre. La hierba y las flores brotaban de la tierra dondequiera que pisaba. En Pafos las Estaciones, hijas de Temis, se apresuraron a vestirla y adornarla. Algunos sostienen que surgió de la espuma que se formó alrededor de los órganos genitales de Urano cuando Crono los arrojó al mar; otros que Zeus la engendró en Dione, hija del Océano y Tetis, la ninfa del mar, o bien del Aire y la Tierra.
LOS HIJOS DE AFRODITA: Afrodita, tras ser sorprendida en el lecho con Ares, pasó una noche con Hermes y el fruto de su unión fue Hermafrodito, un ser de doble sexo. Se suele representar con cuerpo femenino y órganos sexuales masculinos.
Igualmente complacida por la intervención de Poseidón en su favor, le dio dos hijos, Rodo y Herófilo. Más tarde Afrodita se entregó a Dioniso y tuvo con él a Príapo, un niño feo con enormes órganos genitales; fue Hera quien le dio ese aspecto obsceno, porque censuraba la promiscuidad de Afrodita. Es jardinero y lleva una podadera.
AMORES CON ARES: Narrado en el capítulo dedicada a este dios, y a Hefaistos. Zeus la había dado en matrimonio a Hefesto, el dios herrero cojo; pero el verdadero padre de los tres hijos que ella le dio —Fobos, Deimos y Harmonía— era Ares, el robusto, el impetuoso, ebrio y pendenciero Dios de la Guerra.
AMORES CON ADONIS: aunque Afrodita tuvo relaciones con cinco mortales, son dos los que más se representan, sus relaciones con Adonis y con Anquises. Adonis era hijo de Esmirna y de su padre del rey Cíniras de Chipre, y fue confiado a Afrodita, que quedó prendada de su gran belleza. Se lo entregó en un cofre a Perséfone para que lo guardara, pero esta abrió el cofre y mantuvo relaciones con él. Afrodita apeló a Zeus para que le fuera devuelto, y este hizo juzgar sobre el asunto a Caliope, quien dispuso que pasaría una parte del año con Perséfone y otra con Afrodita, de tal forma que fue amante de ambas. Sin embargo Ares, celoso, transformado en jabalí atacó y mató a Adonis. De su sangre brotaron anémonas y su alma descendió al Tártaro. A pesar de ello Afrodita consiguió que Zeus mantuviera su promesa de que Adonis pasara una parte del año con ella.
AMORES CON ANQUISES: Zeus ,tentado por la belleza de Afrodita nunca se acostó con ella, pero decidió humillarla haciendo que se enamorara desesperadamente de un mortal. Éste era el bello Anquises, rey de los dárdanos. Una noche, cuando dormía en su choza de pastor en el monte Ida, de Troya, Afrodita le visitó disfrazada de princesa frigia, ataviada con una deslumbradora túnica roja, y se acostó con él en un lecho formado con pieles de osos y leones, mientras las abejas zumbaban soñolientamente a su alrededor. Cuando se separaron al amanecer ella le reveló su identidad y le hizo prometer no contarle a nadie que había dormido con él y le aseguró que nada tenía que temer y que su hijo sería famoso. Sin embargo, algunos días después, reveló su secreto a sus compañeros y Zeus le lanzó un rayo, que fue desviado por Afrodita, pero que, al caer a sus pies, le dejó encorvado para el resto de su vida, por lo que la diosa perdió interés por él. De estos amores nació Eneas, y determinará la posición de Afrodita en la Guerra de Troya.
El juicio de París, en la que la diosa fue galardonado con el premio de la manzana de oro a cambio de la promesa de que Paris obtendría a Helena en el matrimonio; La historia comienza en la boda de Peleo y Tetis a la que todos los dioses fueron invitados, todos excepto Eris , la diosa de la discordia. Cuando se presentó en la fiesta, ella se dio la vuelta, y en su ira lanzó una manzana de oro entre las diosas, diciendo que era para la más bella. Tres diosas reclamaron la manzana - Afrodita, Hera y Atenea. A Zeus se le pidió que mediar y mandó a Hermes a buscar a Paris de Troya para decidir la cuestión. Las tres diosas comparecieron ante el príncipe pastor, cada una le hizo un regalo para ganar su favor. Eligió a Afrodita, influido por su promesa de otorgarle a Helena, la mujer más bella, como esposa. El secuestro subsiguiente de Helena condujo a la guerra de Troya y la caída de la ciudad.
La guerra de Troya en la que apoyó a sus favoritos Paris y Eneas. Hay varios episodios que han sido representados. Aunque Ares prometió a su madre, Hera , que apoyaría a los griegos, Afrodita le persuadió de que cambiara de bando. También persuadió a Helena de que se mantuviera junto a Paris, y no volviera con Menelao, por lo que la guerra se prolongo. Otro episodio representado fue el momento en que Afrodita interviene en la lucha para ayudar a su hijo Eneas, y fue herida por Diomedes. Después de que Aquiles mata a Héctor y arrastra su cuerpo de vuelta al campamento, Afrodita y Apolo trabajan juntos para preservar y proteger el cadáver del héroe hasta que el rey Príamo logra el rescate. También puede aparecer representada en el momento en que Eneas abandona Troya, y a lo largo de toda su aventura hasta llegar a Italia.
Otros temas menos representados:
La carrera de Hippomenes y Atalanta, que fue ganado con la ayuda de la diosa y sus manzanas de oro;
La muerte de Hipolito , que fue destruido por la diosa por despreciar su culto y el amor de su madrastra Fedra.
La estatua de Pigmalión que fue traída a la vida por Afrodita en respuesta a sus oraciones.
La persecución de Psique , la joven amada por su hijo Eros, que tuvo que superar las pruebas que le impuso.
En la época arcaica la representación de Afrodita es menos frecuente que en época clásica, y va especialmente ligada al tema del Juicio de Paris, del que existen innumerables ejemplos en la cerámica de figuras negras. El esquema compositivo es muy similar, todas las figuras de pie, salvo en algún caso en que Paris está sobre una roca. Paris a la derecha, con la lira o la vara del pastor, y en ocasiones un perro o una cabra, y ante él Hermes, con el caduceo, el petasos y las sandalias aladas, y detrás, en distinto orden, las tres diosas, Atenea armada, y Afrodita y Hera con largo manto.
Juicio de Paris. Hera, en el centro, con la cabeza velada, y detrás Atenea y Afrodita. Preceden a Hera Hermes y Paris (?). Anfora-530aC-Etrusca-Staatliche Antikensammlungen-Munich .
Juicio de Paris. Hermes y Paris se dan la mano, y, detrás, las tres diosas sin atributos. 470-460 a.C. Paul Getty Museum.
En el capítulo dedicado a Hera hay más ejemplos del juicio de París, donde aparece Afrodita
Otros temas en los que aparece Afrodita en época arcaica también se relacionan con la Guerra de Troya, como la salida de Eneas de Troya o el rapto de Helena. En muchos casos, la falta de atributos hace difícil la identificación, solo posible por la presencia de una inscripción o por el contexto.
El rapto de Helena. A la izda Eneas, con un escudo con un león, a continuación Paris, armado, y Helena, entre Eros y Afrodita. Peitho, personificación de la persuasión, sigue detrás. En la otra cara del vaso Durante el saqueo de Troya Helena huye hacia el Santuario de Apolo. Menelao, a la derecha, ve a Helena y saca su espada para matarla. Afrodita está detrás de Helena presta a intervenir. El sacerdote del santuario, Crises, y su hija Criseida a la izquierda. Príamo, sentado observa la escena. Skyphos. 480-90. Museo de Bellas Artes de Boston.
Tesoro de los Sifnios. Periodo Arcaico, 525 a.C. Santuario de Delfos. Museo. En el friso se representa la guerra de Troya y a la izquierda un concilio de dioses, con las divinidades a favor de los troyanos (Ares, Afrodita, Artemisa, Apolo y Zeus) y enfrente las partidarias de los griegos (Atenea, Hera y Deméter y Tetis).
Un grupo de dioses en torno a Apolo, en el centro con la cítara. A su lado Artemis y Afrodita (?), sin ningún atributo que la identifique. A la izquierda una deidad del viento, y a la derecha Poseidón. 545-530 a.C. M. Británico.
En época clásica las representaciones en la que aparece Afrodita son más variadas, especialmente desde finales del siglo V, y el trasfondo del asunto está más relacionado con el amor, aumentando la sensualidad de su aspecto, pues es muy frecuente que aparezca junto a las parejas de amantes, ayudada por Peitho, la persuasión, y Eros. Sin embargo los temas relacionados con la Guerra de Troya, siguen siendo abundantes, y especialmente el Juicio de Paris, que sigue un esquema compositivo similar al de época arcaica, aunque las escenas se complican y los personajes se disponen en perspectiva, sobre todo en el siglo IV. Todavía se representa vestida, pero adornada con joyas, y puede portar un espejo. Como atributo lleva una paloma, una corona de mirto, la manzana o el cisne.
Arriba Juicio de Paris. Paris sentado en una roca, tocando la lira, junto a una oveja. Hera, a continuación de Paris, con el cetro rematado con una flor de madreselva y la manzana dorada en la mano. Detrás de ella Atenea y Afrodita. 470 a. C. Hydria-M Británico.
París (dcha) con cetro y lira; Hermes, con un kerykeion (vara de heraldo) y con clámide y gorra alada; Afrodita, en primer lugar, con un pequeño eros y corona de mirto; Atenea, con lanza y yelmo; y Hera con corona, una miniatura del león y el cetro con punta de loto. 440. a.C. Pintor de Berlín. Museo de Antigüedades. Berlín.
En el siglo IV el tema se sigue representado con rasgos muy similares, aunque la disposición de las figuras es más variada, colocándose a diferentes niveles y las diosas pueden aparecer sentadas y acompañadas de otros personajes.
(Izq) Juicio de Paris: A la izquierda Hera, con túnica larga, velo, y el cetro con punta de flor de loto. Frente a ella se Paris sentado sobre una roca con petasos colgadas a la espalda, clámide y dos lanzas, una oveja y un perro le acompañan, atributo del pastor. Ante él Hermes con clámide y petasos como París y caduceo en la mano derecha. A la derecha Afrodita sentado en un nivel superior, ataviados como Hera, en la mano izquierda un phiale blanco. No aparece Atenea. Cratera-350aC-M Británico.
(Dcha) En el centro Paris sentado junto a Hermes, a su derecha Hera, con cetro y diadema, en un trono. Iris ofrece vino a Paris. A la izq. Afrodita sentada con un espejo en la mano, y en la parte inferior Atenea, con yelmo y escudo, sentada junto a otros personajes. Juicio Paris. 330 a.C. Cratera de Volutas. Pintor de Baltimor. Metropolitan NY.
Juicio de Paris: derecha: París con cetro y lira; Hermes; Afrodita con un pequeño eros y corona de mirto; Atenea, con lanza y yelmo; y Hera con corona, un pequeño león y el cetro con punta de loto. 410. a.C. Hidria. Palacio de Karlsruhe, Museo Estatal de Baden.
Arriba: Antígona está de pie frente al rey Creonte, como prisionera, por enterrar a su hermano contraviniendo la prohibición real. Heracles, interviene por ella. Abajo: Hermes aconseja al príncipe troyano París, que elija a la más bella de las diosas Hera, Atenea y Afrodita. Ánfora. 340-320 a.C. Berlín, Antikensammlung
Juicio de Paris. Hera, sentada con el cetro y la pátera , con corona. A su lado Atenea, armada, y Afrodita, con una paloma . Sentado a la derecha, con su perro, está Paris. 330 a.C. Lecyto. Louvre
Juicio de Paris: En el centro está Hera, en un trono sobre una base de alta; con larga túnica y velo sobre su cabeza; en la mano izquierda un cetro que termina en una flor de lotos y encima un cuco con las alas extendidas; en la mano derecha sostiene la manzana de oro. Frente a ella Iris o Nike, con las alas extendidas. A la izquierda sentado Paris con dos lanzas en la mano, y un perro. Arriba está Atenea, mirando hacia abajo, con el casco, larga túnica, con lanza y escudo. Hermes, con las sandalias aladas y el petasos, y Afrodita, con el espejo en la mano, en la otra imagen. Lekytos. 365 a.C. M. Británico.
Juicio de Paris. En el centro aparece Paris sentado, y a su izquierda Hera y Hermes. A su derecha Atenea y Afrodita, acompañada de Eros. Pelike. 380 a.C. Museum Paul Getty.
En época clásica y en el siglo IV, siguen representándose otros temas de la Guerra de Troya donde aparece Afrodita, que ya aparecían en la época arcaica, como el Rapto de Helena, donde puede ir acompañada de Peitho, como inductora del rapto, y las escenas relacionadas con su hijo Eneas.
En muchas ocasiones Afrodita aparece emparejada con Ares, tanto en Asambleas como en escenas de combate. Es posible que en un principio se considerara que formaban una pareja legítima (Hesiodo) en contra de los que narra Homero.
Detalle de Afrodita y Ares sentado entre los dioses del Olimpo festejando. Afrodita tiene una paloma, símbolo del amor, y Ares, como únicas armas, yelmo y lanza.
También es frecuente la representación de episodios de su relación con Adonis, bien como una escena amorosa o bien en la disputa con Perséfone ante Zeus después de la muerte del joven.
En el altar vemos a Adonis, con aspecto débil, sentado y apoyado en los brazos de Afrodita. Adonis nació de un amor incestuoso entre el rey asirio Theias y su hija Myrrha; Afrodita quedó prendada de la gran belleza del infante Adonis y lo escondió en una caja ( cista), que confió a Perséfone. Cuando Perséfone abrió la caja, ella también se enamoró del hermoso niño y decidió no devolvérselo a Afrodita. Zeus intercedió en la disputa entre las dos diosas y ordenó que Adonis pasara un tercio del año con Afrodita, un tercio con Perséfone y el último tercio donde quisiera. Adonis decidió dedicar ese tiempo también a Afrodita. La mujer en la parte inferior derecha, sentada en la caja, probablemente sea Perséfone. Altar. 425-375 a.C. Museo Paul Getty.
Perséfone, sentada, con un espejo en la mano, y dos mujeres la atienden. Afrodita, también sentada, se vuelve mientras una de las mujeres le acerca un espejo. Eros ofrece un recipiente a Adonis. Con origen en el Cercano Oriente , el culto de Adonis se introdujo en Atenas en alrededor de 440 a.C, y sus seguidoras eran exclusivamente femeninas. Cratera de figuras rojas. 390-380 a.C. Paul Getty Museum.
Escena en el Hades. Hades en el centro, sentado en un taburete, con el cetro rematado con un águila. Viste túnica larga y lleva barba y abundante cabellera. Junto a él está Perséfone, con larga túnica, que lleva una corona de flores y una antorcha de seis brazos. Detrás está Hermes, con el caduceo. En la izquierda Afrodita, sentada junto a una fuente, cubriéndose con una sombrilla. 340-330 a. C. Ánfora. M Británico.
En la escena principal, Perséfone y Afrodita, imploran por el bello Adonis a Hades (o Zeus), que aparece entre ellas sentado en el trono. Loutrophoros, de carácter funerario, ático de figuras rojas. 330-40 a. C. Metropolitan N.Y.
También es frecuente la representación de Afrodita como diosa del amor en escenas que narran otros episodios mitológicos, donde su participación es indirecta. Suele aparecer observando los acontecimientos desde arriba o desde un lado, acompañada de Erotes.
Rapto de las hijas de Leucipo por los dioscuros Castor y Polux, en la parte superior en dos cuadrigas. Debajo, en un altar se sienta Afrodita, cómplice del rapto, lo mismo que Zeus, sentado a la izq. Padre de los dioscuros. Peitho, la persuasión, huye por la derecha. Hidria. 420-400a.C. M. Británico.
Detalle de Afrodita conduciendo un carro tirado por Erotes (dioses del amor con alas, pueden ser los gemelos Eros e Himeros). Portan una corona de mirto y un incensario. La escena representa el amor de Phaon hacia Demonassa. Otras figuras de esta escena son Hygeia, Eudaimonia, Leura, Khrysope, Herosora, Panykhis, Apolo, Leto, Phaon y Demonassa. 450-400 a.C. Hidria. Museo Arqueológico Etrusco, Florencia.
Mientras Hera duerme, Iris (derecha), enviada por Zeus, le pone a Heracles a mamar. Cuando Hera despierta le rechaza con fuerza y la leche derramada por la fuerza del niño forma la Via Lactea. Afrodita a la izquierda. Lekythos. 360-350 aC. M Británico
Leda y el cisne. Arriba Zeus sentado y a su lado Afrodita con Eros. A la derecha Demeter, como la Reina de los Misterios de Eleusis, con una antorcha de cuatro puntas. Su hijo Ploutos sostiene una cornucopia. 330 aC. Paul Getty Museum.
Nacimiento de Afrodita del mar, en una venera, entre Hermes y Poseidón. Eros a su lado. Pelike. 370 - 360 a.C. Museo Arqueológico Nacional, Salónica,
La Muerte de Hipólito. Los dioses observan la escena de Hipólito en la cuadriga: Afrodita aparece arriba en el centro, sentada, con Eros a su lado, entre Atenea y Poseidón, a la izq. Pan y Apolo. Crátera. 340-320. Pintor Darius. M Británico.
Rapto de Tetis por Peleo cuando estaba bañándose, por lo que se transforma en una serpiente marina. Por encima Afrodita y Eros contemplan la escena y a su lado Peitho. A la derecha tres nereidas. Pelike. Pintor de Marsias. 380BC-360BC. M Británico.
Matrimonio de Heracles y Hebe. Afrodita y Eros arriba, junto a Atenea, Pan y Hermes a los lados de los novios. Situla. 400-300 a.C. Génova, Museo Civico di Archeologia Ligure
En muchas ocasiones el tema de Afrodita y Eros se utiliza como un tema decorativo en si, sin que se narre ningún episodio mitológico concreto. La diosa va lujosamente vestida, aunque también puede ir desnuda, y acompañada de los símbolos del amor, o en un carro tirado por erotes.
Afrodita, sentada, con Eros en su hombro, y junto a ella un árbol de frutas (manzana?). A su izquierda están la alegoría de la Alegría (Paedia) y de la Persuasión (Peitho). 420-400 a.C. M. Británico.
Eros jugando sobre la espalda de una mujer, la lleva hacia su pretendiente. El hombre está junto a Afrodita, con una paloma en la mano. Museum of Art, Rhode Island School of Design, New York. Skyphos. Pintor Ilioupersis. 375 a. C.
Afrodita y Eros, junto a un incensario. Fin del V a.C. Lequitos. Metropolitan NY.
Afrodita con un espejo. Crátera. 340-350 a.C. Louvre.
Afrodita y Eros. 320 a.C. Espejo. Museo Británico.
Afrodita sentada, rodeada de palomas, y junto a ella varios erotes. A la izquierda Adonis, que no aparece en la foto. Tintero del periodo romano, año 50 d.C. Louvre.
La erostasia es un tema tratado en algunas ocasiones. Es el pesaje del amor. Aparece Afrodita, a veces ayudada por Hermes, con la balanza del destino en la mano, con dos erotes en los platillos, uno es eros (amor proferido) y el otro Anteros (amor recibido).
Deméter a la derecha, con la cabeza inclinada y con un velo, mostrando el luto por su hija Perséfone. Afrodita está sentado enfrente consultando a Eros, en el centro, que sostiene una balanza (perdida) para determinar cuánto tiempo permanecerá Perséfone en el mundo terrenal. Museo Bellas Artes de Boston.
En la gran estatuaria, la mayoría de los ejemplos que nos han llegado son copias romanas de obras griegas, y por lo tanto es difícil deslindar las obras griegas clásicas, de las helenísticas o las romanas, y por ello vamos a exponerlas en un mismo apartado. Sin embargo existen numerosas obras de pequeño formato, en terracota o bronce, de calidades muy irregulares, como las que vemos en esta página, de época griega.
Hasta el siglo IV encontramos pocos ejemplos de la representación de Afrodita, tanto en escultura exenta como en relieves, salvo que aparezca junto a los demás dioses, como en el caso de la decoración del Partenón, donde la figura de Afrodita se ha conservado en mal estado. Ya hemos visto el friso del Tesoro de Sifnios, donde aparece sentada entre otros dioses, sin ningún atributo característico.
(Izq) Estatuilla de Afrodita (Afrodita llamada Heyl). Siglo II a.C. Antikensammlung Berlín
Estatuilla de Afrodita Procedente de Mileto. Siglo II-III a.C. Antikensammlung Berlin
Afrodita (dcha) en el fronton oriental del Partenón que narra el nacimiento de Atenea. Junto a la diosa pueden estar las figuras de Hestia y Dione, madre de Afrodita. Fidias. 438-432 a.C. M. Británico.
La AFRODITA DE CNIDO muestra a la diosa desnuda, sorprendida en el baño, con los brazos adelantados para cubrirse, en un gesto que tanto ocultaba como acentuaba su sexualidad. Fue obra del escultor griego Praxíteles, en el siglo IV a.C. Era la primera gran obra griega en mostrar a la diosa sin ropa, y fue celebre en toda la antigüedad. Fue colocado en una capilla en su templo de Cnido en el sudoeste de Turquía. Las estatuas de Afrodita desnuda proliferaron durante el período helenístico y se crearon nuevos tipos de figuras de Afrodita desnuda, que acentuaron aún más la naturaleza sexual de su culto. La obra de Praxíteles no se ha conservado, pero existen innumerables copias de muy distinta calidad, la mayoría romanas.
Cabeza de Afrodita (Afrodita llamada CNIDO) Copia Romana. Siglo II a.C. Louvre
Venus Anadiómena o "Venus saliendo del mar" es una representación iconográfica de la diosa Afrodita saliendo del mar, hecha famosa por el pintor Apeles. La representación original de Apeles desapareció pero se encuentra descrita en la Naturalis Historiæ de Plinio.
Afrodita Anadiomena. Siglo III a.C. Antikensammlungen, Munich
La Afrodita agachada , en cuclillas en el baño, probablemente obra del escultor Doidalsas de Bitinia, e inspirado en la Afrodita de Cnido de Praxíteles , en el año 100 a.C. La diosa se agacha para recibir el agua que alguien vierte sobre ella. En algunos casos se retuerce el cabello con las manos para escurrirlo. Aunque la estatua no sobrevivió, se hicieron numerosas copias, muy populares en época romana, de las que han llegado numerosos ejemplares, y que decoraban las villas romanas. Otro tipo muy difundido es el de Afrodita semidesnuda, con una túnica que le cubre medio cuerpo, en actitud de desvestirse para el baño. La famosa Venus de Milo ha difundido este modelo.
Venus agachada. Siglo I d.C. Colección Medici. Uffici. Florencia.
Venus agachada. Siglo II. Louvre
El tipo escultórico de Venus Genetrix muestra a la diosa romana Venus en su aspecto de Genetrix (madre) , considerada como la antepasada de la dinastía Julio-Claudia. En la víspera de la batalla de Farsalia (48 a.C.), Julio César juró dedicar un templo en Roma para Venus, que erigió en su nuevo foro, dedicado a Venus Genetrix.
Esta Venus seguía el modelo esculpido por Calímaco, en el 420 -410 a. C. en bronce que, según la Historia Natural de Plinio, mostraba a la diosa con un vestido ligero, que mostraba su anatomía, caído en el hombro izquierdo revelando el seno, y sosteniendo con la mano una capa que colgaba en la espalda, mientras en la otra mano mostraba la manzana ganada en el Juicio de Paris. De este original de bronce perdido se derivan todas las copias sobrevivientes, la mayoría de época romana.
La Venus Calipigia ( ‘Afrodita de Bellas Nalgas’) es un tipo de estatua femenina desnuda de la época helenística del siglo III a.C. Representa a una mujer parcialmente cubierta, levantándose su liviano peplo para descubrir sus caderas y nalgas, y que mira atrás y abajo sobre su hombro.
Venus Calipigia. Siglo II. Museo Arqueológico de Nápoles. Siglo I a.C. Museo Arqueológico, Nápoles.
La representación de Afrodita junto a Eros fue también un modelo muy difundido en escultura exenta desde época clásica, lo mismo que en la pintura de cerámica, como en frescos y mosaicos romanos, tanto con afán decorativo como erótico, especialmente a partir del siglo II que la representación adquiere un tono más frívolo.
Dos representaciones más frívolas de la diosa, con la sandalia en la mano, para defenderse del acoso de Pan.
El tipo estatuario, representado por numerosas réplicas, ha recibido, a través de una identificación improbable con una estatua de Praxíteles mencionado por Plinio (Historia Naturalis, 34, 69), el nombre de Venus Felix. La mayoría de las réplicas muestran un Eros debajo del brazo extendido de Afrodita. Éste alza una mano con un vasito de perfume, mientras que la diosa llevaba, tal vez, un espejo en su mano extendida.
Venus Felix. Semidesnuda, coronada, junto a Eros, que le ofrece un pomo de perfume.
Venus puede llevar el espejo en la mano.
Museo Pio Clementino, Vaticano
En el siglo quinto a. C, algunos filósofos habían comenzado a establecer una distinción entre dos "Afroditas" distintas: Afrodita Urania, la celestial Afrodita, nacida de la espuma de mar después de que Cronos castró a Urano, y Afrodita Pandemos, la Afrodita común, que nace de la unión de Zeus y Dione. La primera representaría un amor más platónico y la segunda más carnal. Esta Afrodita Pandemos puede representarse sobre una cabra, con el manto sobre la cabeza.
La representación de Afrodita en el relieve monumental, no es frecuente, y al margen de las ya vistas en Sifnios, el Partenón y el Trono Ludovisi, pocos ejemplos podemos encontrar, como los que aparecen a continuación:
Seducción de Helena. Afrodita a su lado, sentadas. Eros y Paris de pie. Siglo I a.C. Museo Arqueológico Nápoles.
Afrodita es retomada por los romanos como Venus, y va a convertirse en una de los diosas más veneradas, al considerársela madre de Eneas y del pueblo romano. Formará pareja legítima con Marte, ejemplo de virtudes militares y padre de Rómulo y Remo, los fundadores de la ciudad. Ambos representarán a los padres y protectores de Roma, de tal forma que el adulterio narrado por Homero pasa a segundo plano.
Ya hemos visto que la representación de Venus en escultura es heredera directa de los modelos griegos, especialmente de los del siglo IV, y que este tipo de representaciones son muy abundantes.
De la época de los Antoninos nos han llegado dos representaciones de la pareja de Venus y Marte, con el rostro de los emperadores del momento, identificándose con los dioses progenitores, protectores de los romanos y sus familias, siguiendo la tradición que hemos visto en las villas romanas pompeyanas: el amor de Venus desarma a Marte, lo que trae la paz y la prosperidad a Roma, y de su unión nace Harmonía.
Estos emperadores fueron los primeros en ser deificados en vida, lo que favoreció su representación con la imagen de los dioses más venerados por los romanos. Mediante la propaganda Imperial se fomentaba la identificación entre el nuevo estado imperial y el culto religioso tradicional. Estas imágenes se situaban en el interior de los templos, pero también decoraban las villas o los espacios públicos.
El emperador Adriano y su esposa Sabina, como Marte y Venus. La cabeza de Sabina fue sustituida posteriormente. Siglo II. Louvre.
El emperador Marco Aurelio y su esposa Sabina, como Marte y Venus, procedente de Ostia. Siglo II. Museo Nazionale Romano.
En las villas romanas son muy frecuentes los frescos con representaciones de Marte y de Venus como los protectores del hogar. En Pompeya y Herculano hay numerosos ejemplos. Aparecen sentados, en ocasiones con sus hijos, en actitud hogareña. Venus puede aparecer desnuda, semidesnuda o vestida como una matrona :
Venus y Marte abrazados en el lecho, y en el suelo un perro, símbolo del hogar y la fidelidad. Venus aparece semidesnuda, y Marte aparece desnudo pero con la espada en la mano. Casa del Citarista. Pompeya. Siglo I
Los dioses con sus hijos, Eros (alado) y Fobo (?), que juegan con loas armas de Marte. Venus aparece desnuda, con un manto sobre las piernas. Casa de Venus y Marte. Pompeya. Siglo I. Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.
Venus y Marte, semidesnudos y en el lecho. Una imagen más sensual que la anterior. Pompeya. S I. Gabinete secreto. Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.
Venus, vestida como matrona, sentada, y tras ella, Marte con casco y coraza, y la lanza en una mano. La otra mano descansa sobre el pecho de Venus. Eros revolotea junto a ellos. Casa del Amore Punito. Pompeya. Siglo I. Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.
Matrimonio de Venus, sentada, y Marte, tras ella, con sus armas, rodeados por eros y algunos amigos o criados, en un ambiente muy familiar. Casa de Marco Lucrecio Frontone. Pompeya. Siglo I
En esta pequeña terracota, la iconografía de ambos es similar, aunque en este caso están rodeados por una tela que forma un dosel sobre sus cabezas. 31-14 a.C. Metropólitan N.Y.
Ares desnudo sobre un pedestal, como si se tratara de una escultura, de pie, con sus armas, y, a su lado, en otro fresco, Venus, desnuda, tumbada sobre una concha. Casa de Venus de la Concha. Peristilo. Pompeya. Siglo I.
Sin embargo Venus aparece en temática muy variada, tanto en frescos como en mosaicos, representándose episodios mitológicos en los que la diosa participa, tanto de origen griego como romano. En todos los casos la iconografía es muy similar, una mujer joven, bella, semidesnuda, acompañada de erotes. En otros casos Afrodita se convierte en un tema decorativo, sensual y frívolo.
Afrodita en un jardín junto a Adonis (dcha), las tres Kharites (Gracias) y seis Erotes . Uno de ellos ha metido la cabeza en una colmena y es atacado por las abejas. Karpoikis (diosa de los Frutos), a la izquierda con una cesta y una perdiz. Iglesia de la Virgen María (in situ), Madaba, Jordania. Imperio Romano.
Venus se sitúa por encima de sus hijo Eneas herido, que tiene una flecha destituido de su muslo. A su lado se encuentra su hijo Ascanio. Siglo I. Museo Arqueológico. Nápoles.
La muerte de Adonis atacado por un jabalí enviado por Marte o por Artemisa, según las fuentes. A la izquierda Marte, con casco, coraza, lanza y escudo, y a su lado Afrodita. A los pies de Adonis, que lucha con el jabalí, una lanza rota, símbolo de su muerte. Mosaico de "Villa romana de Materno" S.IV d.C , parque arqueológico de Carranque, Toledo
El aseo de Afrodita. Siglo I. Fresco. Roma: Palazzo Massimo alle Terme.
(Dcha) Afrodita en traje de guerrera, con lanza. Casa de Theseus at Paphos, Cyprus Chipre.
Afrodita regaño a su desobediente hijo Eros, que solloza de espaldas, dando la mano a Peitho. Junto a Afrodita está Anteros. Siglo I. Museo Arqueológico. Nápoles.
La Venus Anadiómena o "Venus saliendo del mar" es una representación muy repetida en frescos y mosaicos, y sigue la tradición helenística. Venus desnuda, en una concha, rodeada de erotes, aunque en algunos casos son los centauros marinos, con cola de pez (Ikhthyokentauroi), los que la llevan a tierra. En ocasiones el tema del nacimiento y el aseo de la diosa, se mezclan, pues en amos casos aparece desnuda, retorciendo el cabello, y acompañada de erotes, que en ocasiones portan un espejo. Lo mismo ocurre con los temas del triunfo y la coronación de Afrodita.
Nacimiento de Venus, desnuda sobre una concha. La atienden una pareja de Erotes, uno sosteniendo un espejo y el otro una caja. Tradicionalmente, estos dos dioses eran Eros e Himeros. Otros dos Erotes atrapan criaturas marinas. Museo del Bardo. Tunez.
Venus, desnuda y con una rosa en la mano, es coronada por dos centáurides, decoración de un villa romana. Una inscripción en la parte superior enmarca la escena: “Polystefanus rationis est Archeus”. Parece que hace referencia al nombre de dos caballos de carrera Polystefanus (de múltiples coronas) y Archeus (el primero). Posiblemente aluda a algún triunfo en carreras de cuádrigas. Museo del Bardo. Túnez.
A veces aparece en representación del viernes, entre los días de la semana. Dos mosaicos que plasman las deidades que rigen los días de la semana: Apolo o el Sol (domingo), Diana o la Luna (lunes), Marte (martes), Mercurio (miércoles), Júpiter (jueves), Venus (viernes), y Saturno (sábado).
El tema de la muerte de Adonis se adaptaba bien al culto funerario y por ello se encuentra en numerosos sarcófagos, donde se narra el episodio de la muerte de Adonis, dejando otros aspectos de lado. Se suelen representar tres escenas consecutivas, la salida de Adonis, despidiéndose de Afrodita que intenta detenerle, el momento de la caza y la muerte por el jabalí, y la llegada de Afrodita para coger en sus brazos a Adonis. En algunos de ellos se representa la apoteosis del difunto enterrado en el sarcófago.
Afrodita y Adonis. A la derecha Adonis se despide de Afrodita, sentada, antes de salir de caza. En el centro la apoteosis del difunto, y a la derecha Adonis en el suelo, herido por un jabalí, y detrás de él Venus que acude en su ayuda. Sarcófago romano de finales del siglo II. Museo Gregoriano Profano. Roma.
Muy similar, el sarcófago del Museo de Arqueología de Cataluña.
La representación de Venus, se mantiene durante la Edad Media ligada a ciertos temas, algunos, muy tratados en la Antigüedad, como su nacimiento, aparecen muy poco, y otros, basados en fuentes medievales, cobran más protagonismo. Se representa en relación al calendario, donde Venus representa el viernes, entre los planetas a Venus, que rige, en astrología, los signos zodiacales de Tauro y Libra.
Los planetas y los días de la semana. Sol (domingo), un hombre con cetro y uvas; Venus (viernes) una mujer desnuda en el mar. Mercurio (miércoles) un campesino, con un gallo y una azada ; Luna (lunes) una mujer; Saturno (sábado) un campesino con una hoz; Júpiter (jueves) una mujer; Marte (martes) un soldado, con espada y escudo. Hacia 1350. Maestro Ermengaud. Breviario de Amor. f. 38v. Biblioteca municipal de Lion. Ms 1351
La presencia de los planetas entre los relieves, en el campanario de Duomo de Florencia, revela otro aspecto de las creencias del hombre en la época gótica. Indican cuánto la antigua ciencia de la astrología continuó presente, incluso a pesar de ser una civilización cristiana. La idea de que los cuerpos celestes tenían el poder para influir en el curso de los acontecimientos en la tierra se remonta a las primeras civilizaciones. Según los griegos y los romanos hubo siete planetas: la luna (Luna), mercurio, Venus, el sol (Sol), Marte, Júpiter y Saturno, que encontramos representados como personificaciones humanas en el campanile. La influencia de los tres últimos era primordial y su 'colaboración' en los cielos se consideraba como un presagio excepcionalmente grave. En este relieve Venus se muestra como una deidad planetaria en vestido contemporáneo, sosteniendo a una pareja de amantes abrazados.
Entre los episodios mitológicos que se siguen representando, siguiendo la tradición de la Antigüedad, el más frecuente es el Juicio de Paris, y otros relacionados con la Guerra de Troya. Las diosas aparecen vestidas como damas, en ocasiones con corona, sin atributos que las identifiquen, y Paris frente a ellas, sentado o de pie, con la manzana en la mano, entregándola a Afrodita.
En el texto de las Metamorfosis de Ovidio, en el Ovidio Moralizado, también vemos la figura de Afrodita en diversos episodios, entre ellos en el Juicio de Paris. Vemos tres escenas del juicio, en el que las diosas aparecen representadas, y una escena de Venus en el baño.
Metamorfósis, Ovidio. Biblia de los Poetas. 1493. Velins 559. BnF.
Venus, en el baño, Cupido, con los ojos vendados, y las tres gracias. Ovidio Moralizado. Iluminador: maestro de Ovidio. MS FRANCAIS 373. f207v. BNF.
También es frecuente la representación del adulterio de Venus y Marte y el castigo de Vulcano, que se narra con intención moralizante. Pueden verse más ejemplos en el capítulo dedicado a Vulcano. En estos casos Venus aparece desnuda, o, más raramente vestida a la moda de la época, en el lecho o abrazada a Marte y acompañada de sus atributos característicos: palomas, manzanas, Cupido y las tres Gracias.
Adulterio de Marte y Venus-En el cielo Júpiter, en el centro Marte, con armadura, y Venus, desnuda, rodeada de palomas, junto a Cupido y las tres Gracias. Vulcano en una cueva. Geoffrey Chaucer-1450. MS. Fairfax 16
Marte y Venus abrazados, Vulcano con martillo y delantal, seguido por cuatro figuras sacando la lengua; Hércules cubierto con la piel del León; Esculapio con la serpiente. Miscellaneous. Hacia 1450. MS. Rawl. B. 214
En la obra de Christine de Pisan, L'Epitre d'Othea, encontramos a Venus en el cielo, mientras sus adoradores le rinden tributo, con corazones en la mano. En todas las copias vemos a Venus como una gran dama, vestida a la moda de la época, como la reina del amor cortés:
También en la obra de Christine de Pisan, encontramos a Venus representada en el Juicio de Paris, y otras escenas donde la diosa tiene menor protagonismo.
Pigmalión en el templo de Venus. Christine de Pisan, L'Epistre d'Othea. C. 1450-1475. Biblioteca Nacional de los Países Bajos. La Haya, KB, 74 G 27.
Encontramos a Venus en diversas copias de la obra de Evrant de Conty, Les Echecs Amoureux, cuando el protagonista va conociendo a los diferentes dioses, que son el símbolo de los atributos del amor cortés:
El padre de los dioses, Saturno, devora un niño. A su lado aparecen sus hijos y su esposa Cibeles. Vemos a Plutón, Juno, Júpiter y Venus. Les Echecs amoureux. Evrant de Conty. Iluminador Maitre d'Antoine Rolin. 1490. Français 9197 f 38v. BNF
El protagonista se encuentra con las diosas Juno, Minerva y Venus, acompañadas de Mercurio. Les Echecs Amoureux. Evrant de Conty-Maitre d'Antoine Rolin Ilum-1490. Francais9197. Fol 37. BNF
Mercurio presenta a Juno, Minerva y Venus a Evrart de Conty. Les Echecs Amoureux. Evrart de Conty. Iluminador Robinet Testart. 1496. Francais 143 fol 26v. BNF
Venus, desnuda en el agua, con una corona de flores y rodeada de palomas. Vulcano sentado junto a Eros y las tres gracias.1496? Les Echecs amoureux. Robinet Testart (ilum.) Evrart de Conty (Autor). Ms Francais 143. f 104v. BNF.
En Le Roman de la Rose Aparece como una dama joven y bella, vestida a la moda de la época, con corona o diadema, en un carro tirado por palomas, y recibiendo el homenaje de los enamorados. En estas obras se narran algunos episodios de la mitología clásica relacionados con la diosa como el adulterio de Venus y Marte o el Juicio de Paris, o sus amores con Adonis.
Venus y Adonis en una escena de caza. Le Roman de la Rose. Guillaume de Lorris and Jean de Meung. MS. Douce 195. f 113r. Oxford, Bodleian Library.
Venus lanza flechas de fuego al castillo de los celos, santurario de la doncella de Plata. Dentro está Amable Acogida prisionero de vergüenza, miedo, y peligro. Le Roman de la Rose. Fin del XV. Guillaume de Lorris and Jean de Meung. Las tres ilustraciones en la Biblioteca Bodleian. Oxford.
MS. Douce 195. f152v
MS. y Mus 65. F 166 rv
La representación de Venus es frecuente, no solo en las obras citadas, también en otras como las que vemos a continuación, entre los que encontramos a Agustín, en su Ciudad de Dios, o a Bocaccio. En todas ellas vemos como la imagen de Venus puede seguir la tradición clásica, desnuda, rodeada de palomas y frutas, o bien seguir la tradición medieval de representarla como una dama o una reina de la época, como vemos en esta página.
Venus, como la reina del amor, y sus admiradores. Maestro des Cleres (ilum.) Des cleres et nobles femmes . Bocaccio 1402. Ms. FRANCAIS 598. f 15v. BNF.
Venus instruye a Cupido. Filocolo. Boccaccio. 1463. EM. Canon. italiano 85, fols. 24v?25r
Venus con la manzana dorada en la mano y vestida como una dama de la época. Robinet Testart (ilum.). 1488-96. Des cleres et nobles femmes (traduction du De mulieribus claris). Boccace. Français 599. f10. BNF.
La crueldad de algunas ceremonias religiosas, por ejemplo, la automutilación y la ridiculez de adorar a Venus (representada por un pez, Júpiter, Juno, Diana y Apolo en forma de animales. Agustín, La Cité de Dieu. Maître François (iluminador). 1478-1480. RMMW, 10 A 11. f 305v
Biblioteca Nacional de los Países Bajos.
Venus y Juno, como damas, disputan por la manzana en el cielo, observadas por los mortales. Ciudad de Dios. S Agustín. París, Maître François (iluminador) c. 1475-1480. MMW10 A 11
Biblioteca Nacional de los Países Bajos.
Mas rara es la presencia de Venus en la escultura. Las dos figuras en el púlpito representan la fortaleza y la prudencia. Este último se deriva de la antigua Venus púdica, mientras que la fortaleza procede la imagen de Hércules. PISANO, Giovanni. Pulpito. 1302-10. Catedral, Pisa.
Venus, rodeada de flores y palomas, junto a las tres Gracias y Cupido, debajo Apolo y Vulcano, y debajo Mercurio y Argos en el suelo. Miscellaneous. Hacia 1450. MS. Rawl. B. 214
Saturno devorando a sus hijos, y en el centro, en medio del mar Venus naciendo de sus genitales castrados por Júpiter. Miscellaneous. Hacia 1450. MS. Rawl. B. 214
La personificación de la Lujuria adopta la imagen de Venus, con el espejo en la mano. Cecco d’Ascoli- L’Acerba Eta. 1456. Biblioteca Bodleian. MS. Canon. italiano 38. f040r.
La representación de Venus es muy abundante a partir del Renacimiento. Vamos a seleccionar las obras más significativas. En principio, aquellas escenas en las que participan Vulcano y Marte se tratan en esos capítulos y en este solo veremos algunos donde Venus tiene especial protagonismo.
A finales del siglo XV se mantiene la doble representación del final de la Edad Media, como reina del amor, vestida como una dama o una reina, y como diosa de la Antigüedad, desnuda o semidesnuda, que adopta la pose de la Venus púdica o de Cnido de Praxíteles. También se mantiene la representación astrológica. Otras figuras femeninas , como Eva, adoptan la misma postura de la Venus Púdica.
(izq) Venus, retorciendose el cabello, al salir del agua, sigue el modelo de la Afrodita Anadiómena. Adriano Florentino. 1490. Museum of Art, Philadelphia
(dcha) Venus Felix. Sigue el modelo de la Afrodita semidesnuda. Antico. 1495. Kunsthistorisches Museum, Vienna
(Iza) Eva en actitud púdica. RIZZO, Antonio. 1485. Palazzo Ducale, Venice
(Dcha) Vénus, en la actitud de la antigua Venus Púdica. Botticelli Sandro (taller), (1444/1445-1510). Berlin, Gemäldegalerie
La Primavera. Narra un episodio que aparece en los Fasti de Ovidio: Cefiro (dcha) violó a la ninfa Cloris (junto a él); después la hizo su esposa y la convirtió en Flora, dándole un hermoso jardín donde reina el amor. En el centro Venus y las Gracias, y más alla Mercurio, guardián del jardín. Sobre venus está cupido. Venus aparece como una dama de la época, sin embargo las Gracias y Cloris, semidesnudas, tienen aspecto más clásico.Botticelli. 1482. Galleria degli Uffizi. Florencia.
Nacimiento de Venus, sigue la tradición clásica de la Venus Anadiómena. El episodio lo conoce a través del poema "Stanze per la Giostra“ de Poliziano. Venus en una concha, en actitud púdica, a la izq. Céfiro y Cloris, y a la dcha. una de las Horas. Una lluvia de rosas acompaña la diosa del amor, pues, según la fábula del poeta griego Anacreonte, el primer rosal brotó cuando la diosa puso el pie en la tierra. BOTTICELLI. 1485. Galleria degli Uffizi. Florencia.
Venus y Marte. En este caso los amorcillos son sustituidos por pequeños faunos. Bottichelli. 1483. National Gallery, Londres. Debajo la misma versión del tema, de 1490, de Piero di Cósimo, con amorcillos alandos, y junto a Venus un conejo, simbolo de la sexualidad, y dos paloma, símbolo del amor. Tal vez la mariposa en la pierna de venus alude a Anteros, mientras eros se recuesta a su lado. Staatliche Museen, Berlin
El Salón de los Meses en el Palazzo Schifanoia fue decorado con una serie de frescos alegóricos que simbolizan los meses. Todos los episodios están dispuestos en tres frisos; en el superior, la esfera de la mitología, cada mes y su planeta están representados por su antigua divinidad en una procesión triunfal. Aparece Venus, vestida como una dama, con palomas revoloteando junto a su rostro, en un carro tirado por cisnes, no por palomas, con una manzana en la mano, y en el que hay un hombre encadenado (Marte?, un amante?). A la derecha parejas de amantes conversan y a la izquierda las tres Gracias y un grupo tocando música, entre numerosos conejos, símbolo de carácter sexual.
El friso medio muestra los signos del zodiaco, en este caso Tauro. En el inferior se muestran los eventos cortesanos apropiados para la época particular del año.
Triunfo de Venus. Francesco del COSSA, 1476-84. Palazzo Schifanoia, Ferrara.
Parnaso, Andrea Mantegna. El destino de este cuadro era el "studiolo" de Isabella d'Este. El tema son los amores de Venus y Marte, que aparecen en el centro, sobre un arco, ella desnuda, al estilo clásico. Detrás un árbol con manzanas, y junto a ellos Cupido. A la izquierda Vulcano, debajo Apolo con las musas y a la izq. Mercurio, con el caballo Pegaso. 1497, Louvre.
A partir del siglo XVI la representación de Venus se hace más frecuente, identificándose con el ideal de belleza femenina. Aparece sola, desnuda, acompañada de sus atributos característicos, palomas, amorcillos, manzanas, rosas, conchas o espejos. Aparece un tipo nuevo, la Venus recostada en el lecho sobre ricos ropajes, en una escena de íntimo erotismo, bien en un interior o bien en plena naturaleza, y en ocasiones dormida.
Pontorno hace esta representación a partir de un dibujo de Miguel Angel, del que existen otras copias de otros autores. Venus y Cupido sostienen la felcha causante del amor. Una alusión a los engaños del amor son las dos máscaras atadas al arco de Cupido a la izquierda, junto a otros elementos simbólicos: un títere caído en una caja oscura y un frutero lleno de rosas.
La representación de Venus como madre de Cupido, preocupada por su educación, también se representa con cierta frecuencia, como en la Antigüedad tardía. Aparece en ocasiones en relación con el episodio narrado en una fábula de Teócrito, poeta griego del siglo III a.C., que narra cómo Cupido, habiendo sido picado por las abejas cuando robaba miel, se quejó a su madre Venus sobre el dolor producido por estos pequeños animales. A lo que respondió ella que las heridas ocasionadas por sus flechas eran mucho más dolorosas.
Educación de Cupido. Venus, con alas, Mercurio que actúa como maestro, y Cupido. Una escena poco representada, también conocida como Escula del Amor. CORREGGIO. 1528. National Gallery, London
Venus vendando al Amor. Cupido. Tiziano. Galería Borghese, Roma.
Según una interpretación más moralista, estamos ante un tema que formaría pare de la educación de Cupido, siguiendo una tradición iniciada en los Triunfos de Petrarca y muy difundida después. En cambio, Erwin Panofsky hizo una lectura en clave neoplatónica: el Cupido vidente, a la espalda de Venus, representaría al Amor celestial (Anteros), mientras que el vendado sería el Amor humano (Eros); las dos ninfas serían alegorías del Placer y la Castidad. La pose reflexiva del Cupido vidente podría significar, al ver cómo entregan al Cupido ciego el arco y las flechas, el peligro de que estas armas se puedan disparar al azar.
Se mantienen las representaciones de Afrodita en el baño, sola o acompañada, con el espejo o escurriendo el cabello, desnuda, en ocasiones en actitud púdica. La representación como dama de la época va desapareciendo, aunque todavía quedan ejemplos.
Venus Anadyomene. TIZIANO.c. 1520. National Gallery of Scotland, Edinburgh
Venus con el espejo. GOSSART, Jan. c. 1521. Accademia dei Concordi, Rovigo
Algunos episodios de la vida de Venus siguen narrándose en la pintura, especialmente el Juicio de Paris y sus amores con Marte y con Adonis, aunque son escusas para una representación erótica. En el Juicio de Paris las tres diosas aparecen desnudas, mostrando el frente, la espalda y el perfil. Algo similar ocurre con la representación de las tres Gracias. Vemos otros ejemplos en el capítulo dedicado a Hera, en la parte correspondiente al Renacimiento
Para las representaciones junto a Marte, pueden verse diversos ejemplos en el capítulo dedicado a ese dios, en la parte correspondiente al Renacimiento. En las pinturas del Palacio del Té, en Mantua , Giulio Romano representa a Venus en el baño junto a Marte, algo poco frecuente, y a Marte persiguiendo a Adonis, también inusual.
GIULIO ROMANO Sala de Psiche (pared norte). Venus y Marte en el baño son secados por cupido y unos amorcillos. Marte persiguiendo a Adonis mientras Venus y cupido intentan detenerle. 1526-28. Fresco.Sala di Psiche, Palazzo del Tè, Mantua
En el caso de Adonis, se representa el momento del amor, la partida de Adonis o su muerte, primando en todas lo erótico sobre lo mitológico.
Venus puede aparecer acompañada de diversos dioses y diosas del Olimpo, aunque lo más habitual es que aparezca como pareja de Marte, junto a Cupido, y más raramente de Vulcano. En las pinturas de la Villa Farnesina vemos diversos ejemplos. La representación de los amores de Eros y Psique se trata en el capítulo dedicado a este dios.
Tampoco es extraño que aparezca junto a un fauno, dando una connotación más sexual al tema del amor.
A finales del XVI es frecuente la representación de Venus junto a Baco y a Ceres, alegoría del vino y el pan que acompañan al amor. El tema proviene de un verso del poeta cómico romano Terencio (d. 159 A.C.): ' Sine Cerere et Libero friget Venus - sin Ceres y Baco, Venus se congelaría. El amor es imposible sin comida ni bebida. Otros ejemplos pueden verse en el capítulo dedicado a la diosa Demeter
El amor es frío sin Ceres y Baco. Spranger, Bartolomé , 1590. Kunsthistorisches Museum, Viena.
En la pintura alegórica, que tanta difusión va a tener a partir de ahora, se usan las figuras y los símbolos clásicos para crear un lenguaje destinado a un público muy culto. En estas alegorías el amor está personificado por Venus y Cupido. Son muchos los ejemplos, por lo que solo mostramos algunos.
El Amor y la Caridad: Estamos ante una escena difícil de identificas: La mujer desnuda ha sido identificada con la Venus celestial acompañada de Anteros, en contraposición a la Venus terrestre que estaría de pie con Eros, cuyos armas se reconocen adosados sobre el árbol. Pero la figura sedente también era considerada la alegoría de la Caridad a la que acompañaría la del Amor. Sodoma. Fin del siglo XV. Museo del Louvre
Ofrenda a Venus: el amor como fuente de fertilidad, basada en la descripción que hace Philostratus en su 'Imagine', de una pintura de la Antigüedad en la que aparecen erotes recogiendo manzanas en presencia de Venus. Es un halago al comitente, que podría compararse a Alejandro Magno, protector de Apeles, el pintor más célebre de la Antigüedad. Tiziano, Vecellio di Gregorio. 1519. Museo del Prado.
El asombro de los Dioses. Júpiter abandona a Venus y ama a Minerva , ante el asombro de los dioses. Un tema inusual en el arte, la elección entre la belleza y la inteligencia. Hacia 1590, Hans von Aachen. National Gallery. Londres.
Venus, Cupido y el Tiempo es una pintura alegórica más que mitológica: dos amantes, Venus con la manzana de oro y la flecha de Cupido, rodeados de símbolos que hablan de las pasiones del amor: las palomas, el placer (el niño con rosas), celos (izq.), engaño (la niña con una panal en la mano y cola de dragón) y el olvido (izq., levantando la cortina). El Tiempo, arriba a la dcha. cierra la composición. La diosa aparece desnuda, bella y coronada. BRONZINO. 1540-45. National Gallery, London.
Venus, Amor y Celos. Broncino. 1550. Museo de Bellas Artes de Budapest. Es una pintura muy similar a la anterior, aunque con diferentes protagonistas: el deseo es feliz, correspondido, y el feo monstruo de los Celos asoma en el fondo, y los niños Eros y Anteros, que simbolizan el amor recíproco, pisan las máscaras del engaño.
Continúa la tendencia del Renacimiento a convertir la pintura mitológica en una pintura erótica y alegórica, tendencia que en el caso de Venus es muy acusada, y en la que Venus se identifica con el amor, siendo frecuente la representación en forma de triunfo, especialmente en los frescos que decoran las salas de los palacios barrocos. Por lo que respecta a episodios mitológicos, como en el Renacimiento, los más tratados son el Juicio de Paris, los amores con Adonis, muy de moda en este momento, y con Marte, así como la trampa de Vulcano a los amantes (estos dos temas se tratan en los capítulos dedicados a Vulcano y Marte). Aunque ya se había tratado anteriormente, cobra protagonismo el tema de Eneas, y vemos varios episodios relacionados con Venus. El nacimiento de Venus también se representa aunque más ocasionalmente. La representación astrológica prácticamente desaparece.
En escultura se mantienen los modelos de la Antigüedad, aunque con pequeñas variantes, y un aire más refinado, pero en muchas ocasiones son copias de obras encargadas por los monarcas europeos, de originales romanos.
Venus rompe las flechas de Cupido. SUSINI, Francesco. 1638. Louvre.
Baño de Venus. ALLEGRAIN, Christophe-Gabriel. 1767. Louvre
Venus con una concha, vaciado de una obra tardo-helenística de la colección Borghese, encargado por Velázquez y fundido en 1652 para Felipe IV. M del Prado.
Venus. 1530. Bandinelli. Copia hecha de un original romano, la Venus Belvedere, aunque la cabeza es un añadido de Bandinelli, y los brazos se añadieron posteriormente. Museo del Prado.
El modelo iniciado por Giorgione en el Renacimiento, en el que Venus aparece reclinada sobre ricos tejidos sigue teniendo pujanza, en ocasiones dormida y en otros casos despierta, y acompañada de otros personajes como Cupido o las ninfas, y bañándose. Los atributos que la acompañan también siguen siendo los mismos, las palomas, los amorcillos, las rosas, y especialmente el espejo, en un juego que permite mostrar el rostro y la parte posterior de la diosa.
Venus sentada y mostrando claramente el rostro en el espejo. Rubens. 1615. Liechtenstein Museum, Vienna
(Dcha) Venus Dormida. S. VOUET. 1630-40. Szépmûvészeti Múzeum, Budapest
The Bath of Venus. BOUCHER, François, 1751. National Gallery of Art, Washington
(Dcha) Venus y Cupido. NATOIRE, Charles-Joseph. 1745. Colección Particular.
Venus del Espejo. Sigue el modelo de Rubens pero con la diosa tumbada de espaldas. Velázquez. 1649. National Gallery, Londres.
La Afrodita Anadiómena sigue estando presente en la iconografía del siglo XVII y XVIII, saliendo del mar, retorciéndose el cabello, o bien con un manto sobre la cabeza, formando un dosel, lo que también procede de la Antigüedad.
El Triunfo de Venus. El tema del triunfo, se mezcla con el tema del nacimiento de Venus. BOUCHER, François. 1740. Nationalmuseum, Stockholm
Nacimiento de Afrodita. Vos, Cornelis de Siglo XVII. M. del Prado.
Venus naciendo de las aguas. Autor anónimo. 1650-1700. Museo del Prado.
En el cortejo de Venus en ocasiones que aparezca algún fauno, incluso aparece montada sobre él, con una connotación sexual muy evidente, que recuerda las representaciones de Antíope y Zeus con apariencia de fauno.
Venus montando un sátiro. RAVESTEYN, Dirck de Quade van. 1602-08. Museo de Bellas Artes, Bruselas
Venus Cupido y un Sátiro-Pintor veneciano-1510-Szépmûvészeti Múzeum, Budapest
Escena Báquica. POUSSIN, Nicolás. c. 1627. Staatliche Museen, Kassel
Venus y Satiro. RICCI, Sebastiano. 1718-20. Szépmûvészeti Múzeum, Budapest
Las escenas de Venus y Adonis se repiten según un esquema ya utilizado en el Renacimiento. Son muy abundantes, y la mayoría representan el momento en que Adonis deja a Venus para ir a cazar, mientras ella, desnuda, sentada junto a Cupido, intenta retenerle. Adonis aparece semidesnudo, con sus perros y alguna de sus armas. También se representan escenas de sus amores, muy similares a aquellas en que Venus está junto a Marte, o de la muerte de Adonis.
Venus y Adonis. CARRACCI, Annibale. c. 1595. Kunsthistorisches Museum, Viena. Existe otra copia en el Museo del Prado de Madrid, de 1590: Venus Cupido y Adonis
Venus y Adonis. Rubens. 1635. Metropolitan, NY.
(Dcha) Venus, Cupido y Adonis. Luca Giordano. 1663. Museo de Bellas Artes de Budapest.
Otoño (Venus y Adonis) Adonis saludando por última vez a su amada Venus, mientras desde arriba el dios Marte, celoso de la diosa de la belleza, prepara su venganza, ordenando a los jabalíes escondidos en el bosque que maten al joven. ALBANI, Francesco. 1616-17. Galería Borghese, Rome
Venus y Adonis. La diosa intenta retener a su amante. RICCI, Sebastiano. 1705-06. Musée des Beaux-Arts, Orléans
Venus y Amor ante Adonis muerto. HOLSTEYN, Cornelis. c. 1655. Frans Halsmuseum, Haarlem
Venus Llora a Adonis. Francisco Furini. 1626. Museo de Bellas Artes de Budapest.
El Juicio de Paris mantiene el mismo tratamiento que en el Renacimiento. Las diosas aparecen desnudas, mostrando el frente, el perfil y la parte posterior, de tal forma que es una excelente escusa para mostrar el cuerpo femenino desde diversos ángulos. Se representa el momento en que Paris o Mercurio le dan la manzana a Venus. Mercurio aparece con sus atributos clásicos, y Paris como un pastor acompañado de sus perros y rebaños, lo mismo que las diosas, que se acompañan de alguno de sus atributos.
Para otros ejemplos del Juicio de París, ver el capitulo dedicado a Hera.
El Juicio de Paris. Rubens. 1638. M del Prado. Atenea junto a sus armas, Venus con rosas y Cupido, Hera junto al pavo real.
El Juicio de Paris. Representa el momento previo al juicio, en el que las diosas se desvisten ante Paris. Giordano Luca. 1681. The Hermitage, St. Petersburg
Aquí el artista elige el momento en que Venus se desnuda, ante el asombro del resto de los presentes. Juicio de Paris. WATTEAU. 1718-21. Louvre.
Juicio de Paris. Cornelis Van Haarlem. 1628. Szépmûvészeti Múzeum, Budapest
En este caso, el autor a incluido al fondo, el momento en que Discordia lanza la manzana ante los dioses. Juicio de Paris. WTEWAEL, Joachim. 1615. National Gallery, London
Más novedosa es la representación de diversos episodios de la Eneida, en algunos de los cuales aparece Venus. En estos casos no siempre aparece desnuda, puede también ir vestida como pastora o como diosa, a la moda antigua. Los dos temas que más se tratan es el momento en que Venus se aparece a Eneas, y el momento en que Venus le entrega las armas que ha forjado Vulcano para él. Mas extraños son otros episodios que vemos más adelante.
CORTONA, Pietro da. Venus se aparece a Eneas. 1631. Musée du Louvre, Paris
Venus contempla la victoria de Eneas contra Turno. A la derecha la ninfa Juturna, hermana de Turno, que huye ante el desenlace. 1688. Luca Giordano. M del Prado.
Venus entrega sus armas a Eneas. Escultura. Jean Cornu. 1704 . Metropolitan. NY.
Venus entrega sus armas a Eneas. GIAQUINTO, Corrado. Bowes Museum, Barnard Castle
Venus entrega sus armas a Eneas. POUSSIN, Nicolás. 1639. Musée des Beaux-Arts, Rouen
Venus entrega sus armas a Eneas. LAIRESSE, Gérard de. Museum Mayer van den Bergh, Antwerp
Más excepcionales son estas dos representaciones en las que Venus aparece junto a Helena de Troya
Venus muestra Helena a Paris. HAMILTON, Gavin. 1785. Museo di Roma, Rome
DESHAYS, Jean-Baptiste. V. El tema ha sido identificada como Venus protegiendo a Helena de la furia de Eneas.
Cuando Troya cae, Eneas es testigo de la cruel matanza que se lleva a cabo entre los troyanos, especialmente por Neoptólemo, siendo el rey Príamo muerto en su propio altar. Ve a Helena escondiéndose en el palacio y siente deseos de acabar con ella por haber sido la causante de la guerra, pero su madre Afrodita interviene y le suplica que salve a su familia. Eneas parte llevando a su hijo de la mano y a su padre a la espalda. 1750. Musée des Beaux-Arts, Quimpe
Con frecuencia Venus se representa como alegoría del Amor, aunque sus atributos y forma de representación no cambian, si lo hace el tema o su significado, o, incluso como alegoría de la música:
Rubens recrea una idílica escena cortesana galante, donde se mezcla lo real (su esposa y su casa) y lo mitológico. Los amorcillos en el aire portan símbolos del amor conyugal. Las fuentes de las tres Gracias y de Venus aluden al amor fecundo, en una exaltación del amor y la dicha conyugal, en el momento de su matrimonio con Elena Fourment. El Jardín del Amor. Rubens. 1633-34. M del Prado.
El triunfo de Venus. Una visitón muy similar a la del primer Renacimiento de este tema, como en Mantegna o en Francesco del COSSA. Venus aparece sobre el carro, tirado por faunos y cupidos, con una antorcha en la mano, algo poco usual, y acompañada por las tres Gracias. Bajo el carro las armas, símbolo de la victoria del amor sobre la guerra. Luigi Quaini (1643–1717
VIEN, Joseph-Marie. Venus enseña a Marte las palomas haciendo un nido en su casco. El amor desarma a la Guerra, un tema ya tratado en la Antugüedad. 1768. The Hermitage, St. Petersburg
Alegoría de Venus y el Tiempo. Venus deja en brazos del tiempo a un recien nacido. Está acompañada de palomas, las tres Gracias y Cupido. 1754-8 Tiepolo. National Gallery. Londres.
También Rubens representó el tema de Marte, desarmado por Venus, un tema clásico, de como el amor vence a la guerra. Todo tipo de armas en el suelo, mientras Venus, desnuda y con el prendedor bajo el pecho, es ayudada por varios amorcillos.
Marte regresa de la Guerra y es desarmado por Venus. Rubens y Brueghel el Viejo (?) Colección Particular.
Varias pinturas que ilustran el verso de Terencio ' Sine Cerere et Libero friget Venus - sin Ceres y Baco, Venus se congelaría
(Izq) Venus Fría. 1614-Rubens- Koninklijk Museum voor Schone Kunsten, Antwerp.
El amor es frío sin Ceres y Baco. Spranger, Bartolomé , 1590. Kunsthistorisches Museum, Viena.
Pocas novedades se producen iconográficamente hablando. En los últimos años del siglo XVIII y primeros del XIX, la tendencia neoclásica hace que en ocasiones ser represente a una Venus con aspecto de matrona, más digna, protagonizando alguno de los episodios de la Guerra de Troya.
Venus, herida por Diomedes, vuelve al Olimpo. Ingres muestra la escena de la "Ilíada" de Homero en la que Afrodita montada el carro de Ares, es asistida por la diosa Iris. Ella levanta su mano, que fue herida por Diomedes, lastimeramente. Ingres.1800. Kunstmuseum. Basel
Una versión del Juicio de Paris sin ninguna connotación sexual, lo que es poco frecuente. Las diosas aparecen vestidas, solo Venus deja ver su anatomía a través de la gasa que la cubre. Angélica Kauffmann. Siglo XVIII. Hermitage.
Venus Induce a Helena a aceptar como amante a Paris. Venus y Helena como damas. KAUFFMANN, Angelica. 1790. Hermitage, St. Petersburgo.
La imagen tradicional de Venus desnuda y sensual, es la que sigue dominando en las representaciones artísticas, aunque otras figuras femeninas representan ese ideal de belleza sensual, y no son necesariamente sacadas de la mitología como majas, odaliscas, prostitutas, etc.
La Gran Odalisca. En este caso la Odalisca toma el mismo modo de representación que las Venus renacentistas de Giorgione y Tiziano, reclinada sobre un lecho cubierto de ricos tejidos. 1814. Ingres. Louvre.
Venus y Cupido en un paisaje, a partir de una obra de Annibale Carracci . Théodore Géricault, 1816-1817. Metropolitan. NY.
El nacimiento de Venus en el mar, o el baño de Venus, siguen siendo temas representados, en actitudes más o menos clásicas. Son también frecuentes las representaciones con Marte y con Adonis, y no tanto otros temas clásicos, como Cupido picado por las abejas. El perfeccionismo en las formas interesan más a los artistas, que el tema propimente dicho
Venus y Adonis. Pierre-Paul Prud'hon. Colección Wallace. Londres. Inglaterra.
Marte desarmado por Venus y las tres Gracias, que le arrebatan sus armas y le ofrecen vino y rosas. Las palomas, sobre sus piernas. Cupido, que desata la sandalia Marte, tiene en su arco, sin disparar, la flecha dorada del deseo y la flecha plomiza de repulsión. DAVID, Jacques-Louis. 1824. Real Museo de Bellas Artes de Bruselas.
Venus Anadyomena. Aparece la diosa escurriéndose el cabello mientras cupido le ofrece el espejo. Ingres. 1805. Louvre
Venus Anadyomene Sin más atributos que las conchas que vemos en el suelo, junto a la diosa. Theodore France Chasseriau-1838-Louvre
El nacimiento de Venus. Se mezclan en la obra dos representaciones características: el nacimiento de Venus, y Venus dormida sobre el lecho, con el objetivo de mostras el hermoso cuerpo desnudo de la mujer. Alexandré Cabanel. 1863. Musée d’Orsay.
El baño de Venus. Una pintura muy convencional del tema. MARKÓ, Károly el viejo. 1830. colección particular.
En escultura se repiten los modelos clásicos hasta la saciedad, con muy pocas novedades iconográficas salvo pequeños detalles que manifiestan la perfección técnica alcanzada en ese momento, utilizando el tema con fines políticos en ocasiones.
Marte, Venus y Cupido. Sigue el modelo romano de los emperadores Marco Aurelio y Adriano con sus esposas. Es el momento en que se concierta el matrimonio entre Napoleón y María Luisa, en un intento de evitar la guerra en Europa. La diosa del amor desarmando al dios de la guerra. KIESLING, Leopold. 1808. Österreichische Galerie, Vienna
Venus. VITALI, Ivan Petrovich. 1852. Russian Museum, St. Petersburg
Venus Itálica. Sigue a la Venus Capitolina. 1805. Canova. Metropolitan. NY.
Venus con la manzana. Thorvaldsen. 1805. Lourvre
A finales del siglo XIX los temas mitológicos pierden interés, aunque los personajes y episodios más conocidos siguen representándose. En el caso de la pintura simbolista, o de los Prerrafaelistas, estos temas se muestran en imágenes muy decorativas, de bellezas idealizadas, con un aire de ensoñación, lo que no impide que Venus siga siendo una figura de gran sensualidad, representación del amor.
Cuatro representaciones del nacimiento de Venus, sobre el mar, en una concha, de estilos artítsticos diferentes, pero con una misma forma de representación, desnuda, sobre una concha. En algunas de ellas vemos a la diosa retorciendo su cabello, sola o acompañada por criaturas marinas.
Nacimiento de Venus, inspirado en las clásicas, muy difundidas en toda Europa en el periodo Neoclásico. Esquivel, Antonio.1842. M del Prado.
El nacimiento de Venus. Adolphe-William Bouguereau.1879. Musée d’Orsay.
Nacimiento de Venus. Odilón Redon. 1812. Musée du Petti Palais. París.
Nacimiento de Venus. Odilon Redon. 1912. Colección Particular.
Venus Verticordia, ‘transformadora de corazones’. La pintura está llena de elmentos simbólicos: Venus está rodeada rosas, el amor, mientras que la madreselva simboliza el deseo sexual y la lujuria. La manzana de oro puede aludir a Eva y la caída de Adán, o a la Manzana de la Discordia del mito griego del Juicio de París. En ambas historias, la presencia de una fruta tentadora en compañía de una bella mujer conduce a la caída y muerte de los hombres. Venus apunta la flecha de Cupido a su propio pecho para mostrar cómo infligirá su poder sobre los demás. Un pájaro azul en la esquina superior derecha presagia la fatalidad. Las polillas o mariposas atraídas por la luz del halo de Venus, solo para perecer, ilustran la brevedad de la vida. Rossetti. 1864. Museum at Bournemouth.
El Juicio de Paris. 1863. Fantin-Latour. National Gallery.
En los primeros años del siglo XX, las vanguardias, en general, se interesan poco por la mitología, y cuando lo hacen es más como una provocación o reinterpretación del arte clásico, utilizando el nuevo lenguaje de expresión artístico. Siendo el tema de Venus tan utilizado en el arte, muchos de los vanguardistas lo han utilizado en su obra.
Venus en su concha. Matisse. 1930. MOMA, NY.
Venus en el Atrio. William de Leftwich Dodge . 1908 - 1910. Metropolitan NY
Venus y Cupido, a partir de una pintura de Cranach. Pablo Picasso. 1949. MOMA, NY .
Venus y Cupido, a partir de una pintura de Cranach. Pablo Picasso. 1949. Metropolitan NY
Sin duda fueron los Surrealistas, interesados en el subconsciente y la represión sexual, los que más utilizan la imagen clásica de Venus, especialmente la Venus de Milo, como metáfora de esos deseos reprimidos.
Hércules, levantando la piel del mar le pide a Venus que espere un momento antes de despertar al amor. Salvador Dalí. 1963. Museum of Contemporary Art. Nagaoka. Japón.
Venus y Cupidillos. Salvador Dalí. 1925. Propiedad particular.
Rene Magritte. Les Menottes De Cuivre, 1931. Reales Museos de Bellas Artes de Bélgica.
Venus de Milo con Cajones, símbolo evidente de los deseos reprimidos. Dalí tomó esta imagen de una caja de lápices y la utilizó con frecuencia en su obra, incluso en sus imágenes múltiples, como en el caso del Torero Alucinógeno. Salvador Dalí. 1936. Museo Boymans-van Beuningen (Rotterdam).
El Torero Alucinógeno. Dalí. 1968. Museo Dalí de San Petesburgo (Florida).
No hay, realmente, cambios importantes en la segunda mitad del siglo XX. Venus sigue siendo un icono del amor, en ocasiones más idealizado, en otras con mayor connotación sexual. Las iconografías clásicas se repiten con otras técnicas y materiales, o bien se reinterpretan en otros contextos culturales. Tal vez la más difundida de las imágenes de Venus sea la de Milo, que aparece con frecuencia en publicidad y medios de comunicación.
Venus y un fantasma. Una versión africana. Herman Bacharach 1935–43
Laberinto de Venus. Ana Mendieta 1981. Metropolitan NY.
Venus. Un tema clásico en otros materiales. Andrés Nagel , 1988. Colección Pierre Amestoy. Nueva York. USA
Tres Venus Españolas Rojas , 1997. Jim Dine. Guggenheim Bilbao.