Como esposa-hermana de Zeus, es la más importante de las diosas. Es el prototipo de la diosa femenina neolítica, y tuvo complicados cultos relacionados con momentos de la vida de la mujer: virginidad, matrimonio, parto, pareja… Cada año, se bañaba la estatua en el mar, con lo que recuperaba la virginidad, y se volvía a empezar el ciclo.
Con la llegada de los indoeuropeos se fusionaron el culto masculino de Zeus y el femenino de Hera mediante un matrimonio , lo que permite la supervivencia del culto de Hera en solitario (aunque ya no se mata a su esposo cada año), con santuarios propios, aunque su importancia será secundaria respecto a dios masculino.
En los santuarios primitivos se la representa sedente (aunque también de pie), generalmente sin atributos , aunque a veces puede llevar un niño, símbolo de fecundidad, con peplo y polos (birrete bajo), o corona. Esta iconografía se mantendrá en épocas posteriores, aunque el peplo y es sustituido por el manto. Debajo figuras encontradas en diversos santuarios, que podrían ser de Hera, de distintos periodos:
Hera en el trono. 520-500 a.C. Procedente del Santuario de Delos. M. Arq. Delos.
Hera entronizada. Procedentes del Heraion de Paestum. Ambas llevaban una cesta de frutas en la mano (la de la decha perdida). 400-350 a.C. Izda: M. Británico. Dcha: Louvre.
Hera entronizada. Procedente del santuario de Zeus. Las estatuas de Zeus y Hera estaban juntas. Dion, cerca de Monte Olimpo. Siglo II a. C .
Hera en el trono, con corona y cetro, con punta de flor de loto y un cuco posado en el respaldo. Pintor Brygos . 500 - 475 a. C. Museum of Art, Rhode Island, New York.
Relieve votivo. Una joven hace ofrendas a Hera, que apareace entronizada, con velo nupcial, peplo y diadema. V a.C. Museo Arqueológico, Tarento.
Hera, de pie, con peplo y polos. Procedente del Heraion de Samos (570 a.C) y Beocia. (460. a. C. ) Louvre.
Estela en la que aparece un decreto honorifico, y un relieve representando a Hera y Atenea, las diosas tutelares de Samos y Atenas, estrechándose las manos. En el relieve consta el homenaje del pueblo ateniense a los habitantes de Samos por su fidelidad después de la destrucción de la flota ateniense por los espartanos en Aigos Potamoi, a diferencia de otros aliados. Ambas diosas aparecen de pie, con cetro y lanza, y Atenea con el casco en la cabeza y el escudo en el suelo. Hera, con la cabeza descubierta.403/402 a. C. Museo de la Acrópolis. Atenas.
Nos han llegado numerosas copias romanas de representaciones clásicas de Hera. Estas son algunas, que mantienen una similar iconografía, a pesar del estilo más evolucionado. Hera vestida con manto, con corona o diadema, en ocasiones con la cabeza velada, y en las manos el cetro y la pátera.
Hera Farnese de expresión sobria y diadema. copia romana del siglo II de una obra griega de mediados del siglo IV a. C. Museo Arqueológico de Nápoles
Hera Barberini. Copia romana de un original griego del siglo V a. C de la Escuela de Fidias. Museos del Vaticano: (izq) Museo Pio Clementino. Dcha. M. Chiaramonti.
Procedente del Heraion de Argos, del frontón o de una estatua de culto. 420 a.C, asociada con la escuela de Policleto. Museo Arqueológico Nacional, Atenas.
Cabeza de Hera, en mármol, copia de una obra de Fidias del siglo V, hecha en el siglo I a.C. Walters Art Museum, Baltimore.
Hera Campana. Copia romana del siglo II de una obra del siglo III aC. Louvre.
Hera Ludovisi. Copia romana del siglo I, de una obra griega del siglo V a. C. Museo Altemps.
En muchos casos a Hera se la identifica por su posición junto a Zeus, el cual, en ocasiones, levanta su velo nupcial, símbolo de matrimonio, o junto a otros dioses en el Olimpo (pueden verse diversos ejemplos en el capítulo dedicado a los olímpicos). Aunque en las obras más arcaicas se la identifica por el nombre, poco a poco aumentan el numero de atributos que la acompañan como el cetro con punta de flor de loto, signo de realeza, la pátera, la corona, el cuco, o la granada (símbolo de vida y muerte). Hasta el siglo I no se la identifica con el pavo real, que ya aparece en Ovidio.
Hera y Zeus. Procedente de Samos. En madera, hacia el 610 a.C
Zeus levanta el velo nupcial de Hera. Metopa del Templo E, Selinunte. h. 450 a.C.. Museo Arqueológico, Palermo.
Iris, Hera y Zeus sentados junto a los demás dioses, observan la procesión de las panateneas. Hera alzando su velo mientras dirige su mirada a Zeus. Friso de las Panateneas. Fidias. h. 440 a.C. Museo Británico.
Izq. Hera y Zeus en tronos con adornos en forma de flor de Loto. Hebe ante Hera con gesto suplicante. Mas allá Hermes y Atenea presentan a Heracles en el Olimpo, seguido por Artemisa y Ares.570 a.C. Atribuido al pintor C. Museo Británico.
Dcha. Hermes, Atenea, Zeus (sentado), Hera (con cetro y corona) y Ares. Cara A de un ánfora de finales del siglo VI a.C. Biblioteca Nacional. Paris.
También encontramos escenas en el Olimpo en las que Zeus y Hera participan en un banquete o bien hacen libaciones sentados en el trono, en compañía de otros dioses:
En este Kylix Ganimedes, desnudo, permanece detrás de Zeus, sosteniendo una copa, tumbado junto a Hera, que lleva la cabeza velada y el cetro en la mano. A su izquierda, separados por una columna están Poseidón, con el tridente y una copa, y Anfitrite. En la otra cara del vaso vemos a Ares y Afrodita, y a Dionisos y Ariadna. 480 aC-M Británico
Zeus y Hera, entronizados, con copas en la mano, servidos por Iris con una jarra y con el kerykeion en la mano izquierda. 425-400 a.C. Laon. Museo Municipal.
Tampoco es insólito encontrar representaciones de las bodas de Zeus y Hera, aunque son de época arcaica, como estas dos que vemos aquí del Museo Británico:
Bodas de Zeus y Hera: en una cuadriga montan Zeus, con barba, de largo himatión, sosteniendo las riendas, y Hera, de la que solo apreciamos el perfil. Acompañan a los dioses, Apolo con la cítara a la izquierda, y a sus pies una sirena. A la derecha de los novios Dionisos, Afrodita, Poseidón, Artemis y Hermes. 550 a. C. Ánfora. Pintor de Berlín. M. Británico.
Bodas de Zeus y Hera: una cuadriga a la derecha, en el que están Zeus, con barba, largo himatión, sosteniendo las riendas, y Hera (sólo la cara visible). A su derecha, tras la cuadriga está Apolo Citharoedos, Dionysos mirando hacia atrás, con barba, pelo largo, guirnalda de hiedra, larga túnica e himation, sosteniendo una rama de vid. Delante de los caballos está Artemis, sosteniendo una antorcha, con larga túnica e himatión, la mano izquierda levantada, y tras ella su cervatillo. 500-480 a.C. M. Británico.
También aparece Hera en escenas mitológicas más complejas, en las que participan otros dioses y héroes griegos. Las más frecuentes son las escenas en las que Hera acosa a las amantes de Zeus, que se han tratado en otros capítulos, donde se reconoce a Hera por el contexto y alguno de sus atributos. También es frecuente la representación del Juicio de París, la Guerra de Troya o la Gigantomaquia (tratada en otro capítulo).
(Dcha) Hera atacando a los gigantes. Friso del Tesoro de los Sifinios. 525 a.C. Museo Arqueológico de Delfos.
Vemos varias escenas del Juicio de Paris, las más antiguas de mediados del siglo VI, en las que ya aparece la representación característica que va a repetirse innumerables veces hasta la actualidad: Paris generalmente sentado, junto a él Hermes, y detrás las tres diosas, generalmente precedidas por Hera, que puede llevar la manzana dorada en la mano. En algunas ocasiones Paris se representa huyendo, indicando su negativa a juzgar la belleza de las diosas, y acompañado por su perro, aludiendo a su condición de pastor.
Juicio de Paris. Una típica representación arcaica. Las tres diosas, de aspecto muy similar, con coronas en las manos y sin sus atributos característicos, precedidas por Hermes, y frente a ellos Paris. -S VI a.C. Ánfora. Museo de Bellas Artes. Lyon
Juicio de Paris. Las tres diosas, también en este caso sin atributos característicos, y de aspecto muy similar, ante Hermes, con túnica larga, barba y el caduceo en la mano, y sin el petasos, que las va a conducir a la presencia de Paris, el cual no aparece representado. Segundo cuarto del siglo VI a.C. Ánfora. Louvre.
Juicio de Paris: a la derecha Hermes, con la vara de heraldo, el petasos y las sandalias aladas, precediendo a las tres diosas, Afrodita, Hera y Atenea. Tampoco en este caso aparece Paris. Trípode. 520-510 a.C. Louvre.
(Izq) Paris sentado en una roca, con barba y pelo largo, túnica e himatión, en la mano una lira. Hermes, con barba y trenzas, petasos, túnica corta, clámide y caduceo. Detrás las diosas, con la mano alzada. Primero, Hera, con largo chitón y himation, luego Atenea, con casco de alta cresta, túnica larga y lanza; Afrodita viene al final, con larga túnica. 520 a.C. Ánfora. M Británico.
(Dcha) Juicio de Paris. Hera, en el centro, con la cabeza velada, y detrás Atenea y Afrodita. Preceden a Hera Hermes y Paris (?). Anfora-530aC-Etrusca-Staatliche Antikensammlungen-Munich .
En estas cuatro representaciones vemos otra forma de tratar el tema, a la izquierda las diosas precedidas por Hermes, y Paris a la derecha, intentando huir de su destino, pero es frenado por Hermes, que alza la mano para detenerle. Paris avanza hacia la derecha, mientras gira la cabeza hacia la izquierda.
En las cerámicas del siglo V se mantiene la misma iconografía, las tres diosas a continuación de Paris y Hermes, las tres vestidas con largas túnicas y con sus atributos característicos.
Arriba Juicio de Paris. Paris sentado en una roca, tocando la lira, junto a una oveja. Hera, a continuación de Paris, con el cetro rematado con una flor de madreselva y la manzana dorada en la mano. Detrás de ella Atenea y Afrodita. 470 a. C. Hydria-M Británico.
Abajo: París (dcha) con cetro y lira; Hermes, con un kerykeion (vara de heraldo) y con clámide y gorra alada; Afrodita, en primer lugar, con un pequeño eros y corona de mirto; Atenea, con lanza y yelmo; y Hera con corona, una miniatura del león y el cetro con punta de loto. 440. a.C. Pintor de Berlín. Museo de Antigüedades. Berlín.
En el siglo IV el tema se sigue representado con rasgos muy similares, aunque la disposición de las figuras es más variada, colocándose a diferentes niveles y las diosas pueden aparecer sentadas y acompañadas de otros personajes.
(Arriba) Juicio de Paris: A la izquierda Hera, con túnica larga, velo, y el cetro con punta de flor de loto. Frente a ella se Paris sentado sobre una roca con petasos colgadas a la espalda, clámide y dos lanzas, una oveja y un perro le acompañan, atributo del pastor. Ante él Hermes con clámide y petasos como París y caduceo en la mano derecha. A la derecha Afrodita sentado en un nivel superior, ataviados como Hera, en la mano izquierda un phiale blanco. No aparece Atenea. Cratera-350aC-M Británico.
(Abajo) En el centro Paris sentado junto a Hermes, a su derecha Hera, con cetro y diadema, en un trono. Iris ofrece vino a Paris. A la izq. Afrodita sentada con un espejo en la mano, y en la parte inferior Atenea, con yelmo y escudo, sentada junto a otros personajes. Juicio Paris. 330 a.C. Cratera de Volutas. Pintor de Baltimor. Metropolitan NY.
Juicio de Paris: En el centro está Hera, en un trono sobre una base de alta; con larga túnica y velo sobre su cabeza; en la mano izquierda un cetro que termina en una flor de lotos y encima un cuco con las alas extendidas; en la mano derecha sostiene la manzana de oro. Frente a ella Iris o Nike, con las alas extendidas. A la izquierda sentado Paris con dos lanzas en la mano, y un perro. Arriba está Atenea, mirando hacia abajo, con el casco, larga túnica, con lanza y escudo. Hermes, con las sandalias aladas y el petasos, y Afrodita, con el espejo en la mano, en la otra imagen. Lekytos. 365 a.C. M. Británico.
Los episodios en el Olimpo en los que aparece Hera son muy numerosos, jugando, en algunos de ellos un papel protagonista. vamos a ver algunos ejemplos, aunque muchos otros pueden verse en los capítulos dedicados a otros dioses. A continuación vemos los relacionados con Heracles, muy frecuentes.
(Izq) Hera envía a Iris con el león de Nemea. La representación es muy rara, representa una historia conservada en la Teogonía de Hesíodo. Hera envía a Iris, la mensajera divina, con el león para devastar la región de Nemea. Por otro lado, Hércules lucha con el león. Ánfora. 500 a.C. Diosphos Painter. Metropolitan N.Y.
(Dcha) Hera sentado, con larga túnica y velo, se vuelve a la derecha, hacia Heracles, sentado en el suelo, sin barba, con carcaj y arco, y la clava contra sus rodillas; debajo de él se extiende la piel del león. Cratera-350-Parrish Painter-M Británico
(Decha) Nacido de Zeus y Alcmena, Hércules fue colocado por su padre en el pecho de Hera mientras dormía, para hacerle inmortal. La fuerza del niño despertó a Hera que, ofendida, lo apartó bruscamente. La leche derramada formó la Vía Láctea, o camino de estrellas hacia el Olimpo. Hera en un trono, con un cetro con punta en flor de Loto. A la izda. Atenea le ofrece flores, y a la dcha. Iris, alada, y Alcmena sentada, con una corona de flores, 350 a.C. Museo Británico.
(Izq) Heracles de frente, con barba, y la piel de león sobre su cabeza, apoyando en sus hombros los cielos, que están representados por un hemisferio con una media luna y dos estrellas. (Dcha) Hera, con el pelo largo, mitra, larga túnica e himatión, tendiendo la mano a Heracles. (b) Atlas a la izquierda de Heracles , avanza hacia el árbol del jardín de las Hespérides (no se ve en la imagen). A la derecha de Hera vemos a una Hesperide. Ánfora. 470 a.C. M. Británico.
Lado A: Hera amenazada por cuatro sátiros, situados a su izquierda. Frente a estos sátiros destaca Hermes , con clámide, Petasos y botas aladas y lleva una kerykeion en la mano izquierda. Su mano derecha se alzó con el pulgar y el índice juntos. Detrás de Hermes, Hera. Se mueve hacia la derecha, la cabeza se volvió hacia la izquierda y su brazo derecho extendido. Lleva una túnica, un himation. Herakles en la derecha se mueve rápidamente hacia la izquierda con una corta túnica y su piel de león, un arco y una flecha en la mano izquierda y una clava. Lado B: Iris capturado por dos sátiros, Dionysos y un sátiro. Kylix. 480 a.C. Brygos Pintor. M Británico.
En las dos vasijas inferiores vemos otros episodios en los que aparece Hera junto a otros dioses:
(Dcha) Combate entre Ares (dcha) y Hefaistos (izq) en presencia de Hera, sentada en el Trono, con el cetro. Hefaistos aparece como Daidalos y Ares como Enyalios. El episodio se relaciona con la rivalidad entre ambos por Afrodita. Crátera-360 a.C. Pintor de Varrese. M. Británico.
(Izda) El castigo de Ixión. Ixion, invitado por Zeus al Olimpo, intenta violar a Hera, de lo que posteriormente se vanaglorió ante otros humanos, en castigo Zeus le envió al Tártaro donde fue atado con serpientes por Hermes a una rueda ardiente . A la izquierda Hera en un trono. Ante ella Ares (izq.) y Hermes (dcha) cogen por los brazos a Ixión. Ares, que tiene el pelo largo y barba, una coraza sobre una túnica corta, y un lanza. A la derecha Atenea, sosteniendo la rueda alada de cuatro radios. 470-60 a. C. Museo Británico.
Europa suplica ante Hera y Zeus por la vida de Sarpedon, atacado por Aquiles durante la Guerra de Troya. Zeus está dispuesto a salvar a su hijo, pero Hera le recuerda que no puede ir contra el destino y Sarpedon muere siendo transportado por Hipnos y Tánatos. Junto a Hera Hipnos. 400 a. C. Pintor de Sarpedon. Crátera. Metropolitan.N.Y.
A la derecha Hermes, Io en forma de vaca, y Argos, con los ojos pintados por el cuerpo. A la izquierda Zeus y Hera, con el cetro, observan la escena. Agrigento Pintor. 470 - 460 a. C. Museum of Fine Arts, Boston.
La diosa, que en Grecia era considerada la esposa fiel, responsable de las buenas relaciones de las parejas, fue asimilada en Roma a la ya existente Juno, incluso entre los etruscos: a partir de la fusión de ambas divinidades, las características de las dos se ampliaron y se confundieron. Regía todos los actos de la mujer en relación al matrimonio, como en Grecia (matrimonio, partos –Juno Lucina– y crianza de los hijos…) .
También era la protectora de las riquezas del Imperio (Juno Moneta).
Como liberadora de las mujeres en el parto, también era considerada como la que liberaba a Roma, y por lo tanto adquirió un aspecto bélico que en Grecia no tuvo. Es la Juno Sospita, con lanza, escudo y casco en forma de cabeza de animal.
(Izq) Juno Sospita. Museo Pio Clementino. Vaticano
(Dcha) Juno Sopita. Etrusca. 500-480 a. C. Altes Museum, Berlín.
Como parte de la triada capitolina era considerada reina del cielo, junto con Júpiter y Minerva, situándose su templo en el Capitolio. En época imperial su culto quedó asociado al culto oficial del Estado (Juno Regina).
(Izq) Triada Capitolina. A la izquierda Minerva, con la lechuza a los pies, a su lado Júpiter, con el águila, y a la derecha Juno con el Pavo. Siglo II. Procedente del Santuario de la Fortuna Primigenia en Praeneste. Museo Arqueológico de Palestrina
(Centro) Triada Capitolina: Juno, Júpiter y Minerva. Museo Arqueológico de Nápoles.
(Dcha) Pequeño tímpano con la tríada capitolina. Júpiter en el centro con un águila, Juno, velada, y Minerva con yelmo y escudo, los tres con el cetro. A sus lados los Dioscuroi. Posible representación del Templo del Capitolio después de la restauración por Domiciano. Siglo II. Museo de las Termas de Diocleciano, Roma.
Es también frecuente que Juno (Juno Regina) aparezca acompañada por Júpiter, bien entronizados, bien de pie, o en la celebración de sus bodas, o junto al Júpiter Doliqueno, un Júpiter guerrero, que recibía culto originariamente en la región del Asia Menor, aunque posteriormente se difundió a otras zonas del Imperio, y que fundía al Jupiter romano con el Baal mesopotámico.
Bodas de Juno y Júpiter. La diosa aparece de pie, junto al trono de su esposo, la cabeza cubierta por un velo y una corono, y con una larga túnica bordada. Tras Juno aparece Iris, con alas desplegadas y túnica largo. Júpiter sentdado, y semidesnudo, la cabeza cubierta y el cetro en la mano. Pompeya. Siglo I. Museo Nacional. Nápoles.
Hera y Zeus. Camafeo romano. Siglo II. Cleveland Museum of Art
Hera y Zeus, obra etrusca del siglo IV a.C. Louvre
Hera, con el cetro, y Zeus con atuendo militar, con coraza, el fulmen, el hacha de doble filo y el águila. Relieve que forma parte del monumento a Jupiter Doliqueno y Juno Regina. Siglo II. Neues Museum, Berlín
Relieve de un santuario de Júpiter Doliqueno. A la izquierda y derecha del tímpano, aparecen el sol y Luna, y dentro el águila. Dentro del templo Júpiter Doliqueno sobre el toro y a su derecha Juno Regina sobre un ciervo, y el águila en el tímpano. Antigua provincia romana Noricum, Museo de Kärnten,Austria.
Placa votiva en la que se representan a Júpiter Dolichenus y Juno Regina, sobre un toro, el dios con el fulmen y Juno con la doble hacha en la mano, a ambos lados de un altar, sobre el que se encuentra una victoria alada con una corona en la mano. En la parte superior un águila, el sol y la luna y dos cuádrigas. Debajo los dioses sobre u toro y una cabra junto a un altar. Kunsthistorisches Museum Viena.
Los romanos continuaron la tradición griega en el representación de Juno como Hera, copiando modelos del siglo V a.C. que se habían difundido durante el periodo helenístico por todo el Mediterráneo, y que ya hemos estudiado en el apartado dedicado a Grecia.
La Hera Barberini es un tipo de escultura de Hera o Juno, de pie, lleva una corona y peplos (que se pega al cuerpo para mostrar su forma y cae de su hombro izquierdo, casi revelando su pecho) y sosteniendo un cetro en su mano derecha y una patera en la izquierda. Esta copia romana, de un original griego, posiblemente de Alcamenes, está ahora en el Museo Pio-Clementino de los Museos Vaticanos. Hera tipo Barberini. Copia imperial romana de un original griego del siglo V a. C. Museo Chiaramonti. Vaticano. Roma Cabeza colosal de la llamada Hera Ludovisi, posiblemente el rostro de la diosa sea el de Antonia Minor, de la dinastía Julio-Claudia, sobrina de Augusto y madre de Claudio. Siglo I. Palacio Altemps. Roma.
En general, tanto en la estatuaria, como en la pintura o el mosaico, los romanos siguieron los temas y la iconografía griega, salvo algunas pequeñas variantes en los atributos, como la sustitución del cuco por el pavo real. El tema del suplicio de Ixion o la representación de Hera con Hércules están presentes, pero el más abundante es el tema del Juicio de Paris, que mantiene las mismas características que en época griega, aunque ahora vemos a la diosa Afrodita generalmente desnuda y a Paris con el gorro frigio.
“El Castigo de Ixion” - el rey de los lapitas, en Tesalia, fue admitido por Júpiter a la comida de los dioses. Éste se atrevió a intentar seducir a Juno. Júpiter envió Nephele, diosa nube que toma la forma de la diosa, para evitar a Ixión su desgracia. La unión de Nephele y Ixion creará la generación de centauros. Cuando Ixion comenzó a presumir de la victoria sobre Juno, Júpiter lo sometió a la tortura eterna. En la imagen Vulcano trae a Ixion, ya atado a la rueda de fuego, que hará girar en el cielo para siempre. Mercurio. Desnudo y con el caduceo en la mano, a su lado Nefele, sentada y cubierta con un manto. Detrás Juno, con cetro y corona, y a su lado Iris. Como en el mundo griego, ambos mensajeros aparecen representados, simbolizando los enviados de Júpiter y de Juno. Pompeya. Casa de los Vetii. Siglo I.
(Izq) Mosaico romano encontrado en la ciudad siria de Antioquia y depositado actualmente en el Museo del Louvre. Siglo III d. C. Formaba parte de los suelos de una rica mansión. Representa con fidelidad el tema : Hermes, con alas en las sandalias y en la cabeza, y túnica corta propia de viajeros. Paris sentado vuelve la vista al dios, asombrado ante el espectáculo de las tres diosas. Distinguimos a Atenea con el casco, la égida, la lanza y el escudo a su lado. En el centro Afrodita y encima de ella, sobre una pilastra, Cupido que siempre la acompaña, y Hera, que se distingue por la diadema. Las ovejas aluden a la condición de pastor de Paris.
Como en otros casos, el Ovidio Moralizado ayuda a que resurja la representación de Juno en el siglo XV, por ello las primeras representaciones siguen los textos de Ovidio. Aparece como una reina o gran dama, vestida a la moda de la época, con pocos atributos, el pavo real, solo o tirando de un carro, y la corona. Con frecuencia aparece Iris, en forma humana, o, más habitualmente, como un arco en el cielo.
(Izda) Juno en el trono, con el cetro en la mano. Junto a ella varios pavos reales y al fondo el arco iris. Les Echecs Amoureux. Evrant de Conty. Iluminado por Robinet Testart. 1496. Français 00143. BNF.
(Dcha.) Hera con corona y cetro, y un arco sobre su cabeza. A sus pies dos pavos reales. Ovide Moralisé. Iluminado por el Maestro de Ovidio. 1400. Francais 373. BNF.
Juno, reina del cielo en su carro, tirado por dos pavos reales. Ovide Moralice. Francia, siglo XIV. Enlumineur Maître de Fauvel Paris, Arsenal, Ms-5069 f.17
Derecha, Juno sostiene su cetro. Su cabeza está oculta por las nubes. Delante de ella un arco iris y cuatro pavos reales. Debajo, Cibeles, con cetro y corona, pasea en un carro tirado por dos leones y seguido por tres gallinas. Metamorfosis de Ovidio en un volumen Miscellaneous. S XV. Ms Rawl. B. 214 roll 205N frame13.
Juno, acompañada de los pavos reales, y sosteniendo un cetro. Ovidio, Metamorfosis-Biblia de los Poetas. 1493. Verlins 559. BnF.
Menos frecuente es que Hera aparezca desnuda, como en este caso, con corona y rico collar. Des Cleres et nobles femmes. Bocaccio. Iluminador Robinet Testart. 1488. Francais 599.Fol 7v. BNF .
En muchas obras y representaciones sigue asociada al hogar y al matrimonio, a la procreación y el parto, y también a la prosperidad y la abundancia. Vemos tres imágenes en las que Juno aparece como diosa de la riqueza, con un bolso, y junto a ella varios avaros con sus bolsas de monedas en una mesa.
En estas tres imágenes vemos a la diosa como Juno Lucina. En las dos primeras vemos como Varios sacerdotes hacen ofrendas a la diosa, mientras dos mujeres ayudan al parto.
(Izq) Des Cleres et nobles femmes. Bocaccio. 1402. Francais 598, fol 12. BNF
(Centro) Des Claris mulieribus. Boccaccio. 1440. Royal 16GV. British Library
(Dcha) Una mujer en la cama, una pareja desnuda abrazándose, Jano, Saturno y Juno Lucina aparecen en el momento de la concepción, repartiéndose las tareas. Ciudad de Dios. S Agustín. París, Maître François (iluminador) c. 1475-1480. The Hague MMW10 A 11.
Las escenas mitológicas en las que aparece son las mismos que en la Antigüedad: la vemos en el Juicio de París y en otras escenas de la Guerra de Troya, y también aparece persiguiendo a las amantes de Zeus, tal y como narra Ovidio. Según los casos aparece transformada en otro ser, o bien como reina del cielo, que observa lo que ocurre en la tierra.
En estos tres manuscritos de L’Epitre d’Othea vemos a Juno, disfrazada como una anciana, aconsejando a Semele.
(Izq) Arriba Júpiter engaña a Alcmena. Debajo, Juno convertida en vaca quiere evitar el nacimiento de Hércules, cruzando las patas (pues es Juno Lucilla). A la derecha Hércules estrangula las serpientes que Juno envía para matarlo, (se la ve en la ventana del fondo). Raoul Lefèvre, Recoeil des Histoires de Troyes. h. 1470
(Dcha) Jupiter abrazando a la joven Io, que aparece detrás, transformada en una vaquilla blanca. Encima está Juno en su carro tirado por cisnes blancos. Metamorfosis. Ovidio. 1531. Ms. Douce 117
Del ciclo de la Guerra de Troya, el episodio más representado es el Juicio de Paris, que sigue el esquema tradicional, las tres diosas de pie, una junto a otra, vestidas como damas o reinas, y Paris frente a ellas, sentado o de pie, con la manzana en la mano, entregándola a Afrodita.
(Izq) Juicio de Paris. Epitre d'Othea. Christine de Pizan. 1410. Harley 4431. Fol 128v. British Library .
En el texto de las Metamorfosis de Ovidio, en el Ovidio Moralizado, también vemos la figura de Juno en diversos episodios, entre ellos en el Juicio de Paris. Vemos tres escenas del juicio, en el que las diosas aparecen representadas. Metamorfósis, Ovidio. Biblia de los Poetas. 1493. Velins 559. BnF.
También se representan otros episodios de la Guerra de Troya, como en el que Juno pide a Eolo que destruya la flota troyana para acabar con Eneas, hijo de su rival Venus.
Mercurio lleva la manzana de oro a París, precedido por Juno, vestida como una dama. Christine de Pisan, L'Epistre d'Othea. Auvergne (?); C. 1450-1475. La Haya, KB, 74 G 27. Fol 63. Biblioteca de los Países Bajos.
fol. 63r
Venus y Juno, como damas, disputan por la manzana en el cielo, observadas por los mortales. Ciudad de Dios. S Agustín. París, Maître François (iluminador) c. 1475-1480. The Hague MMW10 A 11
Otras representaciones de Juno las vemos en la Tebaida, muy difundida en el Medievo, en la obra de P. Papinius Estacio:
(Izq) Bodas Hera y Júpiter. 1470. Recueil des Hitoires de Troie. Raoul Le Fèvre. Maître de la Chronique d'Anglaterre. Francais 59 BNF.
(Dcha) Hera, con corona, Alcyone e Iris, con alas. La Fontaine Amoureuse. Guillaume de Machaut. Pierre Remiet iluminador. 1390. Francais 22545. BNF
A la izquierda Hera e Iris, y a su lado el Sueño, que, por orden de Hera, duerme a algunos guerreros. Hera aparece como reina, con corona. Tebaida. 1405. Publius Papinius. Burney 257. British Library.
Zeus envía su rayo contra el rey, y junto a él, Hera, como reina del cielo. Tebaida. 1405. Publius Papinius. Burney 257. British Library
Encontramos a Hera en diversas copias de la obra de Evrant de Conty, cuando el protagonista va conociendo a los diferentes dioses, que son el símbolo de los atributos del amor cortés:
El padre de los dioses, Saturno, devora un niño. A su lado aparecen sus hijos y su esposa Cibeles. Vemos a Plutón, Juno, Júpiter y Venus. Les Echecs amoureux. Evrant de Conty. Iluminador Maitre d'Antoine Rolin. 1490. Français 9197 f 38v. BNF
El protagonista se encuentra con las diosas Juno, Minerva y Venus, acompañadas de Mercurio. era-Les Echecs Amoureux. Evrant de Conty-Maitre d'Antoine Rolin Ilum-1490. Francais9197. BNF
Mercurio presenta a Juno, Minerva y Venus a Evrart de Conty. Les Echecs Amoureux. Evrart de Conty. Iluminador Robinet Testart. 1496. Francais 143 fol 26v. BNF
Es abundante su aparición como una de las grandes diosas de la religión pagana, recibiendo tributo de los sacerdotes de la Antigüedad.
La diosa Juno sostiene su cetro montando en un carro tirado por cuatro pavos reales a lo largo de un arco iris, es vista por uno de los dos jóvenes situados en un patio amurallado. A su lado el Papa, que con un cardenal y otros entra en un edificio en la derecha. Boccaccio. Filocolo. 1463. Canon.Ital.85. Fol 1r. Biblioteca Bodlerian. Universidad de Oxford
Aunque aparece con frecuencia, es una Juno totalmente reinventada, que con frecuencia va desnuda, o semidesnuda, pues los temas mitológicos son siempre una escusa para pintar el cuerpo humano y para el erotismo. Como en la antigüedad, es la esposa de Zeus, la reina del cielo, y en todas las escenas del Olimpo ella tiene un puesto preeminente junto a su esposo, pero ya no es la Juno Lucina, la que ayuda a traer los hijos al mundo y cuida el fuego del hogar. Aparece con frecuencia en escenas relacionadas con las amantes de Zeus, pero no es la protagonista, y también en la Guerra de Troya, especialmente el Juicio de Paris, un tema perfecto para representar a las tres diosas desnudas. El Pavo Real va adquiriendo mayor presencia como atributo. No suele aparecer sola, aunque tampoco es excepcional encontrarla.
Juno en su carro tirado por pavos reales. Sebastiano del Piombo. 1511. Villa Farnesina. Sala de Galatea. Roma.
Juno sostiene con la mano una antorcha. Posible diseño para uno de los 12 candelabros con los dioses, encargados por Francisco I a Benvenuto Cellini. c. 1540. Louvre.
Hera-Peruzzi-1516-Sala delle Prospettive-Farnesina-Roma
Uno de los episodios en los que más aparece representada en los primeros momentos del Renacimiento, es en el de los amores de Psique y Eros. En la Italia del XV vemos ya algunos ejemplos que continúan la tradición medieval. Juno aparece vestida como una dama, y con el pavo real a su lado como atributo.
En esta pintura de mediados del siglo XV vemos a la izquierda a Eros (sobre un árbol) haciendo reproches a Psique, que aparece desvanecida a sus pies, y al fondo hablando con sus hermanas; P. es rechazada por Ceres y Juno, representadas en la puerta de sus templos (Ceres al fondo y Juno en primer plano, con el pavo a los pies); P. es maltratada ante Venus por unas sirvientas. En el cielo Venus y Júpiter, y Mercurio descendiendo; P. lleva la caja a Venus; Matrimonio presidido por Júpiter. En el cielo Eros suplicando a Júpiter. Eros y Psique . 1448. Florentine. Berlin, Gemäldegalerie.
Una composición muy similar vemos en esta obra de finales del siglo XV: a la izquierda Eros regaña a Psique; P. caída a los pies de Eros; P. intenta ahogarse pero es disuadida por Pan; P rechazada por Ceres y Juno. P. agarrada y azotada por un sirviente ante Venus; En el cielo Eros ruega ante Júpiter; Bodas de Eros y Psique. Eros Psique. Jacopo del Sellaio. Fin del siglo XV-Amsterdam. Colección Proehl.
En estos frescos de la Villa Farnesina, en Roma, también vemos a Juno en relación con el mito de Psique y Eros. Aparece representada como Esposa de Zeus, señora del Olimpo, acompañada del pavo real, y vestida a la moda antigua. Vemos tres ejemplos de distintos artistas:
Giovanni da Udine. Venus, Ceres y Juno, vestida, de perfil, y con el pavo real a los pies. Loggia de Psique. 1517.
Juno se identifica por su posición respecto a Zeus y el pavo real a sus pies. Concilio de los dioses. Rafael.1517. Logia de Pisque.
La asociacion entre astrologia, calendario y mitologia es frecuente en el Renacimiento, como ya hemos visto. Hera es el verano, la abundacia de las cosechas. Tambien, de los cuatro elementos, es el aire, por el castigo que le impuso Zeus, tras sublevarse contra él, a quedar colgada del cielo por los brazos, con yunques en los pies.
En el Palacio del Arco, en Mantua, G. Falconetto representa los signos del zodiaco asociados a episodios mitológicos. En Cancer vemos a Hercules luchando con la Hidra, enviada por Hera, a su lado, vestida a la antigua, velada y sin atributos. 1515-20.
(Dcha) Los Cuatro Elementos. 1575-76. Zucchi, Jacopo. Colección particular. El agua en forma de un un dios río a la izq. La tierra en forma de Cibeles, sentada en el centro, el fuego, que representa Vulcano en su forja, a la derecha, y el aire, que representa juno, en el centro, rodeada de ninfas y pájaros.
Los episodios de la vida de Hera se tratan, en general, con un tono erótico más o menos evidente, que se acentuará en el Barroco, eligiendo aquellos que más fácilmente se prestan al desnudo o a los temas amorosos. Entre los más frecuentes el Juicio de Paris, en el que las tres diosas se van a mostrar desnudas, en diversas posiciones, para mostrar el cuerpo femenino desnudo en su totalidad.
El Juicio de Paris. Solo Venus aparece desnuda y con eros. Minerva y Juno no llevan atributos que las identifique, y van vestidas como damas de la época. Girolamo di Benvenuti. 1500. Louvre.
El Juicio de Paris. Las diosas aparecen desnudas, de espaldas y de frente, sin atributos, mientras que París va vestido como un príncipe moderno, y Mercurio, como un viejo caballero, lleva una bola de cristal en vez de la manzana dorada. Lucas Cranach the Elder (1528), Metropolitan N.Y.
Es también frecuente la representación de Hera en los episodios de las amantes de Zeus, ya tratados en los capítulos dedicados a este tema. Su presencia es mayor en las escenas relacionadas con Io, y también con Semele.
Juno , Júpiter e Ío, en forma de vaca. El papa Alejandro VI encarga a Pinturicchio un ciclo con la historia de Io. El papa intenta relacionar la historia de Ío/Isis, y Osiris/el buey Apis, con la de la familia Borgia, en cuyo emblema heráldico aparece un buey. En cinco casetones octogonales se representa el mito de Ío, mezclando la historia sagrada y la profana. Como en la mayoría de las representaciones medievales, se sigue a Ovidio en las Metamorfosis. Pinturicchio (Bernardino di Betto), 1493-1495, Roma, Vaticano, Apartamento Borgia, Sala dei Santi.
En el cielo vemos a Zeus y Hera, como reyes del Olimpo, y en la parte inferior escenas de la historia de Io: arriba a la izquierda Argos, Mercurio, tocando la flauta, e Io en forma de vaca; abajo a la izquierda, Io como vaca, junto al Nilo. A la derecha Io, ya como mujer, es recibida por su familia. BIAGIO D'ANTONIO. 1480s. Private collection
La versión de Giulio Romano, de 1530, del Museo Getty de Los Ángeles, es mucho más dinámica y dramática, muy en la línea del manierismo. Todos los elementos del mito se resumen en una sola escena, eliminando el carácter narrativo anterior. En el cielo Juno y Zeus, con el fulmen en una mano, en la tierra Semele, con el vientre en llamas, sostenida por una mujer vestida junto a otra que recoge a Dionisos y lo entrega a las ninfas.
Vemos varios ejemplos de distintos episodios de la vida de Hera representados en este momento, fundamentalmente en Italia. Como ya ocurría en la Antigüedad, es frecuente la relación entre Hera y Hércules.
Hera en el cielo, en el carro tirado por pavos reales, y Hércules en el lecho estrangulando las serpientes enviadas por la diosa. Alcmena y una criada asustadas junto al lecho. Pier Jacopo Alaribonacolsi called Antico Bonacolsi, about 1460-1528. Victoria y Alberto Museum.
Hera, desnuda, y Hércules, como un bebé, agarrado a su pecho. Origen de la Vía Lactea. Tintoretto. 1575-80. National Gallery
Hera y Zeus en el lecho de bodas, coronados por erotes. Forma parte de una serie de dibujos sobre los amores de Zeus, para la elaboración de tapices, un encargo del almirante Andrea Doria. Perino del Valga. 1532. Metropólitan, NY.
Juno devuelve el ceñidor que le prestó Venus para seducir a Zeus y distraerle de la ayuda que da a los troyanos. La representación de este episodio mitológico es poco frecuente. Francesco del Coscia. Puerta secreta del estudio de Francisco I, P. Vecchio, Florencia. 1572.
Es frecuente que se utilice a los dioses para decorar villas y palacios, con fines politicos, como ya había hecho el Estado en Roma, asociando el poder de los monarcas con el de los dioses.
Fuente de Juno. Ammanati. 1555. M del Barguello. Florencia El agua sale de las urnas que portan el Arno, a la izquierda, originalmente emparejado con una personificación ahora perdida de Florencia, y, a la derecha, la fuente de Hipocrene (fuente del caballo, situada en la falda del monte Helicón, en Beocia), sentada sobre Pegaso, y que originalmente se emparejaba con una figura de la templanza. Entre ambas figuras aparece Ceres que exprime agua de sus pechos. Juno, en la parte superior, tiene una pandereta para sugerir que lo que el trueno de los dioses podría causar, y lleva una pequeña corona sobre la cabeza. Va acompañada de dos pavos reales.
Catalina de Medicis como Juno, con velo como diosa del matrimonio, y cetro como reina del cielo, en el carro tirado por pavos, y bajo un arco Iris. Otra obra representa a su hijo Carlos IX, como Marte, hijo de Juno, con escudo y espada, en un carro tirado por lobos. Leonard Limosin.1573.Paul Getty Museum
Continúan las mismas formas de representación, y los mismos temas, pero gracias al aumento del interés por el mundo grecorromano, las escenas mitológicas representadas son más variadas, aunque Hera sigue con un papel secundario, generalmente como mujer celosa o vengativa (contra las amantes y bastardos de Zeus, contra los troyanos y contra Eneas, hijo de Venus, por la ofensa que le hiciera París).
Los pintores tenebristas representan los temas mitológicos desde un punto de vista costumbrista, por eso no es extraño que veamos a Juno como una mujer vestida a la moda de la época, no como una gran dama, como se hacia en la Edad Media, si no con un aire más popular y cotidiano, como vemos en las dos pinturas de la derecha.
(Izq) Juno, Iris y Céfiro. François LE MOYNE. 1720 - 1724. Museo del Louvre. Juno pide a Amor conducir su carro tirado por pavos. A la derecha Iris, diosa del aire, que Juno cambiará por el arco del cielo, que vemos al fondo. A la derecha su amante Céfiro.
(Dcha) Juno y Flora. Bon Boullogne. 1702. Chateau de Versailles
(Izq) Juno Pide a Eolo soltar los Vientos (de la cueva salen, con los carrillos hinchados sus personificaciones), ofreciéndole a la más bella de sus ninfas, Deiopea, con las manos atadas junto a Juno. La presencia de una ninfa marina en primer plano recuerda que el poderoso Neptuno calmará las aguas y Eneas, hijo de su rival, llegará a Italia. El tema procedente de la Eneida, ya se había representado en la Edad Media, pero aumentan los detalles y los personajes. François Boucher. 1769 . Museo de Arte Kimbell en Fort Worth.
(Dcha) Hera-Eolo desata los vientos por solicitud de Hera, episodio narrado en la Eneida. Carle Van Loo. Col. Priv.
Brueghel representa en varias ocasiones la visita de Hera a los infiernos narrada por Ovidio en la Metamorfosis (libro IV), como vemos en las dos imágenes inferiores. Hera se aleja de las Erinias a las que mira horrorizada, acompañada por el pavo real.
Tampoco es insólito que se represente el mito de Ixion, rey de los Lapitas, engañado por Zeus, al intentar violar a Hera, ya que sustituye a la diosa por Néfele.
A la izquierda, abrazados, Ixion y Néfele, la falsa Hera enviada por Zeus para vengarse del seductor. A la derecha la verdadera Hera, acompañada del pavo real, y de Iris, que parece cubrir a Nefele con un manto, y en la parte superior el propio Zeus. Es una alegoría de la vanidad y el engaño del amor puramente sensual que solo puede decepcionar. Ixión y Néfele. 1615, Petrus Paulus RUBENS. Louvre.
Aumenta la tendencia renacentista a representar lo mitológico en tono erótico, por lo que la imagen de Juno sigue alejándose de la concepción clásica. Rubens realizó innumerables obras mitológicas, en muchas de las cuales aparece Juno, generalmente desnuda o semidesnuda, con sus atributos característicos, como el pavo, el velo, el cetro o la corona, en alguno de los episodios de su vida. El objetivo en estas pinturas es más erótico que político.
Dcha: Bodas Tetis y Peleo. Venus, desnuda en primer termino, junto a Cupido, y frente a ella Hera, al lado de Zeus. Por detrás Atenea. Las tres diosas miran la manzana que la Discordia ha dejado en la mesa. Jacob Jordaens. 1636. M. Prado.
Juicio de Paris, h 1757 . Mengs, Anton Raphael. Hermitage. S. Petesburgo.
Hera. Carle van Loo. Mediados del XVIII-M Pushkin. Moscú
Al mismo tiempo que aumenta el erotismo en la pintura mitológica, también aumenta su uso político, y se va a mostrar a Juno como reina del Olimpo revestida de toda su dignidad y atributos, corona, cetro, pavo real, etc. , al servicio de la monarquía absoluta. En la serie de pinturas que hizo Rubens para la reina María de Medicis con los hechos de su vida, para decorar el Palacio de Luxemburgo, Júpiter y Juno aparecen en el cielo, contemplando a la reina y su esposo, Enrique IV. Los dioses aparecen en actitudes heroicas, y con atributos que aluden a su poder.
La familia de Luis XIV como los dioses del Olimpo. El rey como Júpiter, y la reina Mª Teresa , a su lado, como Juno. Jean Nocret. 1670, Versalles.
Alegoría del Tratado de Paz de los Pirineos (1659). Luis XIV, Ana de Austria y su hermano Felipe, recibidos por Minerva, Venus y Juno, que son la corona de España. Deruet Claude (1588-1660). Versalles.
Los artistas neoclásicos devuelven al Olimpo un tono de dignidad moral que los hombres del barroco habían ignorado. Vemos ahora a una diosa Juno sobria, solemne, sentada en un trono, vestida y velada.
Júpiter y Juno están sentados a la derecha, con Mercurio sentado a sus pies y Hebe, ofreciendo una taza. Pandora, desnuda, se sienta de izquierda, atendida por las Gracias, que la peinan y atan la sandalia. Otros dioses acompañan la escena (Venus y Cupido detrás, Minerva a la derecha, etc). Nacimiento de Pandora. James Barry.1791. 1804. Manchester City Galleries,
La diosa Juno penetrando en la mansión del Sueño. 1829. Óleo sobre lienzo, 51,5 x 51,5 cm. Boceto preparatorio para la bóveda del antedormitorio de Fernando VII en el Palacio Real de Madrid. Himeneo, portador de la llama del amor casto y de la antorcha nupcial, marca el camino a Juno. La diosa, sentada en su carro, sobrevuela al Sueño, que aparece dormido en un peñasco y rodeado de símbolos que subrayan la invitación al amor conyugal en la noche.
Júpiter engañado por Hera en el Monte Ida. En este caso vemo a la diosa semidesnuda, pero en actitud desafiante, como una reina, una mujer poderosa. James Barry. 1790-99. Sheffield City Art Galleries. England.
Los pintores de la segunda mitad del XIX, simbolistas o modernistas, representaran una imagen mucho más esteticista de la diosa, desentendiéndose de cuestiones mitológicas y buscando la imagen bella y elegante, la forma decorativa, aunque los atributos que identifican a la diosa son los mismo. Es frecuente la representación del episodio que narra Esopo: el pavo real se queja ante Hera por su fea voz, comparándose con el ruiseñor. Hera le contenta diciendo que él tiene una bella cola, y que cada uno debe estar satisfecho con los dones que recibe.
Dos temas tratados en el Renacimiento con frecuencia en los que vemos a Hera:
Juno y Eolo-Delacroix-1856-63-M de Arte Assis Chateaubriand-Brasil
Psique en el templo de Juno y de Ceres. E. Burne-Jones. 1872-81. Birmingham Museums
Entre los pintores más actuales el tema del Juicio de Paris se representa con relativa frecuencia, no así el de Hera. Al juicio dedicaremos un capitulo completo, pero vemos algunos ejemplos de la Hera que se muestra en estas obras.
Juicio de Paris. En este caso las diosas se representan por objetos cotidianos: La cabeza de Hera es una cesta con granadas, que simulan una corona, y la túnica las plumas del pavo, Atenea por la aceitera, que simula el casco, y la coraza, la rama del olivo, y la lanza; y Afrodita esta formada por rosas, pechos y una cocha. A su lado está Cupido. Guillermo Perez-2004