En origen, Zeus es un dios fecundador, no tiene esposa y no se atiene a principios morales, pero a medida que se moraliza y se convierte en esposo de Hera, importante diosa neolítica del hogar y la fecundidad, sus numerosas aventuras le convierten en un dios adúltero, lo que ocasiona numerosos conflictos en el Olimpo, con Hera y con el resto de los dioses. Estos episodios serán representados con mucha frecuencia en el arte antiguo y moderno. Las primeras amantes de Zeus son hijas de los titanes, por lo tanto son divinidades, pero tras la creación del hombre, también tiene amantes humanas. De estas relaciones tuvo numerosos hijos, unos fueron dioses, y otros héroes, muchos de ello considerados, tanto por los griegos, como más tarde por los romanos, padres de las principales familias aristocráticas.
Metis, Temis, Eurinome, Deméter-Ceres, Mnemosine, Maia (Maya), Leto-Latona.
Io, Europa, Sémele, Leda, Alcmena, Calisto, Dánae, Antíope, Ganímedes.