Tras la castración de Urano, Crono se casó con su hermana Rea. Pero Gea y Urano profetizaron que uno de sus hijos lo destronaría. En consecuencia, cada año devoraba a los hijos que le daba Rea: Hestia, Deméter y Hera, y más tarde a Hades y Posidón. Rea, furiosa, envolvió una piedra en pañales y la entregó a Crono, que él devoró, creyendo que era Zeus. Entonces Rea dio a Zeus, su tercer hijo, a la Madre Tierra, quien lo ocultó en el monte Egeo donde lo criaron tres ninfas (Adrastea e Io, hijas de Meliseo, y la ninfa-cabra Amaltea), junto a Pan, su hermano adoptivo. Cuando Zeus se hizo adulto pidió a su madre Rea que le nombrara copero de Crono. Rea le ayudó en su venganza. Zeus dio a Cronos una pócima emética que Metis le dio. Cuando Crono hubo bebido vomitó la piedra y luego a los hermanos de Zeus. Salieron ilesos y, en agradecimiento, le pidieron que los encabezara en una guerra contra los Titanes. La guerra duró diez años, pero al final la Madre Tierra profetizó la victoria para Zeus si éste tomaba como aliados a quienes Crono había confinado en el Tártaro, los Cíclopes y los gigantes de las cien manos. Los Cíclopes le dieron a Zeus el rayo como arma ofensiva, a Hades un yelmo que la hacía invisible, y a Posidón un tridente. Hades se presentó invisible ante Crono para robarle sus armas; y mientras Posidón le amenazaba con el tridente, Zeus lo derribó con el rayo. Crono y todos los Titanes fueron desterrados a una isla británica del lejano oeste (salvo Rea).
Sólo Zeus, el Padre del Cielo, podía manejar el rayo con el que dominaba a su rebelde familia del Olimpo. También ordenaba los cuerpos celestes, dictaba leyes, hacía cumplir los juramentos y pronunciaba oráculos. Señor del trueno, de la lluvia, del rayo; aporta el elemento masculino a la tierra; fecundador universal. Cuando su madre Rea, previendo la perturbación que iba a causar su lujuria, le prohibió que se casara, el la amenazó con violarla. Aunque ella se convirtió en una serpiente, eso no atemorizó a Zeus, quien se convirtió en una serpiente macho, se enroscó alrededor de Rea y cumplió su amenaza. Fue entonces cuando inició su larga serie de aventuras amorosas.
Los episodios mitológicos en los que participa son muy numerosos pues casi todos los demás dioses y héroes tienen relación con él y los estudiaremos en su momento.
Las más primitivas imágenes que nos han llegado de Zeus, se corresponden con la descripción que hace Homero en la Ilíada, y que debió influir en todos los artistas. Se le describe sentado en el más alto de los montes del Olimpo, apartado del resto de los dioses, y, como señor del cielo, es el que amontona las nubes.
En el siglo VI se le representa como un gran rey, en el trono, con barba, un símbolo de autoridad, cabello largo, y generalmente vestido con túnica hasta los pies, con un cetro con punta de flor de loto, y el fulmen. El fulmen, atributo de Zeus, se representa de diversas maneras: suele ser un mango del que sale fuego por uno o dos lados, aunque a veces salen rayos, o ambas cosas. Desde el comienzo tiene aves en su entorno, sobre todo el águila, reina de las aves. A partir del siglo V puede aparecer con el cabello más corto.
Nacimiento de Atenea (izda). Ánfora atribuida al pintor Kyllenios . h 570 - 560 a.C. Museo de Antigüedades, Berlín. Zeus en el centro, sentado en el trono, con el fulmen en la mano, es ayudado por Ilitia en el nacimiento de Atenea.
(Dcha) Zeus en un taburete, sin atributos, con Hermes delante y Ganimedes detrás. Pintor Amasis. 550-540 a.C. Museo Arqueológico de Palermo.
Zeus en su trono con el águila (izda). H. 550 a. C. Pintor de Naucratis. Louvre.
Zeus (Dcha). Siglo VI a. C. Procedente del templo de Neptuno en Paestum. Museo Arqueológico.
En muchas ocasiones Zeus aparece junto a Hera, cuando los dioses se reúnen en concilio, como reyes del Olimpo. Están sentados en el trono, y Zeus lleva el fulmen y el cetro. También se representan su boda con Hera, y otros muchos episodios del Olimpo que trataremos más adelante.
Apoteosis de Heracles. Una de las representaciones más arcaicas de la asamblea de los dioses. Hera y Zeus entronizados con cetros con punta de flor de Loto. Hebe con gesto suplicante ante Hera, y a la derecha de Zeus Hermes, Atenea y Heracles. Tras este aparecen Artemis y Ares. Copa. 570 a.C. Atribuido al pintor C. M. Británico.
Zeus, en el trono, con cetro y corona, en la asamblea de los dioses, junto a Hermes con un zorro en la mano, y detrás Poseidón. 550-530 a. C. Harvard University Art Museums.
En el centro Zeus, sentado en un taburete, con el fulmen y el cetro en las manos, girando la cabeza hacia Atenea, armada y tras ella Hermes, con el petasos y las sandalias aladas. Frente a Zeus está Hera de pie y Ares sentado en otro taburete, con el casco y la lanza en la mano. Fin del siglo VI. BnF Cabinet des Médailles et Antiques.
(izda) Apolo, Zeus y Hera. Cratera etrusca de cáliz de figuras rojas, 420-400 a. C. Museo Arqueológico Nacional. Madrid.
(dcha) Boda de Zeus y Hera: Zeus levanta el velo nupcial de Hera. Templo de Hera en Selinunte. Metopa. h. 450 a. C. Museo Arqueológico de Palermo.
Otra forma de representación de Zeus es como Keraunóforo, el que lleva o porta el rayo. Esta imagen aparece a mediados del siglo VI a.C. y se mantiene hasta mediados del siglo V. Se puede confundir con Poseidón si se ha perdido el objeto. Puede aparecer vestido o desnudo con más frecuencia, con el cabello largo, con barba y en actitud de lanzar el rayo.
En el siglo V Fidias hace su famosa escultura de Zeus Olímpico, que servirá de modelo para las representaciones posteriores. Según la descripción de Pausanias se representa según la moda de la época: lleva túnica larga pero con el torso desnudo, cetro y a veces una Victoria (Niké) en la otra mano. Lleva una corona de olivo o de roble. Es la imagen más característica de Zeus, aunque otros autores lo representan de pie, desnudo, o participando en episodios relacionados con sus seducciones, o con otros dioses y héroes, que estudiaremos aparte.
Júpiter de Otricoli. Copia romana de un original griego del siglo IV a. C, Museo Pio Clementino, Vaticano. Cabeza que servirá de modelo para representaciones posteriores, antiguas y modernas.
A partir del siglo IV, durante el Helenismo y el Imperio Romano, la imagen de Zeus se asemeja a la de los llamados dioses patriarcales, ya sea Zeus, Poseidón, Hades, Serapis, Asclepio, produciéndose una asimilación en la iconografía de estas divinidades, entendidas como gobernadores de porte patriarcal, de modo que, en ausencia de atributos específicos, su identificación resulta difícil, pues todos se representan con larga cabellera que progresivamente se hace más voluminosa y se levanta sobre la frente, y la barba tupida. Van desnudos o con túnica de medio cuerpo o con la clámide en el brazo. Numerosas figurillas de bronce han llegado hasta nosotros, muchas de ellas copias romanas de obras griegas.
Izda: Júpiter. Siglo II. Louvre.
Centro: Júpiter, desnudo, de pie y con el cetro y el rayo. Copia romana de un original griego clásico. Siglo II, Museo condé Chantilly.
Dcha: Júpiter . Siglo II d. C. El dios tenía el fulmen en la mano y se apoyaba en el cetro. Copia de una figura de Léocharès (IV a. C.) transportada a Roma y situada por Augusto en el Templo de Júpiter, en el Capitolio, en el año 22 a. C.
Júpiter, una copia romana de la obra de fidias. siglo I-II d.C. Louvre.
Estatua de Júpiter. Siglo I. La túnica, el águila, la nike y el cetro, son añadidos del XIX. Hermitage.
El modelo griego pasa a Roma, donde se aclimata perfectamente al dios Iovis, que adopta sus características, mitos y atributos. Se representa siguiendo modelos griegos del siglo V, como un hombre adulto de gran vigor, con cabello y barba larga y rizada, el torso desnudo, con cetro y fulmen en la mano y acompañado del águila. En la época del Imperio su figura, como la de otros dioses, se utilizo políticamente:
Todas siguen el modelo del Júpiter Otricoli.
Júpiter protector. Con un águila a sus pies y un rayo en la derecha. El hombro que lleva la égida y el escudo está cubierto con la piel de la cabra Amaltea, con la cabeza de Medusa. Museo, Cirene, Libia.
Izq. Júpiter Verospi. Siglo III, Museos Vaticanos, Roma.
Dcha. Siglo I, Museo de Sabratha (Libia)
En la Gemma Augustea, el emperador Augusto aparece sentado en la postura de Júpiter con cetro, coronado de roble, y con el lituus de los augures en su mano derecha. A su lado la personificación de Roma, con casco y armas, y al la derecha representaciones del Océano y Tellus, con la cornucopia. En la franja inferior victoria romana sobre los bárbaros. A la izquierda Tiberio desciende de un carro, y detrás una niké. Hacia 10-20 d.C. Kunsthistorisches Museum, Viena.
El emperador Claudio como Júpiter. Año 41-54. Museo Pio Clementino, Vaticano.
Júpiter formó parte de la Triada Capitolina junto a Minerva y Juno, cuyo culto se identifica con el del Estado Romano, por lo que se le dedicaron gran cantidad del templos, el mayor de ellos en el Capitolio. Han llegado hasta nosotros muchas representaciones de la Triada Capitolina, y en ellas Júpiter se representa según el modelo clásico, entre Juno y Minerva. Veamos algunos ejemplos:
(Dcha) Júpiter (entre Juno y Minerva) entregando su rayo a Trajano (que aparece en el panel siguiente). Detrás aparecen Hércules, a la izquierda, y Deméter y Mercurio a la derecha. Arco de Trajano en Benevento. Siglo II.
Tampoco son extrañas las representaciones de episodios de la vida de Zeus, de su infancia, con Pan y la cabra Amaltea.
Júpiter bebiendo la leche de la cabra Amaltea. Detrás Pan y sobre él un águila. Siglos I y II-Museos Vaticanos (Gregoriano Profano).
Es también frecuente que Juno (Juno Regina) aparezca acompañada por Júpiter, bien entronizados, bien de pie, o en la celebración de sus bodas, o junto al Júpiter Doliqueno, un Júpiter guerrero, que recibía culto originariamente en la región del Asia Menor, aunque posteriormente se difundió a otras zonas del Imperio, y que fundía al Jupiter romano con el Baal mesopotámico.
Relieve de un santuario de Júpiter Doliqueno. A la izquierda y derecha del tímpano, aparecen el sol y Luna, y dentro el águila. Dentro del templo Júpiter Doliqueno sobre el toro y a su derecha Juno Regina sobre un ciervo, y el águila en el tímpano. Antigua provincia romana Noricum, Museo de Kärnten,Austria.
Hera, con el cetro, y Zeus con atuendo militar, con coraza, el fulmen, el hacha de doble filo y el águila. Relieve que forma parte del monumento a Jupiter Doliqueno y Juno Regina. Siglo II. Neues Museum, Berlín
Zeus Doliqueno, montado sobre un toro. Encima Apolo y Diana, junto a Júpiter una victoria alada con una corona, y debajo Minerva y Hércules. Siglo IV d.C. Placa votiva. Museo de la Civilización Romana. Roma.
Placa votiva en la que se representan a Júpiter Dolichenus y Juno Regina, sobre un toro, el dios con el fulmen y Juno con la doble hacha en la mano, a ambos lados de un altar, sobre el que se encuentra una victoria alada con una corona en la mano. En la parte superior un águila, el sol y la luna y dos cuádrigas. Debajo los dioses sobre u toro y una cabra junto a un altar. Kunsthistorisches Museum Viena.
Aunque desde el siglo V casi desaparece, mantiene su asociación al planeta Júpiter y al jueves, el día central de la semana. También permaneció asociado a la alquimia (simboliza el estaño), a los cuatro elementos (el fuego o el aire) y rige la complexión sanguínea, que proporciona vitalidad y energía, también en la astrología.
( izquierda) Cosmología Médica: Júpiter en representación del temperamento sanguíneo. Germain Hardouyn (librero). Livre d'heures à l'usage de Rome. 1520. Bibl. municipal de Lion.
(Centro) Los dioses entre el sol y la luna. Arriba Marte, Saturno, Júpiter, el sol en el centro, y debajo Venus, la luna y Mercurio. Tratado de Astronomía. Mediados del siglo XII. Ms Bodl 614.
(Dcha) A la izquierda pájaros y a la derecha signos del zodiaco y planetas. Primero el sol, después la luna, Saturno, Júpiter, como un joven con fuego en las manos, y Marte. Bernardus Silvester. Liber fortunae, conocido como Experimentarius. Fin del S. XIV. MS. Digby 46
Los planetas y los días de la semana. Sol (domingo) como un hombre con cetro, guantes y uvas; Venus (viernes) una mujer desnuda en el baño. Mercurio (miércoles) como un campesino, con un gallo y una azada ; Luna (lunes) como una mujer; Saturno (sábado) un campesino con una hoz y sombrero; Júpiter(jueves) ; Júpiter (?) Marte (martes) como un soldado, con espada y escudo. Hacia 1350. Maestro Ermengaud. Breviario de Amor. Ms 1351 f. 38v. Biblioteca municipal de Lyon.
A partir de los siglos XIII y XIV, el interés por la antigüedad hace que de nuevo se representen los dioses antiguos pero adaptados a la mentalidad de la época. Por ello Júpiter se representa como un rey medieval, con corona y cetro, en un trono, y puede aparecer con el águila, o como el poderoso dios del cielo que rige las tormentas.
Júpiter aparece en manuscritos ilustrando Las Metamorfosis de Ovidio. El Ovide Moralisé , poema francés escrito en 1316, y el Ovidius moralizatus, son los textos principales para la transmisión en clave Cristiana de Ovidio durante el siglo XIV. En muchos casos se hace una interpretación muy libre de los temas, los personajes y sus atributos o vestimenta (visten como hombres del Medievo). En la mayoría de los casos Zeus aparece tras su metamorfosis, como veremos en otros capítulos, en forma de toro, cisne, etc.
Júpiter en el Tarot de Mantengna, de 1460. Aparece dentro de una mandorla, para ennoblecerlo, y con el águila. Ganimedes está representado como un paje, bajo el trono. Museo Británico.
Júpiter, como un rey, en el trono, con el cetro y una lanza, tras derrotar a sus enemigos. Al fondo Júpiter en forma de águila portando a Ganimedes.. 1496 Les Echecs amoureux. Robinet Testart (Enlumineur) Evrart de Conty (Autor). BnF. Francais 143.
Júpiter sentado sobre un arco iris, con el cetro en la mano, mientras combate a los soldados caídos con su fuego. Al fondo el águila portando a Ganímedes.1400? Parte del Ovide Moralisé. Maître de l'Ovide (Iluminador) FRANCAIS 373.f24r - Paris
(Izq) Júpiter estableciendo sus leyes. Metamorfosis de Ovidio. Hacia 1385. Biblioteca municipal de Lion.
Júpiter, como un rey, con cetro y corona. En la ventana vemos a Ganímedes llevado por un águila. Metamorfosis. Ovidio. 1493. BnF. Velins 559.
Menos frecuente es la representación de episodios mitológicos concretos, como en los casos que vemos en la parte inferior, ambos del final de la Edad Media, procedentes de Inglaterra.
Izquierda: Representación astrológica de Saturno, devorando a sus hijos, en la parte superior, a su derecha Neptuno Hades, Juno y Plutón. Júpiter castra a Saturno. Debajo aparece Venus, surgiendo, en el mar, de los genitales de Saturno. Mas abajo Zeus entronizado, lanza su rayo contra los gigantes. A su lado un águila sostiene a Ganimedes. Procedente de una miscelania. Mitad del siglo XV. Ms. Rawl B. 214
Derecha: Adulterio de Marte y Venus-En el cielo Júpiter, como un hombre mayor, del que salen rayos, con un cetro en la mano. En el centro Marte y Venus, junto a Cupido y las tres Gracias. Vulcano en una cueva. Geoffrey Chaucer-1450. MS. Fairfax 16.
Júpiter castrando a Saturno y Saturno devorando a sus hijos. Siglo XV. Les Echecs Amoureux. Robinet Testart (Enlumineur) Evrart de Conty (Autor). BnF. FRANCAIS 143 f.28
Matrimonio de Júpiter y Juno. Raoul Le Fevre. S XV. Recueil des histoires de Troie. Maestro de la Crónica de Inglaterra (iluminador)-BnF-Français 59
Cuatro ilustraciones de La Ciudad de Dios, Agustín, en las que Júpiter representa el paganismo y las costumbres inmorales de la Antigüedad, aunque en una representación de personajes típicamente medievales.
De izq. a dcha: Los Senadores permiten calumnias ante los dioses. Júpiter, como un rey medieval, al fondo, abrazado a Diana.
Un sacerdote romano ante Júpiter y Juno.
Saturno, Júpiter y Juno, fertilizan la tierra.
Júpiter alabado por extender el Imperio Romano, ante un pueblo lascivo.
París, Maître François (iluminador); h. 1480. La Haya MMV 10 A 11.
La Haya MMV 10 A 11-fol 59r
Con el Renacimiento aumenta el interés por los temas de la antigüedad, especialmente en Italia, donde encontramos, ya en fecha temprana, representaciones de Júpiter como un dios de la Antigüedad. Aparece con frecuencia como rey del Olimpo, como ya hemos visto, o como seductor, que veremos más adelante, pues la mitología se carga de gran contenido erótico, especialmente los temas relacionados con las metamorfosis (donde Júpiter no aparece con su forma original).
En general se mantiene la imagen que los griegos de la época clásica habían forjado del dios: un adulto, de gran potencia física, con cabello y barba larga y ondulada, con el torso descubierto, y como atributos el cetro, el fulmen y el águila, acompañado por Ganímedes en ocasiones ( una imagen que en el mundo medieval se asociaba a la del Dios Padre cristiano). Las figuras mitológicas tienden a aparecer desnudas, y Zeus no es una excepción.
En ocasiones se representa alguno de los episodios de su vida según la mitología clásica, como su infancia junto a las ninfas y la cabra Amaltea. Siguiendo la tradición medieval puede aparecer en ciclos de planetas, de signos astrológicos o, en relación con la alquimia, en los de los elementos (aire, fuego y agua).
(Izq) Júpiter y Marte. En esta representación tan temprana Júpiter ya aparece vestido a la moda antigua, aunque con todo el cuerpo cubierto por la túnica, con sus atributos, el fulmen en una mano, el cetro en la otra, y el águila a sus pies. Sobre la cabeza una corona de la que parten rayos. a su lado Marte en un carro tirado por caballos alados. Taddeo di Bartolo (1363-1422). Palacio Público de Siena.
(Dcha)Júpiter junto a los signos que rige su planeta, Piscis y Sagitario, con sus atributos, y vestido a la antigua, con el torso desnudo, y con Ganímedes ofreciendole una copa. Perugino, Pietro (1497-1500). Colegio dei Priori (Comunale), Perugia.
Jupiter, Neptuno y Plutón. Zeus con el águila, Neptuno con un caballo marino, pues lleva aletas, y Hades con un atizador y el perro de tres cabezas. El tema de la pintura es una compleja alegoría de las teorías del alquimista Paracelso, según la cual Júpiter es el aire, Neptuno el agua y Plutón la tierra, que juntas forman los astros que representa la esfera central. 1597. Caravagio. Casino Boncompagni Ludovisi.
Los temas amorosos en la Sala di Psique son tratados con una audacia extraordinaria. En esta escena Júpiter disfrazado como una serpiente seduce a la reina Macedonia, Olimpia, mientras que su curioso marido Filipo es cegado por el águila. GIULIO ROMANO. Jupiter Seduciendo a Olympia. 1526-28. Sala di Psiche, Palazzo del Tè, Mantua.
Zeus aparece desnudo, sobre un carro tirado por águilas, con el fulmen en la mano. Debajo los símbolos de Sagitario (arco y flechas) y de Piscis (peces), los signos que rige este planeta.
Júpiter. J Zucchi. 1589-92 Palazzo Ruspoli, Roma. Zucchi representa el firmamento, con los planetas, todas las constelaciones, los dioses antiguos, las virtudes romanas, y diversas alegorías y personificaciones.
Una imagen de Júpiter inspirada en los pequeños bronces helenísticos, que B. Cellini situa en el pedestal de la figura en bronce de Perseo y Gorgona, junto a otras figuras relevantes en la vida de Perseo (Danae, Minerva, Hermes y Júpiter).-1545-53. Museo del Bargello. Florencia. En su lugar hoy podemos ver una reproducción.
Entre los episodios de la vida de Jupiter se representa su infancia, alimentado por la cabra Amaltea Junto a las ninfas Io y Adrastea, hijas de Meliseo.
Izda: aparece a la derecha Pan, su hermano adoptivo. Jacob JORDAENS. Louvre. 1630. Dcha:, las ninfas junto a su padre Meliseo. POUSSIN. 1638. Staatliche Museen, Berlin
En el Barroco, a medida que triunfa la monarquía absoluta, la imagen de Zeus entronizado se hace más frecuente, solo o acompañado de otras divinidades, especialmente en la decoración de los palacios de las nuevas monarquías.
Júpiter da instrucciones a Iris. Corneille Michel, el Viejo . 1642-1708. Versalles.
Júpiter da ordenes a Mercurio para liberar a Io. Junto a Júpiter (con el fulmen y el águila) Eros, Atenea armada, Ganimedes con la jarra, Ceres con la hoz, y Mercurio a punto e partir, con el casco y las sandalias aladas, así como el caduceo. Verdier, Francois (1652-1730). Versalles.
Es también frecuente que los monarcas utilicen la imagen de Júpiter para su propio engrandecimiento y el de la monarquía, de tal forma que no solo vemos a Júpiter como rey, sino que también vemos a los reyes revestidos como Júpiter, con todos sus atributos característicos (el águila, el fulmen, el trono). Estas pinturas y esculturas decoraban las salas de los grandes palacios barrocos.
En la serie de pinturas que hizo Rubens para la reina María de Medicis en 1622 con los hechos de su vida, para decorar el Palacio de Luxemburgo, es frecuente la asociación de la pareja real con la pareja de Júpiter y Juno, que se representan como los reyes del Olimpo, simbolizando también la unión matrimonial (aparecen sentados juntos, enlazando las manos).
Enrique IV recibe el retrato de María de Himeneo, dios protector del matrimonio (aparece con una guirnalda de flores y una antorcha encendida). Junto a él la personificación de Francia, con casco y atuendo militar. Júpiter y Juno aparecen en el cielo, contemplando a la pareja real. Los dioses aparecen en actitudes heroicas, con atributos que aluden a su poder (el águila con el fulmen entre sus patas, y los pavos reales junto al carro). 1622. Louvre. (izda.)
Encuentro de Enrique IV y María de Medicis en Lión. La pareja se representa en el cielo como Juno y Júpiter, mientras en la parte inferior aparece una alegoría de la ciudad de Lion sobre un carro tirado por leones. Los dioses portan los mismos atributos, y sobre ellos aparece Himeneo. 1622. Louvre (dcha).
(Izq) La familia de Luis XIV como los dioses del Olimpo. El rey como Júpiter, y la reina Mª Teresa , a su lado, como Juno. Otros miembros de la familia real aparecen como personificaciones de Aplolo, Neptuno, diana, cupido, etc. Jean Nocret. 1670, Versalles.
(Dcha) Luis XV como Jupiter. Nicolas COUSTOU. 1731 . Louvre
(Izq) anónimo. Luis XIV, como Júpiter, vencedor de la Fronda. Versalles
Durante el Neoclasicismo quiere volver a la imagen clásica de los dioses, devolviéndoles su dignidad, dejando el tratamiento erótico del tema mitológico, y manteniendo su tratamiento como alegoría política. Júpiter se representa en un trono, siguiendo el modelo de Fidias, lleno de poder y dignidad. Los monarcas siguen adoptando su iconografía pues continúa siendo una poderosa alegoría política, como vemos en el caso del retrato de Napoleón.
A pesar de ello no desaparecen las escenas de seducción tan características de su iconografía, pero las estudiaremos más adelante en el apartado AMORÍOS DE ZEUS.
A lo largo del siglo XIX va desapareciendo su representación por ser un dios protector del poder y de la autoridad patriarcal, de todo lo que está cuestionándose en ese momento, aunque puede aparecer en relación con diferentes temas mitológicos, como en el caso que vemos más abajo, de Gustave Moreau:
En el segundo plano encontramos los signos del zodíaco junto con destellos de rayos. En el primer plano se haya Zeus sentado en un trono con Sémele en sus brazos, a punto de ser fulminada por los rayos de Zeus. Esta escena representa una imagen de la mitología pagana bajo la apariencia de una escena religiosa semejante a una Pietà , y con reminiscencias del mundo oriental, en una fusión de distintas culturas, y con un sentido simbólico más que mitológico. Volveremos a esta imagen al tratar el tema de Semele. Semele fulminada por Júpiter. 1885, óleo sobre lienzo. Museo Gustave Moreau de París.
En cualquier caso, la representación de Zeus no desaparece del mundo del arte con mayúsculas, y se mantiene muy presente en el mundo del comic, del video juego, de la publicidad, etc. donde representa al padre de todos los dioses y señor del cielo. Sigue representándose como un hombre adulto, con barba y abundante cabello, de gran fortaleza, y como atributo más característico lleva el rayo, y, en menor medida, el águila o una victoria, siguiendo el modelo de Fidias.