Está diseñado para proteger a las personas y animales de defectos de aislamiento en las instalaciones eléctricas, tanto de contactos directos como indirectos.
Contacto directo: ocurre cuando una persona o animal toca un conductor o una parte activa de un dispositivo eléctrico: contactos de un mecanismo, bornes de un receptor, etc.
Contacto indirecto: se produce cuando una persona o animal toca la carcasa metálica (chasis) de un dispositivo eléctrico en el que por avería se deriva la corriente hasta esa carcasa: chasis de una lavadora, frigorífico, etc.
En una instalación eléctrica, la intensidad que circula por la fase tiene que ser del mismo valor que la que circula por el neutro (Ie=Is).
Cuando se produce la corriente de fuga (corriente que se deriva a tierra, bien a través del conductor de protección a tierra, bien a través de los elementos metálicos que están en contacto con tierra) la Is≠Ie. En este caso se “dispara” el diferencial.
El diferencial tiene un pulsador de prueba que provoca el mismo efecto de la corriente de fuga.
La sensibilidad del diferencial es la capacidad de respuesta que tiene ante una corriente de fuga. Se mide en mA. Los valores comerciales más usados en instalaciones interiores con 30 y 300mA.
Se fabrican de 2 y 4 polos, por lo que siempre se conectan las fases y el neutro, según el tipo de circuito.
Actividad: