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CARTA DEL PARROCO


Asunción de Nuestra Señora

 “…NO ES CULPA DEL SEMBRADOR, NI CULPA DE LA SEMILLA”

 

Queridos feligreses:

            A propósito de nuestro comienzo del curso pastoral, quiero hablaros hoy de Jesús Maestro.

Leemos en el Evangelio: Entonces comenzó Jesús a predicar y decían de Él: Este sí que es un auténtico Maestro, no como nuestros escribas y fariseos que dicen y no hacen.

Primero, hizo: treinta años de vida oculta, callado, inadvertido, pero con una vida intensa de servicio, de desprendimiento, de vida de familia, de trato intensísimo con su Padre Dios.

 Luego, enseñó: en los pueblos y ciudades, en los cruces de los caminos, en las riberas, en el desierto ... Constantemente, de modo confidencial y personal o ante multitud.

Jesús enseña a quienes arden en deseos de escuchar y aprender. ¡Id, cada día, a las páginas del Evangelio, es ahí donde nos enseña Jesús! Leed y releed, meditad ininterrumpidamente los hechos y dichos del Maestro.

Hoy quiero escuchar junto a vosotros esta parábola de Jesús:

 “«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron. Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta. El que tenga oídos, que oiga» … Vosotros, pues, oíd lo que significa la parábola del sembrador: 

Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. 

-       lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumbe.

-       lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril. 

-       lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce    ciento o sesenta o treinta por uno». (Mateo 13)

Jesús enseña y la Iglesia enseña y la Parroquia enseña, y todo cristiano tiene que adquirir esta doctrina para poder irradiarla. ¿Y dónde está recogida hoy esa doctrina? La tienes muy bien recogida en el Catecismo de la Iglesia Católica. ¿Tienes el nuevo Catecismo de la Iglesia Católica? ¿Lo lees a menudo? ¿Repasas sus cuatro partes? ¿Lo difundes?

No lo dudéis, hoy también las muchedumbres tienen hambre y sed de la enseñanza de Jesús. Las gentes están hartas y cansadas de las falsas doctrinas de tantos falsos maestros.

Recuerdo la letra de una canción, que muchas veces hemos oído y cantado. “No es culpa del Sembrador, ni es culpa de la semilla, la culpa estaba en el hombre, de cómo la recibía”.

Ahora que empiezan las actividades del curso pastoral de la Parroquia pido al Señor que abramos el corazón a la Palabra de Dios, la meditemos, la pongamos en práctica y demos a conocer el mensaje de Jesús a los hermanos.

Con mi bendición…

Vuestro Párroco, Luis Gallego