Los esfingolípidos (EFLs), son lípidos complejos cuyo esqueleto está constituido por la esfingosina o la dihidroesfingosina, en lugar de glicerol. Son también componentes importantes de las membranas celulares, debido a su naturaleza anfipática, aunque menos abundantes que los fosfoglicéridos.
La esfingosina, como tal, con su grupo amino libre no se encuentra en la naturaleza.
Bajo el punto de vista estructural, todos los EFLs contienen tres componentes básicos:
- un grupo acilo (procedente de un ácido graso),
- una molécula de esfingosina (o su derivado hidrogenado) y
- una cabeza polar.
La unión entre el grupo amino de la esfingosina y el grupo carboxilo del ácido graso establece un enlace amida.
En el caso en que X es un átomo de H (hidrógeno), se tiene una ceramida. La función de las ceramidas consiste en reforzar la cohesión de las células de la capa córnea de la epidermis, limitando la pérdida de péptidos hidrosolules y minimizan las alteraciones producidas por los rayos UV tanto en la piel como en el pelo.
Cuando las ceramidas unen su grupo alcohol con una molécula de ácido fosfórico (unido a un resto similar al presente en los fosfoglicéridos) formando un enlace éster, da lugar a los fosfoesfingolípidos (FELs). Los FELs se encuentran presentes en cantidades importantes en el tejido nervioso y cerebral. En ellos, un grupo hidroxilo del fosfórico está unido a colina o etanolamina y se conocen con el nombre general de esfingomielinas, el FEL más abundante en la mielina de las vainas membranosas que envuelven y aíslan eléctricamente los axones de las neuronas.
Cuando las ceramidas unen su grupo alcohol con una molécula de glúcido, da lugar a los glucoesfingolípidos (GELs).
- Los más sencillos son los cerebrósidos, que contienen como glúcido un monosacárido unido mediante enlace β-glucosídico al grupo hidroxilo de la ceramida. Los dos cerebrósidos más comunes son los galactocerebrósidos (contienen D-galactosa) y los glucocerebrósidos (contienen D-glucosa).
La mayor cantidad de galactocerebrósido, se encuentra en el cerebro. En la enfermedad de Krabbe se acumulan cantidades moderadamente incrementadas de galactocerebrósido en la sustancia blanca, debida a una deficiencia del enzima lisosomal galactocerebrosidasa.
En la disfunción genética de almacenamiento de lípidos denominada enfermedad de Gaucher se producen incrementos de hasta cien veces en el contenido de glucocerebrósidos en el bazo y en el hígado, el cual proviene de una deficiencia de la glucocerebrosidasa lisosomal.
- Algunos glucoesfingolípidos , conocidos como globósidos, poseen varias unidades monosacáridas unidas a la ceramida. Incluyen D-glucosa, D-galactosa, N-acetil-D-glucosamina y N-acetil-D-galactosamina. Constituyen elementos muy importantes en las membranas celulares de los tejidos animales. Sus colas no polares penetran en la bicapa lipídica mientras las cabezas polares emergen al exterior de la superficie. Algunos de estos se encuentran sobre la superficie de los glóbulos rojos confiriéndole especificidad de grupo sanguíneo.
- El grupo más complejo de glucoesfingolípidos lo constituyen los gangliósidos, que se caracterizan por incluir entre sus residuos de azúcar al menos un residuo de ácido siálico: ácido N–acetilneuramínico (NAM) y sus derivados.
Los gangliósidos son componentes primarios de la superficie de las membranas celulares y constituyen una fracción significativa (aproximadamente 6%) de los lípidos del cerebro, concentrados en gran cantidad en las células ganglionares del sistema nervioso central, especialmente en las terminaciones nerviosas. En otros tejidos, están presentes en cantidades mucho menores.
Antes de continuar, vamos a imprimir el archivo EJERCICIOS ESFINGOLÍPIDOS para resolver las actividades en clase.
Hasta acá estuvimos trabajando con lípidos saponificables. Vamos a hacer una segunda autoevaluación resolviendo las actividades del formulario EVALUACIÓN LÍPIDOS SAPONIFICABLES.
Ahora estamos listos para comenzar con los lípidos insaponificables. Empezamos por los terpenos.