Las Matemáticas han estado presentes en el Arte de un modo u otro casi desde sus inicios. Hay una historia común bastante rica que ha creado vínculos muy estrechos entre ambas disciplinas. Así constatamos como muchos artistas no sólo han encontrado inspiración en las matemáticas -utilizando la gran cantidad de recursos que hay en ellas para embellecer sus obras- sino que a menudo han desarrollado métodos propios de carácter matemático para llevarlas a cabo. El Renacimiento, por ejemplo, es uno de esos periodos revolucionarios en la Historia del Arte con aportaciones tan originales como la invención de la Perspectiva, una herramienta poderosa y altamente matematizada, que fue fundamental en el establecimiento del sistema de representación vigente hasta el siglo XX, momento en el que la Vanguardia finalmente la cuestionará. También el siglo XX es un periodo en el que el Arte Abstracto de carácter geométrico, inmerso en la revolución formal que posibilitaron las vanguardias, triunfará plenamente.
Nos centraremos en la pintura y la escultura, ocasionalmente haremos referencia a la arquitectura, la música o el cine.