Uno de los artistas más importante del Renacimiento fue el alemán Alberto Durero (1471-1528). Conoció la obra matemática de Pacioli a través de Jacopo de Barbari, al que conoció en su primer viaje a Italia. En particular, le mostró dos figuras, una masculina y otra femenina, construidas por métodos géométricos, lo que impulsó a Durero a estudiar las proporciones y el movimiento del cuerpo humano. También se interesó, a partir de 1495, por la geometría, estudió Los Elementos, las obras de Pacioli, de Vitruvio y Alberti sobre las proporciones, la arquitectura y la perspectiva. En 1525 publica Tratado sobre la medida con regla y compás, uno de los primeros libros matemáticos en alemán. En él trata sobre curvas (la espiral logarítmica, muy relacionada con la proporción áurea); proporciona métodos para la construcción de polígonos, estudia los sólidos platónicos y otros inventados por él, con algunas de las primeras representaciones de redes de poliedros; desarrolla la teoría de la perspectiva de las sombras.
Autorretrato de Durero
1498
Cuadratura del círculo: aproximación del círculo mediante polígonos regulares, en concreto por el hexágono regular.
Tratado sobre la medida
1525
Obtención de la sección oblicua de un cono definido por su planta y alzado. Tratado sobre la medida
Aunque se sabe que Durero conocía las obras matemáticas de Pacioli y Piero della Francesca, el enfoque que hace de los poliedros es muy distinto al que hizo, por ejemplo, Pacioli, que los representó en perspectiva; Durero, en cambio, hizo representaciones planas (como se puede ver en la imagen inferior), en forma de red, siendo los primeros desarrollos planos que se han hecho de estos cuerpos geométricos [1].
Desarrollo en el plano y proyecciones ortogonales del dodecaedro.
El estudio de los poliedros lo termina con la siguiente afirmación:
«Si a los cuerpos que se acaban de hacer se les quitan sus vértices con unos cortes limpios y posteriormente se vuelven a quitar los vértices restantes, se pueden realizar diversos tipos de cuerpos.»
Se está refiriendo aquí a los poliedros arquimedianos, entre otros.
También hizo estudios sobre anatomía y sobre la simetría de las partes del cuerpo humano en formas rectas, aproximando las partes del cuerpo con prismas.
Proyecciones de la cabeza girada entorno a un solo eje.
Proyecciones del prisma sin figura en su interior, como suma de dos giros.
Figuras inscritas en prismas.
Durero descompone geométricamente la cabeza humana en facetas, simplificándola, reduciéndola a auténticos poliedros, de un modo que recuerda al modelado que realiza el software gráfico de figuras tridimensionales.
Cabeza de hombre
Cuaderno de Dresden
Al vincular las formas del cuerpo humano a los sólidos geométricos facilitaba la representación en perspectiva del mismo, pues los sólidos son más fáciles de dibujar en escorzo. Como Piero, se centró en la cabeza inscribiéndola en un prisma cuyas caras dividiría en nueve espacios horizontales y siete verticales a través de líneas paralelas. La retícula formada serviría para trasladar los rasgos más importantes a las diferentes vistas.
Tanto Luca Pacioli, con De Divina Proportine, como Alberti, con su tratado Sobre la pintura, de 1435, y Durero, con su obra Los cuatro libros de las proporciones humanas, se verían influidos por Vitruvio y contribuirían a su modo a la teoría de las proporciones. Durero hizo en este libro un exhaustivo estudio de las proporciones del cuerpo humano.
Hemos mencionado que Jacopo de Barbari le hizo plantearse el problema del canon de belleza, utilizando las simetrías y relaciones métricas existentes entre las distintas partes del cuerpo humano. No obstante, Barbari se negó a darle el canon de proporciones óptimas, de un modo que recuerda a la estrategia de los algebristas de aquella época, que no revelaban tampoco sus fórmulas para resolver ciertas ecuaciones algebraicas a los más directos rivales.
Estudio de proporciones, h. 1513
Pero Durero creía que ese canon óptimo dependía de una fórmula secreta, que llamó "secretissima scientia", por lo que estudió a Vitruvio y la estatuaria clásica. Parece que en su segundo viaje a Italia, en 1506, descubrió esta fórmula secreta, tras la que se esconde el número áureo, por mediación de un maestro anónimo que algunos creen fue el mismo Luca Pacioli.
Este descubrimiento le hizo mejorar su conocimiento de las proporciones, lo que se tradujo inmediatamente en su obra, como por ejemplo en Adán y Eva, en el que se observan poses y proporciones más fluidas y perfectas que las utilizadas en sus anteriores obras. Cambia el canon de 8 cabezas, aprendido de Vitruvio, a uno de 9, lo que hace las figuras más esbeltas y estilizadas, confiriéndole, curiosamente, un aspecto más gótico que renacentista.
Canon de 9 cabezas
Adán y Eva
1507
Después de sus viajes a Italia, Durero perseveró en el estudio de la proporción. Para mejorar su conocimiento de este tema, hizo numerosos estudios y mediciones de modelos vivos, combinando valores medios de los miembros y partes corporales especialmente bellas para obtener el tipo más perfecto posible. Anotó estos valores con fracciones en los prototipos corporales y los distinguió según la constitución física. Todo ello arrojó como resultado una amplia recogida y elaboración de datos que finalmente trasladó al lienzo. Este fue un uso inédito de las matemáticas en el estudio de la anatomía humana de su tiempo. [2]
Estudio proporciones de la mano y del pie. 1528. Alberto Durero
Par Drawn by Albrecht Dürer — Scanned from Dagfinn Døhl Dybvig & Magne Dybvig (2003). Det tenkende mennesket. Oslo: Tapir akademisk forlag. ISBN 8251918642. Page 132. Who took it from V. Brun (1964). Alt er tall. Oslo: Universitetsforlaget., Domaine public, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=293335
Figura femenina en movimiento. 1528. Alberto Durero
Algunas ilustraciones que hizo Durero merecen una especial consideración, en especial las que dedicó a la proporción de las cabezas humanas sujetas a deformación, como se puede observar en las imágenes de la izquierda.
Encerraba las cabezas en cuadrículas cuyas proporciones variaba modificando al mismo tiempo el contorno de la cabeza, que se veían así comprimidas o deformadas en determinadas direcciones.
Desde un punto de vista moderno se trataría de un uso primitivo de las transformaciones geométricas afines.
Los artistas flamencos y alemanes se habían despreocupado de abordar de un modo metódico y racional los problemas de representación espacial asociados a la perspectiva, que habían sido ya resueltos por los artistas italianos; será gracias a Alberto Durero que se impondrá el sistema italiano fundado matemáticamente en los Países Bajos [3]. Se sabe que Durero viaja a Bolonia en 1506 "por el 'arte' de la perspectiva secreta, que alguien quiere enseñarme", y aunque él no carecía de conocimientos empíricos sobre el tema deseaba profundizar en los aspectos teóricos o racionales que habían sido divulgados ya casi tres cuartos de siglo antes [4]. Alberto Durero afirma en Curso del arte de la medición con compás y regla, 1525, que una cosa es "la habilidad práctica y el poder imaginativo poseídos por los pintores alemanes, y otra muy distinta es el conocimiento racional artístico que por medio de la ciencia de la perspectiva daba a los artistas italianos la superioridad" [5].
Artista y modelo con cuadricula de perspectiva. Xilografía famosa de Albrecht Dürer en su tratado»Instrucción sobre la medida con regla y compás de figuras planas y sólidas»,1525.
El velo de Alberti permite la reducción de escala del natural al dibujo, por medio de una cuadrícula interpuesta formada por hilos gruesos en un tejido de gasa.
Un bastidor como el representado por Durero fue utilizado varios siglos después por Vincent van Gogh para realizar la perspectiva de algunos de sus cuadros. Se trata de un instrumento que permite comparar las proporciones entre objetos próximos y otros más alejados.
Croquis a pluma de el “bastidor”. La Haya, agosto de 1882.
Otro artilugio empleado también para hacer representaciones en perspectiva fue diseñado por el propio Durero, el portillón de Durero, y consistía en un hilo tensado que se hacía pasar por una polea fijada a la pared, con un plomo en este extremo y un puntero en el otro, que se utilizaba para marcar los puntos del objeto que se estaba representando, y que se van dibujando en un papel sujetado por un portillo. En la imagen inferior tenemos un grabado de Durero en el que se muestra su uso.
Hombre dibujando un laúd
1525
Estos dispositivos fueron utilizados por muchos pintores para trasladar los bocetos al muro, cuando tenían que hacer frescos a gran tamaño en edificios. Para ello el artista hacía un boceto sobre un soporte en el que realizaba una retícula, como la empleada en el velo de Alberti, y escalaba ésta retícula al tamaño del muro, lo que permitía al artista trasladar malla y boceto sin perder la proporción del conjunto.
Uno de los grabados más enigmáticos de todos los tiempos es Melancolía I, realizado por Durero en 1514. Este famoso grabado ha hecho correr ríos de tinta por su simbología e iconografía. A los matemáticos siempre les ha atraído, pues en él aparecen varios elementos que merecen una atención especial desde el punto de vista de esta disciplina.
Parece que Durero se inspiró en las ideas de Marsilio Ficino (Libri de Triplici Vita), pensador florentino renacentista y neoplatónico (fue el primero en traducir al latín la obra de Platón), sobre el carácter melancólico y saturniano. La melancolía era uno de los cuatro temperamentos en los que se clasificaba a los hombres en aquella época (flemático, colérico, sanguíneo y melancólico), cada uno de los cuales estaba asociado a un humor distinto (bilis negra, flema, bilis amarilla, sangre). La bilis negra correspondía al temperamento melancólico y era también comúnmente asociada a los artistas y arquitectos, lo cual explica que la figura femenina alada - una representación de la melancolía que se escapaba de su iconografía habitual- esté rodeada de instrumentos matemáticos y de toda clase de alusiones a la geometría. El temperamento melancólico era, en el Renacimiento, reflejo de la genialidad y la creatividad de los artistas. El grabado está repleto también de símbolos alquímicos (escalera de siete peldaños, rueda de molino, la nigredo, el perro, las herramientas en el suelo, el crisol encendido,...), y se considera influido por la obra del mago, cabalista, ocultista y filósofo alemán Cornelio Agrippa de Nettesheim, autor De Occulta Philosophia,... y consejero de Carlos V.
Melancolía I
1514
Entre los elementos matemáticos que más llaman la atención se encuentran dos, un enigmático poliedro y un cuadrado mágico 4x4, grabado en la torre sobre la figura alada. Este cuadrado mágico tiene constante 34 y en su última fila, en las celdas centrales, aparecen los números 15 y 14, que juntos dan el año de la realización del grabado, 1514. Parece que Durero encontró inspiración en la obra de Pacioli De viribus, en las que el autor italiano hacía referencia a algunos cuadrados mágicos. En cuanto al poliedro, hay diversidad de opiniones. Hay quien considera que se trata de un romboedro truncado, opinión que sostuvo fundamentalmente E. Panofsky (1955); otros autores (Schreiber,1999) se decantan por el cubo distorsionado, que primero se pliega para dar lugar a caras rómbicas con ángulos de 72º, y luego se trunca en dos vértices diametralmente opuestos, determinando dos triángulos, uno en la base y otro en la parte superior.
Reconstrucción de un romboedro truncado hecha por J.M. Valero Navarro
Referencias
[1] PANOFSKY, ERWIN. The Life and Art of Albrecht Dürer. Princeton University Press. p. 259
[2] Antonio J. Durán. https://institucional.us.es/blogimus/2017/05/pacioli-durero-y-la-secretisima-ciencia-del-cuerpo-humano/
[3] PANOFSKY, ERWIN. Vida y arte de Alberto Durero. Alianza Forma. p. 259
[4] ÁLVARES, LLUIS X. Signos estéticos y teoría. Crítica de las ciencias del arte. Anthropos Editorial. Barcelona. 2005. p. 117
[5] PANOFSKY, ERWIN. La Perspectiva como forma simbólica. Tusquets Editores, S.A. 1999. p.37