El área curricular de arte y cultura desarrolla experiencias de aprendizaje en una serie de lenguajes artísticos, y donde el estudiante con habilidades sobresalientes desarrolla su percepción sensorial hacia lo estético, apreciando diversas manifestaciones artísticas y ejercitando su pensamiento crítico y divergente ya sea en el proceso de perfeccionamiento de la técnica artística o construyendo propuestas frente a situaciones auténticas, por medio de los proyectos de aprendizaje, donde a lo largo de sus etapas, se plantean preguntas que cuestionen sus argumentos y los confronten en sus espacios de creación colaborativa.
Siendo la creatividad una característica muy significativa en el estudiante de habilidades sobresalientes, las experiencias de aprendizaje buscan estimular su curiosidad, generando nuevas formas de ver la realidad, integrando información y conocimiento desde diversas fuentes y teniendo como eje central sus motivaciones para la exploración y la creación artística en torno a propuestas que lo conecten con la problemática de su entorno, siendo la innovación un rasgo fundamental en el perfil[1].La creatividad se constituye así, como un elemento angular situando al arte como un proceso infinito hacia la adaptabilidad a nivel cognitivo, procedimental y actitudinal, aporta a la construcción de su identidad desde y hacia su entorno con una mirada ética y reflexiva.
Las habilidades sobresalientes son abordadas desde el área de arte y cultura, con una propuesta de implementación donde el estudiante pone en juego constantemente su autonomía en la toma de decisiones en torno a procesos creativos que conecten con las principales características de su perfil. Su capacidad de razonamiento complejo hacia el pensamiento simbólico y abstracto, lo lleva a establecer vínculos entre la información que recibe y procesa para generar formas de expresión artísticas impregnadas de mucha creatividad e imaginación con una marcada capacidad crítica en torno a lo que quiere comunicar.
Los proyectos de aprendizaje desarrollados en el área curricular de Arte y Cultura, implica el uso de una serie de conocimientos y habilidades al servicio de la creación, sus metas de aprendizaje, parten desde situaciones auténticas, que permita conocer el arte que les antecedió, recurran al arte que los rodea, y logren habilidades para proyectarse desde el arte, inclusive para aquello en lo que no tenga precedente, y acogerlo con entusiasmo y sean capaces de innovar en cualquier situación ideal o coyuntural, desarrollando su técnica personal, desde su estilo de aprendizaje que está orientado hacia asumir retos y abordarlos con alta concentración por estar dentro de su círculo de motivación e intereses, y generando nuevas formas en su producción artística que refleja la conjunción entre lo racional, lo emocional con un criterio innovador.
El Modelo de Servicio Educativo para estudiantes con habilidades sobresalientes ofrece un entorno estimulante donde por medio de metodologías activas, el estudiante se acerca al arte desde un punto de partida técnico en torno a los lenguajes artísticos y es inmerso en un proceso de construcción de propuestas, que exprese su postura crítica y reflexiva, y donde la flexibilidad en el diseño y rediseño genera un ejercicio reflexivo constante en la interacción con su entorno. El alcance de la implementación del área de Arte y Cultura, está orientada hacia las competencias contempladas desde el Currículo Nacional para la Educación Básica, referidas a la apreciación y expresión artística, estableciendo las capacidades y desempeños esperados para el ciclo VII, y en el caso de los COAR en un nivel destacado. Asimismo, se desarrolla de manera transversal, la gestión del aprendizaje de manera autónoma; en un flujo constante de adquisición y gestión de información por medio de herramientas tecnológicas inherentes al proceso creativo que permite la difusión y retroalimentación de sus propuestas artísticas.
[1] Orientaciones Educativas. Alumnado con altas capacidades intelectuales. Gobierno Vasco, 2013, p. 21-22
[2] Ministerio de Educación, 2016, p. 61-67