No todas las salpicaduras, fugas, vertidos o derrames tienen por qué suponer un accidente. Cuando una salpicadura o derrame ocurra sin daño, bastará con limpiar y desinfectar las prendas o zonas expuestas. Por ejemplo, una salpicadura de un agente biológico infeccioso a piel sana, sin exposición a mucosas, deberá desinfectarse inmediatamente, no siendo necesarias otras actuaciones.
Siempre que se produzca un derrame, tanto de sustancias químicas peligrosas (en su caso, ácidos, bases, nocivos o irritantes) como biológicas, debe actuarse prioritariamente sobre las personas accidentadas en el siguiente orden:
No se debe frotar o tocar las zonas salpicadas o dañadas.
Deberá hacerse uso inmediato de duchas y lavaojos.
Se deberá permanecer bajo el agua durante un mínimo de 15 minutos.
Durante la ducha se deberá quitar ropa y accesorios que puedan estar contaminados, siempre que no se encuentren pegados a la piel.
Mientras tanto, se solicitará asistencia a la Mutua, o a urgencias en caso de accidentes de mayor entidad.
Si se hubiera producido un accidente y hubiera personas impedidas, se avisará a los equipos de emergencia (en la Planta A del CIBA, el personal de SCT) para proceder al rescate.
Cuando se hayan producido bioaerosoles infecciosos, o la sustancia química derramada sea gaseosa o vapor, o muy volátil, deberá evacuarse el espacio, cerrar la puerta señalizando la prohibición de acceso y notificar a Mantenimiento para la ventilación forzada. Se mantendrá durante el tiempo necesario para la renovación completa del aire. Durante este tiempo, solo se podrá acceder haciendo uso de protección respiratoria (mascarilla FFP2 o máscara con filtros específicos para la sustancia química).
Para la limpieza de cualquier tipo de derrame, fuga o vertido deberán utilizarse siempre gafas estancas antisalpicaduras, guantes de protección química o biológica (según el tipo de derrame), bata impermeable y, si se hubiera producido en el suelo, botas de goma.
En caso de productos específicos, si lo requieren, se habrán adoptado procedimientos que deben seguirse prioritariamente sobre el general aquí expuesto. En particular, los derrames de productos químicos con capacidad de degradar las servilletas absorbentes, como los de pH ácido o básico, deben recogerse con productos específicos.
Los derrames de escasa entidad se cubrirán con papel absorbente, desde el exterior hacia el centro, empezando por bordear el derrame, y siguiendo la forma del derrame en trazos concéntricos. Si se trata de un agente biológico, debe humedecerse previamente en desinfectante. Con carácter general, se propone como desinfectante una disolución de hipoclorito de sodio al 0,5%.
Los derrames de entidad, cuando sean químicos, se neutralizarán y absorberán con los productos específicos a disposición. En caso de derrames biológicos, se utilizarán soluciones que establezcan barreras para evitar la contaminación (por ejemplo, productos solidificantes). Si los medios utilizados son solo absorbentes, deberá incorporarse un desinfectante. En ambos casos se procederá del mismo modo, absorbiendo desde el exterior hacia el centro.
Si el derrame fuera biológico se realizará una nueva limpieza con desinfectante de toda la superficie. En todo caso, se finalizará la recogida con un lavado con agua y detergente.
Los equipos utilizados para recoger el derrame deberán limpiarse y desinfectarse. Los restos del derrame y los útiles, con inclusión de los EPI, desechables o no lavables utilizados, serán conjuntamente desechados según correspondiera al producto derramado. En los casos más habituales, esto será como residuos biosanitarios o como reactivos de laboratorio.