¿Ya dominas los olivos? ¿Quieres ir más allá? Este reto es solo para expertos/as que se atrevan a investigar el flujo de trabajo de los diseñadores 3D profesionales.
Aprender a convertir cualquier imagen de 2 dimensiones (2D: alto y ancho) en un objeto de 3 dimensiones (3D: alto, ancho y profundidad) para poder imprimirlo.
1. La Imagen Perfecta 🖼️
Busca en Google una imagen que quieras convertir (un logo, un dibujo sencillo, un icono).
Regla de Oro: Debe tener mucho contraste. Lo ideal es buscarla ya en blanco y negro o usar un editor para quitarle el color. Recuerda: ¡El negro se convertirá en relieve y el blanco en vacío!
2. La Conversión Mágica 🪄
Como la impresora no entiende de fotos (JPG o PNG), necesitamos un archivo que tenga volumen (STL).
Ve a Google y busca: "Pasar de JPG a STL" o "Image to STL online".
Sube tu imagen y deja que la herramienta haga la magia.
3. Importar a Tinkercad 📥
Una vez que descargues tu nuevo archivo .stl:
Ve a tu proyecto de Tinkercad.
Dale al botón "Import" (arriba a la derecha).
Selecciona tu archivo y... ¡aparecerá en tu área de trabajo!
4. El Toque Final ✨
Ahora que tu imagen tiene volumen, puedes "tunearla":
Cambia su altura.
Añádele una base.
Ponle tu nombre o un agujero para llavero.
Este proceso es el que usamos los adultos para fabricar piezas personalizadas. Si lo consigues, habrás pasado de ser un "usuario/a" a ser un "creador/a de tecnología".