ITALIA, Siglo XV
Permitamos que nuestras ganas de saber viajen por el Renacimiento. Alejémonos de esquemas ya realizados y cuestionemos tópicos. Si empezamos hablando de teocentrismo o humanismo, es posible que algunos alumnos ya dejen de prestar atención, ¿no será, entonces, más atractivo empezar por un personaje conocido de todos?
¿Por qué no mostrar los bocetos de un cuerpo humano? Si la representación del cuerpo humano se vuelve tan perfecta, ¿no tendrá algo que ver la anatomía? El conocimiento del cuerpo, ¿no llevará a nuevas prácticas en la medicina? Reflexionemos sobre la apendicitis: aparece en dibujos anatómicos de Leonardo da Vinci en 1500, y será descrita como tal por Berengario de Carpi en 1524. ¿Pero por qué pintó Leonardo da Vinci en Florencia o Milán? ¿Por qué podemos ubicar a Miguel Ángel en los mismos lugares y en las mismas fechas? ¿Es esto una casualidad? ¿Qué diferencia hay en recordar a Leonardo da Vinci, Maquiavelo, César y Lucrecia Borgia? ¿Qué relación existía entre ellos?
La curiosidad nos llevará a una información más completa, buscaremos las relaciones entre las diferentes disciplinas y así iremos estructurando nuestros conocimientos. No hablaremos solo del arte renacentista, llevaremos a los alumnos a unir conocimientos, a "ordenar el armario" y a comprender que los cambios en la arquitectura también se dan en la escultura, pero también en literatura y en música. Del mismo modo, esos cambios en la arquitectura serán posibles por los avances científicos y el progreso en la ingeniería.
¿Cómo surge el proyecto?
Son numerosos los escritos que plantean un cambio en la educación. Aun así, parece que sigue habiendo poco consenso al respecto. Si ponemos como ejemplo el aprendizaje de un idioma como el inglés en España, seguro que sí llegaríamos a un acuerdo y podría afirmarse casi de forma generalizada que se aprende mal y poco.
Las palabras de una conocida canción, siempre me hacen reflexionar (e incluso enfadarme):
"El colegio poco me enseñó. Si es por el maestro, nunca aprendo... Si es por esos libros nunca aprendo."
En todas las leyes de educación se insiste en el aprendizaje. Todos los docentes están familiarizados con la competencia de aprender a aprender. ¿Se puede obligar a aprender? ¿Dónde queda el verbo enseñar? Curiosamente en la letra mencionada aparecen los dos verbos, aunque me atrevería a decir que atendiendo a un uso más riguroso del lenguaje, las oraciones no son muy acertadas. Sería más apropiado decir que en el colegio poco aprendí o que los maestros poco me enseñaron.
En mi modesta opinión, puedo decir con rotundidad que los maestros sí que me enseñaron y estoy convencida de que lo hicieron de la manera que mejor supieron. En el colegio aprendí, ¡y mucho!; aprendí con los libros con las clases y con los compañeros. Prefiero cambiar la preposición. De los libros aprendí, pero especialmente con los libros que más me interesaban.
Creo que esta parrafada es suficiente para justificar qué pretendemos con este proyecto:
Queremos aprender a enseñar de mejor manera y que nuestros alumnos quieran aprender no solo sobre aquello que ya les interesa. Queremos que tengan la oportunidad de aprender sobre cosas nuevas (que aún no saben si les interesan). A mi entender, el aprendizaje es algo individual. Como señalé antes, ¿pueden obligarnos a aprender? A estas alturas nos queda claro que la letra con sangre no entra. Podemos animar, motivar e incluso guiar en la apasionante tarea de aprender.
¡Basta de excusas!
Si los libros no gustan, escribiremos nuestro propio manual digital. Si no tienen memoria, (cosa que dudo cuando saben la alineación completa de su equipo o nombres de de todo tipo de productos incluso en inglés) la ejercitarán.
"No me gusta estar sentado, no puedo estar quieto" "¡Levántate y actúa!".
"Me gusta trabajar con las manos" "¡ !Diseña y usa las nuevas tecnologías".
"Me aburro" " (¿Pero no usando tres horas el móvil?) ¡De eso ya nos encargamos!"
"¡La historia es un rollo y no me interesa el arte!" "¡Tik Tok está cargado de obras de arte!"
Ya acabo. Ahora no pregunto, afirmo: ¡Hacemos historia todos los días!
¿Quiénes somos?
En nuestro centro de adultos se imparten numerosos cursos y asignaturas. Aparte de la ESPA en sus diferentes modalidades (presencial y a distancia) se imparten niveles de Competencias Clave, Cursos de preparación para Pruebas de Acceso y diferentes actividades no formales.
La franja de edad, la motivación o el perfil de nuestros alumnos son tan variados como sus intereses.
Sin embargo, si hay una cosa que da homogeneidad a nuestra oferta es la enseñanza prolongada en el tiempo. Son muchos los alumnos que repiten y que quieren seguir aprendiendo.