Los Planes Operativos Anuales (POAs) se basan en proyectos, que a su vez se desglosan en productos y actividades. Las actividades son detalladas en el POA y se les hace seguimiento en términos de progreso y estado de cumplimiento. La ejecución de estas actividades es liderada por una persona responsable, con el respaldo de una unidad adicional que brinda apoyo para garantizar que se cumplan.
Un aspecto crucial en este proceso es la generación de evidencias. En el POA se han identificado alrededor de 300 entregables o productos concretos que deben completarse desde 2023 hasta 2026. Estos entregables se obtienen al concluir las actividades programadas y sirven como prueba de que se han cumplido. Cada uno de estos productos debe cumplir con criterios de calidad en su elaboración y contenido, ya que desempeñan un papel importante en la gestión del conocimiento dentro de la Universidad.
El archivo de Excel del POA contiene una pestaña exclusiva para registrar el seguimiento y control, lo cual permite llevar estas actividades de forma organizada. Además, se establece una colorimetría para interpretar rápidamente el estado
Rojo: Demorado, no iniciado, no cumplido o con avances entre 0% y 30%.
Amarillo: En proceso, avance medio entre 31% y 60%.
Verde: Completado, cumplimiento del 100%.
El seguimiento constante y la aplicación de controles es clave para culminar el POA según lo planeado. La evaluación final validará si se lograron las metas trazadas.
Para cada producto o entregable del POA se han identificado posibles riesgos que podrían afectar su logro. Es importante hacer seguimiento a las acciones determinadas para mitigar estas amenazas y sus implicaciones en caso de materializarse el riesgo.
Para cada uno de los entregables el Plan Operativo Anual (POA), se han identificado posibles riesgos que podrían obstaculizar su consecución. Es fundamental llevar a cabo un seguimiento de las acciones planificadas para reducir o eliminar estas amenazas, así como comprender las consecuencias que podrían surgir en caso de que estos riesgos se conviertan en realidad.
El objetivo es fortalecer la cultura de administración de riesgos en la Universidad, tratándolos adecuadamente para controlar situaciones que puedan impactar el cumplimiento de la misión y objetivos institucionales.
Anualmente, se efectuará una revisión de la matriz de riesgos del POA para evaluar su estado y actualizarla de ser necesario.