Consideramos que durante este año, se dificultó el acceso a asambleas realizadas por la organización, en principio por cuestiones climáticas, debido a que la lluvia imposibilitaba la concurrencia de los productores y, además, se dificulto por falta de comunicación y confianza con los referentes, ya que por ejemplo, se suspendió una asamblea, la reprogramaron y no nos enteramos de su reprogramación. Además este fue un año particular debido a que es un año electoral y en el diálogo con los referentes de la organización interpretamos que no era conveniente participar de los espacios políticos que organizaban.
Por otro lado nosotras no supimos comprender la dinámica del lugar y lograr entablar un vínculo estable con la organización, lo que dificulto la profundización en el funcionamiento de la organización y en reconocer sus problemáticas más especificas. Asimismo reconocemos que en algunas ocasiones hubo falta de voluntad de nuestra parte a la hora de ir al territorio y falta de herramientas para un mejor desenvolvimiento con los productores que en muchas ocasiones se inhibían a la hora de hablar con nosotras.
Esto es una crítica constructiva a tener en cuenta para los próximos años en cuanto a las prácticas de segundo año, que tienen que ver con las dificultades que atravesamos en nuestro pasó por la organización explicadas anteriormente. Desde hace varios años el proceso de prácticas se venía repitiendo, lo que derivó en falta de disposición por parte de los productores y referentes de la organización a brindarnos información, en varias ocasiones sentimos cierta molestia o cansancio por parte de los mismos, y creemos que tiene que ver con el agotamiento que sienten al recaer toda la responsabilidad de la vinculación social en dos referentes, S. y G. A falta de voluntad por parte de la organización y de dificultad en la comunicación con la misma, nuestras expectativas del centro de prácticas de este año fueron decayendo. Por este motivo vemos como necesario que nuestro aporte con las prácticas profesionales de segundo año dejen el material suficiente para que en los próximos años los/as estudiantes tengan los elementos y el material necesario para poder planificar futuras líneas de intervención en la zona que dejen un verdadero aporte a la organización. Además, creemos que nuestras expectativas iniciales sobre los lugares de intervención del trabajador social influyeron bastante al momento de la inserción, ya que era un espacio totalmente desconocido para nosotras, no era un espacio con estructuras horarias, desconocíamos el tipo de producción y los tiempos de la misma. Por ejemplo, un gran impedimento para el contacto con los productores fue que en el segundo cuatrimestre comenzó la época de siembra y nos aclararon que era muy difícil que nos pudieran dedicar tiempo.
Nos planteábamos los siguientes interrogantes como grupo, el primero ¿Cómo se fue modificando el lazo social a partir de la conformación de las diferentes organizaciones horticultura, floricultura y otras producciones en la Zona Oeste?
El segundo interrogante que nos la planteamos es ¿cómo el Estado puede intervenir en la problemática que creemos fundamental con la negociación de los productores y el mercado, en relación con el precio que se les impone para su comercialización?
El tercer interrogante, ¿como el Monotributo Social Agropecuario se fue modificando y de qué manera afectó, directa o indirectamente, a los beneficiarios del mismo?
A modo de cierre, como futuras líneas de intervención en nuestro Centro de Prácticas, nos parece favorable planificar el desarrollo de un espacio destinado a la niñez pensado para la de contención, recreación y educación articulado con la agrupación “Corriente Popular Remedios del Valle” y con las prácticas de formación profesional organizadas desde la Facultad de Trabajo Social, para un mayor abordaje de las necesidades expresadas por los niños, hijos/as de productores de las distintas organizaciones que articulan con la Casa del Trabajador Rural. A partir de lo visto en las jornadas de niñez que coordinamos durante el mes de septiembre pudimos distinguir algunas problemáticas en los niños, relacionadas con dificultades de escritura y uso del lenguaje, por lo que creemos conveniente reforzar algunos temas con mayor profundidad que ya están siendo abordados.
Acompañando esto, nos parece importante ampliar nuestros conocimientos como estudiantes y futuras profesionales en el área pedagógica, para poder tener mayores herramientas a la hora de realizar intervenciones con niños/as, como pueden ser planes didácticos, seminarios obligatorios orientados a niñez, etc.
En cuanto a las tres jornadas de productoras que presenciamos (queda un 4to encuentro con fecha a definir): “Encuentro de Comidas Latinoamericanas” organizado los días sábados en la Casa del Trabajador Rural en Abasto por alumnas de la carrera de Trabajo social, docentes de otras Facultades de la UNLP y productoras agrícolas de la zona. En el marco de estos encuentros nuestro profesor nos indicó sumar un objetivo a nuestras prácticas, además de reconstruir la historia de la organización , trabajar conjuntamente en el diseño e implementación de un espacio de niñez que acompañe a los/as hijos/as de las productoras.
En el primer encuentro al no saber con exactitud cuántos niños nos íbamos a encontrar, ni las edades de los mismos, no pudimos realizar una planificación estructurada .Durante las jornadas recreativas pudimos notar que en general los/as hijos/as de las productoras, concurrían de forma inconstante en cada encuentro, sin embargo notamos la presencia de niños/as del barrio que asistían al espacio de apoyo escolar con regularidad y luego se quedaban al espacio de niñez que habíamos planeado nosotras. Pese a ello percibimos como algo positivo que las mujeres que asistieron al espacio no tuvieron la necesidad de llevar a sus hijos/as, ya que significa que cuentan con una red de apoyo y contención que las acompaña de sus casas. A su vez consideraron desde la organización del encuentro que no era conveniente fomentar el espacio de niñez ya que promovería el vínculo y la responsabilidad de las mujeres con el cuidado de sus hijos, idea que en los encuentros se está tratando de debatir y de deconstrucción. Pero consideramos que es necesario el fortalecimiento de un espacio de niños y niñas que está siendo organizado por la agrupación estudiantil Remedios del Valle.
Encontrarás lo necesario para completar la información sobre la experiencia que inició el Espacio de Mujeres de la Casa del Trabajador Rural.