Fecha de publicación: 03-jun-2015 18:59:33
El “Poema 20”, de Pablo Neruda, muestra el dolor de la pérdida de la amada y la melancolía que el hablante lírico siente al recordarla. Es este mismo dolor el que inspira al poeta. Luego, la soledad y el silencio (“Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella”) intensifican su sentir; la noche le recuerda a ella, y el recuerdo, a su vez, es la única forma de tenerla presente. Todo el poema habla de esto, sus experiencias y pesares relacionados con la amada, una clara expresión de la función emotiva. Sin embargo, el texto también es poético. Se usan numerosos recursos literarios (que veremos más adelante) y adornos en el lenguaje, con el propósito de otorgar profundidad al poema y presentar imágenes al lector.
La obra está compuesta por 17 estrofas, cada una de dos versos, excepto la primera y la tercera, que son de un verso cada una. La cantidad de sílabas en cada verso varía, por lo que la métrica es irregular.
El poema se divide en dos partes: la primera (desde el comienzo hasta el décimo verso) presenta los recuerdos del poeta, mientras que la segunda (desde el undécimo verso hasta el final) muestra al poeta lamentando tener que enfrentarse a un presente sin su amada.
Podemos ver una rima asonante en la mayoría de los versos pares, y el ritmo es tranquilo, dramático. Las oraciones son cortas y hay muchas pausas marcadas.
Éste es un poema ambiguo, con varias metáforas escondidas, pero un claro ejemplo de denotación se expresa en: “Es tan corto el amor y es aán largo el olvido.” La connotación se expresa mejor en: “Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.”, donde no se oye literalmente a la noche, sino más bien es una forma de expresar que la noche se siente, pues la noche está ligada con la oscuridad, con la desesperación, la soledad, la pérdida, la melancolía.
Entre las figuras literarias del poema están:
La prosopopeya: “El viento de la noche gira en el cielo y canta”. Girar y cantar son acciones humanas.
El símil: “En las noches como ésta la tuve entre mis brazos”. Compara la noche actual con las de antes.
La antítesis: “Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.” Se oponen “tener” y “perder”.
La enumeración: “Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos”. Es una enumeración de cualidades propias de la amada.
Para concluir, el “Poema 20” no es un poema fácil; requiere de tranquilidad y una mente aguda para entenderlo bien, pero la belleza del vocabulario y el ritmo lo hace fácil de apreciar para todos. No es una composición feliz, pero es muy expresiva y emotiva; el lenguaje no es complicado, pero de alguna manera comunica el sentir del autor como pocas obras lo hacen. Es, merecidamente, un básico de la literatura en español, y lo recomiendo ampliamente a jóvenes y adultos.
Cuarto semestre de literatura (2015)