Esta técnica utiliza la imagen de la tortuga que se repliega dentro de su caparazón cuando se siente amenazada. De la misma manera, se enseña al niño a meterse dentro de su caparazón cuando se enfada, para que así pueda relajarse y buscar la mejor manera de contestar, gestionar la situación y solucionar el problema, sin tener que llegar a mostrar una conducta disruptiva o agresiva.
Se enseña al niño a responder ante la palabra clave “tortuga”, encogiéndose, cerrando su cuerpo, metiendo la cabeza entre sus brazos.
También se le enseña a relajar sus músculos mientras hace la tortuga y los pasos para solucionar los problemas de forma eficaz.
Os dejamos un link a un artículo en el que la autora ofrece algunas claves para enseñar a los niños a resolver conflictos y a otro artículo que explica de forma muy sencilla como usar la técnica de la tortuga con vuestros hijos y alumno