UN POCO DE HISTORIA
Nuestra Comunidad de Hermanas Dominicas Hijas de Ntra. Sra. de Nazaret se estableció en Ribera del Fresno el 14 de abril de 1997. Algunos benefactores donaron el terreno para la Residencia, como Doña Purificación Castillo Llera. Durante el primer año las Hermanas gestionaron la construcción, asimilaron las normativas del gobierno, conocieron el pueblo y sus necesidades reales y colaboraron en las actividades de la parroquia.
Posteriormente, visitaron a los ancianos que vivían solos en sus casas, atendiendo a los que necesitaban en su domicilio y formaron grupos de oración, mientras gestionaban el proyecto de la obra.
HOY
Actualmente podemos compartirles que la Residencia Geriátrica San Juan Macías cuenta con 30 plazas, en las cuales tenemos Residentes no solamente de Ribera del Fresno, sino también de otras poblaciones: La Puebla del Prior, Hornachos, Villafranca de los Barros, Los Santos de Maimona, Aceuchal, Llerena, Segura de León, Zafra y Cáceres.
Al ser una Residencia pequeña podemos compararla como una gran familia, disfrutamos de las actividades que se realizan, la buena cocina, mañanas o tardes de cine, momentos de oración y compartir la fe, actividades manuales y ahora por estas fechas las decoraciones navideñas en donde se procura involucrar al mayor número de Usuarios de acuerdo a sus capacidades y estado de salud.
Dentro de nuestros retos de cara al año que viene queremos continuar mejorando el servicio que presta la Residencia, se ha aumentado la plantilla del personal, ya las Hermanas somos cada vez menos y mayores, las fuerzas van faltando, pero no el ánimo y queremos que toda nuestra gran familia se encuentre bien y en las mejores condiciones; con ayuda de Dios seguiremos adaptando espacios para el ocio y las actividades y confiando en la infinita misericordia de Dios, poco a poco volver a la normalidad y que las familias puedan una vez más poder abrazar y besar a sus seres queridos.
Como Comunidad Religiosa nuestra misión de cara al pueblo es la oración, desde nuestro trabajo diario y en todos los momentos de oración tanto a nivel personal como comunitaria nos unimos a las intenciones y necesidades de todos; muchas personas nos encomiendan sus necesidades, piden nuestras oraciones y estamos encantadas en poder ayudar de esta forma a nuestros hermanos y hermanas.
Pertenecen a una congregación (https://dominicasdenazareth.es) que nació el 25 de marzo de 1938 en Bogotá (Colombia), fecha de la Fundación de la Casa Hogar de Nazaret, entonces una comunidad sin votos, un instituto, origen de lo que después (1964) sería una congregación religiosa, de derecho diocesano, para convertirse después (1975) en la actual, de derecho pontificio.
La Comunidad se estableció en Ribera del Fresno el 14 de abril de 1997, y forma parte de lo que llaman en su congregación la Provincia de Santo Domingo de Guzmán.
En los comienzos, las hermanas se dedicaron a conocer el pueblo de Ribera, atendiendo a necesidades de algunos vecinos, colaborando en actividades parroquiales, creando grupos de oración… Todo ello, mientras se iba organizando la construcción del convento y del centro geriátrico, labor que en la actualidad está en el corazón de su servicio a la Comunidad y la sociedad.
Hoy son 5 religiosas las que componen la comunidad (tres de ellas son colombianas, una de Ecuador y otra de Vitoria), siendo la superiora la hermana Johanna C. Mahecha Obando.
Entre los retos actuales, el Covid-19 está suponiendo una dificultad especial, habida cuenta de la necesidad de evitar todo contacto con el exterior, en orden a evitar contagios. Esto no ha impedido activar todos los recursos a mano para intentar llevar este tiempo de confinamiento lo mejor posible, tanto a nivel de comunidad religiosa como entre los abuelos atendidos.
También la animación para las vocaciones a la vida consagrada y la participación en la vida parroquial se encuentran limitadas en estos momentos por ese mismo coronavirus, ya que el contacto presencial es prácticamente imposible…
Como consagradas al Señor, oran con y por el pueblo de Ribera del Fresno en su lucha por el crecimiento espiritual y material de todas las personas, siendo unas testigos privilegiadas del “¡Mirad cómo se aman”!.