En Ribera del Fresno, en nuestra Parroquia, intentamos seguir las directrices que tenemos en Cáritas diocesana (puede verse la web de www.caritasmeba.es),organismo que tiene por objeto la realización de la acción caritativa y social de la Iglesia en la Diócesis, así como promover, coordinar e instrumentar la comunicación cristiana de bienes en todas sus formas y ayudar a la promoción humana y al desarrollo integral de todas las personas.
Actualmente somos un grupo de voluntarios (nadie cobra nada por este servicio) y la persona que coordina nuestra Caritas parroquial es Isabel Cabo Hernández.
Formamos una de las “131” Cáritas parroquiales que funcionan en nuestra archidiócesis de Mérida-Badajoz.
De todos es conocido el servicio que se está haciendo desde el Banco de Alimentos, donde varias familias de nuestra localidad reciben una ayuda en forma de alimentos. También hemos compartido las aportaciones de socios y particulares para ayudar a algunas personas que viven entre nosotros, pagando algunos servicios como el gas o la electricidad, comprando gafas, o solucionando otros problemas que los necesitados encuentran difícil resolver. También hemos ayudado a algunos transeúntes… La última partida económica más cuantiosa ha sido la enviada a La Providencia, con motivo del problema sobrevenido a causa de la dolorosa entrada del Covid-19 entre “niñas” y trabajadoras.
Para que el trabajo sea más efectivo, unimos esfuerzos con otras personas de nuestro arciprestazgo y con el servicio social de nuestro ayuntamiento.
En nuestra ruta para el futuro inmediato tenemos la tarea de poner al día la Junta de Cáritas, continuar con la tarea del Banco de Alimentos y la atención a algunas emergencias, incidir más en las campañas que se hacen de Cáritas a nivel diocesano o/y nacional, empezar a hacer un poco de análisis de las necesidades de nuestra gente… Para ello estamos organizando una serie de charlas de formación, donde nos pongamos más al día de la visión cristiana que transmitimos al servir a los hermanos. Somos conscientes de que es una actividad que necesita de agentes, personas disponibles en la Comunidad, y de que la tarea es grande. Otra de nuestras metas es la de encontrar más voluntarios para los diferentes programas que podemos acometer (por ejemplo, conociendo más de cerca, como Iglesia en salida, a los que viven más intensamente la soledad) y la de motivar mejor a los socios que tenemos y encontrar un mayor número de ellos.