(Octubre 2020)
Aún no está definido claramente este servicio o grupo en nuestra parroquia. Hay varias personas que se han ofrecido y otras a las que se ha pedido que colaboren en la creación de un blog, quizás usar del Facebook que existe, hacer alguna hoja parroquial impresa que a su vez estaría también en el blog, usar de carteles y otros medios para comunicarnos y evangelizar con estos “canales”…
Como el grupo no está aún constituido, no hay persona que coordine esta tarea. Ese es uno de los primeros retos de este ministerio parroquial: encontrar y activar el grupo de “Redes Sociales” o “Medios de Comunicación”. De alguna forma, este servicio ha sido pedido desde el grupo de personas que forman el Consejo Pastoral Parroquial, con idea de ayudarnos al crecer en el sentido de pertenencia a la Comunidad y de activar cada don recibido del Señor para el bien común, como Cuerpo.
Hasta el momento solo se ha activado el blog, y muy pocas personas o/y grupos han respondido a la petición de “presentarse” en él para que todos nos conozcamos y apoyemos en el empeño de cada persona y los diferentes carismas y valores que tenemos. Parece “como que” nos cuesta despertar de letargos e indiferencias… ¿?
La idea primera es la de servir y hacer de cauce contemporáneo/actual para que el Evangelio llegue a más gente, saber qué funciona en la parroquia y darlo a conocer, traer noticias y crearlas, difundir el mensaje evangélico que circula mejor con testigos y hechos que con palabras, usar de imagen y sonido para ir más con la realidad de hoy, ser más “agresivos” en la lucha contra un estilo de sociedad que se deja manipular por “lo que se dice” en las redes, fomentar más la crítica y la denuncia constructivas, ayudarnos a valorar y trabajar más con gente que transforma desde la positividad nuestro mundo, etc. Ser voz de la Comunidad. Desde la humildad, apuntamos muy alto.
Desde aquí, habida cuenta del reto que tenemos en unos grupos que no se sienten interpelados desde este blog, se va a intentar hacer la misma petición arriba señalada por WhatsApp, Facebook, carteles, puerta a puerta, o como sea, para que este vehículo de comunicación y comunión nos ayude a crecer como Parroquia, Diócesis, Iglesia…
Ponemos todo esto en manos de Dios, y en nuestras manos, como corresponde a toda actividad parroquial.