Noviembre 2020
Desde el comienzo de la existencia, el niño que nace en un hogar cristiano cuenta con sus padres, padrinos y la Comunidad para crecer día a día en un clima armónico, donde el acompañamiento espiritual no es menor al de la ayuda que recibe en su desarrollo físico, psicológico y moral.
Los padres cristianos ya hicieron en su celebración sacramental de su Boda (ser-matrimonio) una opción por un amor abierto al don de sus hijos y respondieron “Sí, estamos dispuestos” a la pregunta “Estáis dispuestos a recibir de Dios responsable y amorosamente los hijos, y a educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia?”
En un momento determinado, donde en otras parroquias ofrecen catequistas para acompañar a niños en una edad tan temprana como antes de que empiecen a ir a la escuela primaria, en nuestra Parroquia se ofrece una “Catequesis” justo al entrar en la Primaria, pero no se confía a los niños a otras personas, sino a sus padres.
Llamamos, así, Catequesis Familiar a ese momento del despertar cristiano de nuestros niños alrededor de 1º y 2º de Primaria donde sus padres enseñan a sus hijos algo más en la base de su experiencia cristiana, antes de confiarlos a catequistas cuando ya empiezan 3º de Primaria.
Padres y madres son convocados por el párroco y algunos catequistas, para que con unas reuniones y un sencillo material provoquen en sus hijos el descubrimiento y amor a Dios y a los hombres en su Iglesia, favoreciendo esa experiencia desde el mismo testimonio de los padres y unos sencillos temas que tendrán a los mismos como docentes. Aún no hemos comenzado este curso. Esperamos empezar pronto.
El Coronavirus ha interferido seriamente en la vida parroquial hasta tal punto que está resultando inviable proceder en esta importante etapa de los pequeños, ya que las personas que se han comprometido para esta tarea aún no han dado pasos para que se realice, al haberse complicado enormemente combinar trabajo y catequesis.
Habida cuenta de todo esto, el reto de encontrar personas disponibles por un lado, y las trabas que pone el Covid-19por otro, están ralentizando el comienzo de este curso.
Otro de los grandes retos que tiene la comunidad, de acuerdo con la experiencia en años anteriores, es el inexplicable desinterés de algunos padres para asistir a las charlas y/o la irresponsabilidad con que algunos de ellos han tratado los temas en el momento de “dárselos” a sus hijos. Así, pues, confiamos en que el testimonio de los que son padres fieles a su compromiso esponsal y paterno-maternal ayudarán a aquellos más descuidados en su fe y obligaciones.