En las Galápagos hay algunas historias sobre piratas y tesoros que han pasado de generación en generación. En San Cristóbal, encontramos esta narración de origen desconocido y que tiene como protagonista a un cosario y su misterioso tesoro oculto en la Isla Floreana.
Cuenta una vieja leyenda de San Cristóbal (islas Galápagos) que, hace mucho tiempo, vivió en el lugar un pirata denominado Lewis.
Nadie conocía su procedencia, lo único que se sabía es que abandonaba el lugar por días y volvía cargado de plata.
Un día, comenzó una amistad con un tal Manuel Cobos y, cuando sentía que su vida se estaba acabando, decidió mostrarle a su amigo dónde se encontraba su tesoro.
Entonces, Lewis y Manuel se introdujeron en el mar, subidos en un pequeño barco de pesca. Pronto, Lewis comenzó a tener un comportamiento turbador, saltaba y gritaba sin parar. Por eso, Manuel decidió que volverían a San Cristóbal.
Una vez allí, Lewis le contó a su amigo que tuvo que actuar de esa manera para evitar el asalto de unos marineros que querían robarle su tesoro.
Un tiempo después, Lewis falleció y se llevó su secreto a la tumba. Aun hoy, hay quienes siguen buscando el tesoro de Lewis, el cual se dice que se encuentra en la isla Floreana.