ENTREVISTA AL PRESIDENTE DEL COLEGIO DE MAGISTRADOS Y FUNCIONARIOS DEL PODER JUDICIAL DE SAN JUAN DR. CARLOS FERNÁNDEZ COLLADO
LVDF: ¿Quién es el hombre y quién el profesional que hoy, ocupa el cargo de Presidente del Colegio de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial? ¿Cómo fue ese recorrido a lo largo del tiempo, lo pensó, fue una meta o un compromiso llegar a ocupar este espacio?
D. CFC: Mi nombre es Carlos Fernández Collado; tengo 53 años de edad y hace 31 años que me desempeño en el Poder Judicial de San Juan, hoy cumpliendo la función de Juez del Quinto Juzgado en lo C.C. y M. Mi carrera judicial iniciada allá por el año 1989, cuando aún era estudiante de abogacía en la U.C.C., tiene un recorrido que ha transitado los distintos andariveles de los que se compone la estructura de funcionamiento de este órgano del Estado provincial; así, ingresé como agente de la planta administrativa y a lo largo de los años fui ascendiendo, paso a paso, llegando a ocupar distintos cargos dentro del escalafón de personal de magistratura, hasta llegar a desempeñarme como Juez de Primera Instancia del fuero civil.
La institución que hoy me toca presidir y a la que siempre he pertenecido como asociado, a partir de la primera hora en que me recibí de abogado y pude así colegiarme, ha sido un pilar fundamental en el desarrollo de mi profesión, no solo de abogado, sino muchos más profundamente aun, en mi formación para el ejercicio de la magistratura judicial.
Ha sido el compromiso asumido en el cumplimiento de las distintas funciones judiciales a las que me he referido, el que me llevó a pensar y repensar esta idea, siempre, hoy hecha realidad y acompañado por un grupo de personas con quienes compartimos ideales, valores, visiones y proyectos. En ese orden de ideas, formamos una comisión directiva compuesta de Jueces, Fiscales, Secretarios y Prosecretarios, pertenecientes a las distintas instancias y a los distintos fueros, a fin de darle a nuestra institución la mayor amplitud y participación posible.
En esa dirección, y nos obstante la difícil situación de salubridad pública por la que atraviesa nuestra sociedad, trabajamos de modo incesante en la contención del asociado, brindándole asistencia para su perfeccionamiento profesional mediante convenios celebrados con instituciones educativas, asistencia financiera, y todas aquellas cuestiones que, dentro del marco estatutario nos lleven a cumplir sus objetivos.
LVDF: Celebramos el 15 de septiembre el Día de la Magistratura, en un contexto tan único y especial, que ha roto paradigmas y nos ha demandado un proceso de adaptación urgente. ¿Cómo evalúa su gestión en particular y la de magistrados y funcionarios del Poder Judicial en general, en lo que respecta a la administración de justicia en nuestra provincia, durante estos 9 meses que llevamos del año?
D.CFC: La severidad de esta crisis que nos afecta en todos los ámbitos de nuestra vida personal, profesional, institucional y social, no solo en nuestra provincia sino en el mundo entero, nos coloca en la situación de un repensar lo cotidiano en cada instante; en cada situación. Cada uno de los temas que nos convoca en el quehacer de nuestra actividad, en razón de su intensidad, lleva ínsita la mirada hacia lo futuro, pero siempre cuidando el norte de nuestro deber ser al amparo de nuestra responsabilidad constitucional y social. Es decir, el camino hacia un nuevo paradigma de administración de justicia, ha de transitarse y medirse siempre con la prudencia necesaria que le brinde solidez al cambio
De esa manera entonces, intentar realizar una evaluación de las gestiones actuales, seria quizás prematuro y no alcanzaría a demostrarse la incesante y dedicada labor cumplida por todos los integrantes del Poder Judicial, sean asociados o no a nuestra institución.
En ese orden de ideas, los datos estadísticos reflejados por nuestra Corte de Justicia, sintetizan claramente la optimización de los recursos instrumentales proporcionados por ella a través de sus Acuerdos Generales y de Superintendencia, como así también de las nuevas herramientas tecnológicas, algunas de las cuales se encuentran a la vanguardia en el país, para el desarrollo de la tarea cumplida durante esta etapa, y han sido una muestra fehaciente del compromiso asumido por todos nuestros Jueces, Fiscales, Defensores, Asesores y demás integrantes del Ministerio Público, Secretarios, Prosecretarios, Secretarios de la Justicia de Paz Letrada y abogados. A todos ellos, mi más sincero reconocimiento.
En el orden nacional, el Colegio de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial de San Juan, ha tenido la oportunidad de manifestar su posición, de modo conjunto con el resto de las asociaciones y colegios homónimos del resto de País, a través de la Federación Argentina de la Magistratura y la Función Judicial, en las distintas oportunidades en que dicha institución ha sido convocada por el Congreso de la Nación, para expresar su postura frente a las reformas implementadas y las proyectadas para el sector, en todo aquello que se relaciona con cuestiones vinculadas a los regímenes salariales y previsionales, como así también a la Justicia Federal interviniente en nuestra jurisdicción.
En concreto, nuestra vocación de servicio, nuestros ideales y nuestro compromiso para trabajar en la función, son las bases que originan esta rápida adaptación para acompañar a la sociedad y en su tiempo, ante las difíciles circunstancias acontecidas. Seguramente vendrán nuevos desafíos, tal vez inimaginables, pero a la luz de este pensamiento tendremos la oportunidad de seguir avanzando.
LVDF: ¿Nos entregaría un mensaje, para las nuevas generaciones que hoy forman parte de la familia del Foro de Abogados y que transitarán un largo camino en esta profesión?
D:CFC: La consigna me emociona y me llena de orgullo a la vez, desde que no puedo dejar de recordar aquí a una gran persona, abogado del foro local e integrante en varias oportunidades del Directorio del Foro, honestamente reconocido por los miembros de la comunidad forense y judicial, mi hermano Gerardo.
Y en los mismos términos en que manteníamos nuestras charlas, hubiésemos coincididos en expresar que la vida nos ha demostrado el fruto positivo nacido del consenso por sobre el disenso; que los principales actores de la actividad judicial, los letrados y los integrantes del Poder Judicial en su conjunto, hemos priorizado el bien común al servicio de la sociedad y de cada ciudadano en particular.
Que hoy, como nunca, se ha hecho efectiva la expresión que a la justicia la hacemos entre todos; los abogados en cumplimiento del mandato imperativo de la función social que deben cumplir y nosotros, los integrantes del Poder Judicial, en cumplimiento de nuestra manda constitucional, somos los encargados de llevar satisfacción al interés social.
Sin duda alguna, hoy nuestra sociedad nos requiere estar unidos, ideando una nueva forma de realizar la justicia, virtud cardinal que nos ha de orientar en el obrar y quehacer para poder brindarle soluciones ágiles y efectivas, a fin de contener los derechos y garantías constitucionales.