Desde la Voz del Foro queremos conocerlo y saber ¿a qué se dedica y en qué se destaca? ¿y cómo surge su relación con los profesionales sanjuanino?
DR. PGEO: Soy un profesional del derecho, hace 20 años me recibí como doctor en jurisprudencia y he seguido posgrados relacionados pero fundamentalmente la práctica principal donde con mayor profundidad e investigado y he procurado cultivarme, en el ámbito de la oratoria forense, justamente en lo que te que ver con el estudio teórico de las destrezas de la comunicación verbal efectiva, en el contexto cto de los litigios, de las audiencias y justamente aprovechando todo este impulso, que en las últimas dos décadas en América Latina adquirió el tema de la oralidad procesal. En este sentido me dedico precisamente al ejercicio del derecho del patrocinio jurídico nuestro a nivel particular, a nivel de entidades del Estado acá en Ecuador y también obviamente el conferencismo y la capacitación en esta materia.
Esta investigación y estudios en los que por cierto incluye una capacitación recibida en la Argentina en el año 2002 en la escuela del Dr. Jorge Fernández en Buenos Aires, y también en el Colegio de Egresados de Ciencias económicas, un taller de oratoria muy importante yo ya venía investigando y era profesor en la materia la materia en el Instituto de Altos Estudios Nacionales de Ecuador, pero indudablemente ésta capacitación fue muy importante y significativa, de hecho recomiendo como muy buena fuente de consulta el libro de oratoria del profesor Dr. Jorge Fernández como referencia obligatoria, “Manual de Oratoria Jurídica aplicada al sistema procesal latinoamericano” y “Manual de Oratoria Jurídica aplicada al sistema penal acusatorio”. Estas obras las refiero porque esto implica el hábito no sólo de conferenciar sino también de escribir.
Adicionalmente, justamente por esta formación y vínculo con el ámbito del mundo de la comunicación verbal efectiva desarrollé una serie de seminarios cursos y metodología sobre el arte de hablar en público cada vez más enfocadas al derecho y justamente esa época donde se desarrollan todos estos elemento incluso estamos hablando del período 1997 y 2002, justamente en el año 97 tuve la oportunidad de ganar el Concurso Nacional Interuniversitario y Politécnico de Oratoria lo cual fue un hito en mi desarrollo profesional y de alto impacto para mi entorno y que también dio lugar a que uno de los colegas también practicantes y fomentadores de la materia Andrés Sánchez Reynoso autor del libro Comunicación Oral Efectiva, creamos y fundamos la Escuela Científico Cultural de oratoria ECO. En el 98 tuve la oportunidad de representar al Ecuador en el Concurso Iberoamericano de Oratoria representando a Ecuador y obtuvimos nuevamente la medalla de oro lo cual fue una experiencia magnífica porque además refrendamos la metodología y porque estos concursos que organizaba una universidad ecuatoriana las fuerzas armadas, permitieron precisamente corroborar toda esta metodología que veníamos trabajando, la idea era enfrentarnos a un altísimo nivel y eso fue muy importante para la creación de la escuela cuyo auge es justamente impulsado por estos grandes eventos empezamos a explorar diferentes ámbitos, uno de ellos por supuesto jurídico, pero no era el único también el organizacional.
En el año 2002 empezamos también a desarrollar estas metodologías y a trabajarlas intensamente en Colombia. Desarrollamos un programa bajo la figura de la Consultora Andina en técnicas de la comunicación CONATEC actualmente de nos representa en Colombia la Dra. Claudia Teresa Banegas oriunda de esa ciudad y una profesional que justamente gracias a los eventos que se desarrollaron en la cámara de comercio de Cali nos permitió avanzar, adecuando las técnicas, paralelamente se venía todo este oleaje ya empezaba la incorporación de la oralidad procesal en los sistemas de justicia de América Latina.
Colombia fue un país pionero en ese sentido y coincidió que estuvimos allí y pudimos impartir estas metodologías, para los colegios de jueces y fiscales de varios departamentos de Colombia, para los gremios de servidores judiciales, para la fiscalía general del estado para la defensoría pública, también a nivel de universidad, de especializaciones. Fue una experiencia que generó muchos resultados y nos permitió trasladarlas a nosotros mismos, es decir al mismo tiempo que capacitábamos en oratoria, también tenía que presentarme en algunos casos o causas en las que se ejerce el derecho ante tribunales o en sedes administrativa con sus respectivas audiencias, fuimos avanzando paralelamente formándonos en lo profesional como en estas capacitaciones.
Todo esto es muy importante, la experiencia directa y concreta, con el fenómeno oratorio.
“Caminante no hay camino, se hace camino al andar, decía el poeta Machado” Eso es real y es una importante recomendación para quienes están formándose en el ámbito jurídico, hacer su trabajo de campo, hacer sus prácticas y ejercicio de oralidad, desde lo que son simulaciones, hasta lo que es acudir y presenciar las audiencias; y ese bagaje de experiencias es lo que luego va a permitir un ejercicio directo, que al principio siempre habrá un pánico escénico, de hecho parte de la metodología en nuestra escuela de oratoria es justamente el dominio escénico, no pensando en la formación teatral de abogado y abogada, porque no se trata de eso, sino en darle recursos de expresividad para que sus ideas y con su estilo propio pueda brillar, para interpretar al personaje más importante de sus vidas que son ellos mismos, entonces no una cuestión de ficción o de teatralización sino de saber representar y expresar sobre todo las ideas que uno tiene de la forma adecuada con el tono pertinente, con vigor pero también con mucha sustentación, cuando hablamos de técnicas de expresividad oral estas van de la mano con el contenido, se adecuan a los conceptos de los argumentos, a las palabras, a los hechos que uno relata no hay tal divorcio, por eso decimos el fondo y la forma van de la mano esa es la forma de expresar una idea, su contenido está definido como algo importante y decisivo.
LVDF: Hablemos de Oralidad. Basándose en un marco histórico dónde la tradición escrita ocupaba un rol predominante, ¿cómo y por qué se pone en valor a la oralidad en el proceso judicial?
DR. PGEO: El nexo con una respetable jurista ilustrada, cómo es la Dra. Laura Pelayes con quien hemos compartido varios foros a nivel internacional, hace un par de años en Panamá tuve el honor de conocerla y compartir me ha permitido una conexión y la posibilidad de recrear estos conocimientos interactuando con ella. Tuvimos dos experiencias más como la del Congreso Internacional de Oratoria Forense, que por razones de la pandemia lo desarrollamos de manera telemática a finales de mayo del presente año y luego el consiguiente Concurso Internacional de Oratoria Jurídica Moderna que tuvo como tema el empoderamiento de la mujer en la vida jurídica, presidí el Comité Internacional Organizador y una de nuestros jurados destacados y presidenta del primer tribunal de jueces con el que se abrió el concurso, fue la Dra. Pelayes.
En el marco del concurso se organizaron conversatorios y foros atinentes a la materia me dieron la oportunidad de intercambiar y compartir el espacio conferencial que tenía como temas las experiencias de cómo los estudiantes, profesionales del derecho, abordan estos temas, la trascendencia que éstos pueden tener, el liderazgo que genera este discurso y la habilidad que debe existir en la construcción del discurso sobre el tema del empoderamiento de la mujer en la vida jurídica. Es muy destacado señalar que en todos estos espacios hubo la oportunidad de intercambiar experiencias y la posibilidad de llegar y proponer estas herramientas al profesional del derecho sanjuanino.
Es el deseo y la expectativa, que en el nuevo Concurso Internacional de Oratoria Jurídica categoría senior, es decir de 25 años en adelante, podamos contar con participantes de alto nivel de San Juan, lo cual me parecería una experiencia gratísima, y en esta ocasión tendrá como tema los derechos de inclusión.
LVDF: ¿Cuál es la importancia del manejo de Técnicas de Oratoria en la Oralidad Procesal en el perfil profesional que hoy demanda nuestra sociedad? ¿Cómo modificará la oralidad este contexto actual de pandemia que transitamos?
DR: PGEO: La oralidad en el ámbito de los procesos judiciales está muy ligado a un principio que establece la doctrina moderna jurídica concerniente a los principios de la tutela judicial efectiva que significa que el servicio de justicia debe desarrollarse a través de la debida diligencia que incluye las garantías del debido proceso y una serie de preceptos que establecen, que por ejemplo, la oralidad contribuye en una manera decisiva, más efectiva, a lo que es la celeridad de los procesos, mayor prontitud y eficacia a nivel de los tiempos que puede durar un juicio a través del sistema escrito, además del principio de inmediación qué significa que las partes pueden exponer sus argumentos, alegaciones, pretensiones en una dinámica constante en la que tenga al frente al juez o al tribunal, es decir hay un ejercicio comunicacional dentro del proceso y esto implica por supuesto que las partes involucradas, quién demanda, denuncia o acusa sobre un determinado asunto, que denomina accionante y aquel acusado, demandado, denunciado, a quién se lo conoce de forma general como accionado y sus letrados, es decir abogados que los representan y defienden, o si se trata de materia penal, es un fiscal y del otro lado, un abogado defensor. Estas partes involucradas precisamente exponen en vivo y en directo, cómo se suele decir, de forma presencial y como una constante, ante el juez o tribunal de la causa judicial, esta posibilidad también contribuye a una mayor transparencia del proceso, a lo que veníamos diciendo de la debida diligencia que tiene que ver con principios de celeridad y lo que en derecho procesal se conoce como la inmediación, es decir que todo se hace delante y a la vista de la persona juzgada para que tenga validez, es decir en forma directa y ante él se practican estas actuaciones procesales. Las práctica de las pruebas, son un ejemplo, la prueba testimonial que es una de las más inquietantes, aunque para algunos ha disminuido su peso probatorio en los últimos tiempos, pero eso será relativo, porque no olvidemos que los juzgadores siempre tienen las herramientas de la sana crítica y de la convicción, para pronunciarse, o mejor dicho para establecer esa convicción en virtud de la cual tomarán una decisión, primero su fallo oral y luego escrito como lo prevén los cuerpos legales procesales. Entonces ante este conjunto de elementos es evidente que los beneficios de la oralidad procesal son notorios y mucho mayores si los comparamos con el escriturismo, también es importante que esta efectividad sea garantizada por la capacitación y preparación de los operadores de justicia, va a depender de la formación y profesionalismo de jueces, fiscales defensores, abogados defensores públicos que patrocinan entidades del estado y obviamente los privados, abogados en libre ejercicio. Que todos estos operadores del derecho y contando con el gran soporte de la academia, tengan una participación relevante y sustancial para el éxito de este sistema de oralidad, en la perspectiva de resultados deseables para la ciudadanía, que, con legítimo derecho, espera que el servicio de justicia sea efectivo. Indudablemente también es lógico considerar que no siempre todas las personas quedan contentas con un fallo o decisión judicial cuando afectan de forma directa sus intereses, pero es evidente que la ciudadanía va a desarrollar más confianza en el servicio de justicia. si éste tiene celeridad y es consecuente con estos valores contemporáneos del debido proceso, de los principios rectores, de las garantías procesales como hemos mencionado. Es la oralidad un eje transversal de suma trascendencia, más aún cuando los diferentes cuerpos procesales de los ordenamientos jurídicos de nuestros países están estableciendo que en todas las materias debe existir la oralidad.
En contexto de pandemia lógicamente la oralidad procesal puede tener una implementación totalmente relevante en la medida en que pueda ser viabilizado por las herramientas telemáticas, es decir lo que en la actividad laboral cotidiana se llama como teletrabajo, podemos estar hablando de teleaudiencias judiciales procesales, en las cuales precisamente el ejercicio de la oralidad es fundamental ya que la posibilidad de que se desarrolle un proceso a través de estas herramientas va involucrar y confirmar la alta preparación de los operadores del derecho en el uso de la oralidad, incluso hasta un poco más exigente porque debemos considerar que ciertos elementos de gestualidad, de actitud y de observación a los otros involucrados de un proceso indudablemente se van a ver limitadas, es decir la posibilidad de controlar por ejemplo los tiempos son mucho más efectivas, desde el punto de vista de que si uno está excediéndose por ejemplo en el tiempo concedido por el juez para una alegación, bastará que el operador tecnológico corte la transmisión del audio de quién está haciendo el uso de la palabra.
Indudablemente no es lo mismo por razones tangibles, el intervenir en una audiencia de un medio telemático que hacerlo de forma presencial, pero lo que es importante es que en cualquiera de los casos haya un alto nivel de lo que es la argumentación por parte de abogadas y abogados en el uso de la palabra o de aquellas intervenciones sobre las cuales se van a ir proponiendo o exponiendo pretensiones o la práctica de los medios de prueba. Ahora es muy interesante identificar que hay complejidad yo no creo que los medios telemáticos son los ideales para el desarrollo de una audiencia generan más limitaciones más complejidades y exigen a los operadores del derecho un doble esfuerzo no sólo conocer el derecho como tal o la estrategia de la postura que defienden o de la teoría del caso que sustente sino además el conocimiento de cómo desempeñarse a través de herramientas tecnológicas de carácter telemático obviamente esto es una mayor exigencia por la estrategia que corresponde asumir
En ese sentido uno entendería que los medios de prueba que son proporcionados de manera material para que sean observados y conocidos por los juzgadores, al momento de su práctica van a tener que requerir de una coordinación de tal forma que no se ponga en riesgo cuestiones como la cadena de custodia o que la sustentación al momento de practicar la prueba, de ponerla a los ojos del juzgador y al momento luego de argüir el sentido o por la utilidad, la pertinencia de ese medio de prueba, existan todas las condiciones eficaces para hacerlo.
Esto insisto, puede generar una dificultad y al tratarse de la prueba testimonial es evidente que los medios telemáticos requieren de una intermediación de quién conduce la audiencia y del operador tecnológico que le asiste para que no exista desórdenes, interposiciones o situaciones inoportunas en el uso de la palabra, al momento de formular preguntas o de esperar respuesta. Muchas veces se presentan estas dificultades a nivel presencial por lo que es obvio que a nivel telemático se va a requerir un mayor rigor, ensayo y preparación para la oralidad. Sin embargo ante la pandemia del COVID 19 que ha producido una crisis sanitaria a nivel mundial indudablemente que termina siendo incluso una alternativa la oralidad a través de medios telemáticos, es el escenario más favorable por las razones anteriormente expuestas y sigue siendo preferible al escrito, por el principio de inmediación y de simultaneidad en cuanto las pueden conocer y observar el desarrollo del juicio o del proceso en sus diferentes etapas en la audiencia de juicio o audiencia de juzgamiento que se da en las diferentes materias.
LVDF: ¿Cuáles son las habilidades, destrezas y competencias que debe tener hoy un profesional en este escenario? Y ¿Cuál es el costo de no trabajar este aspecto en nuestra labor profesional?
DR: PGEO: Respecto a la importancia del manejo de técnicas de oratoria en la oralidad procesal y sobre todo en el perfil profesional que hoy demanda la sociedad, diré que las técnicas de oratoria precisamente permiten que ese vehículo llamado oralidad pueda ser manejado con mayor claridad, eficiencia, sentido organizativo de las ideas, con mayores precisiones, la oratoria es estratégica por naturaleza, no sólo implica el manejo de la voz, de la expresividad tanto gestual como de los tonos, por ejemplo sino que también implica toda la capacidad de un desarrollo discursivo que implica entender los fundamentos de la organización efectiva de las ideas, cómo llegar a lo concreto, como la oratoria moderna por ejemplo, considera que más importante que la alegoría o el efecto meramente declarativo o de exaltación puede ser relevado por la construcción consistente de los argumentos de fondo, es decir, aquellos que por ejemplo abordan de una manera lógica coherente la relación entre los hechos las pruebas y los que califican las normas jurídicas, o todo lo que implica contar con precisión con claridad y desde la perspectiva lógica de lo que se defiende, el cómo ocurrieron los hechos, es decir contar de manera coherente, saber contar la historia, ese relato que se hace de lo que sucedió y cómo eso que sucedió es susceptible de probanza y que al probarse eso que sucedió corresponde aplicar unas normas legales específicas que es lo que letrado o letrada de una u otra parte le solicita o propone al juez o al tribunal que apliquen las normas. Entonces la oratoria es el vehículo que nos permite disertar de manera mucho más convergente y sólida de manera vigorosa, siempre es bueno y oportuno citar frases que podrían reflejar axiomas o máximas jurídicas que podrían reflejar la esencia del caso que se defiende o que se sustenta no es menos cierto que va acompañada de la solvencia expositiva sobre hechos concretos y las normas aplicables a es el hechos concretos y más aún para explicar lo que representa o el resultado que arroja un determinado medio de prueba Entonces la oratoria nos habitúa a tener mayor poder de concreción nos da formas estratégicas y de una manera persuasiva pero no es sólo por la expresividad sino por toda esta armonía en la habilidad expresiva con la habilidad argumentativa es ahí donde la oratoria jurídica logra ese equilibrio. Esa es la oratoria moderna la que combina, la que la que nos dice que no están divorciadas la forma y el fondo sino que van de la mano y la forma le ayuda al fondo para que llegue mejor y sea comprendido de mejor manera, así la oratoria contribuye a expresar con mayor claridad y sentido estratégico las ideas que le interesan al caso y bajo el enfoque que el abogado que se practica este arte lo quiere plantear o marcar para que sea ésa la lógica con la cual se evalúe el caso, por parte de quienes administran justicia.
Por lo tanto se puede concluir que la oratoria contribuye a que la oralidad en los procesos se desarrolle de mejor manera, que sea mejor en el ámbito del derecho en lo procesal y también en la academia si consideramos que hay foros, congresos, cátedras de temas jurídicos donde el experto de una determinada materia podrá comunicar mejor las nuevas tendencias la temática o rama del derecho sobre la cual se encuentra disertando entonces la oratoria también trasciende a ese contexto del debate racional de las ideas donde se lo puede hacer gracias a la oratoria de una manera más didáctica más llamativa más atractiva más influyente y que contribuya de mejor manera la cultura jurídica no sólo de quienes forman parte de la comunidad jurídica ya sea por su ejercicio profesional porque son operadores de justicia o porque forman parte de la academia sino también a los ciudadanos ya que es importante que ciudadanas y ciudadanos en general conozcan y estén enterados de la realidad jurídica de su país, del estado e inclusive a nivel internacional. La oratoria dirigida hacia los que no son abogados permite una mejor comprensión y entendimiento de los aspectos principales de una situación jurídica
Se puede decir que el perfil profesional del abogado y abogada en los actuales momentos debe incluir la destreza de la oralidad y la oratoria. La oralidad es el mecanismo general mediante el cual uno interviene en los juicios, es decir hablar para sustentar una pretensión, este perfil profesional entonces debe caracterizarse por el dominio de la oralidad y una gran herramienta para dominar la oralidad de manera adecuada es la oratoria que no sólo comprende expresividad sino también técnica argumentativa, debe incluir habilidades comunicacionales.
Como dijera el tratadista español José Repollés, “debe ser orador”. Quizás la referencia principal que se tiene de la oratoria antigua clásica es uno de los más célebres y tradicionales oradores forenses o jurídicos que conoce la historia, Marco Tulio Cicerón, de ahí que siempre tenemos la referencia o la impronta de un estilo clásico exclamativo, casi llorando, y declamativo, pero en tiempos modernos esas habilidades comunicacionales deben estar más bien asociadas a un expositor magistral a un expositor que con solvencia seguridad y convicción sepa desenvolverse ante quienes escuchan y van a juzgar y además debe tener habilidades de debate estas cuestiones son importantes porque veo que en cátedras de nuestro países no es suficiente el trabajo que se hace sobre esta cuestión porque el tema se da en materias aislada u optativas no son materias por niveles. Tuve la grata experiencia en una facultad, en la carrera de diplomacia, manejar nivel 1 nivel 2 nivel 3 nivel 4 en la Universidad Internacional del Ecuador hace 9 años, pero lo cierto es que lo cierto es que todavía falta desarrollar mucho trabajo en la materia. Sin embargo, hay aportes de tratados y trabajos, están los manuales a los que hice referencia son muy consultados, pero les falta mayor difusión.
Además lo que me parece interesante es que ya se maneja este tema más a nivel profesional que en estudiantes, de ahí la importancia de eventos y concursos que estamos realizando, qué es en materia interna jurídicos y que también deben incorporar con el tiempo de concursos de oratoria forense es decir que el tipo de intervenciones de los concursantes sean en lo que se refiere a los alegatos o debate que se desarrolla en una sede judicial, entonces para las estudiantes una experiencia de ese nivel es un entrenamiento valiosísimo para su perfil profesional.
En cuanto al costo de no trabajar este aspecto en la labor profesional yo considero que es un costo alto, porque es una desventaja que incluso tiene que ver con la propia credibilidad e imagen profesional del abogado o abogada frente a sus clientes, personas a quienes van a defender y representar en el litigio.
La oralidad les permitirá adquirir experiencia, reconocimiento y prestigio a contar con la preferencia de sus clientes que van a sentir mayor seguridad y confianza.
Ahora sería un error pensar que para ser buen abogado basta con ser buen orador ya que hablamos de una lógica 360°, integral que cubra todos los ángulos, va de la mano con la preparación, con el conocimiento, con el estar al día también de cuál es la tendencia jurídica que se maneja, conocer la jurisprudencia de los precedentes jurisdiccionales constitucionales o de la rama del derecho en la cual se especializa el abogado, todo eso debe ser asimilado. La oratoria sirve para que ese conocimiento pueda ser expresado de manera consistente, no habría nada más triste que tener el conocimiento y tener la razón jurídica y no saberla expresar y que esto nos cueste el caso.
La tendencia es que estas materias sean también de carácter dispositivo, quiere decir que los fallos, las sentencias, las decisiones dependen de lo que abogados y abogadas presenten, demuestren y sustenten ante los juzgadores, lograr transmitir eso una manera fehaciente sólida y altamente responsable es un beneficio que provee este tipo de destrezas, técnicas y herramientas del arte de hablar en público en el contexto de la oralidad procesal y el no dominarlo nos pondrá en desventaja.
Eduardo Couture decía, en su famoso decálogo del abogado, que uno de los mandamientos es prepararse constantemente y parte de esa preparación que obviamente implica el conocimiento del derecho, son las herramientas de la oratoria y oratoria forense, cuando se trata de aquella que expresa y se desarrolla en el ámbito de los tribunales.
LVDF: ¿Nos dejaría un mensaje para los noveles abogados desde su vivencia profesional..?
DR: PGEO: Y bueno mi mensaje para las y los abogados noveles es que precisamente esta maravillosa satisfacción de recibirse y obtener el título aparte de que debe ser una cuestión que nos llene de alegría de honor y distinción obviamente constituye un gran compromiso con la sociedad y en ese sentido no hay que olvidar que estas destrezas que nos llevan a la elocuencia es la máxima aspiración de un letrado entendida como una construcción permanente de todos los elementos conducentes a que nos confieran la razón en un debate y en una discusión o en un litigio por razones legítimas, por razones del derecho, por razones de la justicia
Entonces el mensaje en concreto es prepararnos para hacer servidores de la justicia y de esa manera honrar a nuestra profesión el aporte de la oratoria forense contribuye de manera muy significativa a ese anhelo a ese objetivo no olvidemos que hasta las ideas más brillantes y lúcidas pueden opacarse por esa falta de expresividad de dominio de claridad y la concreción de lo que se dice entonces con la comunicación verbal efectiva seremos mejores abogados de ahí el consejo si cabe el término es asistir a las audiencias, llevar debida nota de cómo funciona el asunto prepararnos con trabajo de campo con la observación reunir estos elementos para comprender el fenómeno de la oratoria forense. En ese sentido reitero el gran compromiso que tenemos para ejercer nuestra profesión se fortalece con el cultivo de estas herramientas del arte hablar en público aplicado al ámbito procesal bajo la lógica de que así seremos mejores servidores de la justicia.
Dr. Pedro Giovanni Egas Orbe
Doctor en Jurisprudencia / Abogado de los Tribunales de la República / Licenciado en Ciencias Públicas (Universidad Central del Ecuador). Especialista en Cultura de Paz y Derecho Internacional Humanitario. Magíster en Gerencia y Liderazgo. Seminarista en Oratoria y Negociación Jurídica. Técnico en Comunicación Social con Especialidad en Locución.