Para comprender la idea de la profecía es necesario distinguir entre la profecía y la adivinación.
¿Puede el ser humano anticipar lo que pasará mañana? ¿La semana entrante? ¿El año próximo? ¿En diez años? Podemos pronosticar algunas cosas que posiblemente podrían ocurrir, por ejemplo: la meteorología, un resultado deportivo... pero decir sin duda que algo va a pasar es imposible.
Hace cientos de años Dios habló por medio de unos hombres que Él había escogido para ser sus profetas. Estos hombres tenían una responsabilidad muy grande, la de comunicar mensajes de Dios a la gente. Algunos de sus mensajes tenían que ver con la conquista de la Tierra Prometida, las plagas y desastres que iban a ocurrir allí por la desobediencia de la gente. Pero también hubo mensajes que hablaban de la venida de un "SALVADOR" que habría de reconciliarnos con Dios.
JESÚS, EL MISMO HIJO DE DIOS.
Hasta ahora, Jesús no dijo abiertamente ser el Rey prometido. Pero en la siguiente lección lo hará. Jesús camino a Jerusalén. Mateo 21
Sabía que los líderes religiosos le rechazarían, y que las multitudes recibiéndolo provocarían que los líderes quisieran matarlo. Jesús lloró, sabiendo el sufrimiento de los judíos por rechazarle. Pero entró como Rey, de acuerdo con el plan del Padre. Lucas 19: 28-44
Entró en Jerusalén el día en que las familias elegían su cordero de Pascua, y poco después, murió como el gran Cordero de Pascua.
LEER LUCAS 19 JESÚS ENTRA EN JERUSALÉN
LEER MATEO 21: 12- 17 PURIFICACIÓN DEL TEMPLO
(Mt. 21.12-17; Mr. 11.15-19; Jn. 2.13-22)
Escrito está: Mi casa es casa de oración; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. Y enseñaba cada día en el templo; pero los principales sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo procuraban matarle. Y no hallaban nada que pudieran hacerle, porque todo el pueblo estaba suspenso oyéndole.
¿Qué nos dice el Nuevo Testamento referente a Jesucristo? En ocasiones oímos expresiones como “la Deidad de Cristo” y esto significa que Jesucristo es Dios.
Jesús afirmaba cosas como “Yo y el Padre uno somos” “Yo soy la resurrección y la Vida” Jesús es presentado como un Ser existente por Sí mismo (Juan 1: 4; 14:6) Omnipresente (Mateo 28; 20; 18; 20) Omnisciente (Juan 4: 16; 6; 64; Mateo 17; 22.27) Omnipotente (Apocalipsis 1:8) y como uno que posee vida eterna ( 1 Juan 5: 11, 12, 20 , Juan 1:4).
Son abundantes las referencias que se hacen a esta verdad y su significado es claro, al escudriñar el Nuevo Testamento esa es la conclusión que se saca: Jesús afirmó ser Dios. De hecho, este fue el principal motivo de acusación para llevarlo a la cruz.
Tenemos dos opciones ante la verdad de que Jesús es Dios: creerlo sin más o no creerlo sin estudiar el tema. Es imposible opinar de algo si no conoces los hechos, así que ¡MANOS A LA OBRA!
LOS DOS JUICIOS DE JESÚS
Jesús ante Anás, Caifás y el Concilio
Jesús ante Poncio Pilato y Herodes
La muerte y resurrección de Jesús deben ir juntas. Si Jesús murió pero no resucitó, entonces su muerte es inútil. Pero al resucitar, sabemos que su sacrificio fue agradable a Dios y pagó el precio por el pecado. También conquistó la muerte, y tiene vida en sí mismo.
Para recibir esta vida, debemos acercarnos a Él en fe y obediencia, temblando de asombro ante el Hijo de Dios, grande y poderoso.
El viernes Jesús fue enterrado, y el domingo María Magdalena fue a la tumba. Pero la piedra había desaparecido, y Pedro y Juan entraron y vieron que no había cuerpo en la tumba. Jesús pronto dejó en claro por qué la tumba estaba vacía: estaba vivo, y se apareció a María y luego dos veces a los discípulos. Como el Señor resucitado, les dio paz,
alegría, una nueva misión y poder para cumplir su misión.
Después de resucitar, Jesús se apareció varias veces en el transcurso de 40 días. Durante ese tiempo, enseñó a los apóstoles acerca de su misión: continuarían la obra de Jesús diciendo a todo el mundo la verdad sobre él. Para hacerlo, Jesús les dijo que necesitarían el poder del Espíritu Santo. Después de dar estas instrucciones, Jesús ascendió al cielo.