ENCUENTROS CON JESÚS
Podemos aprender cosas muy interesantes de la relación que Jesús tenía con el Padre mientras se encontraba en la tierra. Jesús, siendo Dios, conocía la razón por la cual había venido. Él sabía que la paga de nuestros pecados seria su propia vida. Pero en innumerables ocasiones los evangelios mencionan que Jesús apartaba tiempo para tener relación con el Padre. Una relación basada en la oración, alejado de las multitudes, de sus discípulos y de las distracciones. En muchos momentos, las Escrituras dejan claro que existió siempre una constante comunicación con el Padre; no era algo esporádico, de vez en cuando, sino más bien una necesidad que le llevaba a “apartar” tiempos concretos para estar a solas con Dios.
Jesús, con su ejemplo, nos muestra que el propósito final de la oración es buscar la intimidad con el Padre. En Hechos 17:27 se nos invita a “buscar a Dios”, a mantener con Él una relación personal en absoluta sinceridad y transparencia, sin falsedades, pues Él nos conoce y nos ama tal y como somos.
Cuando clamamos a Dios, tenemos la absoluta confianza y seguridad de que Él nos escucha y siente interés por nuestra vida. Debemos recordar que a su debido tiempo El dará una respuesta a cada una de nuestras peticiones. El Señor dice en su Palabra “clama a mí y yo te responderé”. Sin embargo, a veces el proceso de espera es difícil, pero es necesario porque Dios desea que nuestro “lugar de oración” se convierta en nuestro “lugar de encuentro e intimidad con Él”. Es en ese momento en el que nuestra fe se fortalece y en el que comprendemos, que pase lo que pase, Dios estará a nuestro lado.
La clave en este proceso es la perseverancia. Recuerda: cuando Dios promete algo siempre lo cumple.
Antes de pasar por la peor prueba de su vida, Jesús apartó tiempo para orar. Él necesitaba tener ese momento a solas con Dios para hablar con Él, desahogarse y tomar las fuerzas necesarias para cumplir el plan de Dios. Este video puede ayudarte a entender porqué Jesús necesitaba prepararse. Siendo Dios conocía todo lo que le iba a suceder pero como hombre sentía temor, angustia, miedo a todo lo que iba a vivir.
ORACIÓN EN GETSEMANÍ. Marcos 14:32-42
Luego, acompañado por sus discípulos, Jesús salió del cuarto en el piso de arriba y, como de costumbre, fue al monte de los Olivos. Allí les dijo: «Oren para que no cedan a la tentación». Se alejó a una distancia como de un tiro de piedra, se arrodilló y oró: «Padre, si quieres, te pido que quites esta copa de sufrimiento de mí. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía». Entonces apareció un ángel del cielo y lo fortaleció. Oró con más fervor, y estaba en tal agonía de espíritu que su sudor caía a tierra como grandes gotas de sangre. Finalmente se puso de pie y regresó adonde estaban sus discípulos, pero los encontró dormidos, exhaustos por la tristeza. «¿Por qué duermen? —les preguntó—. Levántense y oren para que no cedan ante la tentación>>
CURIOSIDADES
La Hematohidrosis, sudar sangre, ocurre cuando una persona está bajo una gran presión o estrés extremo. Los vasos sanguíneos se congestionan y tiene escapes combinándose con el sudor.
El significado básico de la palabra “discípulo” es “aprendiz” o “alumno”. En los tiempos de Jesús, un discípulo era un seguidor de un maestro. Lo acompañaban siempre a donde iba, aprendían de lo que escuchaban, lo imitaban y a veces convivían con él. Los discípulos podían escoger a sus maestros, sin embargo, Jesús escogió de entre sus discípulos a doce.
2.3. JESÚS SE PREOCUPA POR SUS DISCÍPULOS
¿Qué harías tú si supieras que te traicionarían y abandonarían, y que terminarías arrestado y castigado por unos soldados?
Una prueba de la especial preocupación de Jesús por sus discípulos se encuentra en Juan 17. Momentos antes de que fuese traicionado, Jesús ora por ellos y le pide al Padre que los proteja, que se mantengan unidos y que pongan en práctica sus enseñanzas. El Señor amaba a cada uno de ellos profundamente, tanto que hasta en los últimos momentos de su vida está pendiente de ellos.
ACTIVIDAD 3
Lee Juan 17: 9- 21 y escribe las frases donde Jesús muestra su preocupación por los discípulos.
Vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre. Él entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.
Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
EL JOVEN RICO MATEO 19: 17-22
Reflexiona sobre las siguientes cuestiones y comparte tus impresiones con tus compañeros.
- ¿Me preocupo por los demás?
- ¿Sabes qué es la empatía?
- ¿Qué es realmente la amistad?
- ¿Tengo un mejor amigo?
- ¿Tengo amigos verdaderos?
Después de que se difundieron las enseñanzas y milagros de Jesús, los líderes religiosos vinieron de Jerusalén para observar a Jesús de cerca.
Y Jesús les demostró su autoridad como nunca hasta ahora: perdonó los pecados del paralítico, y confirmó su autoridad para perdonar sanándole completamente.
Nadie pudo negar el milagro y todos estaban asombrados, pero, pocos demostraron una fe real como el paralítico y sus amigos
Las noticias de Jesús se habían extendido rápida-mente desde Capernaum (Mar 1:28), incluso a los líderes religiosos en Jerusalén. Entonces, un grupo de fariseos y maestros de la ley hicieron el viaje de cuatro a cinco días hasta Capernaum para ver a Jesús
Jesús es el único capaz de sanar las necesidades espirituales y físicas, con compasión y autoridad. No es una sorpresa porque Jesús vino con autoridad, escogió a sus discípulos, enseñó en la sinagoga, sanó y expulsó demonios. Pero estos ejemplos, a pesar de su importancia, solo proporcionan instantáneas del poder y la autoridad sin límite de Jesús.
En realidad, su autoridad se extiende mucho más allá de la capacidad de resolver un problema. Jesús es el gran Hijo del hombre, el que tiene la autoridad para resolver todos nuestros problemas, incluido el pecado.
Muchas personas creen que se han convertido en discípulos de Jesús cuando Él ha perdonado sus pecados. De hecho, estábamos muertos en nuestras ofensas, pero a través del perdón nos dio vida juntamente con Él, Col. 2:13. Sin embargo, el perdón de pecados no es el discipulado. Una vez que hemos recibido la expiación por nuestros pecados y somos reconciliados con Dios a través de la muerte de Jesús, llegamos al punto de partida en seguir el ejemplo de la vida de Jesús. Sígueme
“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”.
Lucas 9:23.
3.1. SEGUIR A JESÚS TIENE UN ALTO COSTE
Al igual que muchos de nosotros seguimos a distintas personas por las redes sociales y conocemos muchos detalles acerca de sus vidas, familias, profesiones, etc., un verdadero seguidor de Jesús debería conocer los aspectos más significativos de la vida, ministerio, muerte y resurrección de quien decimos que es todo para nosotros. Para ello debemos conocer las escrituras, la Biblia, porque como Jesús afirmó “ellas dan testimonio de mí”.
Jesús define el discipulado en Marcos 8: 27-38
3.2 UN DISCÍPULO HA DE ESTAR DISPUESTO A UNA VIDA DE RENUNCIAS
El discípulo de Cristo tiene que estar dispuesto a renunciar a las comodidades de la vida.
El discípulo de Cristo debe estar dispuesto a seguir a Cristo de inmediato.
El discípulo de Cristo no debe poner excusas familiares para desobedecer el llamamiento del Señor.
En este momento, los discípulos estaban convencidos de que Jesús era el Mesías, pero no entendían la misión del Mesías. Jesús confirmó que era el Mesías verdadero, pero también les explicó que el Mesías sería rechazado, asesinado y tres días después resucitaría de entre los muertos. Así como es el Mesías, así deberían ser Sus seguidores. Y a través del rechazo y la muerte sus seguidores también vivirán con Él para siempre.
Palestina en tiempos de Jesús estaba dominada por Roma. El Sanedrín era la institución más importante de la sociedad judía. Una especie de parlamento con poder legislativo, ejecutivo y judicial. En la época de Jesús, el Sanedrín constaba de 71 miembros.
Su cometido era gobernar el país bajo la tutela romana. Ejercían la justicia según las leyes judías, reconocidas por todos los judíos de los países sometidos a Roma. Sus decisiones tenían fuerza de ley, que los romanos se cuidaban de aplicar. No tenía poder para condenar a muerte, eso era algo que se reservaba al Gobernador romano, Poncio Pilato.
Nicodemo era un hombre importante, pertenecía al grupo de los fariseos que controlaban al resto de grupos sociales en Palestina. Él tenía algunas cosas que preguntarle a Jesús, así que se fue de noche a verle. Entonces Nicodemo al comenzar a hablar le llamó “rabí”, que significa maestro. De este modo reconoció en Jesús la capacidad para enseñar y también reconoció que Jesús había venido de Dios porque hacía muchas cosas extraordinarias.
Pero Jesús, que conoce los corazones y los pensamientos, sabía que en realidad Nicodemo quería preguntar otra cosa, y le dijo: “De cierto, de cierto te digo que el que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios”. Nicodemo debió quedar muy sorprendido y le hizo una pregunta que también nosotros le hubiéramos hecho: “¿Pero puede un hombre, siendo viejo, entrar en el vientre de su madre y volver a nacer?”
Jesús no se refería al nacimiento físico, porque en realidad lo que es eterno en la vida de un hombre no es su cuerpo sino su alma.
Jesús le recordó que cuando los israelitas estaban en el desierto, hubo una plaga de serpientes que mordían y producían una gran mortandad. Dios mandó hacer una serpiente de bronce y ponerla en alto, y todo el que mirara a ella con fe, no moriría (Números 21: 4-9). Pero la fe no era en la serpiente sino en Dios, que había mandado levantar la serpiente. Y Jesús le dijo que era necesario que el Hijo del Hombre- él mismo- fuera levantado en la cruz, de la misma manera que en el desierto había sido levantada la serpiente. Todo aquel que creyera en Jesús y en su sacrificio, sería salvo y sería como si hubiera nacido de nuevo.
Así que Jesús aclaró el concepto del nuevo nacimiento. No estaba hablando de una renovación física, sino de ser “nacido del Espíritu”. Nicodemo necesitaba una vida espiritual totalmente nueva. Necesitaba lo que los teólogos llaman “regeneración”, un renacimiento mediante el cual la persona espiritual vieja da paso a una nueva.
Si Nicodemo necesitó nacer de nuevo en aquellos días, tú y yo necesitamos nacer de nuevo hoy para ver el Reino que Jesús trajo. Recuerda nuestra definición de un cristiano: un cristiano es alguien que ha recibido el nuevo nacimiento como un don gratuito de Dios. Esto es lo que separa al cristiano del resto del mundo; el cristiano ha recibido nueva vida espiritual de Dios.
Jesús, a lo largo de su ministerio fue criticado por pasar tiempo con el pueblo, esto es, con la clase social inferior, compuesta por habitantes del campo, descendientes de extranjeros, que no conocían la Ley más que en lo fundamental y ni siquiera eso cumplían. Pertenecían a este grupo jornaleros, curtidores, carniceros, pastores y todos aquellos cuyos oficios eran considerados impuros. Además de esto Jesús también se rodeaba de mujeres y de los llamados “marginados” por causas religiosas, morales o racistas (publicanos, enfermos, gentiles y pecadores).
En varias ocasiones Jesús responde a estas críticas con las siguientes palabras: “no he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento” Lc 5:32.
5.1 LA COMPASIÓN DE UN VERDADERO AMIGO.
LUCAS 7:11-17
Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud. Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre. Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo. Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor.
IDEA CENTRAL: Obtener la vida eterna depende solo de Jesús
La buena noticia del evangelio llega solo a través de la muerte de Jesucristo, cuyo sacrificio perfecto paga la pena por el pecado. Pero también se produce por la muerte de todos sus seguidores, ya que nadie puede seguir a Jesús y a sí mismo al mismo tiempo. Para disfrutar de las bendiciones de ser un seguidor, debes seguir, y para seguir, debes entregar tu vida al control de Jesús
Cuando una persona ama a Dios, obedece a la manera de Dios y no a la suya . En Mateo 19:21 un joven rico cayó a sus pies y le preguntó que podía hacer para recibir la vida eterna. Así que Jesús expuso el orgullo y el egoísmo del hombre. El hombre se fue triste porque dependía de sí mismo y amaba su riqueza en lugar de confíar y amar solo a Jesús. Jesús explicó que nadie puede salvarse por sus propios méritos o esfuerzos sino solo por el poder de Dios.
Lucas, en 9:57-62, nos muestra a TRES ASPIRANTES A DISCÍPULOS. A los deseos y excusas de cada uno de ellos, Cristo le aclara sus demandas.
Jesús tiene la autoridad total, así que la única respuesta adecuada es seguirlo.
Esto es lo que significa ser cristiano, y no existe un cristiano que no le siga.
Para ser cristiano, debes ser llamado por Jesús, debes responder haciéndole tu Señor, confiando en Él, haciendo su voluntad y dejando que nada se interponga en su camino.
DEBES SEGUIR A JESÚS PARA SER CRISTIANO
MATEO 8: 8-9 Jesús y la fe del centurión
MARCOS 8: 27-30 La confesión de Pedro
2. 3 VALORA LA NUEVA RELACIÓN PERSONAL CON DIOS QUE EXPERIMENTARON ALGUNOS PERSONAJES BÍBLICO: MARÍA DERRAMÓ EL PERFUME DE ALABASTRO A LOS PIES DE JESÚS
Jesús es ungido con perfume en varias ocasiones en la Biblia, destacando los relatos de Mateo 26, Marcos 14 y Juan 12, donde mujeres (María de Betania y otra anónima) derraman perfume muy caro (nardo puro) sobre su cabeza o pies como un acto de adoración y preparación para su muerte, un acto que Jesús defiende contra las críticas de "desperdicio".
También en Lucas 7, una mujer pecadora unge los pies de Jesús con lágrimas y perfume, en contraste con la falta de cortesía del fariseo que lo invitó, mostrando un perdón y amor profundo