3. Ajustes razonables (circular Nº3760/2025)
Retomando de la circular Nº3760, “por `ajustes razonables' se entenderán las modificaciones y adaptaciones necesarias y adecuadas que no impongan una carga desproporcionada o indebida, cuando se requieran en un caso particular, para garantizar a las personas con discapacidad el goce o ejercicio, en igualdad de condiciones con las demás, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales” (Convención de los derechos de las personas con discapacidad, art. 2). Esta definición se encuentra en las páginas 24 y 34 de la circular.
En el contexto educativo, los ajustes razonables implican adaptar el entorno, los procesos, los bienes, los productos y los servicios para asegurar que sean comprensibles, utilizables y prácticos para todas las personas en condiciones de seguridad, comodidad y de la forma más autónoma posible.
La "razonabilidad" se entiende como el resultado contextual de una interacción entre la relevancia y eficacia del ajuste, y la meta esperada. El ajuste razonable es complementario al derecho a la accesibilidad y su recurso implica atender a los requerimientos de la persona y el contexto específico.
En la circular se proporcionan varios ejemplos y principios relacionados con los ajustes razonables:
Los ajustes razonables pueden incluir cambiar la localización de la persona o proporcionar diferentes formas de comunicación dentro del espacio educativo, habilitar el material impreso en macrotipo, ofrecer materiales en formatos diversos, permitir al estudiantado el uso de tecnología asistiva para el aprendizaje y la evaluación, proporcionar más tiempo para la realización de tareas, reducir el ruido ambiental, atender a la sobrecarga sensorial, utilizar estrategias de enseñanza diversificadas y diversas formas de evaluación.
Se deben considerar las necesidades de apoyos lingüísticos comunicacionales para la población estudiantil que así lo requiera.
Es importante promover la identidad lingüística de otras poblaciones de estudiantes, teniendo en cuenta el respeto y promoción de la diversidad lingüística y la identidad cultural en la población estudiantil de frontera, estudiantes migrantes, estudiantes de liceos rurales, entre otros.
Se deben considerar entre otras estrategias de apoyos específicos en comunicación si el estudiantado presenta diversas características de diversidad funcional o situaciones diversas, no ha incorporado la competencia lingüística, funcional y/o situación de desempeño en relación a nivel educativo en el que se encuentra.
Los ajustes razonables y apoyos específicos vinculados a la accesibilidad comunicacional incluyen considerar al colectivo de personas sordas e hipoacúsicas, facilitar el aprendizaje del Braille, asegurar que el estudiante utilice material en formato electrónico, asegurar que los textos presentados en pantalla, gráficos, tablas, transparencias y presentaciones electrónicas estén disponibles en todos los formatos y versiones que se requiera, garantizar que cuando en el material existan elementos de audio, se tomen las medidas necesarias para proporcionar demostraciones visuales alternativas y subtítulos para complementar la interpretación en Lengua de Señas.
También implican proporcionar apuntes o folletos en formatos electrónicos que puedan convertirse a formatos legibles para la persona (Braille, pictogramas, ficheros adjuntos por correo electrónico o un intérprete de LSU, entre otros formatos), usar papel coloreado en lugar de folios blancos para evitar el brillo o deslumbramiento, incorporar macrotipos, elaborar texto-cuando la situación lo requiera- bajo la estrategia de apoyo Lectura Fácil, usar argumentos cortos en vez de largos en textos, escribir en un lenguaje claro y sencillo, proporcionar glosarios, utilizar una sola fuente en diferentes tamaños, que la información esté disponible en diversos formatos accesibles, facilitar el uso de grabadoras y otros materiales tiflotécnicos, asegurar intérpretes de Lengua de Señas y apoyos psicoacústicos.
Los ajustes razonables son modificaciones necesarias y adecuadas que se implementan para garantizar la participación y el aprendizaje en igualdad de condiciones de todo el estudiantado, especialmente aquellos en situación discapacidad o de vulnerabilidad, sin que esto suponga una carga desproporcionada.
Tras comprender la naturaleza y la amplitud de los ajustes razonables, tal como se definen en el marco normativo y se ejemplifican en la circular de referencia, resulta esencial considerar cómo estas adaptaciones se concretan y se orientan específicamente en el ámbito de la enseñanza y el aprendizaje de la Matemática. En este sentido, la Inspección de Matemática brinda algunos ejemplos con el objetivo de orientar y sugerir sobre los ajustes razonables, para que así los docentes puedan comprender y desarrollar estos u otros ajustes razonables en sus aulas, asegurando así una participación plena y equitativa de todos los estudiantes en el proceso de aprendizaje matemático.
Los ejemplos debajo presentados no son universales y deben ser considerados/adaptados a cada situación particular.
Presentación de la Información:
Materiales visuales claros y accesibles:
Utilizar fuentes de letra claras y de tamaño adecuado.
Ofrecer diagramas, gráficos y representaciones visuales bien estructurados y con etiquetas claras.
Utilizar colores contrastantes para facilitar la distinción de elementos.
Proporcionar materiales en formato digital para permitir el uso de lectores de pantalla o ajustes de tamaños (letras, imágenes, gráficos, etc) y contraste.
Ofrecer versiones impresas en macrotipo o en papel de color (para reducir el deslumbramiento).
Lenguaje claro y conciso:
Utilizar un lenguaje sencillo y, cuando sea necesario, postergar el lenguaje matemático innecesario.
Definir los términos técnicos de manera clara y repetida.
Utilizar frases cortas y directas.
Proporcionar glosarios de términos matemáticos.
Organización y Estructura:
Presentar la información de manera secuencial y lógica.
Utilizar organizadores gráficos (mapas conceptuales, diagramas, esquemas, tablas, diagramas) para visualizar relaciones entre conceptos.
Dividir las tareas complejas en pasos más pequeños y manejables.
Proporcionar esquemas o resúmenes de los contenidos.
Flexibilidad en las formas de respuesta:
Permitir diferentes formas de mostrar la comprensión (oralmente, por escrito, a través de dibujos, utilizando tecnología, cartelería).
Aceptar respuestas con diferentes niveles de detalle, según las necesidades del estudiante.
Ofrecer opciones para completar tareas individualmente o en grupos pequeños.
Permitir el uso de calculadoras u otras herramientas de apoyo cuando sea apropiado (aplicaciones).
Proporcionar tiempo adicional para completar tareas y evaluaciones, especialmente para estudiantes con dificultades de procesamiento o necesidades específicas.
Entorno de aprendizaje inclusivo:
Fomentar un ambiente de respeto y aceptación, donde los estudiantes se sientan cómodos para hacer preguntas y expresar sus dudas.
Promover la colaboración y el aprendizaje entre pares.
Ofrecer oportunidades para la participación activa a través de preguntas dirigidas, discusiones grupales y actividades vivenciales.
Apoyos multimodales:
Combinar la presentación visual con explicaciones verbales claras y concisas.
Utilizar videos cortos (recomendable máx. 6 minutos) o animaciones para ilustrar conceptos.
Incorporar manipulativos concretos (bloques, regletas, policubos, cuerpos geométricos, geoplanos, dados, etc.) para facilitar la comprensión.
Diversificación de las estrategias de evaluación:
Establecer metas concretas para evaluar. Si la meta es evaluar lo conceptual, las actividades con una carga importante en lo procedimental puede obstaculizar al estudiante.
Establecer metas concretas específicas para cada actividad planteada en las pruebas o evaluaciones.
Utilizar una variedad de métodos de evaluación: observación, portafolios, proyectos, pruebas orales, pruebas escritas con diferentes formatos (ver documento pautas generales de la Inspección de Matemática).
Adaptar el formato de las pruebas (por ejemplo, reducir el número de preguntas, ofrecer opciones de respuesta más limitadas, permitir el uso de apoyos visuales).
Evaluar el proceso de resolución de problemas, no solo la respuesta final.
Ofrecer retroalimentación individualizada y específica.
Permitir realizar las evaluaciones en un entorno con menos distracciones.
Dividir las evaluaciones extensas en partes más cortas.
Ofrecer descansos durante las evaluaciones.
Utilizar software educativo adaptado a diferentes necesidades.
Aleks se vuelve una herramienta que permite ajustes, ya que se adapta a las necesidades de los estudiantes y a su vez, le brinda habilidades digitales.
Permitir el uso de aplicaciones o herramientas en línea que faciliten la comprensión y la práctica de conceptos matemáticos (por ejemplo simuladores).
Mantener una comunicación fluida con los equipos multidisciplinarios, las familias y los propios estudiantes para identificar y ajustar los apoyos necesarios.
Trabajar en colaboración con otros docentes para compartir estrategias y recursos.
Algunas sugerencias para estudiantes con diagnósticos clínicos que puedan necesitar ajustes más específicos:
Exigirles con base en sus posibilidades. Por pequeñas que sean sus metas, si consiguen logros, ello repercutirá en su bienestar emocional, en su autoestima y en su nivel de motivación para participar en las tareas del grupo y desear hacer más.
El profesorado debe mostrar comprensión y empatía con el estudiante con dificultades, hacerle sentirse valorado y ayudado. A menudo perciben el centro como un entorno estresante y desagradable, pues suelen fracasar de forma frecuente pese a sus esfuerzos y suelen ser considerados vagos y torpe.
Ofrecer información novedosa en soportes audiovisuales de tiempos cortos (2-5 minutos). Facilitando así las probabilidades de que mantengan el foco de atención durante un periodo corto de tiempo y ante un estímulo visual que resulta motivante.
Reducir la carga de tareas mecánicas y de repetición tales como copiar enunciados, deberes, ejercitación, etc. Ya que la repetición mecánica aumenta las posibilidades de que comentan fallos por distracción o errores de exactitud, sin que ello implique una falta de comprensión del contenido matemático o del procedimiento a usar.
Adelantar el orden: preparar a los estudiantes para la clase y las actividades, explicando el orden que se va a seguir.
Brindar materiales de apoyo complementario para las tareas en el hogar y también para que puedan profundizar lo que se trabajó en clase.
Como metodología que podemos aplicar, es aquella con base en el aprender haciendo. Puede ser a través de proyectos, trabajos cooperativos, experimentación, investigación, etc.
Elaborar mapas de navegación (principalmente en tareas escritas o pruebas) para ayudarles a organizar el tiempo.
Las evaluaciones deben estar secuenciadas, de ser posible entregar cada pregunta o parte por separada, informarles el tiempo que disponen para cada una y ayudándolos a gestionarlo (puede incluirse en el mapa de navegación).
Tiempos flexibles: puede ser una gran ayuda para estos estudiantes que dispongan de más tiempo.
Leer las consignas con ellos y si se bloquean, no generar estrés apurándolos o recordándoles las repercusiones negativas de no terminar la consigna, tarea, evaluación o trabajo.
Podemos darles la opción de una reevaluación oral si expresan que se sabían las respuestas y no lo han reflejado en una evaluación escrita.
Evitar penalizar las faltas de ortografía o los errores procedimentales. Deben ser instancias positivas de aprendizaje.
Organizar juntos los cuadernos y que tenga divisiones claras para cada tema o unidad abordada.
Ubicarlos en primera fila y, por ejemplo, cuando el trabajo es autónomo, buscar espacios con pocos distractores (ubicarlos en las esquinas).
Debemos ser breves y directos. Hablarles de cerca centrando la mirada para mantener su atención.
Cuando no puede cumplir o completar todo el trabajo esperado, es recomendable que se le acompañe para que cumpla, por lo menos, parcialmente con las tareas.
Para manejar las conductas impulsivas en el aula, es conveniente que el colectivo docente utilice estas tres estrategias:
Extinción: implica ignorar aquellas conductas que no son graves, dichas conductas desaparecerán progresivamente.
Los gestos: debemos acordar con el estudiante gestos que le ayuden a identificar que es el momento de parar la conducta que está realizando.
Los límites: Para aquellas conductas impulsivas que son más disruptivas se deben establecer límites. Por ejemplo, si está molestando a un compañero, le decimos que, si tras dos avisos sigue molestando, deberá levantarse y sentarse un rato a nuestro lado o en algún espacio fuera del aula (cerca del salón). Luego volverá a sentarse en su lugar.
Para las conductas hiperactivas podemos darle espacios o tiempos permitidos para que se muevan, ejemplo: borrar el pizarrón, repartir materiales, ir a buscar materiales a sala de profesores o biblioteca.
Realizar actividades de anticipación de contenidos y de refuerzo de contenidos (el antes y el después).
No borrar rápidamente las anotaciones del pizarrón para darles tiempo a anotarlas o, tener material preparado para compensar el tiempo en estos casos.
Proponer formatos de respuesta más breves o cortas:
Ayudar en la comprensión y organización de la información:
El empleo de refuerzos positivos debe ser la línea de trabajo principal. Todas las conductas positivas del estudiante que vayan seguidas de cualquier tipo de refuerzo positivo, hará no sólo que se mantenga, sino que podría aumentar la aparición de dicha conducta u otras similares.
Los refuerzos más potentes y efectivos para el alumno son los refuerzos verbales y afectuosos. Cualquier palabra o gesto de aprobación o de felicitación servirá de oxígeno.
4. DUA
El Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) es un modelo teórico-práctico que busca transformar la educación para que sea accesible a todos los estudiantes, incluyendo aquellos que aprenden Matemática. En esencia, el DUA reconoce la diversidad del alumnado en cuanto a sus capacidades, preferencias, intereses y motivaciones. En lugar de diseñar el currículo pensando en un estudiante "promedio", el DUA aboga por la creación de contextos de aprendizaje flexibles desde el inicio, que puedan adaptarse a las necesidades individuales. El problema no se sitúa en las características del estudiante, sino en las barreras que una planificación rígida puede generar.
En el aula de matemática, la aplicación del DUA implica considerar múltiples formas de presentar la información (principio de Representación), múltiples formas para que los estudiantes se impliquen y se motiven (principio de Implicación), y múltiples formas para que demuestren su comprensión y aprendizaje (principio de Acción y Expresión). Por ejemplo, al enseñar conceptos geométricos, se podrían utilizar fotografías para representar figuras, la manipulación con mecanos o geoplanos, o el programa informático Geogebra como alternativas que combinan la vía visual y manipulativa para una mejor representación de los objetos matemáticos y procesamiento de la información.
El DUA en matemática también enfatiza la importancia de activar los conocimientos previos de los estudiantes para lograr un aprendizaje significativo, y de modelar el procesamiento de la información. Al ofrecer opciones y apoyos, el DUA busca que cada estudiante pueda construir el aprendizaje utilizando sus fortalezas. Esto podría traducirse en ofrecer diferentes niveles de complejidad en los problemas, permitir el uso de calculadoras o software matemático cuando el objetivo no sea la habilidad de cálculo en sí misma, o variar los formatos de evaluación para que los estudiantes puedan expresar su conocimiento de maneras diversas más allá de las pruebas escritas tradicionales. En definitiva, el DUA en el aula de matemática busca minimizar las barreras y maximizar las oportunidades para que todo el alumnado pueda participar, aprender y tener éxito.
Pautas del Diseño Universal para el Aprendizaje, Versión 3.0 (Cast, 2024)
https://udlguidelines.cast.org/static/udlg3-graphicorganizer_spanish_update_8142024.pdf
Diseño Universal y Aprendizaje accesible: Modelo DUA-A
https://sid-inico.usal.es/wp-content/uploads/2022/02/Diseno-Universal-y-Aprendizaje-Accesible.-Modelo-DUA-A.pdf
Las inspecciones de asignaturas de la Dirección General de Educación Secundaria (DGES) junto al DIE en el año 2024, han elaborado un documento en base a la promoción de prácticas educativas inclusivas, mediante la elaboración de pautas específicas para la implementación del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) y la atención a la diversidad. Estos aportes constituyen una guía que se torna necesario retomar, ya que proporciona orientaciones claras y concretas sobre cómo adaptar la enseñanza a las necesidades de todos los estudiantes. Al integrar los principios del DUA en la planificación y el desarrollo de las clases, los docentes pueden crear entornos de aprendizaje accesibles, flexibles y enriquecedores, que fomenten la participación y el aprendizaje.
Algunos aportes que se consideran de este documento:
Potenciar el uso de herramientas digitales y tecnológicas, así como también los recursos existentes (MATEMAC, Aleks, CREA, CER, CERESO, Recursos del Portal Uruguay Educa, REA, CeRTI, Biblioteca País, CAI).
Proporcionar distintas alternativas de formato escrito: letras grandes, sintaxis y estructuras simples, opciones de lenguaje, uso de subtítulos, traducción del lenguaje simbólico a la lengua natural en simultáneo.
Utilizar diferentes registros de representación de los objetos Matemáticos (tabular, algebraico, gráfico, geométrico, lengua natural, simbólico, numéricos).
TIC, como ejemplo, GeoGebra, DESMOS, Mathigon, Matific, Liveworksheets, Phet, Minecraft Education, Scratch, Powtoon, ClassDojo, Padlet.
¿Cuáles son las barreras para el aprendizaje?
¿Qué progresiones de aprendizaje en las competencias en desarrollo se identifican?
¿Con qué recursos cuento?
Planificación flexible, diversificada y con enfoque competencial. Tener presente el diseño, el contexto y singularidades del grupo. Proporcionar experiencias de enseñanza inclusivas y personalizadas para todos los estudiantes, teniendo en cuenta sus habilidades, estilos de aprendizaje o antecedentes culturales. Sugerencias:
Tomar en cuenta las experiencias de aprendizaje previas de los estudiantes.
Corroborar relevancia y pertinencia de las metas de aprendizaje planteadas.
Organizar el desarrollo de las metas de aprendizaje en una secuencia adecuada.
Ofrecer actividades de complejidad variada y secuenciarse en pequeños pasos.
Utilizar recursos didácticos pertinentes.
Emplear diversas formas de agrupamiento (aprendizaje colaborativo y cooperativo) y co-enseñanza.
Diversificar los momentos, procedimientos, instrumentos y herramientas de evaluación.
Valorar el error como una oportunidad de aprendizaje.
Utilizar la resolución de problemas de “piso bajo y techo alto” como una estrategia que permite atender a todos los estudiantes potenciando sus capacidades.
Para facilitar la implementación del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) en el aula, se brinda una lista de verificación que permite a los docentes evaluar y ajustar sus prácticas pedagógicas. Esta herramienta proporciona una guía práctica para asegurar que las actividades y materiales didácticos sean accesibles y significativos para todos los estudiantes, independientemente de sus características y necesidades. Al utilizar esta lista de verificación (checklist), los docentes pueden reflexionar sobre sus estrategias de enseñanza y realizar los ajustes necesarios para crear un entorno de aprendizaje inclusivo y equitativo.
https://drive.google.com/file/d/1ZeEKKBbT3ZaCx8DGPx-4nOX96QnzW44O/view?usp=sharing
5. Referencias bibliográficas
Anijovich, R. (2014). Gestionar una escuela con aulas heterogéneas: enseñar y aprender en la diversidad. Buenos Aires: Paidós.
DECRETO 350/2022. Protocolo de actuación para garantizar el derecho a la Educación Inclusiva de las personas con discapacidad.
DGES. Circular Nº3760/2025. Marco de referencia en educación inclusiva, fundamentos, normativa y Protocolo para su instrumentación en los Centros Educativos de la DGES.
Goñi, J. et all. (2011). Didáctica de las matemáticas. Barcelona: Graó.
Mora, C. (2003). Estrategias para el aprendizaje y la enseñanza de las matemáticas. Revista de Pedagogía, volumen 24 (número 70). Disponible en: http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-97922003000200002
Pastor, C. (2016). Diseño universal para el aprendizaje: educación para todos y prácticas de enseñanza inclusivas. Madrid: Ediciones Morata, S.L.
Quintanilla, L. (2014). Un camino hacia la educación inclusiva: análisis de normatividad, definiciones y retos futuros. Disponible en: https://repositorio.unal.edu.co/bitstream/handle/unal/49657/1026265634.2014.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Sanchez, S. y Zorzoli, N. (2022). Gestionar desde las diversidades en aulas, instituciones y territorio. Buenos Aires: Centro de publicaciones educativas y material didáctico.
Villafañe, G., Corrales, A. y Soto, V. (2017). Desafíos para una educación inclusiva: investigaciones y experiencias en Chile y Uruguay. Chile: Ril editores.
6. Otros:
Materiales para las orientaciones específicas:
Guía de adecuaciones curriculares. Departamento integral del estudiante. DGES.
Hudson, D (2017). Dificultades específicas de aprendizaje y otros trastornos. Madrid: Narcea ediciones.
Materiales de cursos de red global de aprendizajes.
Materiales de cursos de la Fundación ProFuturo.