Si bien los diversos planes de estudio se fundamentan en normativas y documentos específicos, ya sea que contemplen evaluaciones semestrales o parciales, todos comparten líneas de acción esenciales para su implementación en el aula. Estas directrices comunes buscan garantizar una educación de calidad, centrada en el estudiante y adaptada a sus necesidades. Se enfatiza la importancia de la evaluación formativa y sumativa, la promoción de habilidades como el pensamiento crítico, la resolución de problemas y el uso de estrategias pedagógicas activas y participativas.

En concordancia con la concepción de evaluación formativa, se podrá utilizar un enfoque interdisciplinario, integrando diversas asignaturas que conforman el grado.

Para el docente, estas evaluaciones proporcionarán información clave sobre el proceso de aprendizaje, permitiendo ajustar y, si es necesario, reformular la planificación anual en función de las evidencias obtenidas. Para el estudiante, servirán como una oportunidad para autoevaluar su progreso y el avance hacia procesos cognitivos más complejos.

La Inspección de Matemática sugiere que esta instancia de evaluación trascienda la tradicional prueba escrita, abriendo paso a metodologías diversas que abarquen la indagación, ejercitación, creación, experimentación en talleres y trabajos tanto individuales como en equipo, incluyendo la elaboración de proyectos y actividades interdisciplinarias. Si bien se prioriza evitar la evaluación escrita tradicional, en caso de recurrir a ella se recomienda que no exceda una hora de clase y que se complemente con otros instrumentos que permitan integrarla en un enfoque de evaluación formativa. Los diseños de estos instrumentos y el material de consulta para los estudiantes serán comunicados oportunamente. 

Es importante ofrecer a los estudiantes herramientas que le permitan ser conscientes de sus procesos de aprendizaje y les ayude a reconocer el grado de avance alcanzado.

Cualquiera sea el formato adoptado, un estudiante será calificado en la instancia de la evaluación semestral siguiendo los criterios establecidos en los reglamentos del plan que se encuentre enmarcado.

En lo referido a la atención a la diversidad y al registro, seguimiento y protección de la trayectoria educativa del estudiante, es necesario elaborar propuestas que se adapten a los distintos ritmos de aprendizaje de los estudiantes, apoyadas en trabajos cooperativos y/o colaborativos que permitan desarrollar habilidades sociales y potenciar el aprendizaje entre pares (andamiaje). Ofrecer variedad de instrumentos de evaluación permite adaptar las propuestas a cada estilo de aprendizaje.

Incluir las TICs en la planificación de las propuestas favorece un aprendizaje integral. Por último, es importante destacar que el trabajo interdisciplinario en estas instancias formativas de evaluación enriquece el aprendizaje de la Matemática al fomentar conexiones significativas con otras disciplinas.